Louis y Beth quedaron en verse en casa de Beth, esa tarde.
Lo que no sabían era que Niall les había descubierto desde hacía tiempo, pero estaba esperando el momento idóneo para actuar. Y ese momento había llegado.
~~
- Amor, estoy cansado de esconderme. - Dijo Louis cuando entraron en la casa.
- Yo también pero sabes que Niall...
- Denunciémosle. - Dijo él. - Todo lo que nos ha hecho pasar es ilegal.
- Niall no es tan malo. Está loco. Necesita ayuda, Louis...
- Nosotros no podemos ayudarle.
- No quiero hablar de eso ahora. - Le besó. - Louis, te amo... - Susurró.
- Yo si que te amo, enana. No pienso dejar que te me escapes. - Sonrió.
- No tiene gracia...
- No era una broma. - Le besó la nariz. - Tú eres mía. Y Niall no volverá a poder separarnos. Pienso dejarle las cosas claras.
- Así que tuya, ¿no? - Sonrió.
- Mía.
Empezó a darle besos, se quitó la camiseta. Beth gimió cuando le puso sobre sus caderas y cerró la puerta violentamente utilizando su espalda. Se sentaron sobre la cama y siguieron besándose.
No se dieron cuenta de que alguien había abierto la puerta hasta que una tos hizo que se separaran. Era Niall.
Cogió a Beth del pelo y la acorraló contra la pared.
- ¿Por qué me has hecho esto? Yo te amo, Beth.
- No me amas, Niall. Quieres poseerme como si fuera un objeto. Crees que te pertenezco.
- ¡Eres mía! - Gritó.
- Suéltale. - Dijo Louis.
- Tú... - Dijo con desprecio. - Es culpa tuya. ¿Por qué has tenido que meter las narices donde no te llaman?
- He dicho que le sueltes.
- Podríamos haber sido felices, Beth. - Louis comenzó a acercarse. - No te acerques. - Niall sacó una pistola del bolsillo trasero de su pantalón y le apuntó.
- Niall, no hagas tonterías. - Niall cogió a Beth y pegó la espalda de ella contra su pecho para que viera a Louis desde su perspectiva. Asustado, con ojos cristalinos. Aun así este dio un paso más.
- No te acerques.
- Yo no temo por mi vida. Suéltale a ella.
- Louis no... - Dijo Beth asustada.
- No... te... acerques... - Niall empezaba a temblar. Puso la pistola sobre la yugular de Beth. - O la primera en morir será ella.
- ¿Estás loco? Haces todo esto porque se supone que la amas. Si le haces daño, ella ya no será ni tuya ni mía. - Beth tragó saliva. La pistola se le clavaba en la garganta y no era capaz de respirar.
- Ella nunca ha sido mía. Siempre has estado tú. Si la mato, evitaré que sea tuya. - Cada vez estaba más nervioso. - Tenéis razón. Estoy loco. Ella me ha vuelto loco. Ella es la culpable de todo lo que hago. Merece morir. - Beth empezó a llorar.
- Ella no te ha hecho daño... - Dijo Louis. - Suéltale y te ayudaremos.
- No quiero vuestra ayuda. ¡No la necesito! - Preparó la pistola. - Adiós, pequeña. - Lo último que se oyó fue un disparo y el impacto de su cuerpo sin vida contra el parqué de suelo. Niall había acabado con su vida. Si es que a lo que él tenía se le puede llamar vida.
Beth estaba inmóvil, Louis fue corriendo hacia ella antes de que esta cayera y rompiera a llorar de nuevo.
- Shh... Ya está, pequeña, ya está. - Susurró. - Todo ha acabado.
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Hola chicas. Parece que Niall no se salió con la suya, ¿eh?
¿Os ha gustado? Por favor, decirme opiniones, lo necesito.
Siempre vuestra, Ari.
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