sábado, 30 de marzo de 2013

Capítulo 1.


Llegó al aeropuerto y llamó a un taxi. Sus padres trabajaban así que no podían llegar a tiempo a ir a buscarla, ya que el aeropuerto estaba a una hora de su casa, y por consiguiente a hora y cuarto del trabajo de sus padres.

- Mamá, ya estoy en casa.
- ¡Beth! ¡Cómo has crecido! ¿Qué tal estás, todo bien? – Le dijo su madre entre achuchones.
- Ay, mamá. Sí, todo bien.
- Tú padre fue a inscribirte a la universidad, ha hablado con tu casero y puedes instalarte hoy mismo.
- Gracias mamá no se qué haría sin vosotros.
- Ains, mi pequeña se ha hecho mayor, ya no nos necesita. – Dijo su madre con los ojos humedecidos.
- No digas eso mamá, si estoy aquí es por lo que vosotros hacéis por mí. Sin vuestra ayuda igual me habría dado quedarme en Dublín.
- ¿Y qué tal allí la comida? Estás más delgada. ¿Has comido bien?
- Que sííííí, mamá…

La verdad es que llega un momento en el que no sabes como librarte de estas conversaciones familiares, pero es hora de instalarse.

- ¿Quieres comer algo?
- No, tranquila, nos han dado de comer en el avión. He venido a veros, pero lo mejor será que vaya a instalarme cuanto antes.
- ¡Pequeña!
- ¡Papá!
- No te puedes ir sin ver una cosa.

¿Una cosa? ¿Qué cosa?  Se dirigieron al garaje. Un precioso Jeep negro les estaba esperando.

- ¿Os habéis comprado otro coche?
- No, pequeña, es para ti. Para que puedas ir a la universidad, con toda tranquilidad.
- Oh, papá, no hacía falta. ¡Muchísimas gracias! ¡Os quiero! – Dijo abrazándolos a ambos.

Después de unos cuantos achuchones y de prometer que después de instalarse se iba a acercar a verlos y a contarles cosas puso rumbo a su nueva vida.
Llegó al apartamento, no estaba tan mal. Era bastante grande para ella sola, tenía dos dormitorios individuales, un salón, una cocina espaciosa y dos pequeños cuartos de baño en cada habitación. También había una terraza con unas vistas espectaculares.
Sus padres habían encontrado el apartamento perfecto.
Tras instalarse, darse una ducha, y preparar todo para que esté listo cuando llegará fue a casa de sus padres como les prometió. Tenían que contarse muchas cosas, tal vez demasiadas.

- Bueno pequeña, ¿y qué tal tu vida por Dublín? ¿Por qué has decidido volver si estabas también allí con Liam?
- Eh… Sí… Bueno… De eso os quería hablar… - No sabía muy bien como decirlo, había pensado mucho en este momento y nunca le salían las palabras adecuadas. – Pues veréis…, lo cierto es que hace unos meses que Liam y yo nos separamos. Estuve un tiempo pensando en empezar nueva vida allí, pero todo lo que hacía allí me causaba un gran dolor. – No pudo terminar la frase sin derrumbarse y comenzar a llorar.
- Pero cariño, ¿qué fue lo que pasó?
- Se nos acabó el amor de tanto usarlo. En el trabajo conoció a una chica y…

No podía terminar de hablar, aunque habían pasado varios meses el dolor aún se hacía notar con frecuencia. No podía escuchar las canciones que escuchaban, no podía ver las películas que veían, no podía estar en sus lugares especiales sin romper a llorar. Pero tendría que enfrentarse a ello ya que aquí también pasaron bastante tiempo juntos. 

Se despidió de sus padres y se puso a caminar, aunque era tarde no quiso pedir un taxi, prefería ir por los lugares que tanto conocía y hacía mucho que no veía.
Entró en el parque. Su parque. Su banco. Su árbol. No, eso no, eso le haría mal, pero ya era tarde, ya estaba llorando mientras acariciaba la marca, su marca. L&B∞. Unas palabras le vienen a la cabeza. “Tú y yo, y que le jodan al mundo, pequeña”. 

- Mentira. Mentira tras mentira. Todo era una gran mentira, joder. Y no me di cuenta, soy idiota, joder, ¡una puta idiota!
- Yo no pensaría eso. – Dijo una voz extraña. Una voz masculina.
Beth se dio la vuelta para mirar quién había dicho tal cosa, y definitivamente no lo reconocía… Aunque, lo cierto es que tenía algo familiar. - ¿Y tú quién eres?
- Alguien que te ha visto mal y no quiere que llores. – Sonrió.
- No me gusta dar pena. – Respondió orgullosa y limpiándose las lágrimas con la manga. – Mierda. – Había olvidado que llevaba maquillaje, manchó la manga y supuso que en ese momento parecería un oso panda.
- No me das pena, solo que veo injusto que una chica tan guapa llore por un gilipollas.
- ¿Y tú cómo sabes porqué estaba llorando? – Aunque la respuesta era obvia, quería oír que le decía.
- No es necesario ser un lince… Lo siento si te he molestado, no era mi intención.
- No te preocupes. – Dijo mientras se agachaba a coger la chaqueta que se le había caído. – Por cierto, ¿cómo te llam… - El chico ya no estaba. Había desaparecido por completo. 

viernes, 29 de marzo de 2013

Prólogo.

Era momento de ser feliz, de encontrar a alguien que le llenara. De dejarse querer de una vez. Es cierto que hace tiempo que no quería salir con nadie, la última vez lo pasó tan mal. Sufrió tanto, se sintió tan utilizada, tan humillada. Tenía miedo de que eso volviera a pasar, pero tal vez era hora de darse otra oportunidad a sí misma. Tal vez era hora de intentarlo de nuevo.
Todavía no sabía como iba a conseguirlo, ni siquiera sabía si se había olvidado de Liam. Habían vivido momentos tan maravillosos juntos. Había disfrutado como una niña pequeña de su amor. Pero no salió del todo bien, poco a poco se dio cuenta de cómo era en realidad. Se dio cuenta de todo lo que le estaba haciendo, la había separado de sus padres, se habían ido a vivir a otra ciudad. Se la había llevado a Dublín por motivos de trabajo. Habían empezado de nuevo una vida juntos. Una vida que no duró más de dos meses. Lo que tardó Liam en conocer a Danielle. Su compañera de trabajo, con la cual había compartido más que trabajo, a no ser que compartir la cama se considere compartir trabajo, claro. Y lo cierto era eso, que allí estaba, lejos de casa, sola y dolorida por culpa del trabajo de su novio. Perdón, ex-novio.
Había empezado una nueva vida sola, en una ciudad que no le gustaba apenas, aunque bueno, lo cierto es que al final Dublín tenía su encanto. Allí podía hacer lo que quisiera sin que la gente se parara a mirarla.
Después de unos meses, sin saber muy bien que hacer allí, decidió volver con su familia. Alquilarse un apartamento en el centro de la cuidad, entrar en la universidad, empezar de cero, pero cerca de la gente que siempre ha querido y le ha apoyado.
Ya volvía a ser todo como siempre, volvía a salir con sus amigos, conoció gente nueva. Incluso conoció a un chico. Un chico que no dejó de darle problemas desde el día que lo conoció.

martes, 26 de marzo de 2013

Epílogo (Segunda temporada)


¿Qué? ¿Eso era todo? ¿Yo salía huyendo y ya está? Después de todo lo que había sufrido y luchado por ser feliz, ¿mi destino era estar sola?-

Acabé en el aeropuerto, sola, con el maquillaje corrido por las mejillas. Temblando y mirado a todos lados. ¿Qué esperaba, que Zayn viniera a por mí e impidiera que me marchara? ¡Qué tontería! Mi vida no era una película.
Estuve una hora en el aeropuerto, tenía un billete con destino a Madrid. Un nuevo país, una nueva vida.

"Última llamada para el vuelo 237 con destino a Madrid."

Había llegado el momento, volví a echar un vistazo pero allí no apareció nadie. Subí al avión y me puse a mirar por la ventanilla. Alguien se sentó a mi lado, cosa curiosa porque los asientos no estaban numerados y el avión estaba medio vacío.

- Alexia, ¿dónde te crees que vas? - Esa voz, esa voz que tanto ansiaba escuchar. - Tú y yo, juntos, sin nada a lo que temer. ¿Recuerdas?
- Zayn, ¿qué estás haciendo aquí?
- ¿Crees que iba a dejarte escapar tan fácil? Eres mía, sirena.
- Sí, eternamente tuya.

*Seis meses depués*

Zayn y yo empezamos una nueva vida en Madrid. Lejos de poderes que pudieran separarnos, y Louis ni siquiera se había molestado en buscarnos, cosa que me aliviaba bastante. Por fin podía ser feliz con mi amado.
Ilham se quedo embarazada. ¡Iba a tener un sobrinito! Liam y Ana iban a casarse al año que viene, estaba tan feliz por ellos. Ed y Ellen confirmaron su relación a la semana de nuestra partida, sabía que estos se traían algo entre manos.

Finalmente Harry acabó enamorándose de Tamara, hacían una pareja tan perfecta.
Por cierto, Zayn y yo estamos en Roma de luna de miel. Soy tan feliz. Parece que por fin las cosas vuelven a su cauce.

~~~ 

*Diez años después*

No casarme con Harry me hizo darme cuenta de una serie de cosas. Perdí mis poderes a lo largo del tiempo y lo que mas me gustaba de eso es que no iba a ser joven eternamente y no vería a Zayn morir lentamente mientras yo seguía exactamente igual.
Por fin podía decir que tenía una vida normal en Castro Urdiales (Cantabria) donde pudimos mantener al Mermaid. A veces mi amado y yo nos perdemos en alta mar, bueno o eso hacíamos hasta la llegada de nuestro pequeño Dean. Quien cumplía ocho años ese mismo día.

- Pequeño, prepárate. Vendrán James y los tíos. Y también vendrán las amigas de mamá y la pequeña Ashley. - Le dije a mi pequeño que seguía jugando en el jardín con su padre. A cada cual más infantil. Cómo les quería  Au. Sí, amor. Les queríamos.

Los primeros en llegar fueron Ilham y Niall. James tenía diez añitos, era mi sobrino. Había sacado los hermosos ojos de su padre y la sonrisa de su hermosa madre.

- Tita Alesia.  - Dijo la pequeña Ashley tendiéndome sus bracitos para que la cogiera. A penas tenía cuatro años y era una réplica exacta de Ana.
- Mi pequeña. - Dije dándole un beso en la mejilla. - Ana, Liam, gracias por venir.
- ¿Cómo nos lo íbamos a perder, pequeña? - Sonrió Liam. Ana cogió a su hija en brazos y fueron hacia el jardín mientras yo esperaba a que viniera el resto. Tamara y Harry llegaron pocos minutos después. - Estás embarazadísima.
- Alexia llega en un mes y medio.
- ¿Alexia? - Pregunté.
- Qué menos que llamarla como su tía. - La abracé con fuerza.
- Te quiero. Pasad, por favor. - Harry me sonrió. Aunque pudiera parecer incómodo Harry volvió a ser mi amigo poco después. 

En ese instante llegaron Ellen y Ed
.- ¿Dónde está mi campeón? - Preguntó Ed.
- En el jardín.

Pronto nos pusimos a cenar, los pequeños solo jugaban con la comida, pero se les veía tan tiernos... Y pensar que por poco nada de esto habría pasado. Dean no sería mi hijo y ahora mismo no estaría...

- Quiero anunciar algo. - Comenté. Y me levanté de mi asiento. - Antes de nada agradeceros a todos por venir aquí a celebrar el cumpleaños de nuestro hijo. - Dije cogiendo la mano a Zayn y mirando al pequeño Dean. - Y cómo no, darte las gracias a ti, mi vida, por darme un hijo tan maravilloso y una vida que no merecía. Te amo. 
- Yo también te amo. - Sonrió.
- Te amamos. Vanessa está deseando conocerte. 
- ¿Vanessa? - Todos se sorprendieron. Me llevé su mano a la tripa. 
- Estoy embarazada. Vamos a tener una niña.



_____________________________________________________________________________________


Me sorprende... ¿De verdad creíais que ese era el final? Yo que me esperaba varios "Como lo dejes así te mato"...
En fin, ahora sí. Hasta aquí hemos llegado, espero que hayáis disfrutado de los líos de Alexia.

Ari. 

Último capítulo (Segunda Temporada)


~ Narra Alexia.

Esa tarde decidí hablar con Zayn y aunque no pensaba decirle que me había enterado de nada, quería ver si era capaz de confiar en mí.

- Alexia, ¿qué haces aquí?
- ¿Tú confías en mí?
- ¿Qué?
- Respóndeme. Te has enfrentado a mi padre sin contar conmigo. Confías en mí, ¿sí o no?
- No lo sé... - Eso me dolió, me dolió mucho. - Te has vuelto a acostar con Harry.
- Es mi futuro marido, ¿qué querías que hiciera?
- Dijiste que me amabas...
- Y lo hago. - Se me humedecieron los ojos. ¿Estaba insinuando que no lo hacía?
- No sé qué creer...
- Pues de puta madre. - Suspiré. - Vete a la mierda, Zayn.

*Un mes después*

Hoy era el día esperado por todos. El día más importante de mi vida. El día en el que esta cambiaría por completo. El día de mi boda.
Y allí estaba yo. Observando desde el espejo de la peluquería como terminaban de hacerme el recogido. "Estas preciosa", "te ves esplendida  Alexia", "hoy va a ser el día más especial de tu vida" y otros comentarios a los que hacía caso omiso. Todavía estaba a tiempo de salir corriendo. Pero, ¿tendría valor para hacerlo? Y aun así, ya no tenía por quién arriesgarme.


~ Narra Harry.

Finalmente habíamos decidido montar la boda en el jardín. Estaba todo precioso. Ese iba a ser el día más feliz de mi vida.

- Enhorabuena,  Harry. - Dijeron las amigas de Alexia. - Te llevas una joya. Cuídala. 
- Lo sé.- Sonreí.- Lo haré.

Había un montón de invitados, incluso estaba Herard, el que había sido el padre de Alexia hasta los dieciocho años. Se le veía emocionado.

- Felicidades tío, has conseguido lo que te proponías. - Zayn había aceptado venir a la boda. Y aunque a Louis no le hiciera mucha ilusión yo estaba seguro de que no haría nada para estropear la boda.

Alexia se estaba retrasando y yo empezaba a ponerme nervioso. ¿Le habría pasado algo?

- Si la novia no baja en cinco minutos se cancela la boda. - Dijo el cura. - Tengo más ceremonias que hacer.
- Voy a buscarla. - Dijo Tamara.

Pasaron diez minutos y las chicas aun no habían bajado. Igual necesitaba ayuda con el vestido.

- ¡No está! ¡Alexia, no está! - Gritó Tamara. Todos los invitados empezaron a murmurar.
- ¿Cómo? - Gritó Louis. Tamara vino corriendo hacia mí.
- Estaba la puerta cerrada, la ventana abierta y el vestido en la cama. He encontrado esto. - Dijo tendiéndome un sobre. - No había nada más.

"Querido Harry:
No puedo seguir con esta farsa. Yo no te amo. Casarme contigo me haría daño. Y lo peor es que en el fondo tú tampoco lo haces. Eres mi hermano, es imposible. Sé que todo esto era un simple aumento de poderes, no puedo creer que me utilizaras tú también de esa manera...
Me voy, Harry. Me voy para no volver. No me busquéis, por favor.
Dejarme ser feliz de una vez por todas. 
Alexia.

PD: (¿Puedes darle la carta a Zayn? Sé que está ahí.)
Lo siento, Malik. Siento que esto termine así. Yo te he amado siempre, por favor, no lo olvides."


_______________________________________________________________________________


Bueno chicas, You're just a beautiful mistake ha llegado a su final. Parece que al final la pobre Alexia no se casa con Harry, como muchas esperabais, ¿no?
Gracias por haber llegado hasta aquí y por haberme apoyado y animado a seguir escribiendo. Sois lo mejor. 

Siempre vuestra, Ari.

PD: Sé que ahora muchas me odiaréis pero yo os quiero y eso. <33
PD2: La que no me diga algo por comentarios/twitter/whatsapp muere.

lunes, 25 de marzo de 2013

Penúltimo capítulo (Maratón 5/5)


~ Narra Alexia

El tiempo pasaba muy rápido, apenas quedaba un mes para la boda. Las relaciones sentimentales de mis amigad iban viento en popa: Ilham insistió en que Niall pasara el resto de su estancia en su casa. Ana y Liam cada vez daban más envidia, estaba claro que eso era amor. Por otro lado, Ellen y Ed, pronto empezaron a llevarse bien, creo que entre estos dos había algo por mucho que no quisieran admitirlo. Tamara y Sam seguían con su relación de folla-amigos, incluso nos lo presentó. El chaval es majo, había decidido invitarle a la boda. ¡Menudo espectáculo! Cada vez estaba menos segura de lo que iba a hacer, pero lo hacía por amor, eso era un consuelo.
Ese día llegué una hora antes del trabajo. Sí, aunque no lo parecía yo tenía un trabajo que no me gustaba apenas, pero bueno, tenía que ganarme la vida.
Entré en casa en silencio, quería darle una sorpresa a Harry, pero la sorpresa me la llevé yo. Zayn estaba ahí y parecía algo herido.
Decidí esconderme y escuchar la conversación.


- Me parece increíble que os hayáis enfrentado Louis y tú y que encima hayas ganado. Lou se ha quedado destrozado. - Dijo Harry.
- Me desafió. - Zayn puso una mueca de dolor. Tenía la ceja abriera y Harry se la estaba limpiando con lo que parecía un algodón con alcohol. ¿Ahora eran amigos? - No puedo creerme que sigas pensando en casarte con tu hermana. - ¿Hermana? ¿¡Qué!?
- Cállate, eso no es asunto tuyo. 
- ¿Que no es asunto mío? - Preguntó Zayn incrédulo. - Yo la amo. 
- ¡Yo también! - Gritó Harry. 
- Es tu hermana. 
- Sí, ¿¡y qué!? Yo la amo. La amé antes de saber que lo era. - Me llevé las manos a la boca. Y me fui corriendo de allí, lejos.


No sé cuánto rato me pegué corriendo. El tiempo necesario para intentar dejar de pensar. No podía asimilar todo lo que había escuchado. Era su hermana. Y Zayn lo sabía y no me había dicho nada. Y encima se había peleado con mi padre y había salido vencedor. Nada de eso tenía sentido. Y lo peor era que había cambiado por completo mis planes.

Capítulo 28 (Maratón 4/5)


~ Narra Harry.

Pasé posiblemente el peor mes de mi vida. Y aunque sabía que Louis no permitiría a Alexia dejarme, tenía miedo de que de verdad fuera eso lo que quisiera.
Por otro lado sé que aprovechó este mes para verse con Zayn, y es que el cabrón no dejaría de meterse en medio por mucho que Louis le amenazara. Estaba claro que había vuelto más fuerte que antes. ¿Pero qué sería capaz de hacer para recuperar a Alexia?
Su amor ya lo tenía, de eso estaba seguro. Ella no me amaba a mí y aunque me doliera debería respetarlo.
De pronto sonó mi móvil. Era ella.

- ¿Harry? - Había echado de menos su voz.
- ¿Alexia?
- Ya ha pasado un mes. Tenemos que hablar no crees, ¿no crees?

~ Narra Alexia.

Colgué el teléfono. No podía creer lo que estaba apunto de hacer. Iba a aceptar su proposición.

- Alexia... - Me cogió el móvil. - yo te amo. - Se le veía dolido.
- Yo también te amo, Zayn. - Sonrió.
- ¿Eso significa...
- Tenemos que continuar con la boda. - Le interrumpí.
- ¿Por qué?
- Para ganar tiempo. - Empezó a negar con la cabeza. No lo entendía. - ¿Confías en mí?
- Vas a casarte con otro...
- Por favor, Zayn... Confía en mí. - Susurré a sus labios.

~ Narra Harry.

A las dos horas aparecí por casa. Se me hacía raro volver, pero eso solo podía significar algo bueno.
Para mi sorpresa Zayn estaba allí.

- He pensado que tenía que hablar con ambos a la vez. - Comenzó a decir Alexia. La tensión en el ambiente era palpable. Pero por primera vez en mucho tiempo no tenía miedo. Aunque el brillo se hubiera borrado de sus ojos y nos mirara más seria de lo que jamás hubiera visto. - He tomado un decisión. - Suspiró. - Lo siento... Quiero seguir adelante con la boda.
Zayn me palmeó la espalda y se levantó del sofá en el que ambos estábamos sentados.
- Enhorabuena. - Dijo antes de salir dando un portazo.
¿Y ya está? ¿Eso era todo lo que tenía que decirme? ¿Ni un 'te amo Harry, eres lo mejor que me ha pasado en la vida'? Algo me hacía no estar muy convencido de que esto fuera a salir bien, pero era feliz. Alexia volvía a ser mía.
- Alexia yo... - "Como se entere de que es tu hermana antes de la boda te mato", las palabras de Louis volvieron a mi cabeza.
- ¿Sí, amor?
- Yo... - Tragué saliva. - Me alegro de que aun quieras casarte conmigo. - Dije finalmente.
- Y yo. - Sonrió, pero no era una de esas sonrisas que hacían que sus ojos brillaran. Estaba muy lejos de serlo.

Capítulo 27. (Maratón 3/5)


~ Narra Ana.

Liam me impidió entrar en su casa. Me vendó los ojos y me cogió en brazos. Amaba estar entre sus brazos, dejaría que me llevara al fin del mundo entre ellos.
Sentía su aroma, dulce, varonil. Olía a Liam. Me encantaba su olor.
Creo que estaba demasiado enamorada de él y dejaría que hiciera conmigo todo lo que quisiera. Confiaba en él como no había confiado en nadie antes.

- Mmm... Huele bien.
- Son rosas. - Susurró. - Pero tu hueles mejor. - Aspiró mi cuello. Se me puso la piel de gallina. - Ven. - Me tendió en la cama con cuidado. - Voy a quitarte esto. - Pronto me acostumbré a la débil luz de las velas. - Hola. - Murmuró.
- Hola. - Sonreí. - Me encantas tanto... - Susurré.
- Te quiero, princesa. - Me besó.

Se quitó el jersey dejando así su pecho al descubierto. Me ayudó a mí quitarme la camiseta y me acarició la cintura. Sentí cómo su mano subía y bajaba por mi espalda. Como sus dedos se enredaban en mi pelo. Le desabroché lentamente los pantalones, y él me los quitó a mí muy cuidadosamente, parecía que tuviera miedo de romperme. 
Sentí como nuestros cuerpos desnudos se chocaron. Su piel era suave, dulce, cálida. Todas nuestras partes del cuerpo se rozaban. Fue despacio, me cuidó, me protegió, sabía que no dejaría que nada malo pasara y me encantaba.


~ Narra Alexia.

Tamara quedó con Sam, Niall se fue con Ilham y apuesto que Ana y Liam por fin habrán pasado la noche juntos.
Por otro lado Zayn se quedó conmigo. Le amaba. Le amaba desde siempre. Nunca le he olvidado y me había dado cuenta a tiempo, o a menos eso quería pensar.
Zayn me abrazó por la espalda mientras preparaba el fuego de la chimenea.

- Me encanta este momento, pequeña. - Susurró en mi oído.
- ¿Te imaginas una vida así?
- Tú y yo, haciendo el amor delante de un fuego como este. Sin tener que escondernos de nada ni de nadie.
- Sería un sueño.
- Tú eres mi sueño. Y los sueños se cumplen. - Me giró para tenerme de frente y así poder perderme en sus brillantes ojos café en los que se reflejaban las llamas tintineantes de la chimenea.
- Te amo, Zayn. Te amo con toda mi alma.
- Eres mía, sirena. No lo olvides.
- Tuya. - Le besé. - Eternamente tuya.

Capítulo 26. (Maratón 2/5)


~ Narra Alexia

Mi padre seguía sin entender que ya era lo suficientemente mayor para tomar mis propias decisiones y casarme con Harry no estaba dentro de mis últimos planes. No podía casarme con alguien a quien no amaba. Pero claro cómo explicarle a Louis que me había dado cuenta de que seguía amando a Zayn pese a todos sus esfuerzos por separarnos. Mamá, si tú hubieras estado aquí estoy segura de que hubieras entendido y respetado mi decisión.

- Sé que Zayn ha vuelto. - Dijo de pronto. - ¿Cuándo pensabas decírmelo? 
- No pensaba decírtelo. 
- Apuesto qué es el culpable. - Gruñó. 
- Zayn no tiene la culpa de esto. - Grité. Louis me agarró violentamente de los brazos. 
- Ese niñato siempre me está trayendo problemas. ¡Aléjate de él! - Aunque ya sabía controlarme las peleas con Louis me ponían siempre tan nerviosa que tenía ganas de chamuscarle. - Ni se te ocurra. - Me soltó. 
- Me separaste de Zayn para que aprendiera a utilizar mis poderes. Ya sé usarlos, ¿y ahora? 
- Te casarás con Harry. 
- ¿Pero qué más te dará...?
- Alexia, no me obligues a hacer algo que no quiero. 
- ¿Me vas a pegar? 
- Jamás haría eso y lo sabes.
- Yo ya no sé nada...
- ¡Eres mi hija, maldita sea! 
- ¿Y desde cuándo te importa eso? - Suspiró. 
- Vas a casarte con Harry y punto. 
- ¿Y qué pasa si no quiero? ¿Qué pasa si no le amo? ¿Qué pasa si casarme con él me hace infeliz el resto de mi vida? - Dije entre lágrimas. - Se suponía que querías que fuera feliz. 
- Lo serás. 
- ¡Lárgate! Vete de mi casa. Ahora. - Grité.


Cuando se fue yo caí de rodillas al suelo y lloré con más fuerza. Eso es lo que me esperaba el resto de mi vida: llorar a diario si finalmente me veo obligada a casarme con Harry. Lo único que tenía claro era que ni Zayn (espero) ni yo se lo pondríamos tan fácil a ninguno de ellos.

- Alexia, ¿qué te ha pasado? - De pronto me vi rodeada por las chicas, que me observaban preocupadas.
- ¿Te ha hecho daño? - Preguntó Tamara. Asentí. - ¿Te ha pegado? ¡Lo mato, te juro que lo mato!
- No me ha tocado... - Susurré.
- Y entonces, ¿por qué lloras? - Preguntó Ana.
- Voy a casarme con Harry...
- Pero tú no le... - Empezó a decir Ilham.
- Lo sé. Pero Louis siempre acaba ganando la partida, ya sabéis cómo es.
- Pero esta vez no tiene porqué ser así. - Intentó animarme Ellen.
- Si no lo hago Zayn saldrá herido.
- Y si lo haces también. - Susurró Zayn a mi espalda.
- Chicas, mejor dejémosles solos. - Niall venía detrás de él.
- Yo tengo que irme. - Comentó Ana. - Mañana os cuento. Hasta luego, chicos.
- Adiós, Anita. - Cogí a Zayn del brazo y lo guié hasta la habitación.
- Zayn... - Todavía lloraba.
- Shh... Princesa, no llores. - Me retiró las lágrimas de las mejillas. - No podría soportar perderte otra vez. No podría soportar que Louis ganara de nuevo. Alexia, yo te amo y no voy a dejar que te aparten de mi lado. - Me besó. - Vámonos, lejos. Huyamos de aquí...
- Nos encontrará...
- Entonces me enfrentaré a él cuando sea necesario.
- No... - Susurré aterrada. No podría soportar la idea de que Zayn saliera herido.
- ¿Confías en mí? - Asentí. - Sé mía otra vez... - Volvió a besarme y me entregué a él como tanto ansiaba desde que se fue.

Capítulo 25. (Maratón 1/5)


~ Narra Ana.

Cuando abrí la puerta Louis estaba ahí. Algo me decía que la paz para Alexia se acabaría pronto. Todos conocíamos a Louis y que se hubiera molestado en ir no podía significar nada bueno.

- Vengo a hablar con mi hija. Déjame pasar. - Me apartó de mala manera. ¿Quién se había creído que era?
- Las cosas se piden por favor. - Gruñí. Me miró de mala manera y siguió su camino.

~ Narra Alexia.

¿Que eran esos gritos? Pronto lo entendí todo. Louis estaba entrando al salón. Perfecto, había llegado el momento de enfrentarse a papá.

- Alexia, tenemos que hablar.
- Eres la alegría personificada, papá. - Ironicé. Él miró mal a mis amigas. - Las chicas pueden estar aquí.
- Preferiría que no.
- Lo que tú prefieras no nos importa. Si ella quiere que nos quedemos nos quedamos. Siempre estás metiéndote en su vida y diciéndole lo que tiene que hacer. No sé quién mierdas te has creído que eres Louis.
- Tú no te metas donde no te llaman.
- Tamara, por favor, basta... Chicas esperadme en la terraza. - Cuando las chicas se fueron él continuó:
- ¿Qué es lo que ha pasado con tu boda?
- Se ha aplazado. - Me limité a decir.
- No estoy de acuerdo.
- Louis, es mi vida.
- ¿Qué ha pasado con lo de papá?
- Te odio cuando te pones así. - Resoplé.
- Alexia tienes que casarte con Harry. - Sonrió. - Yo solo quiero que seas feliz.
- Si de verdad quisieras eso entenderías mi decisión de tomarme un tiempo antes de dar un paso tan importante.
- Lo entendería si supiera qué es lo que te ha hecho necesitar ese tiempo.
- Nada. - Mentí. Zayn ha vuelto, eso es lo que ha pasado. Y con Zayn presente había algo que me decía que no debería casarme con Harry.

~ Narra Ana.

Salimos a la terraza y Tamara estaba que echaba humo por las orejas.

- Por Dios, podrá estar todo lo bueno que quieras, pero este hombre me enerva. Como le haga algo a Alexia lo mato. Os juro que lo mato.

De pronto vibró mi móvil.

"Princesa, ¿sigues estando en casa de Alexia?
¡Tengo unas ganas inmensas de verte!
Hoy cenamos en mi casa, ¿no? Te tengo una sorpresa.
Liam."

Oh, qué mono, me tenía una sorpresa preparada. Y aunque sabía lo que posiblemente sería, me hacía ilusión pensar que era capaz de molestarse tanto en mí. Definitivamente me había tocado la lotería con este hombre. Lo amaba.

domingo, 24 de marzo de 2013

Capítulo 24. (Segunda Temporada)


~ Narra Tamara.

Lo que las chicas no sabían era que no todo había sido tan 'bonito' como parecía. Una de las veces hice el mayor ridículo de mi vida.

- ¡Tamara! - Gimió.
- ¡Harry! - Grité yo, casi inconsciente. Cuando ambos nos recuperamos me di cuenta de una cosa. ¿Había dicho...
- ¿Harry? 
- Em... esto... yo... - ¡Qué vergüenza!
- No tienes que darme explicaciones si no quieres..., pero bueno, puestos a fingir un orgasmo podrías acertar con el nombre. - Bromeó, espero.
- Nunca finjo los orgasmos. - Comenté ofendida. - Lo siento Sam, no puedo sacármelo de la cabeza. 
- ¿Quién es? ¿Algún ex-novio?
- Es el futuro marido de mi mejor amiga... Bueno, es una larga historia. 
- Has elegido mal...
- Para variar. - Suspiré. - Bueno, no tengo nada que hacer. En principio va a casarse con mi amiga.
- ¿En principio? 
- Ya te he dicho que es una larga historia... Además, aunque no lo hiciera él no se fijaría en mí. 
- Eh, ¿por qué no? Eres una mujer muy atractiva.
- ¿Tú crees? 
- Estás en mi cama. Y no me importaría que volvieras a estarlo.
- Sabes que esto no va a pasar de una cama ¿no? Bueno y tú sofá...
- No soy un hombre de relaciones. Voy a tía por fin de semana, y no suelo repetir. Pero contigo haría una excepción.


~ Narra Alexia.

Estaba contenta de que al fin las chicas tuvieran a alguien con el que estar. Aunque a decir verdad, la relación entre Tamara y Sam no me convencía mucho, pero yo me conformaba con que Tamara fuera feliz. 
De pronto sonó el timbre.


- ¡Ellen! - La abracé. Mi amiga de toda la vida estaba ahí. Yo le llamé, le dije que le necesitaba a mi lado este mes y ella no tuvo ningún inconveniente en venir a hacerme compañía  - Estás preciosa. - La abracé más fuerte. - Ay, te he echado tanto de menos.
- Y yo a ti, pero necesito respirar.
- Perdón... - La solté. - Ven, que te presento a mis amigas. 
- ¿Me has cambiado por otras? - Se ofendió de broma.
- Sabes que nunca lo haría, El.


Llegamos donde estaban las chicas expectantes por saber quién había llamado. Se me hacía raro presentar a mis amigas magas, mi amiga 'normal', pero necesitaba un toque de 'normalidad' a mi vida. Llevaba mucho tiempo sin serlo.

- Chicas esta es Ellen, Ellen ellas son Ana, Ilham y Tamara.
- Encantada Ellen. - Dijo Ana.
- Encantada, cariño.
- Es un placer conocer a la amiga "normal" de Ale. - Dijo Ilham haciendo las comillas con los dedos. El funció el ceño ligeramente. - No te ofendas, cielo.
- Tranquila. - Suavizó un poco el ceño. - Encantada chicas. Llamadme El, por favor.

Volvió a sonar el timbre. Que extraño, ¿quién sería?

- Voy yo, tranquila. - Dijo Ana.

~ Narra Ana.

Veía tan feliz a Alexia con la llegada de El, que no quería que atender a la puerta le interrumpiera ese momento.

- ¿Qué haces tú aquí?

sábado, 23 de marzo de 2013

Capítulo 23. (Segunda Temporada)


~ Narra Alexia.

Harry desapareció al día siguiente. Ni siquiera me dijo dónde se iba. Solo sabía que quería aclararme de una vez por todas.

- Cariño, hoy vienen las chicas a comer, ¿no? - Preguntó Niall.
- Sí.
- Bueno pues os dejaré solas. Además seguro que tenéis algo que contaros. - Sonrió como siempre que ocultaba algo.
- James, ¿qué tienes que contarme?
- ¿Yo? Nada. - Se fue riendo a su habitación.
Pronto llegaron las chicas, bastante emocionadas todas la verdad, Niall tenía razón, seguro que tenían cosas que contarme.
- Buenas tardes, señoritas. - Se despidió Niall. - Luego te llamo amor. - Dio un largo beso a Ilham y se fue.
- ¿Amor? - Preguntamos todas a la vez. Ilham se sonrojó.
- ¡Soy su princesa!
- Ha vuelto a tener quince años... - Dijo Tamara.
- Eh... - Se quejó Ilham. - Jo, es que es tan mono y em... bueno... Alexia tápate los oídos.
- No soy tan inocente, cariño.
- No lo niego, pero como siempre te quejas de que es tu hermano... - Rió.
- La hace gozar como a una perra.
- ¡Tamara!
- Era broma...
- No se equivoca. - Susurró Ilham.
- ¿Qué has dicho? - Rió Ana.
- Nada... Bueno, ¿comemos? - Cambió Ilham de tema.

Durante la comida salieron toda clase de temas de conversación. Amaba pasar momentos así con las chicas. A veces las echaba de menos.

- Chicas, tengo que contaros algo. - Anunció Ana. - Liam y yo... Somos pareja. - Soltó tímida. 
- Bien, por fin. - Dije yo. - Me alegro un montón, chispitas.
- Adoro que me llaméis chispitas. -Rió. - Pero lo mejor no es solo eso... Sino que no quería hacerlo ayer porque quería que nuestra primera vez juntos "fuera especial". Jo, es tan amor. 
- Oh, pero qué mono... 
- Sí... 
- ¿Qué te pasa tía? - Pregunté a Tamara. 
- Nada... - Silencio. - Yo también he conocido a un chico.
- ¿Ah sí? - Ilham curiosa como siempre. - ¿Y cómo es?
- Es moreno de ojos azules. Está muy bueno y además... Dios...


~ Narra Tamara.

Sam empezó a comerme la boca desesperadamente, Dios, los besos de ese hombre eran increíbles. Pero en mi mente estaba Harry, Harry y más Harry. (Cosa que obvié comentar a las chicas).

- Tamara, me pones mucho. - Susurró entre besos. Definitivamente necesitaba esto.
- Llévame a tu casa, por favor. - Llegamos a su casa después de unos 15 minutos. 
- Me apetece un poco de whisky, ¿quieres beber algo?
- No gracias..., ¿el baño? 
- Al fondo, a la izquierda.

Entre al baño, me lavé la cara y me refresqué un poco el cuello. ¿Estaba segura de que quería hacer esto? Yo nunca hacía cosas así. Estaba a punto de acostarme con un desconocido. Suspiré. No sé, solo estaba segura de que estar eternamente enamorada de una persona que me ignoraba de esa manera no sería sano. Sí, quería 
hacer esto. Salí del baño y en el salón estaba él, sin camiseta y con sus vaso de whisky en la mano. Vaya, no pedía el tiempo. 

- Has tardado mucho, princesa. ¿No estás segura? 
- Sh...- Me sentí a horcajadas sobre él y le besé el cuello. - No pienses, solo siente. - Acabamos yaciendo sobre ese sofá rojo unas tres veces a lo largo de la noche. El sexo con ese hombre era tan fantástico que me había vuelto prácticamente insaciable. Definitivamente esto tenía que repetirse. 

~~~

- Ohh, nuestra Tamara está enamorada. - Sí, de Harry.
- Que va... Fue solo sexo. Bueno es... Hemos decidido seguir viéndonos, pero sin sentimientos de por medio.
- Tía, ¿estás segura?
- Sí, estoy segura. - Estaba segura de que no podría olvidarme de Harry tan fácil, y menos por tener sexo con Sam.

viernes, 22 de marzo de 2013

Capítulo 22. (Segunda Temporada)


~ Narra Ana.

No contesté. Me levanté directamente y empecé a comerle a besos. ¿Cómo podía ser tan tierno? Claro que quería ser su novia. Desde hacía mucho.

- ¿Ana? - Me miró entre sorprendido y divertido.
- Sí, sí, sí, sí. ¡Claro que quiero! - Grité y el río.
- Dios, Ana, me haces tan feliz. - Dijo antes de levantarse de la silla y volver a besarme.  Fuimos retrocediendo hasta caer lentamente en el sofa. Él encima de mí. - Shh... pequeña. Hoy no... - Dijo y se levantó de encima de mí. - No pensaba que fueras a decirme que sí y no he preparado nada. Quiero que sea especial.
- Pero yo te quiero Liam. Como sea.
- De verdad, quiero que sea especial. - Me dió un tierno beso en los labios.

~ Narra Ilham.

Después de acostarnos Niall siempre se iba, pero esa noche no. Esa noche se quedó abrazado a mí después de hacer el amor. Bueno... no sé si lo que hacíamos era amor o simple sexo, pero yo cada día tenía más claro era quería estar con él y cada día me encantaba más.
Empezó a acariciarme la espalda.

- Mmmm.
- ¿Te gusta?
- Mmmm. - Sonreí.
- Estás tan preciosa después de hacer el amor, Ilham. - ¿Había dicho 'hacer el amor'?
- ¿Niall? - Murmuré. - ¿Nosotros... -No sabía muy bien cómo decir esto- hacemos el amor? Es decir, tú y yo...
- Shhh... - Me besó. - Sí. Yo te quiero Ilham, pero no sé cómo mostrar mis sentimientos.
- Oh Niall. - Le besé con todas mis fuerzas. - Entonces soy tu...
- Princesa. Ilham, tú eres mi princesa.

~ Narra Tamara.

Esa noche Ana iba a cenar con Liam, Ilham con Niall y Alexia... Bueno, la pobre ya tenía bastante con lo que tenía.
Esa noche salí yo sola, estaba cansada de estar sola. De vivir enamorada de Harry cuando sabía que a pesar de que no se casara con Alexia, él no sería mío.

- Hola preciosa, ¿quieres una copa? - Dijo un precioso moreno de ojos azules.
-  Si invitas tú. - Sonreí.
- Yo invito. - Rió. - Pero eso me da derecho a emborracharte.
- Inténtalo. - Le reté.
- Hecho. - Me tendió su mano. - Por cierto soy Sam.
- Encantada. Yo soy Tamara.
- ¿Vienes mucho por aquí?
- ¿Me has visto alguna vez por aquí?
- Lo dudo. No podría olvidarme de semejante monumento. - Este chico iba muy lanzado. Pero me gustaba. Necesitaba esto. Necesitaba un polvo. Y Sam estaba muy bueno. Le seguiría el juego.

lunes, 18 de marzo de 2013

Capítulo 21. (Maratón 4/4)


~ Narra Zayn.

- Tomlinson... Sigues igual que hace diez años.
- Y lo seguiré estando, por los siglos de los siglos...
- Amén. - Susurré.
- ¿Me estás vacilando? - Gruñó.
- ¿Te has vuelto creyente?
- No te conviene hablarme así Malik.
- Es a ti a quien no le conviene Louis. - Dije. - No soy el mismo crío que huyó de ti hace diez años.
- ¿Te has hecho mayor? - Se burló. - Va a ser divertido ver como te vas haciendo mayor y mayor mientras que Harry y Alexia siguen siendo felices con treinta años. - ¿Qué? ¿No van a envejecer? - Los poderes avanzan, Malik. Te sugiero que te alejes de mi hija y le dejes casarse con Harry sino quieres que acabe contigo. - Dijo antes de irse.
- Ya no te tengo miedo.

~ Narrador omnisciente.

Nunca subestimes a tu adversario, ya que este puede sorprenderte como menos te lo esperes. Ni Louis ni Zayn sabían lo que era realmente capaz el otro de hacer. Pero estaba claro que esto no iba a quedarse solo ahí. Zayn no iba a rendirse hasta conseguir que Alexia fuera suya, como siempre debió serlo. Por otro lado, Harry no pensaba dejar que esta se fuera de su lado. 
Alexia se sentía en una encrucijada. No sabía qué hacer, no sabía qué sentir. Solo sabía que aprovecharía ese mes para aclararse todo lo posible. Lo que la pobre no sabía es que por mucho que Harry desapareciera ese mes, no iba a irse muy lejos y ni él ni Louis iban a dejarle tan tranquila. A su vez, Zayn estaba dispuesto a lo que fuera que tuviera que hacer para deshacerse del adversario. Bueno, de los adversarios. Aunque había algo que le preocupaba: Alexia tendría 30 años eternamente cuando alcanzara esa edad. ¿Qué significaría eso si finalmente pudieran estar juntos? Morir lentamente mientras ella seguía joven para siempre.


~ Narra Ana.

Esa noche había quedado con Liam. Creo que ambos nos habíamos dado cuenta de que sentíamos más el uno por el otro. O eso quería pensar. Ese hombre me tenía completamente enamorada.
Me invitó a cenar a su casa. ¡Qué mono! Había puesto velas y champán.

- Buenas noches, preciosa. - Dijo invitándome a sentarme en una de las sillas. - Bienvenida.
- Gracias. - Murmuré tímidamente. - Es precioso, Liam.
- No más que tú.

Cenamos, Liam era un cocinero estupendo. Creo que jamás había probado unos tallarines carbonara tan deliciosos. Definitivamente era el hombre perfecto.
Bebió un poco de vino. Se le notaba nervioso.


- Em... - Tosió. - Ana, me gustaría decirte algo.
- Dime. - Oh Dios mío, ¿qué sería?
- Últimamente me he dado cuenta de una serie de cosas que siempre han estado ahí. Y em... esto... - Se pasó una mano por el pelo. - ¿Sabes? Me encanta pasar tiempo contigo, creo que eres divertida, simpática... Una persona maravillosa, en definitiva. Y me preguntaba... ¿Quieres ser mi novia?

Capítulo 20. (Maratón 3/4)


Joder, pero porqué me salía todo tan mal últimamente. Estaba claro que Zayn traía el caos a mi vida, pero me encantaba tanto. Ya está lo admitía, seguía completamente enamorada de ese idiota de ojos café y quería irme con él lejos. Dónde fuera, pero lejos.

- ¿Qué es, Alexia? Estás pálida.
- Fotos. - Murmuré. - Nuestras. De esta mañana.
- ¿Quién...
- Harry. - Le interrumpí. - Tienes que irte de aquí, Zayn.
- Pero...
- Por favor... - No quería que Harry le viera aquí eso podría liarlo todo más. - Hablamos luego, ¿vale? - Le di un corto beso en los labios y me miró extrañado. - Te quiero, Malik. - Susurré con una sonrisa tímida.


~~~


~ Narra Zayn.

Me quería, Alexia me quería. Eso era lo único que me importaba. 'Sí, pero se va a casar con Harry', dijo una voz dentro de mí. No si puedo evitarlo. Y lo evitaré a toda costa. No podía casarse con su hermano. Eso era anti-natura  Son magos, el simple hecho es anti-natura.
Llegué al sirena y en el embarcadero había alguien que me resultaba familiar.

- Malik, volvemos a encontrarnos.

~ Narra Alexia.

No iba a hablar con Harry, no podía. Me sentía... No sé cómo me sentía. Era una mezcla entre vergüenza y rabia. Me había visto con Zayn, sabía que tenía dudas y aun así pretendía que todo siguiera como si nada. ¿Por qué no entendía que yo necesitaba un tiempo para pensar?

- Alexia... - Dijo interrumpiendo mis pensamientos.
- Déjame en paz. - Contesté seca.
- Alexia, por favor... - Suspiré.
- ¿Qué quieres?
- Hablar contigo. Como los adultos que somos. 
- No te comportas como un adulto.
- Tú tampoco. - Sonrió.
- Harry, estoy confundida...
- Lo sé, amor. Pero no quiero perderte, por favor, no me dejes. 
- No voy a dejarte Harry..., pero no puedo casarme. Estoy confundida. 
- ¿Qué necesitas?
- Tiempo para mí. 
- ¿Cuánto? 
- No lo sé. 
- Un mes. - Sugirió. - Me iré un mes de aquí. Te dejaré tiempo. Pero tienes que prometerme que no vas a dejarme, por favor. 
- Un mes. - Repetí. Le di un beso en la mejilla y me fui. Tenía un mes para olvidarme de Zayn. Para volver a tener la sensación de querer que Harry fuera el padre de mis hijos. Un mes para volverá tomar las riendas de mi vida.

Capítulo 19. (Maratón 2/4)


Mierda. Mierda. Mierda. Si Harry veía a Zayn aquí la había liado. Esto no tenía que pasar así joder. ¿Y ahora que hacía? Empecé a mirar hacia todos lados. ¡Bingo! La terraza tenía una puerta que daba al jardín trasero. Empujé a Zayn hacia allí.

- Espérame ahí. Y no te muevas.

Zayn cerró la puerta al jardín y Harry salió a la terraza. ¡Uf! Por los pelos. Pero qué hacía en casa. Apenas eran las cinco.

- Hola, amor. - Me dio un casto beso en los labios. Estaba raro.
- Hola, cielo. - Sonreí. - ¿No ibas a llegar más tarde?
- Te he mandado un sms... - Oh, cierto. Mi móvil.
- Es que me he dejado el móvil en casa de Ana. - Mentí.
- ¿Pero no habíais ido a una cafetería? - Preguntó. Mierda.
- Em... sí..., pero luego hemos ido a casa de Ana un rato.
- Ya... - ¿Cada vez mentía peor o era impresión mía?
- Esto... Harry tengo que hablar contigo. - Murmuré insegura.
- Dime amor.
- Es... sobre la boda. - Se puso pálido. - No te asustes amor, yo te quiero. - Suspiré. Era ahora o nunca. - Verás... No estoy preparada para casarme. ¿Podemos aplazar la boda un tiempo? - Solté de pronto.
- No. - Dijo seco.
- ¿Qué has dicho?
- Que no. - Repitió. - Nos casamos en tres meses. - Dijo y entró en casa dejándome sola.

No iba a darme tiempo... ¿Por qué? Yo no podía casarme con él. ¿No lo entendía? Estaba mal y necesitaba pensar. No iba a casarme en tres meses. Eso lo tenía claro.

~ Narra Zayn.

- ¿Podemos aplazar la boda un tiempo?
- No.

¿Cómo que no? ¿Harry pensaba obligar a Alexia a casarse con él? Pero quién se había creído que era. Cada vez estaba más seguro de que sabía que Alexia era su hermana y lo tenían todo planeado. Ha llegado el momento. Tengo que enfrentarme a Louis antes de que sea tarde.

~Narra Alexia.

Suspiré enfadada y salí al jardín trasero donde estaba Zayn haciendo oreja.

- ¿Pero ese de qué va? - Gruñó.
- Cállate. - Estaba enfadada con el mundo. - Devuélveme mi móvil, por favor. 
- He venido por eso. - Dijo sacando el móvil de su bolsillo. - Te han mandado un sms.
- ¿Lo has abierto?
- No. Me parecía mal, es tu intimidad.
- Me vas a decir que no abriste la carta de una desconocida para llegar hasta mí. - Levanté una ceja divertida. Es impresionante cómo es capaz de hacer que olvide todo lo demás.
- Eso fue... diferente. - Dijo pasando una mano por su pelo. Yo reí. Miré mi móvil y en efecto había un mensaje de un número desconocido. ¿Qué? ¿No sé suponía que Harry me había mandado un mensaje? Había una foto de Zayn y yo yendo hacia el embarcadero. Bueno, solo estábamos hablando. En la siguiente foto estábamos besándonos en la cubierta del sirena. "Llego a casa en una hora. ¿Me lo explicas?"
Oh, mierda, Harry lo sabía.

Capítulo 18. (Maratón 1/4)


Llegué a casa. Harry no estaría, pero tendría que enfrentarme a Niall. No sabía si me veía con fuerza para ello.

- ¿De dónde vienes? - Me preguntó mi hermano. - Eh, ¿has estado llorando?
- ¿De dónde vengo? Vengo de dónde tú me has metido. - Grité. - ¿¡Cómo se te ocurre contactar con Zayn!? ¿A qué mierda estás jugando, Niall?
- No quiero que llores... - Me retiró las lágrimas de las mejillas. - Lo siento pequeña... Pero lo hice para que te dieras cuenta de que no amas a Harry.
- Tienes razón no lo hago. Por eso no voy a casarme con él. No por ahora... - Suspiré de nuevo. - Le pediré a Harry que aplace la boda. No puedo hacerlo. - Niall sonrió y me abrazó. - Pero eso no quiere decir que ame a Zayn... Mi vida está completa sin él. Es mejor así.

Salí a la terraza Necesitaba tomar aire. Estar sola por primera vez en el día. Dejar de pensar tanto en los demás. En qué sentará mal a quién y empezar a pensar en mí.
No quería dejarlo con Harry. Yo le quería, el me completaba, pero quizás era muy pronto para que mo casáramos. Quizás no estaba preparada todavía. Quería dejar de llorar. Todo era tan perfecto antes de pensar en boda. Todo era tan perfecto antes de que Zayn volviera y en el fondo era culpa mía. Yo fui al embarcadero. Yo me lo había buscado. Quizás podría volver un tiempo a Bradford... Echaba de menos a Ellen. Hemos hablado todos estoy años por correo electrónico pero no es lo mismo. Le mandaría un mensaje. Oh mierda, mi móvil. Lo tiene Zayn.
~ Narra Zayn.

De pronto sonó mi bolsillo trasero. El móvil de Alexia. No me acordaba de que se lo había quitado en el baño. Era un mensaje de número desconocido. Pero no podía abrirlo o Ale me mataría. Aunque algo no me daba buena espina. ¿Quién querría mandarle a Alexia un mensaje y ocultar su número? Era raro. Se lo llevaría aprovechando que Harry estaba en el trabajo.

~ Narra Alexia.

Seguía en la terraza, quería estar sola y tomar un poco el aire. Han sido día muy intensos.

- Alexia, tienes visita. - Dijo Niall saliendo a la terraza con Zayn a su espalda.
- ¿Qué estás haciendo aquí? 
- Quería hablar contigo. - Dijo mirando a Niall quien captó la indirecta.
- Yo os dejo solos... - Entró en casa y Zayn y yo nos quedamos solos. ¿Por qué me sentía mejor en su presencia después de toda la tarde comiéndome la cabeza?
- He estado pensando en todo lo que me has dicho hace unas horas y tienes razón, no puedo pretender que dejes a Harry por mí. Pero no puedes negarme que ya no te pasan cosas conmigo. - Avanzó un paso. - Alexia te conozco. Sé lo que sientes por mí. Sé lo que sientes por Harry. - Avanzó otro paso. - No te cases.
- No voy a hacerlo. - Tragué saliva. No de momento. - Zayn sonrió. - Pero no voy a dejar a Harry. Yo le quiero. - Se acercó a mí. Iba a besarme, otra vez y yo me estaba cansando de rechazarle.
- Ya estoy en casa. - Mierda, Harry.

domingo, 17 de marzo de 2013

Capítulo 17. (Segunda Temporada)

~ Narra Harry

Alexia se pensaba que era gilipollas o algo. ¿Estaba con la chicas? Entonces qué hacía con Zayn.

- Zayn ha vuelto. - Le dije a Louis nada más llegar a su apartamento.
- ¿Y? - Contestó. - Ella va a casarse contigo.
- Ella ama a Zayn. Siempre lo ha hecho.
- Harry, tienes que casarte con ella.
- Pero no me ama. - Grité. - Además es mi hermana. Tienes suerte de que me enamorara de ella al instante. Sino no estaría haciendo esto.
- Sí, es tu hermana. Pero no te importó a la hora de acostarte con ella. ¿O me vas a decir que no lo habéis hecho en diez años?
- Eso no es de tu incumbencia. - Gruñí. Louis rió.
- No te culpo, yo si fuera tú también lo habría hecho.
¿Por qué se volvía a veces tan insoportable? Yo amaba a Alexia,pero sabía que ella seguía amando a Zayn.

~ Narra Alexia.

Le aparté definitivamente. Esto me había hecho darme cuenta de muchas cosas en muy poco tiempo.

- No Zayn. No es nuestra casa, es tu casa. No es nuestra vida, dejó de serlo hace diez años. Cuando te fuiste y me dejaste sola sin darme una explicación. Tu explicación es ahora que mi padre estaba amenazando a tus hermanas... ¿Por qué no me lo dijiste? Podríamos haber hecho algo para evitarlo, pero en vez de eso te fuiste. - Suspiré. - Y yo seguí me vida sin ti. No puedes aparecer de repente y pretender que cambie todo eso porque sí. Ya no es nuestro momento, Malik. Nuestro momento fue hace diez años y lo jodiste todo. No puedes esperar que cambie mi vida ahora por un amor de infancia. Un amor que cambió mi vida es cierto. Pero no sabría decirte si para bien o para mal. - Lágrimas caían por mis mejillas. Me recordó tanto a la vez que me enteré que me estaba utilizando y para variar la mayoría de mis palabras eran mentira. - Lo siento... - Susurré casi sin voz y me fui llorando.

¿De dónde había sacado todas esas palabras? Supongo que sería rabia acumulada, todas y cada una de las cosas que no había podido decirle cuando se fue.
Todo esto tenía su lado bueno, por decirlo de alguna manera, me había dado cuenta de que yo no amaba a Harry. No lo suficiente para casarme con él.

jueves, 14 de marzo de 2013

Capítulo Doble. (Segunda Temporada)


Capítulo 15

Vacilé unos instantes. La conversación con Zayn delante sería un tanto incómoda. Pero tenía que cogerlo. Sino Harry se preocuparía.

- Harry. - Suspiré.
- Amor, te llamo desde el trabajo. Tengo mucho papeleo que hacer y no creo que salga hasta esta tarde. - Se interrumpió. - Lo siento mucho, sé que te prometí llevarte a comer, pero...
- Tranquilo, cielo, no pasa nada... Luego nos vemos. No te estreses mi amor. - Suspiré. Mierda ¿y yo ahora qué iba a hacer?
- Luego te veo, amor. Te amo.
- Y yo. Adiós. - Zayn sonrió, cogió mi móvil y colgó. Se lo guardó en el bolsillo trasero del pantalón. - Eh, es mi móvil.
- Shhh. - Sonrió malicioso. Dios, cómo echaba de menos esto. - Ahora lo tengo yo...
- Malik, dame mi móvil. - Suspiró y le brillaron los ojos.
- ¿Cómo me has llamado?
- Malik... - Murmuré insegura. Zayn me cargó sobre sus caderas y empezó a besarme contra la puerta del baño.
- No puedes llamarme así y pretender que no me afecte, sirena. - Susurró contra mi cuello. 
- Siempre te he llamado así. 
- Por eso no puedes pretender que no me afecte. - A mí sí que me estaba afectando. Todo esto me estaba afectando. Estaba perdiendo la cordura. Pero le deseaba tanto...
- Eh, parejita. Iros a un hotel pero dejar el baño libre. - Alguien aporreó la puerta. Era una señal.
- Esto está mal... - Dije apoyando las manos en su pecho para alejarme de él. Y me bajé de sus caderas. 
- No... - Murmuró horrorizado. 
- Sí, Malik, está mal. - Me alejé de él. 
- Está bien. - Me acercó a él. - Ésto está bien. - Dijo pegando su erección a mí.
- No. Esto está mal. - Dije y salí del baño.


Capítulo 16.

Salí directamente de la cafetería. Si me quedaba con las chicas volvería. Y si vuelve a besarme yo... Dios, ¿en qué estoy pensando?
Tenía que irme lejos de Zayn. Podría ir a ver a Harry al trabajo. Sí, eso me mantendría a mí ocupada y a Zayn alejado.

- Sirena, espera. - Me cogió del brazo. - No puedes dejarme así. No sin al menos hablar antes.
- Zayn yo...
- Por favor... - Murmuró. - Solo hablar.
- Solo hablar. - Repetí.

Llegamos a su barco. Su sirena. Estoy segura de que la situación era muy incómoda para ambos.

- Es... bonito.
- Es pequeño. - Sonrió tímidamente.
- No, es acogedor. Me gusta.
- Me alegro. No es la mansión de Louis..., pero bueno, es mi casa.
- ¿Por qué lo llamaste así? - Pregunta estúpida por mi parte.
- Tú que crees... - Ironizó.
- Te fuiste, Zayn. Me dejaste...
- Tuve que hacerlo. - Su voz sonaba entrecortada. Hacía mucho que no le veía tan asustado. - Louis iba a hacer daño a mi familia. Pero he vuelto más fuerte que. Y aun te amo, Alexia. Podemos intentarlo.
- No Zayn... Crees que me amas, pero ya no me amas. - Cerré los ojos. No quería llorar. - Ha pasado mucho tiempo. Ya no tenemos dieciocho años. Las cosas han cambiado. - Me di la vuelta y salí a la cubierta. Sabía que me seguiría. El aire me daba en la cara. Por primera vez en mucho tiempo me sentía libre. Pero no lo era. Tenía muchas decisiones por tomar. - Además yo amo a Harry... - Dije con la boca pequeña. Eso quería pensar.
- No... ¡No, no, no, no! Alexia, no... - Me besó. Dios, Zayn... - Esta es tu casa. Nuestra casa. Me lo prometiste. - Alguna lágrima se escapó de sus ojos. No, Zayn. No llores. Yo te amo. ¿Por qué no se lo decía? No podía. Volvió a besarme. - Me lo prometiste. - Besos, besos y más besos. Y yo no dije nada. No podía decir nada. Me quedé helada. ¿Qué tenía que hacer ahora? ¿Salir corriendo o caer rendida a sus pies y dejar que me haga suya en su casa, en 'nuestra' casa?

__________________________________________________________________


Capítulo doble porque eran muy cortos ambos, y me parecía mal dejaros solo con uno... Por cierto, algo me dice que este fin de semana no podré subir ninguno así que el lunes os haré un pequeño maratón porque a partir del martes me voy de viaje de estudios y tampoco podré subir. 
En el fondo os quiero, sino, no haría todo eso. 

Capítulo 14. (Segunda Temporada)


~ Narra Alexia.

A la mañana siguiente quedamos las chicas de nuevo, necesitaba hablar con ellas, hablar sobre todo lo que pasó la noche anterior. No entendía como Niall me había hecho eso. ¿A qué estaba jugando?

- Hablando de Niall, ¿dónde está Ilham?
- No sé, ayer se fue con tu hermano. – Dijo Ana.
- Ya, por eso lo digo. Por cierto, ¿y tú qué tal con Liam, eh? ¿No te tenía como a su hermana pequeña? Porque ayer no lo parecías. – Tamara y yo estallamos en carcajadas, mientras Ana se sonrojaba.
- Ay, me encanta ese hombre, en serio. Es demasiado perfecto.
- Ha costado mucho tiempo que pasara algo entre vosotros. Se notaba que entre vosotros había feeling desde el principio.
- Que va… - Susurró Ana casi sin voz.
- ¡Chicas, aquí estoy! Perdonad el retraso. – Dijo Ilham entrando en el bar.
- Vaya ojeras traes. – Comentó Tamara.
- Em… No he dormido mucho esta noche.
- No quiero detalles, gracias, es mi hermano.
- ¡Pues yo sí!
- ¡Tamara!
- No es justo, aquí pilláis cacho todas menos yo. ¡Y encima la guarra esta con dos!
- Uy sí, no sabes la ilusión que me hace esta situación… - Dije sarcástica.
- Tía, lo siento, no quería decir eso…
- Lo sé, no te preocupes.
- Chicas, ¿ese no es Zayn? - Preguntó Ana.
- ¿Por qué está en todos sitios?
- Parece que va a entrar... - Comentó Ilham. - Vete al baño corre, nosotras te cubrimos.

~ Narra Ilham.

Alexia se fue al baño y Zayn entró a la cafetería. Niall me pidió que le ayudara así que eso haría.

- Chicas, ¿dónde está Alexia?
- Hola, Zayn. Todo bien, ¿y tú? - Ironizó Tamara.
- Bien. En serio tengo que hablar con ella.
- Acaba de irse. - Comentó Ana.
- Al baño. - Dije yo. - No creo que pase nada porque vayas. - Las chicas me miraban como si estuviera loca.
- ¡Gracias Ilham! - Sonrió Zayn antes de dirigirse prácticamente corriendo al baño.
- ¿Tía que has hecho?
- He hablado con Niall, sé lo que hago. Me lo agradecerá.
- Te matará.
- Igual se enfada, pero a la larga me lo agradecerá ya lo veréis.

~ Narra Alexia

Me quedé en los lavabos. ¿De qué estaba huyendo? Tendría que enfrentarlo tarde o temprano. Inspiré profundamente y me armé de valor.
Cuando iba a salir del baño entró Zayn. Me cogió del brazo, nos encerró en uno de los baños y empezó a besarme violentamente. Como amaba sus besos. Pero no. Eso estaba mal.
- Zayn, ¿qué haces?
- Alexia, te amo. Y sé que tú también me amas. Por favor, no te cases. - Mi sueño. Volvió a besarme. Como solo él sabía. Y yo me estaba perdiendo.

De pronto sonó mi móvil. Salvada. Era Harry.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Capítulo 13. (Segunda Temporada)

AVISO: El siguiente texto contiene lenguaje adulto. Puede herir la sensibilidad del lector. No me responsabilizo de que decidas continuar leyendo. Gracias.


~ Narra Ilham.

Cogimos un taxi. No podía creer que estuviera a punto de llevar a mi casa a Niall. Deseaba tanto a ese dios griego que estaba  sentado a mi lado. Niall me miró, sonrió y empezó a acariciar mi muslo desnudo.

- Te deseo. - Susurró en mi oído. Acarició la parte interior de mi muslo y metió la mano por debajo de mi falda. Jadeé. - Shh... Tranquila o nos va a oír. - Sonrió malicioso refiriéndose al taxista.

¿Pero cómo quería que estuviera tranquila con su mano sobre mi ropa interior? Necesitaba llegar a casa. Me sorprendía cómo Niall podía estar tan tranquilo y yo derritiéndome en el taxi. ¡Dios, que vergüenza!
Llegamos a mi casa 10 minutos después. Niall sonreía divertido, disfrutaba verme jadeante y con ganas de más. Miré hacia sus pantalones. Vale, igual no estaba tan tranquilo como pensaba.

- Ven aquí, pequeña. - Me cogió en brazos. - ¿Dónde está el dormitorio?
- Al final del pasillo. - Dije con un hilo de voz. Aun me sorprendía tener voz. Me llevó hasta el dormitorio, me dejó suavemente sobre el suelo, se quitó la camiseta y se sentó en la cama. Dios Niall...
- Desnúdate para mí. - Sonrió pícaro. ¿Desnudarme para él? Tragué saliva nerviosa y empecé a desnudarme. 

Bajé la cremallera de la falda y dejé que cayera al suelo. Salí de esta y empecé a desabrochar despacio los botones de mi camisa. Niall lamió su labio inferior. Dios, ese labio. Dejé caer por mis hombros la camisa dejando que se uniera a la falda, quedándome así en sujetador y bragas. - Para. - Le brillaban los ojos. Estaba excitado. Estábamos excitados. Me atrajo hacia él y me sentó a horcajadas. Él aun seguía vestido de cintura para abajo, pero sentir su torso desnudo tan cerca de mí me quemaba. Necesitaba esto. Le necesitaba a él. Empezó a lamerme el cuello. - Pequeña, me vuelves loco. - Susurró aun sobre este.

- Niall, hazme tuya. Por favor. - Jadeé. Niall me mordió y me tumbó sobre la cama.
- Mía, ¿eh?
- Sí, tuya. - Sacó un preservativo de su bolsillo y se quitó los pantalones y los calzoncillos. ¿Dios, eso iba a entrar dentro de mí? ¡Sí, por favor!
- Toma. - Me dio el preservativo. - Aun llevas mucha ropa encima. - Bajó los tirantes de mi sujetador, me levantó la espalda de la cama y me lo desabrochó. Besó mis pechos.
- Dios, Niall... - Gemí.
- Shhh... Pónmelo. - Le puse con cuidado el preservativo y él me bajó las bragas. Se tumbó a mi lado. - Siéntate encima de mí, quiero disfrutar de las vistas. - Me senté sobre él a horcajadas y me penetró suavemente. Gimió. Dios, me estaba muriendo. - ¿Te duele?
- No. - Arqueó la espalda y me penetró más fuerte. - Ah. - Aceleramos el ritmo y pronto empecé a sentir que me perdía en un torbellino. - Oh díos mío. - Le arañé el pecho.
- Ah... - Gimió. - Grita mi nombre, Ilham. Grítalo.
- ¡Niall! - Y me desplomé sobre él.

martes, 12 de marzo de 2013

Capítulo 12. (Segunda Temporada)


~ Narra Alexia.

Yo tenía que hablar con Niall muy seriamente, ¿qué se proponía? En cuanto llegáramos a casa hablaríamos. Bueno, me esperaría al día siguiente porque el alcohol no me dejaría pensar con claridad.

- Estos no pierden el tiempo, eh. -No me había dado cuenta de lo pegados que estaban bailando Ana y Liam. Aquí iba a pasar algo seguro. Por fin.
- Ilham, ¿dónde estabas?
- Fumando con tu hermano. Bueno fumaba él.
- Niall y sus 'solo fumo cuando voy borracho'. Bueno qué se le va a hacer. - Veía a Ilham de un humor extraño. - ¿Tía, qué te pasa?
- Nada..., nos vamos ya, ¿no?
- No que yo sepa... ¿por? ¿Te quieres ir?
- ¡Será hijo de... - Se interrumpió. - Niall estaba a punto de besarme y Harry a venido diciendo que nos íbamos.
- Y no te ha besado...
- ¡No! - Estaba furiosa, pobre Ilham.

~ Narra Niall

Puto Harry, qué oportuno. Ahora que iba a lanzarme con Ilham y encima creo que se había enfadado conmigo.

- Tío, necesito hablar conmigo de tu hermana.
- ¿De mi hermana? Tío son las cinco de la mañana. - Fruncí el ceño. - Déjame adivinar, no nos vamos. - Harry negó con la cabeza. - Cojonudo. - Suspiré. - ¿Qué pasa con mi hermana ahora?
- Está rara.
- ¿Rara?
- Sí, rara. Lleva desde esta mañana muy nerviosa y no sé qué le pasa.
- Harry, se va a casar, es normal que esté nerviosa. Además he venido yo, eso las pone nerviosas a todas. - Dije haciéndome aires. - Bromas aparte, es normal que esté así. Tú no te preocupes, seguro que no es nada importante. - Ama a Zayn, nada importante. Me sentía mal por Harry, pero a mí sobretodo me importaba la felicidad de mi hermana y esa estaba con Zayn.
- Gracias. - Me abrazó. - Ah, y siento interrumpiros.
- Ya lo puedes sentir, ya... - Bromeé.

Entramos en la discoteca e Ilham se veía claramente molesta. Joder, quería besarle, hacerla mía. Esa mujer me volvía completamente loco.

- Ilham. - La atraje hacia a mí rodeándola por la cintura. - Perdona a Harry es idiota.
- Tú también eres idiota.
- También. - Sonreí. - ¿Me perdonas?
- No puedo enfadarme contigo, Niall. - Sonrió. Dios, su hermosa sonrisa. Necesitaba sentirla entre besos. Oír su risa en todo momento. La besé. Me perdí entre sus besos. Estaba perdiendo la cordura. - Dios, Ilham...
- Niall... - Jadeó.
- ¿Vamos a tu casa? - La apreté contra mí. Estaba demasiado excitado para pensar en otra cosa.