sábado, 2 de marzo de 2013

Capítulo 20.


Llegamos a casa tres horas más tarde. El paseo en barco fue maravilloso. Creo que lo mejor que me había pasado en el momento. Y es que allí solo estábamos Zayn y yo. Sin Louis, ni poderes, ni más preocupaciones. Solo nosotros. Muy pequeños en la inmensidad del mar.

- ¿Dónde estabais? - Oh, no... otra bronca no. - Primero no me hacéis caso y ahora encima llegas tarde a tus clases. Tamara lleva media hora esperándote.
- Louis, ha sido culpa mía.
- Ya hablaremos tú y yo. Y tú ves con Tamara. Ahora. - Me gritó.


Fui de Mal humor a encontrarme con Tamara. Era demasiado lo que podía ese hombre sacarme de mis casillas. Y encima era un exagerado. ¡Solo nos habíamos retrasado diez minutos!

- Siento hacerte esperar.
- No te preocup... Eh, ¿qué te pasa? - ¿Cómo se daba siempre cuenta de todo?
- Le odio.
- Vamos... Louis tiene mucho carácter pero tampoco es tan malo... Lo acabará aceptando, cielo, ya lo verás.


Me abrazó, lo cierto es que esta chica era un poco rara, pero me encantaba su forma de ser.

- Y ahora tranquilízate. ¿Siempre te pones tan nerviosa cuando vas a enfrentarte a algo nuevo? - Sonrió. - Por cierto luego te ayudaré con el regalo para Zayn. - Me guiñó un ojo.
- ¡Tamara! - Le miré mal.
- Lo siento. - Levantó las dos manos para hacerse la inocente. - Descuida, eso será de las primeras cosas que aprenderás. Ahora... Harry, cariño mío, ven - Sonrió maliciosa. Que miedo me daba lo que venía a continuación.
- ¿Me has llamado? - Tamara asintió.
- Sí, vas a ayudarnos. Dejarás que Alexia se meta en tu cabeza.
- ¿¡Qué!? - Dijimos los dos al unísono.
- No...
- Vamos Harry, estás aquí para ayudarle, ¿o no?
- Pero...
- Sin peros.


~ Narra Zayn.

Louis me retuvo. Me daba igual lo que me dijera, no iba a separarme de ella jamás.

- ¿Qué te dije? Que te quiero lejos de ella.
- No, Louis. No me alejaré de ella.
- La estás distrayendo.
- ¡Hemos llegado diez minutos tarde! Además ella aprende rápido, no tienes de qué preocuparte.
- No os quiero juntos y punto.
- Me temo que eso no es asunto tuyo.
- ¿Que no es asunto mío? Es mi hija, Zayn, todo lo que haga es asunto mío.
- Esto no.
- Tú lo has querido. Sigues teniendo muchos puntos débiles, Zayn. Te deseo mucha suerte conmigo. La vas a necesitar. - Y se fue tras soltar esa amenaza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario