~ Narra Ana.
Cuando abrí la puerta Louis estaba ahí. Algo me decía que la paz para Alexia se acabaría pronto. Todos conocíamos a Louis y que se hubiera molestado en ir no podía significar nada bueno.
- Vengo a hablar con mi hija. Déjame pasar. - Me apartó de mala manera. ¿Quién se había creído que era?
- Las cosas se piden por favor. - Gruñí. Me miró de mala manera y siguió su camino.
- Las cosas se piden por favor. - Gruñí. Me miró de mala manera y siguió su camino.
~ Narra Alexia.
¿Que eran esos gritos? Pronto lo entendí todo. Louis estaba entrando al salón. Perfecto, había llegado el momento de enfrentarse a papá.
- Alexia, tenemos que hablar.
- Eres la alegría personificada, papá. - Ironicé. Él miró mal a mis amigas. - Las chicas pueden estar aquí.
- Preferiría que no.
- Lo que tú prefieras no nos importa. Si ella quiere que nos quedemos nos quedamos. Siempre estás metiéndote en su vida y diciéndole lo que tiene que hacer. No sé quién mierdas te has creído que eres Louis.
- Tú no te metas donde no te llaman.
- Tamara, por favor, basta... Chicas esperadme en la terraza. - Cuando las chicas se fueron él continuó:
- ¿Qué es lo que ha pasado con tu boda?
- Se ha aplazado. - Me limité a decir.
- No estoy de acuerdo.
- Louis, es mi vida.
- ¿Qué ha pasado con lo de papá?
- Te odio cuando te pones así. - Resoplé.
- Alexia tienes que casarte con Harry. - Sonrió. - Yo solo quiero que seas feliz.
- Si de verdad quisieras eso entenderías mi decisión de tomarme un tiempo antes de dar un paso tan importante.
- Lo entendería si supiera qué es lo que te ha hecho necesitar ese tiempo.
- Nada. - Mentí. Zayn ha vuelto, eso es lo que ha pasado. Y con Zayn presente había algo que me decía que no debería casarme con Harry.
- Eres la alegría personificada, papá. - Ironicé. Él miró mal a mis amigas. - Las chicas pueden estar aquí.
- Preferiría que no.
- Lo que tú prefieras no nos importa. Si ella quiere que nos quedemos nos quedamos. Siempre estás metiéndote en su vida y diciéndole lo que tiene que hacer. No sé quién mierdas te has creído que eres Louis.
- Tú no te metas donde no te llaman.
- Tamara, por favor, basta... Chicas esperadme en la terraza. - Cuando las chicas se fueron él continuó:
- ¿Qué es lo que ha pasado con tu boda?
- Se ha aplazado. - Me limité a decir.
- No estoy de acuerdo.
- Louis, es mi vida.
- ¿Qué ha pasado con lo de papá?
- Te odio cuando te pones así. - Resoplé.
- Alexia tienes que casarte con Harry. - Sonrió. - Yo solo quiero que seas feliz.
- Si de verdad quisieras eso entenderías mi decisión de tomarme un tiempo antes de dar un paso tan importante.
- Lo entendería si supiera qué es lo que te ha hecho necesitar ese tiempo.
- Nada. - Mentí. Zayn ha vuelto, eso es lo que ha pasado. Y con Zayn presente había algo que me decía que no debería casarme con Harry.
~ Narra Ana.
Salimos a la terraza y Tamara estaba que echaba humo por las orejas.
- Por Dios, podrá estar todo lo bueno que quieras, pero este hombre me enerva. Como le haga algo a Alexia lo mato. Os juro que lo mato.
De pronto vibró mi móvil.
"Princesa, ¿sigues estando en casa de Alexia?
¡Tengo unas ganas inmensas de verte!
Hoy cenamos en mi casa, ¿no? Te tengo una sorpresa.
¡Tengo unas ganas inmensas de verte!
Hoy cenamos en mi casa, ¿no? Te tengo una sorpresa.
Liam."
Oh, qué mono, me tenía una sorpresa preparada. Y aunque sabía lo que posiblemente sería, me hacía ilusión pensar que era capaz de molestarse tanto en mí. Definitivamente me había tocado la lotería con este hombre. Lo amaba.
No hay comentarios:
Publicar un comentario