martes, 30 de abril de 2013

Capítulo 24


- ¡No! - Gritó. - No le hagas daño a Louis.
- Eso depende de ti.
- Haré lo que me pidas, pero por favor, no le hagas nada a Louis. Esto es entre tú y yo. - Niall sonrió.
- ¿Por qué le proteges tanto? El ha sido un cabrón contigo.
- Tú le dijiste a Eleanor que le besaras, ¿verdad? - No dijo nada. - ¡Dímelo!
- Sí y a Danielle también.
- ¡Eres un hijo de puta!
- Puede.
- ¿Por qué has hecho todo eso?
- Por ti. Para que yo pueda hacerte feliz.
- Pues empezamos mal.
- Mantén a Louis alejado o lo haré yo y no creo que te guste eso. - Le acercó a ella y le dio un beso. - Adiós, mi amor. - Le guiñó un ojo. - Y no hagas tonterías.

Niall se fue y dejó a Beth ahí, llorando, asustada. ¿Qué estaba a punto de hacer? ¿Iba a entregarse a Niall para salvarle el culo a Louis? Pero era tan importante para ella que sería capaz de hacer cualquier cosa para que no sufriera ningún daño. Al menos físico.

Al día siguiente Beth se presentó sin ganas a la universidad. Tenía que decirle a Louis que se alejara de ella de manera que Niall entendiera que ella no quería nada con él. Pero esto no iba a quedar así. Beth tenía que explicarle a Louis que sabía todo, que de verdad le amaba, pero que tenían que estar separados por el bien de ambos.

- Louis, ¿podemos hablar?
- Claro. - Beth suspiró. "Vamos Beth, tú puedes hacerlo. Es por su bien."
- No quiero que vuelvas a acercarte a mí. Nunca más. Yo estoy con Niall. Y quiero ser feliz con él. - Estaba mintiendo. Louis la conocía demasiado.
- ¿Ya no me quieres? - Negó con la cabeza. - ¿Ah, no? Entonces no te importará que haga esto, ¿verdad? - Cogió a Eleanor y la besó. A Beth se le destrozó el corazón, pero tenía que ser fuerte. Tenía que fingir que no le importaba.
- No. No me importa. - Dijo orgullosa. - ¿Por qué iba de hacerlo? Yo estoy con Niall.
- Sí, ya lo has dicho. - Sonrió. Beth no sabía mentir.
- Pues eso. Deja de molestarnos.

Dio media vuelta y se alejó de allí tragándose el nudo de la garganta y evitando llorar. Niall lo había visto todo. Sonrió y se acercó a ella. Le dio un pequeño beso en los labios.

- Lo has hecho muy bien, pequeña. Espero que te haga caso y nos deje en paz.
- ¿Contento? - Se soltó de su agarre y fue corriendo hacia su clase.

lunes, 29 de abril de 2013

Capítulo 23

Beth se sorprendió al ver a Niall en la puerta de su casa. Este sonrió al verla y se acercó a ella.

- Hola. - Dijo el rubio.
- Hola... ¿Qué haces aquí?
- Quería hablar contigo.
- Claro, ¿quieres pasar? - Dijo Beth invitándole a entrar.
- Por favor.

Una vez dentro Niall se sentó en el sofá mientras Beth fue a la cocina a preparar algo de beber, pero antes de que terminara, el rubio estaba entrando en la cocina.

- Me he cansado de esperar.
- Ahora iba a volver. - Dijo Beth con una sonrisa. Pero Niall estaba muy serio.
- No me referia a eso. - Se acercó a ella y le besó. Y, a pesar de que a Beth le encantaban sus besos, le apartó.
- Niall no...
- No te he pedido permiso. - Dijo este algo frío. La subió a la encimera y empezó a besarla, a tocarla, a desnudarla... Beth lloraba, intentaba soltarse, gritaba..., pero este la ignoraba.

*Flashback*

Los amigos de Liam eran muy agradables, pero aun así me sentaba un poco incómoda con Niall mirándome todo el rato.
Fui al baño, y cuando iba a salir Niall entró y bloqueó la puerta de este.
Comenzó a besarme, a tocarme, me subió a los lavabos. Iba borracho.

- Suéltame. Me haces daño. - Gritó. - Saca tus sucias manos de mí.
- Cállate, van a oirnos. - Empezó a besarme el cuello. - Eres tan bonita, Beth. Muy bonita.
- ¡Socorro! Liam ayúdame.
- Vamos, tú también lo estás deseando. No te hagas de rogar.

En ese momento golpearon la puerta del baño y se abrió. Liam estaba ahí apretando los puños y rojos de ira. Y tras él Louis.

*Fin de flashback*

Concentró toda su fuerza en darle una patada en la entrepierna.
- Suéltame. - Dijo entre lágrimas. - Eres tú. ¿Cómo no me he dado cuenta antes?
- ¿Ya te acuerdas de mí, pequeña? - Dijo dolorido, pero con un tono burlesco en su voz.
- ¿Qué quieres de mí, Niall?
- Te quiero a ti. Te quiero, Beth.
- Has intentado violarme. Por segunda vez. ¡No te atrevas a decir que me quieres!
- No quieres darme una oportunidad. Pero serás mía. ¿Sabes por qué? Porque me desharé de Louis, de Liam y de cualquier tío que se te intente acercar hasta que tú misma decidas entregarte a mí.
- No pienso hacer eso.
- Tú misma. El primero que va a sufrirlo es Louis.

domingo, 28 de abril de 2013

Capítulo 22.


Pasó la semana más rápido de lo que esperaba, lo que quería decir que había llegado la hora de volver a la universidad. De volver a enfrentarse a todos los comentarios que se rumoreaban sobre ella. A volver a ver a Louis... con Eleanor. Pero también había llegado el momento de darle la oportunidad a Niall. Había estado pensando en todo lo que le dijo a Louis en el aeropuerto. Beth quería ser feliz y Niall parecía un buen chico, ¿por qué no intentarlo? Ya tenía el corazón demasiado destrozado, peor no podía quedar. "¿Estás segura de eso, Beth?" se repetía a sí misma una y otra vez. Se miró al espejo y suspiró. No pasaría nada por intentarlo, ¿no? 

Se dirigió a la universidad y vio a sus amigas esperándoles con Harry, Zayn y... Niall, quien sonrió al verla aparecer.

- Buenos días. - Dijeron todos al unísono.
- Buenos días. - Respondió. - Os dejo solos cuatro días y aprovecháis para engatusar a mis amigas. - Bromeó al ver las manos de Mel y Zayn entrepazadas y el brazo de Harry en la cintura de Naiara. Estas le miraron mal. - Era broma. - Dijo levantando ambas manos.
- Nos has pillado. - Dijo Harry.
- Es una pena que te fueras. Niall no tenía a quien engatusar. - Bromeó Zayn. A Beth se le desvaneció la sonrisa.
- Ya... ¿Entramos?
- Buenos días chicos. - Dijo una voz a sus espaldas. Eleanor, de la mano de Louis.
- Oh vamos... ¡Lo que me faltaba! - Susurró Beth.
- No les hagas caso. - Dijo Mel.
- Sí, él se lo pierde. - Comentó su otra amiga pero ella no estaba para que la animaran.
- Yo entro, vosotros haced lo que queráis.

~~

A la hora del almuerzo Beth a penas tenía hambre, pero algo debía comer para aguantar es resto del día.
Cuando entró en la cafetería Eleanor y Louis estaban juntos. Demasiado juntos.

- ¿Has visto la cara que ha puesto esta mañana? Le comen los celos.
- ¿Crees que esto va a funcionar? - Dijo Louis bastante inseguro.
- Beth es de marcar territorio y lo sabes.
- Tecnicamente ya no soy su territorio...
- Bésame.
- ¿Qué?
- Beth acaba de entrar. - Esta vez no le dejó contestar y le besó. Se oyeron unos sollozos y unos pasos a gran velocidad. Beth había salido corriendo de allí.

No podía creerlo. De verdad estaban juntos. Le había perdido, para siempre. Se encerró en el baño pero Mel fue tras ella.

- Cielo, no llores...
- ¿Cómo quieres que no llore? Le he perdido por mi puta culpa. Porque soy idiota. Y lo he entregado a las garras de Elenor.
- No creo que Louis esté enamorado de ella. Ni siquiera creo que le guste.
- ¿Qué quieres decir?
- He visto a Niall guiñarle un ojo a Eleanor esta mañana cuando han entrado. Creo que están compinchados porque quieren separaros.
- Oh vamos...
- No me fio de Niall. Le contábamos cosas de ti y él ya las sabía. No me da buena espina, Beth.
- Vamos, no digas tonterías. Niall es un encanto.
- Es majo, pero es raro y no quiero que te haga daño.
- No te preocupes, ya me han hecho daño, por un poco más.
- Sabes que no me refería a ese tipo de daño...

El resto del día pasó con normalidad. Beth volvió a casa en si Jeep, pero cuando llegó al portal Niall estaba ahí.

sábado, 27 de abril de 2013

Capítulo 21


Eleanor estaba en la otra parte del salón. Con la mirada baja. Parecía... ¿arrepentida?

- ¿Qué estás haciendo aquí? - Preguntó Louis con frialdad, 
- Necesito que me perdones. - Murmuró ella. 
- ¿Ah? 
- Bueno... que me perdonéis ambos. - Liam no entendía nada, ¿qué tenía el que ver en todo esto? - Yo... - Le costaba muchísimo. - Trabajo..., Trabajaba. - Se corrigió. - Para Niall. - Suspiró. - Y Danielle también. - Miró a Liam. - Ël nos obligó que os besáramos para que Elisabeth se enterara de todo. 
- Ah, pues muchas gracias. - Ironizó Louis. - Ya te puedes ir. - Louis se dio la vuelta y se dirigió a la cocina. Necesitaba una cerveza. 
- No he terminado. - Dijo Eleanor entrando en esta seguida de Liam.
- Vale, pero yo sí. - Contestó borde. - Lo conseguisteis, ahora Beth me odia y quiere liarse con Niall. Enhorabuena. ¿Algo más? - Le miró mal. 
- Louis, por favor, escúchame. - Le pidió la morena. - No hay día que no me arrepienta por lo que hice, pero no puedo hacer nada por volver tiempo atrás. Pero sí puedo ayudarte a recuperarla. 
- ¿Ah sí? ¿Y cómo? - Gruñó el castaño. - Ella me odia por vuestra culpa, y va a odiarme aun más, porque Niall va a meterle ideas en la cabeza. Es un hijo de puta. 
- Niall no es tan malo. - Le defendió. - Simplemente se ha vuelto loco y se le ha ido de las manos. Al principio Danielle y yo pensábamos que solo era un capricho que le había dado fuerte. Cuando nos hizo jugar con Liam, pensamos que solo sería una tontería, pero cada vez me da más miedo. No sé porqué está tan obsesionado con esa chica. ¿Qué le ha dado? 
- La noche que la conoció Niall cambió demasiado. - Comenzó a decir Liam. 

~ Narra Liam.

Esa noche tenía que ser perfecta. Por fin mi novia iba a conocer a mis amigos. Por fin podría decirles a estos que había encontrado a la mujer de mi vida. Ella era muy importante para mí. 

- Cariño, estoy nerviosa. 
- ¿Por qué, pequeña? Va a salir todo bien, ya lo verás.
- ¿Y si no les gusto a tus amigos? 
- Que les den. - Bromeé. - Les encantarás, lo sé. - Pero nunca supe hasta qué tenía razón cuando dije eso. Niall la vio y sus ojos brillaron, me di cuenta. Claro que me di cuenta. Beth era mi novia, y me fijé en todas las reacciones que mis amigos pudieran tener. 
- Yo también me fijé mucho en ella. - Dijo Louis. - Estaba preciosa con ese vestido granate. 
- Lo sé. - Suspiré. - Ella no quería ponérselo. Pensaba que era demasiado provocador para ella, pero ella yo la convencí. 

Cuando llegamos al restaurante, estabais todos. Sé que en ese momento ella quería que la Tierra se abriera y se la tragara. Siempre ha sido muy vergonzosa. 
Durante la cena Niall no dejaba de mirarla y de sonreír. Se comportaba de forma extraña, él nunca había sido así. Creo que sintió que por primera vez alguien le hacía caso. Beth es demasiado cariñosa con todo el mundo y se preocupa por todos. Niall llevaba unos días de bajón. Decía que nunca iba a encontrar a su princesa. 

- Pero la encontró... - Susurró Eleanor con ojos cristalinos. 
- Niall juraba que Beth era su princesa. Que el destino la había enviado por el camino asegurado. Él debía estar en mi lugar. Beth tenía que ser para él. 

En cierto momento de la noche Beth necesitó ir al baño, y cinco minutos más tarde Niall fue también. Tardaba mucho en volver y empecé a preocuparme. ¿Y si le había pasado algo? Me levanté de la mesa y fui hasta la puerta de los baños. Entonces lo oí. Beth estaba pidiendo ayuda. Niall se había encerrado con ella en el baño y estaba intentando forzarle. Había bebido, se sentía solo... Pensé que no lo había hecho con mala intención, pero empecé a dudarlo cuando me di cuenta de que nos estaba siguiendo a todas partes. Me la llevé a Londres, la psicóloga nos lo recomendó. Tenía que borrar todos los recuerdo traumáticos de su cabeza. Tenía que olvidarse de la existencia de Niall y lo hizo. Pero a los meses me di cuenta que Niall nos había seguido a Londres y que sería capaz de hacer cualquier cosa con tal de separarme de ella. Incluso hacerle creer que le había engañado. 

viernes, 26 de abril de 2013

Capítulo 20. (Maratón 3/3)


El avión salía en media hora. Beth suspiró y se dispuso a entrar a facturar sus maletas.

- ¡Espera! - Beth se giró sobresaltada. Louis venía corriendo hacia ella. - Beth, por favor... No te vayas.
- Tengo que irme...
- Me prometiste que no me soltarías nunca.
- Me lo prometiste tú, Louis. Y lo incumpliste en el momento que cogiste a otra.- Louis cerró los ojos dolido y suspiró. Nada había sido como ella creía.
- Lo siento. Me arrepiento cada día de ese maldito beso. Pero solo fue eso, un beso. No supe ver que te podría perder por eso, - No le dio tiempo, más bien - y sé que eso no es excusa, pero no quiero perderte. Yo te amo.
- Ya es tarde Louis. 
- No, no es tarde. - Le besó y ella empezó a llorar. Esto le recordaba tanto al día que volvió Liam. Cuando le dijo que estaba con Louis. Han pasado tantas cosas desde entonces. - No llores. Te prometo que no volverá a pasar. Podemos arreglarlo.
- No. - Se limpió la nariz con la manga. Aunque Louis siempre sonreía cada vez que hacía ese gesto porque le parecía tierno,esta vez no lo hizo. - Cuando Niall vuelva le daré una oportunidad. Quiero ser feliz. Y ahora me voy o sino perderé el avión.


Se alejó de allí dejando a Louis triste y desolado. Llorando. Sus últimas palabras le habían destrozado. Iba a darle una oportunidad a Niall porque quería ser feliz. "Por su culpa no eres feliz - gritó en su interior - por su puta culpa."
Cogió un taxi y volvió al apartamento que Liam y él habían alquilado esa semana.

- Mira quién está aquí. - Dijo Liam. Louis no podía creerlo. ¿Qué estaba haciendo ella aquí?

~~

La puerta del dormitorio sonó. Quizá fuera Beth, que se había arrepentido y no se iba, pero no. Cuando Naiara abrió, Zayn y Harry estaban apoyados en el marco de la puerta. 

- Buongiorno, piccola. - Dijo el castaño de ojos verdes intentando imitar el acento italiano.
- ¿Quién es? - Preguntó su amiga. Al verla Zayn sonrió y esta se puso roja. - Oh... Buenos días, chicos.
- Hemos pensado en dar un paseo por una de las ciudades más bonitas de Europa; después de Londres, claro. ¿Os apetece venir con nosotros? - Las dos amigas se miraron y no hizo falta mucho tiempo para saber lo que ambas estaban pensando.
- Claro. - Dijeron al unísono.
- ¿Capuccino? - Preguntó el moreno cuando se sentaron en una de las cafeterías más grandes del centro.
- Por favor. - Dijo Mel.
- ¿Y ahora dónde vamos? - Preguntó Naiara.
- Vamos a ver la Fontana de Trevi. - Anunció Harry.
- He visto fotos, ¡es preciosa! - Dijo Naiara, emocionada.
- No más que tú. - Cuando se acercaron a la fuente Harry se puso detrás de ella, le puso una moneda en la mano y le susurró. - Pide un deseo. - Y aunque ella lo que más deseaba era a ese chico pensó en su amiga y al lanzar la moneda deseó mentalmente:
- Deseo que Beth pueda ser feliz de una vez por todas.

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Estos son los últimos capítulos que tengo escritos. ¿Qué hago? ¿Sigo? ¿Lo dejo? ¿Os gusta? Decidme cosas, pls.

Capítulo 19 (Maratón 2/3)


Beth tiró el algodón y recogió el botiquín. Miró a Niall que seguía mirándole desde la cama sin decir nada.

- Me voy a Londres. - Dijo ella.
- ¿¡Qué!? - Gritó Niall. - ¿Por qué?
- Me fui de allí porque quería huir de mis problemas y mis problemas han volado conmigo hasta aquí. Niall, no estoy bien. - Suspiró. - Mi avión sale en hora y media.
- No. - Dijo. - No puedes irte. ¿Y mi oportunidad?
- Cuando vuelvas, la semana que viene, prometo dejar que intentes conquistarme. - Dijo no muy convencida. - Pero necesito estar sola unos días. - Niall sonrió. Beth iba a dejarse conquistar. Iba a ser suya de verdad. Por fin. Y ni Louis ni Liam podrían impedirlo.

~~

- ¿Eres idiota? - Le preguntó Liam. - Tienen que darte puntos en esa ceja. ¿Cómo se te ocurre pegarte con Niall?
- ¿Y qué querías que hiciera? ¿Dejar que me pegara? Ni muerto. Bastante daño me ha hecho intentando apartarme de mi Beth. Pero no pienso dejar que lo consiga.
- No es tu Beth. - Dijo molesto. - Era mi novia antes de que el loco este empezara a acosarla.
- Tienes razón. ¡Y mira cómo ha acabado por tu culpa! Podrías haberla cuidado mejor.
- ¡La cuidé, joder, la cuidé!
- Si la hubieras cuidado Niall ni se habría atrevido a ponerle una mano encima la noche que la conocimos. Ni os hubiera seguido hasta Dublín. - Bufó. - Sigo sin entender porqué no se acuerda de nosotros ni de lo que estuvo a punto de hacerle Niall esa noche.
- A veces el cerebro bloquea momentos traumáticos, para evitar más dolor. Nos los dijo el psicólogo.
- ¿Y no lo va a recordar nunca? Sabes tan bien como yo que lo recordará de golpe. Y que estará con él. Y esta vez no habrá quien lo frene.
- Y qué te hace pensar que no se han acostado ya.
- Le conozco.
- ¿Le conoces? Han dicho que estaban juntos.
- Y también ha dicho que hablaríamos y no se ha molestado en llamarme. - Suspiró. - Necesito hablar con ella sin el gilipollas de Niall delante.

Louis llamó a Beth varias veces, pero esta tenía el móvil apagado o fuera de cobertura. Necesitaba localizarla  Necesitaba recuperarle. Admitiría que había sido un cabrón por ”engañarle” con Eleanor si hiciera falta, pero no iba a permitir que Niall la apartara de él y que se saliera con la suya. Beth no era un objeto y Niall no iba a ser su dueño.

Capítulo 18. (Maratón 1/3)


Empezaba a marearse. Cuando Niall se lanzó sobre él todos se sorprendieron, pero Louis no dejaría que el rubio ganara y empezó a golpearle más fuerte.

- ¡Basta! - Gritó Beth. - Basta, por favor. Liam, ayúdame. - Liam los separó. Niall llevaba el labio partido y Louis la ceja abierta. Le hubiera gustado tanto curarle, pero tenían que irse antes de que alguno se volviera más violento. - Tú y yo ya hablaremos. - Le dijo al castaño. - Y tú... - Miró a Niall, pero ¿qué decirle? - Vámonos de aquí.


Llegaron a la habitación de hotel  y fue directa al botiquín, tenía que curarle el labio.

- ¿En qué coño estabas pensando, Niall? - Dijo Beth cuando untó el algodón en alcohol.
- Por un momento he pesando que realmente eras mía. Y me ha dado envidia que te besara, lo reconozco.
- ¿Envidia?
- Sí, él te ha hecho sufrir. - Le puso el algodón en el labio e hizo una mueca de dolor. - Mereces ser feliz. Quizás con alguien que no esperabas que entrara en tu vida. - Apretó sin querer demasiado. - Auch.
- Perdón... - Beth sopló para aliviarle del escozor. Y este aprovechó la proximidad de sus labios y le besó. Niall olvidó su herida en el labio y le besó con pasión.
- Déjame hacerte feliz.
- Niall yo... - Volvió a besarle.
- Por favor... Yo te quiero, Beth. Con toda mi alma. - Beth se mordió el labio sonrojada. Niall había vuelto a sangrar.
- Déjame que te cure esto. - Dijo ella cambiando de tema.
- ¿Vas a dejarme hacerte feliz?
- No puedes hacerme feliz, Niall. No por ahora. Yo amo a Louis.
- Yo puedo hacer que te olvides de él.
- Niall basta...
- Beth, solo conmigo serás feliz, y lo sabes.
Y sino el propio Niall se encargaría de que así fuera. Solo él iba a hacerla feliz. Solo iba a ser suya. Única y exclusivamente suya.
- Beth, por favor.
- Niall, yo no puedo estar contigo. No estoy enamorada de ti.
- Te enamoraré. Me encargaré de conquistarte. Pero júrame que tengo una oportunidad de que seas mía, por mínima que sea. La necesito.

jueves, 25 de abril de 2013

Capítulo 17


Niall le parecía un chico genial, pero no podía evitar acordarse de Louis. Y menos después de que le dijera exactamente lo mismo que él.

- Beth, ¿puedo decirte algo?
- Claro, Niall.
- Me encantas.
- Ah. - Me sonrojé. - Niall yo...
- Espera. - Le interrumpió. - Me encantas desde hace mucho.
- Pero si nos conocimos ayer...
- Tú me conociste ayer. - Le corrigió. - Yo te he observado en la universidad. - Incluso mucho antes de que Beth la empezara. Esta se sorprendió. - Envidiaba a Louis.
- Ayer les viste. - Susurró Beth, comprendiendo cosas. - A Louis y a Liam, mi otro ex.
- ¿Y no te pareció extraño que estuvieran juntos ahí? - Era justo lo que ella estaba pensando: ¿Por qué estaban juntos?- ¿No sabías que se conocen? - Preguntó el rubio.
- ¿Se conocen? ¿Cómo lo sabes? - Niall sonrió.
- Porque yo también les conozco. Somos viejos amigos.
- No le creas. - Su voz. Beth se dio la vuelta y ahí estaba él. Sus preciosos ojos azules, su pelo cobrizo... Louis estaba tras ella. Con Liam. - No somos viejos amigos. Fuimos viejos amigos. - Le corrigió mirándole mal.
- ¿De qué os conocéis? - Preguntó Beth.
- Ya te lo ha dicho, enana. En el pasado fuimos amigos.
- No me llames así. - Pese a que esa forma que tenía de llamarle le encantaba, el orgullo le pudo.
- Beth, por favor... Déjame hablar contigo.
- Estoy con Niall. - Susurró.
- Eso ya lo veo.
- No me has entendido. - "Una pequeña mentira no haría daño a nadie", pendó ella. Pero no sabía de qué forma se equivocaba. - Estoy saliendo con Niall. - Los tres se quedaron sorprendidos. Pero Niall reaccionó rápido y le pasó el brazo por la cintura.
- Nadie se cree eso, Beth. - Dijo Liam esta vez.
- Ya habéis oído a mi chica. - Dijo Niall con una mirada triunfante. - Dejad de perder el tiempo. - Louis no le permitiría que se saliera con la suya. Jamás.
- Tú cállate. - Gruño Louis.
- ¡Basta! - Dijo Beth.- No es mi problema si no os lo creéis. Vámonos, por favor. - Le dijo a Niall.
- No, espera. - La paró Louis. - Lo necesito, Beth. Te necesito.

Le besó, pese a que no estaban solos, le besó como nunca y ella no quería que parara. Ella quería sentir sus labios, sentir que él la protegía, sentir su amor... Se separó. ¿Qué amor, Beth? Pero le volvió a besar.
Niall se hartó de esa imagen. Se hartó de que intentaran quitársela delante de sus propias narices. Se hartó, porque aunque Beth no lo supiera, ella era suya; y no dejaría que nadie se interpusiera.
Los separó violentamente y empredió a golpes contra el castaño.

martes, 23 de abril de 2013

Capítulo 16 (Maratón 4/4)

Su avión salía ese mismo día cuatro horas más tarde. Estaba preparando las maletas sus amigas le pararon en seco.

- ¿De verdad te vas a ir? - Preguntó Naiara.
- Tengo que hacerlo.
- ¿Por qué?
- Necesito hablar con Louis.
- Louis está aquí. - Dijo Mel.
- ¿Qué?
- Con Liam.
- Les vimos ayer. - Terminó Naiara.
- Estaban en la puerta de la discoteca. Louis se puso como loco, empezó a golpear un contenedor.
- Estoy segura de que te vio saliendo con Niall. - Mierda. Era real. Estaban allí.
- Les vi. Pensé que no eran ellos, que eran imaginaciones mías. Pensé que no podía quitarme a Louis de la cabeza. Y entonces besé a Niall. Sabía que lo verían y le besé. - Empezó a llorar. - La he cagado.

En ese momento llamaron a la puerta de su habitación. Naiara fue a abrir.

- Necesito hablar con ella. - Era la voz de Niall.
- Ahora... - Miró a Beth - No es un buen momento.
- Por favor, solo serán cinco minutos. - Se sequé las lágrimas y salió
- Beth, ¿has estado llorando?
- No... - Mintió
- Si es por lo de ayer yo... - Sabía que las chicas le estaban escuchando y quería tener una conversación privada con él.
- Aquí no. - Se giró, les echó una mirada complice y asintieron.

Fueron a un parque cercano al hotel. Lo cierto es que, a pesar de lo incómoda que se sintió la noche anterior, se sentía agusto con Niall. Era simpático, atractivo, pero no era Louis.

- Beth... Siento si sentiste que ayer estaba intentando forzarte a algo. - Le miró a los ojos. - Yo nunca te haría daño.
- Fue culpa mía, Niall. - Suspiró. - Yo... tuve un novio y... Bueno, no salió bien. Y aun estoy un poco dolida. - Bajó.la cabeza. Hablar de Louis le dolía. Beth le amaba más de lo que había amado nunca. Incluso más que a Liam. Ella creía que Louis era especial, que sería su "para siempre".
- ¿Qué pasó? Si puedo saberlo, claro. - Preguntó.
- Me engañó. - Notó como mis mejillas se llenaban de lágrimas. Le levantó la barbilla y le secó las lágrimas. - Mi ex también me engañó. Soy demasiado idiota para tener novia.
- Eh, no digas eso. - Sonrió levemente. - Los idiotas son ellos por dejarte escapar. - Eso es lo mismo que le dijo Louis. "Yo no te dejaría." - Si fueras mía, jamás te soltaría.- Y tenía razón, en cuanto lo fuera no la soltaría.

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Hola chicas. Hoy como es el día del libro he decidido "regalaros" un par de capítulos. Espero que os vaya gustando. Anoche tuve un pequeño bajón sobre la nove porque no me gustaba mucho cómo estaba quedando, de todos modos voy a seguir esforzándome porque salga lo mejor posible.
Disfrutadla. - Ari.

Capítulo 15 (Matarón 3/4)

Capítulo 15

Llegaron media hora más tarde a una habitación de hotel. Niall no tardó ni diez segundos en arrancarle la camiseta y besarle entera a la vez que le tumbaba en la cama. Pero a Beth le vinieron unas palabras a la cabeza: "Suéltame. Liam, ayúdame. ¡Socorro!" ¿Qué significaba eso? "Saca tus sucias manos de mí." Beth se apartó de Niall.

- ¿Qué pasa, cariño?
- No puedo... - Cogió su camiseta y se la puso.
- Espera... No te vayas Beth. - Le cogió del brazo. - Podemos ir despacio si quieres.
- No quiero ir despacio, quiero irme.

Cerró la puerta y agradeció que estuvieran en el mismo hotel en el que ellas estaban instaladas. Se encerró en su habitación y se puso a llorar encima de la cama. ¿Por qué se había sentido así? ¿Por qué le pedía ayuda a Liam si a quien ella tenía en la cabeza era a Louis? Se sentía tan sucia, que se metió de cabeza en la ducha.
Ella quería acostarse con Niall, ¿qué se lo impidió?

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Estuvo tan cerca de ser suya. Tan cerca que lo había dado por hecho antes de tiempo. Pero se echó atrás. ¿Por qué? Estaba todo hecho. Ya la tenía, pero entonces les vio. Liam y Louis estaban allí.
"Sí, pero cuando les vio te besó, Niall." ¿Entonces por qué se ha arrepentido?
Pudo ver el miedo en sus ojos, la insegurad de lo que estaba haciendo. Estuvo a punto de acostarse con Niall y no lo hizo porque estaba enamorada. ¡Joder! Niall debía acabar con eso cuanto antes.

~~~

Cuando Mel y Naiara llegaron a la habitación oyeron sollozos en el baño.

- ¿Beth? - Entraron en este y se encontraron sentada en el suelo a una Beth rota, frágil, con un cuchilla en la mano y observando su muñeca.
- ¡No! - Gritó Naiara. - No lo hagas...
- No soy capaz. - Beth levantó la cabeza y en su rostro había rastro de cómo las lágrimas se llevaron la máscara de pestañas por su camino.
- Suéltala, Beth... - Esta la dejó caer. - ¿Qué te ha pasado, cielo?
- Me doy asco.- Se limpió las lágrimas con la manga. Louis vino a su cabeza: "No me gusta que hagas eso." - Me siento sucia.
- ¿Qué ha pasado? ¿Niall te ha hecho daño? - Negó con la cabeza.
- No he sido capaz de acostarme con él. No es Louis, joder. Quiero a mi Louis. - Volvió a romper a llorar. - Naiara se arrodilló a su lado y la abrazó intentando consolarla. - Voy a volverme a Londres.

Capítulo 14 (Maratón 2/4)

Estaba bailando con Niall. "Parece majo, - pensaba - y está bueno". Sí, muy majo, pero las apariencias engañan, y la pobre Beth no sabía dónde se estaba metiendo. 

- Bailas muy bien. - Dijo cuando la tenía agarrada por la cintura. 
- Gracias. 
Zayn llamó a su amigo y se pusieron a hablar un rato. 
- Están aquí Louis y Liam, ¿desde cuándo vuelven a ser amigos? 
- Dudo que sean amigos... De Liam yo ya no me fío y el inútil de Louis lo único que quiere es recuperar a "su amor". ¿Están mirando? - Zayn asentió. - Perfecto. - Se giró de nuevo a Beth y la besó, a sabiendas de que su querido ex-novio estaba viéndolo todo. Beth se apartó desconcertada.
- ¿Qué coño haces?
- Feliz cumpleaños. - Murmuró el rubio intentando parecer inocente. - Lo siento, no he podido resistirme. Es que... - Se interrumpió. - Me encantas tanto... - Se sonrojó. "Oh, pero qué mono", pensó Beth. 
- Eres muy dulce. - Le devolvió el beso. Sus amigas se quedaron alucinadas, y aunque, en parte, era eso lo que querían; no esperaban que lo hiciera. Y mucho menos Louis, que seguía sin poder apartar los ojos de la escena. 

- Hijo de puta. - Murmuró antes de salir del bar y empezar a golpear un contenedor. - ¡Hijo de puta!
- Louis. ¡Louis! Tranquilo. 
- ¿¡Pero cómo mierda quieres que esté tranquilo!? La está besando, joder. ¡La está besando! - Volvió a golpear el contenedor. - Se supone que le amas. ¿A ti no te molesta que se esté besando con el hijo de puta que nos ha destrozado la vida? 
- ¡Pues claro que me molesta! ¡Y también me molesta que ella esté enamorada de ti! ¿Qué crees? ¿Que me he olvidado de ella? ¡Pues no, joder! No me he olvidado de ella. Y lucharé hasta el final por recuperarla.
- Por eso querías que viniéramos. Eres un cabrón, pensé que querías ayudarme. 
- He venido a ayudarte contra un enemigo común. - Dijo. - Cuando él desaparezca, cada uno continuará la guerra por libre. 
- ¿Y qué hacemos Superman? De momento nuestro "enemigo común" está ahí dentro metiéndole la lengua hasta la campanilla a mi chica.
- Todo a su tiempo, fiera, todo a su tiempo. 
- No pienso quedarme de brazos cruzados mientras el otro...
- No van a hacer nada. 
- ¡Está borracha!
- Lo sé, pero si llegaran a algo más Beth, lo impediría. 
- ¿Cómo estás tan seguro? 
- ¿Recuerdas la noche que la conocisteis? 
- Como para olvidarlo...
- Ella no la recuerda, y no creo que lo haga. Pero esa noche pasó algo..., bueno, estuvo apunto de pasar algo que a Beth le impedirá acostarse con él. Aunque ella aun no sepa lo que es. 

~~~

- Voy al baño. - Le dijo a Niall.
- Vamos contigo.
- ¿Por qué las tías van siempre juntas al baño? - Se oyó preguntar a Harry mientras se alejaban.
- ¿Qué se supone que estás haciendo?
- Olvidarme de Louis. - Dijo mientras se retocaba el maquillaje. - ¿No era eso era eso lo que queríais?
- No. - Dijo Mel.
- Sí. - La contradijo Naiara.
- Sí, pero no así. - Suspiró. - Has bebido Beth. No sabes lo que haces y mañana te arrepentiras.
- Lo que tú digas, mamá. - Se burló Beth.

El nivel de embriaguez era muy superior al que Beth solía alcanzar. Sería capaz de hacer cualquiera cosa y esperaba que Niall también estubiera dispuesto.
Salió del baño directa a comerle la boca.

- ¿Vamos?
- Donde quieras.

Salieron del local y le pareció ver a Louis y Liam. Eso no podía ser. Intentaba olvidarle y siempre había alguien que se parecía. Besó a Niall consciente de que eso dos chicos les estaban mirando y le cogió de la mano en dirección al hotel. Pero antes le pareció ver como Niall se giraba y les guiñaba un ojo a los dos "desconocidos".

Capítulo 13 (Maratón 1/4)


25 de Mayo. Día soleado el Roma. Era el cumpleaños de Beth y estaba tan deprimida. "Louis había preparado muchas cosas para hoy...", se decía a sí misma. 

- ¡Felicidades! - Dijeron sus amigas al unísono. 
- Gracias...
- ¡Tía, anímate! - Gritó Naiara.
- No puedo. Echo de menos a Louis.
- ¿Y él dónde está? - Preguntó Mel. - A él no le importas. Si le importaras estaría aquí contigo en lugar de nosotras. 
- Igual tienes razón...

Pero no, no la tenía. A Louis le importaba y mucho. Tanto que estaba dispuesto a volar miles de kilómetros para estar con ella el día de su cumpleaños.

- ¿Tío, estás seguro de esto? - Le preguntó a su amigo. 
- Sé que le encantará. Ella morirá cuando te vea aparecer a 'pedirle perdón'.
- ¿Tú crees que me perdonará? 
- Yo creo que con verte se le pasará todo.
- Eso espero...

~~~

Las chicas le habían convencido para salir a celebrarlo y aunque no tenía muchas ganas, no todos los días se cumplen veinte años, ¿no? Fuimos a uno de los locales más populares de la cuidad, eso estaba lleno de gente. Y de tíos... "Tienes que olvidarte de Louis" le decían sus amigas a todas horas. Pues al menos podría intentarlo.

La noche avanzó, Beth llevaba ya varías copas de más, pero aun era consciente de lo que hacía.

- Tía, ¿ves ese chico rubio de ahí? - Le preguntó Naiara. Beth asintió. - Se llama Niall Horan, va a nuestra universidad. Y no te ha quitado los ojos de encima en toda la noche. - ¿Niall? ¿De qué le sonaba ese nombre? 
- No digas tonterías... - Dijo Beth sonrojada. 
- No digo tonterías. ¿Tú has visto como está? A ese yo le hacía de todo y nada bueno.
- ¡Naiara! - Rieron.
- Tías, tías, tías... - Las llamó su amiga. - ¿Qué están haciendo estos tres aquí? 
- De eso estábamos hablando. Juntos aquí son un peligro. - Rió.
- ¿Habéis visto a Zayn? ¡Joder! 
- Que vienen... ¡Qué vienen! - Gritó Naiara. 
- ¿Cariño, puedes ser un poco más discreta? 
- Hola, preciosas. - Dijo el chico de rizos cuando llegaron hasta ellas. 
- Hola, Harry... - Se sonrojó Naiara. Así que a ella le gustaba el tal Harry.
- Hola, Beth. - Sonrió el rubio. 
- Hola... - ¿Cómo se llamaba?
- Niall. - Le susurró Mel.
- Niall. - Terminó de decir 
- ¿Qué hacéis las tres tan lejos de casa? - Preguntó Zayn.
- Estamos celebrando el cumpleaños de Beth. 
- ¿Es tu cumpleaños? - Preguntó Niall. Como si no lo supieras, querido. Sonrió interiormente. Esto ya había empezado.

~~~~

Les costó media hora entrar al local. Había tanta gente que Louis temía que no pudiera encontrar a Beth.

- ¡Tío, ahí está! - Dijo Liam señalando hacia donde ella se encontraba, pero no estaba sola. - ¿Ese no es Niall? Y Zayn, y Harry...
- ¡Mierda! No, no, no, no hemos podido llegar tarde. ¡Es imposible! ¡Beth! - Gritó, pero el ruido de la música y la gente impidió que le escuchara. - ¡Beth!

De pronto Zayn se acercó a Niall y le susurró algo al oído. Este sonrió y se volvió a Beth. El mundo de Louis se vino a bajo cuando se dio cuenta de que la estaba besando. 

lunes, 22 de abril de 2013

Capítulo 12

Y así fueron pasando los días, Beth iba a pasar tiempo con él cada vez que podía y Louis seguía fingiendo. Pero ella no era idiota. Las rayas de lápiz de labios rojo mezclado con Melcromina no hacían las heridas muy creíbles.

- Pensaba que hoy no vendrías... - Dijo cuando vio aparecer a Beth por su habitación. Las marcas de su cara habían desaparecido por completo.
- Tenía un rato libre. - Explicó. - Vaya, te curas rápido. - Dijo elevando una ceja. Te han pillado, Louis.
- Em...
- No te molestes, lo sé todo. Tu madre me lo contó el primer día.
- Pero...
- Sí, lo sé. Aun así he seguido viniendo todos los días a cuidarte...
- Eso significa que... ¿Me amas? - Preguntó esperanzado.
- Sí, te amo Louis. - Él se acercó a besarle pero ella sé apartó. - Eso es lo que venía a decirte. Te amo, haría cualquier cosa por ti. Sería capaz de curarte las heridas aun a sabiendas de que estás volviendo a engañarme. Te aprovechaste de mí, sabías que volvería. Y lo peor es que yo sabía que lo estabas haciendo y volví... Por eso no puedo volver a estar contigo. Porque perdonaría todo lo que me hicieras con tal de no perderte. Y eso me haría débil. Me haría depender de ti. Y yo nunca he dependido de nadie. Olvida lo que te dije la última vez,no estás muerto para mí. Es más, confio en que algún día podamos ser amigos, pero por ahora lo mejor será que mantengamos nuestros caminos separados. Porque a tu lado me consumiría poco a poco. - Dijo y cerró la puerta tras su marcha.

~~~~

Había pasado un mes sin él, un mes sin sus besos, sin sus abrazos. Un mes sin oir su risa a diario. Bueno, prácticamente nadie ha vuelto a oirla.

- ¿Estáis preparadas para una semana en Italia? - Preguntó Mel.
- Va a ser genial. - Anunció Naiara.
- Yuhu... - Ironizó Beth.
- Vamos... Los italianos están muy bueno, seguro que encuentras alguno decente.
- Pero yo no quiero a otro...
- Que no sea Louis. - Completaron sus amigas al unísono. - Venga, seguro que te viene bien. Además estamos a punto de facturar. Ya no hay vuelta atrás.
- Y el sábado es tu cumpleaños. ¡La vamos a liar!

Sus amigas siempre conseguían lo que se proponían. Y allí estaba Beth, con destino a Roma para "pasar la mejor semana de su vida", como Mel le había asegurado. Pero no sabía la cantidad de sorpresas, cambios y demás cosas que ese viaje le depararía.

~~~

- Tío, anímate un poco... - Le dijo Liam.
- ¿Desde cuándo volvemos a ser amigos? - Preguntó Louis.
- Desde que me he dado cuenta de que Beth te ama de verdad.
- Amaba. - Le corrigió.
- No, te ama. Tú le has visto últimamente..., se le ha ido su brillo. Ya no sonríe como antes y sus amigas se la han llevado prácticamente a rastras a la cuidad con la que lleva tanto tiempo soñando.
- Pero...
- Pero nada. De mí ni siquiera se despidió, se fue y punto. Ella me importa y tú eres mi amigo. Y no me da la gana que Niall se salga con la suya. Ella no será suya.
- ¿Y qué hacemos?
- Impedir que se conozcan. Tenemos que ir a Roma.
- ¿Por qué?
- Porque él estará allí. Siempre está allí.

domingo, 21 de abril de 2013

Capítulo 11.



Llevaba una semana sin ir a clases. Louis empezaba a preocuparse, Beth no le había si quiera dirigido la mirada. "Para mí estás muerto", ¿hasta qué punto podría ser eso verdad? No lo sabía, pero no iba a tardar en descubrirlo.

- Lucia. - Llamó a una pequeña rubia y pecosa con gafas. - Tú eras amiga de Beth, ¿verdad? - Ella asintió. - Necesito que me hagas un favor. - Louis le contó todo lo que había pasado mientras ella le escuchaba atentamente.
- Louis, sé quién está detrás de todo esto... Sé que me estás diciendo la verdad y que Beth no te cree, pero a mí tampoco lo haría... Ella es muy orgullosa.
- Lo sé, pero necesito que me ayudes, por favor. - Le suplicó.
- Lo haré.

~~

Una semana tirada en el sofá, viendo pelis de amor y comiendo helado hasta reventar. No había hecho otra cosa. No quería salir. No quería hablar con nadie. Había apagado el teléfono el jueves pasado cuando volvió de la universidad.
"1.238 mensajes de 5 contactos", no iba a leerlos todos. Seguro que la mitad eran del grupo de Mel y Naiara, en poco tiempo se había convertido en buenas amigas.

> ¿Tía, te has muerto? (16:34)
√ Tranquilas, estoy bien, solo había apagado el móvil. (18:27)

También habían varios mensajes de Louis:

«28 de marzo»

> Dime que lo que has dicho antes es mentira. (15:04)
> Por favor. (15:39)
> Háblame. (23:47)

«29 de marzo»

> ¿Por qué no has venido a clase? (12:36)

«2 de abril»

> ¿Me has bloqueado? (21:13)

«3 de abril»

> Posiblemente no leas esto, pero quiero que sepas que te amo. Mucho más de lo que piensas. Te echo de menos, enana. (8:56)

A Beth se le saltaban las lágrimas, ella también le amaba, pero dijera lo que dijera, él le había engañado y no podría perdonárselo nunca.

«4 de abril»

√√ No te había bloqueado, apagué el móvil.

(Última conexión el 3 de abril a las 8:56) Bueno ya lo leerá...

De repente recibió un mensaje de un número desconocido.

"Louis tuvo ayer un accidente, por conducir borracho con la moto. Si le pasa algo más grave que eso porque sigue sin localizarte caerá sobre tu conciencia. Piénsatelo."

Beth tardó varios minutos en reaccionar. ¿Se emborrachaba porque le ignoraba? ¡Ella no le ignoró! Solo apagó el teléfono..., porque no quería..., hablar con él... Bueno, sí, le estaba ignorando, pero no solo a él. Tenía que verle, comprobar que todo estaba bien. Le llamó al móvil.

- ¿Sí? - Preguntó la voz de una mujer.
- ¿Lucia? - Mierda. Louis le había hecho contestar y Beth le había reconocido.
- No, soy la hermana de Louis.
- ¿Quién es, Lottie? - Preguntó Louis de fondo. En ese momento Lucia puso el altavoz.
- Soy Beth, su nov... Bueno, una amiga. - Se corrigió. Louis sonrió, iba a decir que era su novia. - ¿Cómo está? ¿Puedo hablar con él?
- Dice que quiere hablar contigo. - Le preguntó Lucía a Louis. Él negó con la cabeza. - Dice que no quiere hablar por teléfono, que vengas si quieres. - Y colgó. La primera parte del plan estaba. Ahora solo era necesario que fuera y se diera cuenta de que le amaba como él a ella.

Diez minutos más tarde entró en su dormitorio acompañada de Jay, su madre. Quien no estaba nada contenta con lo que estaba haciendo su hijo, pero decidió no meterse.
Allí estaba él, tumbado con toda la cara llena de rasguños. Y los sentimientos se mezclaron en sus entrañas haciéndole daño. Mucho daño.

- Louis... - Este abrió los ojos.
- Beth..., has venido.
- He venido. - Suspiró. - ¿Eres idiota? ¿Cómo se te ocurre coger la moto borracho?
- Me querías muerto. - Puso una mueca de dolor al intentar acomodarse. - Y yo haría todo lo que quisieras.
- ¡No! - Gimió. - Yo jamás... - Se interrumpió. "Para mí estás muerto."- Yo... yo no sabía lo que decía. Y... - Se le escapó una lágrima.
- Tranquila, pequeña. No quería matarme... Solo quería olvidarlo mi nombre. Mi historia. Quería olvidarlo todo. Quería sentir que era feliz, pero tú no estabas. - Suspiró. - Por favor, quédate conmigo.

sábado, 20 de abril de 2013

Capítulo 10

Capítulo 10.

- ¿Y tú alguna vez te hiciste llamar mi amigo? - Exclamó Louis. - ¿Qué coño pretendes con esto? ¿Qué te he hecho para que quieras destrozarme así?
- Tú nada. La culpable de todo esto es ella. Ella y su maldita perfección. Ella y sus preciosos ojos verdes. Los mismos por los que soy completamente ignorado. - Murmuró. - Yo puedo hacerle feliz, pero ella no lo ve. Ella no quiere dejarme intentarlo. Y si yo no puedo hacerle feliz, no será feliz.
- Estás como una puta cabra. - Gritó Liam. - Ella no tiene la culpa de no haberse fijado en ti y nosotros menos.
- Vosotros me importáis poco. Ella será mía. Ella será feliz, ¿no es eso lo que debería importaros?
- Ella nunca estará contigo. - Dijo Louis. - Yo pienso contarle lo que te propones. Todo lo que le has hecho. Va a acabar odiándote que es lo único que te mereces,hijo de puta.
- ¿Y te va a creer? Te recuerdo que piensa que ambos le habéis engañado. No intentéis jugar conmigo. Saldréis perdiendo. - Dijo y se largó dejando a Louis con unas ganas tremendas de partirle la cara. Pero tenía razón: Beth no le creería.

~~

Al día siguiente se despertó sin ganas de ir a la universidad. Todo el mundo sabría lo que había pasado la noche anterior y a Beth no le hacía mucha ilusión que todo el mundo hablara de ella. Ya bastante mal lo pasó en Dublín. Pero tenía que ir y demostrarle a Louis, a Eleanor y al resto de la gente que no era tan débil como simpre la veían.
Cogió el Jeep y llegó lo más apurada posible para evitar que la observaran por los pasillos y alguien le preguntara.

Las dos primeras horas pasaron bastante rápido para ser matemáticas y economía. Llegó el almuerzo. Todas las miradas puestas en ella, en sus ojos hinchados por las lágrimas y en sus ojeras de no haber dormido a penas 2 horas entre lloros. Suspiró y se adentró en el infierno. O para que lo entendáis: la cafetería.

- ¿Cómo estás hoy? - Dijo Naiara cuando se sentó entre ella y Mel.
- Cómo creéis... - Suspiró.
- No has dormido, ¿no? - Preguntó su otra amiga.
- Apenas...
- Oh no... - Louis estaba detrás de ella.
- ¿Qué?
- Beth... - Pronunció su nombre en un susurro. - ¿Podemos hablar?
- No.
- Por favor... - A Beth no le entraría nada en el estómago. Se levantó y se dispuso a irse.
- He dicho que no. - Empezó a andar pero Louis le siguió. - Tienes que aprender el significado de la palabra "no".
- Posiblemente. - La encaró contra él y la besó violentamente. Sus labios. Sus dulces y suaves labios.
- Suéltame. - Le abofeteó. Louis se llevó la mano a la mejilla.
- No. Perdóndame por favor. Yo te amo, Beth. Tú eres mi vida. Eleanor me besó, eso fue lo que viste. Ella me besó, pero yo no quería. - Beth se alejó poco a poco de él. - Beth...
- No te creo... No puedo creerte... Dejadme ser feliz, por favor... Merezco ser feliz.
- El que está detrás de todo esto no quiere que lo seas Beth, por eso está haciendo esto.
- ¿Qué dices?
- Niall.
- Ni si quiera conozco a ningún Niall. - "Ese es el problema", pensó. - Mira Louis, habías quedado muy bien pidiendo perdón, pero no hace falta que te inventes una película... Si quieres hacerme creer que ella te besó y tú no querías vale, pero yo tampoco quiero volver a besarte. - Mintió. - Adiós Louis.

"Yo tampoco quiero volver a besarte" . ¿A quién pretendía engañar? Que la hubiera besado casi a la fuerza era lo mejor que le podía haber pasado. Y 'casi' porque intentó resistirse, no podía volver a caer. Le había engañado, esa era la verdad.

- Louis y yo estuvimos juntos toda la tarde. Es una máquina en la cama. - Dijo Eleanor a sus amigas. - Íbamos a estar toda la noche, pero apareció idiota de su novia...
- Mira hija de puta. Yo te juró que te mató. - Arremató contra ella a base de golpes.
- Beth. Beth. - Intentó controlarle Louis. - Beth, basta.
- Tú déjame. - Ya está, acabó llorando. Era lo que todo el mundo esperaba. Que llorara. - ¿Sólo un beso? Entonces, ¿me explicas por qué no me cogiste el teléfono? Yo te lo digo: porque estabas con esta guarra. - Se limpió la nariz con la manga como siempre hacía cuando lloraba. - Para mí estás muerto.

viernes, 19 de abril de 2013

Capítulo 9

Louis estaba besando a Eleanor. Beth no podía creérselo. ¿Y todo lo que le había dicho esa mañana? ¿No servía para nada? "¿Ya estamos con los malditos celos?" Y de qué se extrañaba, siempre le hacían lo mismo. Y pensaba que él era diferente. Que la quería... ¡Já!
Ilusa Beth, nadie te querrá nunca...
Mel y Naiara intentaron controlarla, pero no. Beth no se iba a callar.

- Tía, vámonos.
- No. - Beth se acercó a ellos y los separó. - Eres un hijo de la gran puta. ¿Cómo has podido hacerme esto? ¡Dijiste que me querías! Sois todos iguales. - Cogió la copa de un chico que estaba a su lado, se la tiró a la cara y se dio media vuelta. Quería salir de allí, le había humillado. Le habían engañado. Otra vez. Seguía siendo la misma puta idiota de siempre. Y estuvo a punto de arratrarse por él. Beth, no aprenderás nunca.

Salió corriendo de allí pero Louis iba tras ella.

- Beth, espera. - Le cogió del brazo cuando llegaron a la calle y la volteó. - Amor yo... - Ella le abofeteó.
- No te atrevas. ¿No crees que me has mentido ya mucho? No me llames amor. ¿Por eso no querias que viniera a la fiesta verdad? Querías estar con ella. Eres... eres... - No le salían las palabras. Ni siquiera estaba llorando. Estaba tan enfadada con ella misma. - No, la culpa es mía por volver a confiar en un tio. ¿En qué estaba pensando? - Suspiró. - Olvídame Louis. Déjame y vete con la guarra esa.
- No. - Le apretó más fuerte del brazo. - Escúchame, me han tendido una trampa. Estaba todo preparado. Liam me lo dijo...
- Exactamente, eres igual que Liam. No quiero volver a verte. - Se soltó de su agarre y se fue corriendo a casa.
- Liam me lo dijo... - Susurró.

~~~~

"Me han tendido una trampa" eso fue exactamente lo que Liam le dijo. ¿No tienen otro tipo de excusas? "Beth, no te quiero" eso era menos doloroso a que intaran engañarle. "Si dejo de quererte serás la primera en saberlo". Nunca le quiso, eso lo explica. Basta. Está claro que no podía volver a confiar en nadie.

~~~~

- ¿Quién está detrás de todo esto? - Le preguntó a Liam cuando se juntaron.
- ¿Qué ha pasado?
- Eleanor se me ha besado en cuando ha visto aparecer a Beth para tenderme una trampa y ella no me cree.
- ¿No era que lo de la trampa era muy mala excusa?
- ¡No es una excusa! - Gritó. - Yo amo a Beth, no sería capaz de hacerle eso.
- Yo tampoco lo fui, y tampoco me creyó.
- Lo sé, por eso quiero saber quién está detrás de todo esto y qué pretende.
- Yo.

jueves, 18 de abril de 2013

Capítulo 8.

Eleanor estaba esperando eso. Tenía pensado separarlos en la fiesta, pero estaba claro que la idiota de Beth siempre le facilitaba el trabajo.
Sin ella de por medio podía hacer con Louis lo que le placiera, y empezaría por hacer que ella le odiara.
Su teléfono sonó.

- Eleanor, me he encontrado con Louis y lo he llevado a la taberna en la que siempre está Liam,te espero allí en diez minutos. Que empiece la función.

Diez minutos más tarde Eleanor entró disimuladamente y fue hablar con la persona que le había llamado. Louis no debía saber que ella estaba ahí.

- Se ha bebido tres vasos de whisky.
- Perfecto. Pero aun quedan 2 horas para fiesta...
- No puedes dejar que se le pase la borrachera, Eleanor. Sabemos que sobrio sería incapaz de hacer nada contigo. - Le puso mala cara.
- ¿Y qué hago? ¿Emborracharle hasta que pierda el sentido?
- No, en cuanto le vea su viejo amigo Liam, estarán entretenidos. - Rió. Tenía razón, Liam le tenía un rencor impresionante desde que se enteró de que estaba saliendo con su Beth.

- Hijo de puta. -Gritó Liam cuando vio a Louis. - Yo creía que eras mi amigo.
- Ella está conmigo ahora. Tú le engañasté. Le destrozaste la vida. Ahora ella es insegura, tiene miedo de cualquier tia que se me acerque porque teme que le haga lo mismo que tú. Y yo no he sabido verlo antes. Mierda. Tengo que irme. - Pero Liam le cogió del brazo.
- No le engañé. Me tendieron un trampa. Y a ti también te lo van a hacer. Quieren destrozarle la vida a Beth.

Liam estaba en lo cierto, pero Louis no le escuchó y se fue de allí.

- ¿Dónde está? - Gritó Eleanor.
- Se ha ido. - Dijo Liam. - No vais a saliros con la vuestra. Louis no lo permitirá.
- Tú cállate. - Le dijo él. - Eleanor, ve tras él. No puedes permitir que hable con ella antes de esta noche. Beth será mía, aunque sea lo último que haga.
- Estás loco.
- ¡Ella siempre tuvo que ser mía! Pero apareciste tú y tus buenos modales. ¿Creías que os perdería la pista si te la llevabas? Pobre e iluso Liam... Al que no vi venir fue al gilipollas de Louis. Pero eso pronto va a solucionarse. - Rió.

~~~~

Eleanor se cruzó en su camino. Ella tenía parte de la culpa de que hubiera pasado todo esto. Ella y su maldita fiesta.

- Lou. Necesito que me ayudes con los preparativos. Se me está echando el tiempo encima.
- Tengo prisa.
- Por favor Lou, yo no puedo con todo esto sola. - Louis suspiró.
- Está bien... vamos. - Ella sonrió.

Apenas faltaban veinte minutos para que la gente empezara a llegar cuando terminaron de prepararlo todo. Todo estaba saliendo como Eleanor pretendía.

- Gracias por tu ayuda, Lou...
- De nada.
- ¿Quieres una copa? - Prácticamente se le habían pasado los efectos del alcohol.
- Por favor. - Dijo. Necesitaba olvidarse de lo idiota que había sido con su novia. "Me tendieron una trampa. Y a ti también te lo van a hacer", ya claro. Liam se pensaba que era idiota o algo. Eso no había quién se lo tragara.

Cuarenta minutos más tarde Beth entró por la puerta y cuando Eleanor la vio fue directamente hacia Louis.

- Louis cariño, ven. - Le cogió de la mano, se lo llevó a la pista de baile improvisada que habían hecho en el salón y le besó.

Pero antes de eso se cercioró de que Beth lo hubiera visto todo.

miércoles, 17 de abril de 2013

Capítulo 7

Capítulo 7.

Louis empezó a hacerle cosquillas y a darle besitos en el cuello y entonces entendió que los celos que sentía eran una completa tontería, pero le quería tantísimo que tenía miedo de que alguna vez le dejara tirada porque otra persona hubiera aparecido en su vida.

- Pequeña, adoro estos momentos, pero estámos en la universidad, así que bájate de mí si no quieres que hagamos cosas malas.
- Qué aburrido eres. - Rió mientras se sentaba bien en su sitio.
- Aburrido no, precabido. Si por mi fuera...
- ¿Qué?
- Nada, enana. - Bufó, siempre hacía lo mismo. - Que te quiero. - Se acercó a darle un pequeño beso en los labios.
- ¡Louis! - Gritó una voz chillona para llamar su atención. Eleanor.
- ¿Se te ha perdido algo? - Preguntó borde. Lou le dio una pequeña patada por debajo de la mesa. ¿Qué pasa, encima de que nos interrumpe tengo que ser simpática con ella? ¡Y un cuerno!
- Esta noche hago una fiesta en mi casa. Me preguntaba si te apet... - Beth tosió. "Estás invitando a MI hombre, cielo." - Bueno, si os apetecería venir... - Se corrigió no muy convencida.
- Pues verás Elea...
- ¡Claro que sí! - Louis miró a Beth con cara de qué-estás-haciendo, pero esta le ignoró. - Allí estaremos.
- Genial... Pues a las once en mi casa. Os espero. - Y tras decir eso se marchó.
- ¿Me puedes explicar qué ha sido eso? Primero eres borde y luego te comportas como una de sus estúpidas amigas.
- He sido borde por que vuelve a interrumpirnos y...
- Tranquila, amor. Pero, ¿de verdad vamos a ir?
- Te iba a invitar solo a ti... - Murmuró. - Quiero que les quede claro que tú eres mío.
- ¿Ya estamos con los celos otra vez? -Preguntó molesto.
- No son celos.
- Sí son celos. - Se levantó. - Y me tienes harto. Cuando madures me llamas. - Y se fue.

Beth se quedó allí, sola, con todas las miradas puestas en ella y unas ganas tremendas de salir corriendo. Donde fuera.
Se levantó tranquilamente y salió de la cafetería. Lo que menos le apetecía era seguir dando la nota. Bastante espectación habían montado ya.
Salió del campus, se sentó bajo la sombra de un árbol y rompió a llorar. "Cuando madures me llamas", ¿significaba eso que me había dejado? Suspiró. No quería perderle e iba a hacerlo por su culpa. Los celos para ella nunca han sido una demostración de amor, puede que sea verdad que si los sentía era porque él le importaba. Pero solo muestran inseguridad, miedo, desconfianza... ¿Desconfianza? Sí, desconfianza de uno mismo. Si sientes celos es porque no confias en que eres la persona indicada para el otro, y ella no lo hacía.
Quizás era lo mejor. Quizás él no era para ella y no debía "madurar" nunca.

- ¿Estás bien? - Dijeron dos chicas de su clase de artes detrás de ella. Se quitó las lágrimas de los ojos y se puso de pie.
- Sí...
- Beth, hemos visto lo que ha pasado en la cafetería. - Dijo Mel.
- Sí. Louis es un completo idiota.
- Naiara. - Mel le dio un codazo. - No seas tan directa, ¿No ves que está mal?
- No os preocupéis chicas. Pero la idiota soy yo. - Suspiró y ambas le abrazaron.
- Aunque no hayámos hablado mucho, nos tienes para lo que necesites.
- Gracias.
- ¿Vas a ir a la fiesta de Eleanor?
- Me ha causado muchos problemas ya... Además Louis no creo que quiera hablar conmigo.
- Vete a casa, él también se ha ido de la uni. Llámale y ya verás como todo se arregla. Si no, puedes venirte con nosotras. Te sentará bien.
- Gracias chicas.

Se fue hacia casa, pero antes de eso decidió pasar por la de Louis, pero nadie contestó.
Llegó a su casa y se tiró en la cama. ¿Qué pasa si no quiere hablar conmigo? ¿Y si se ha enfadado de verdad? Suspiró. Es hora de comprobarlo.
Marcó su número. Un toque. Dos toques. "Número ocupado". Me había colgado. ¿Y luego la inmadura era yo? Pues no pensaba llorar más. Volvió a coger su teléfono.

- Mel, voy con vosotras.

domingo, 14 de abril de 2013

Capítulo 6

Liam no había vuelto a dar señales de vida desde que decidieron quedar en el parque de siempre. En el banco de siempre. El banco que ahora le pertecía a Louis y ella.
Beth no se fiaba de nada, estaba segura que si Liam había vuelto era por algo y si él algo no hacía, era rendirse a la primera de cambio.
Por otro lado, Beth quería ser feliz con Louis. Él era el hombre que siempre había estado buscando. Atento, cariñoso y solo suyo.

Esa mañana llegaron juntos a la universidad, como cada día, y allí estaba Eleanor, la chica que siempre le hacía la vida imposible, echándole una devoradora mirada a su hombre. ¿¡Pero quién se había creído
que era!? Beth la miró mal y apretó la mano de Louis.

- Cariño, ¿qué te pasa?
- Odio que se te coman con la mirada tan descaradamente.- Bufó sin quitarle los ojos de encima a Eleanor. Louis rió a carcajada limpia. - No le veo la gracia.
- ¿Estás celosa, amor? - Preguntó divertido.
- Sí. ¡No! - Sí, sí lo estaba. La relación con Liam le había vuelto demasiado desconfiada. Louis puso cara de enternecido.
- Beth, cariño... Que miren todo lo que quieran, ellas no pueden tocar.- Dijo cogiendo sus manos. - Tú sí. Tú eres la dueña de esto. - Puso las manos de Beth a la altura de su corazón.
- Pero... - Murmuró ella.
- Shhh... - Le dio un pequeño beso en los labios. - Yo soy tuyo entero, pequeña. - Sonrió. - Y tú eres mía, no lo olvides.
- Nadie podrá cambiar eso. - Confirmó Beth.
- Corre, que llegamos tarde.

La mañana transcurrió lenta. Eleanor no se cortaba nada y a Beth estaba empezando a sacarla de sus casillas. En el almuerzo la guarra de ella y de sus amigas seguían sin quitarle los ojos de encima a su Louis.

- ¿Estás bien? Vas a cinco suspiros por minuto.
- Tengo miedo Louis...
- ¿Miedo? ¿De qué?
- De que te canses de mí... De que me dejes por otra... De que dejes de quererme demasiado deprisa. - Soltó casi sin respirar.
- ¿Por qué eres tan insegura?
- Él lo hizo. - Comenzó a sollozar.
- ¿Él?
- Liam.
- Yo no soy como él. - Comentó algo molesto. - Él es un idiota, él dejó escapar a la chica más especial que yo me he cruzado en mi camino. Beth, yo te amo. Moriría sin ti. No tienes nada que temer.
- Me amas hoy, pero qué pasa si mañana se te lanzara Eleanor, por ejemplo. Qué pasa si dejas de sentir cosas por mí.
- Dudo que dejara de amarte de la noche a la mañana, y aunque eso fuera posible, tienes que confiar en mí. Yo confié en ti cuando quedaste con Liam. Podrías haber decidido volver con él a seguir conmigo. Pero sabía que no lo harías. Yo tampoco lo haría, y menos si eso implica ponerte los cuernos. Va contra mis principios. - Suspiró. - Prometo que si dejara de quererte, serías la primera en saberlo. Pero no tengas miedo porque eso no va a pasar.

Beth le besó con pasión, con ansias. Necesitaba sentir que todo lo que Louis le había dicho era verdad, y lo era. Louis la amaba. Puede que Liam le hubiera hecho más insegura de lo que algún día fue, pero Louis le amaba y se agarraría a ello todo el tiempo que pudiera.

- Amor. - Dijo Louis entre besos. - Estamos en la universidad.
- Me da igual. - Beth no iba a soltarlo. Louis rió.
- ¿Estás marcando territorio?
- Eres mío. - Metió la cabeza en el hueco de su cuello y aspiro su aroma. - Louis... - Susurró mientras él la tenía abrazada. - No me sueltes nunca.

Y allí estaba, el momento en el que empezó todo. Un recuerdo agridulce que le atormentó durante mucho tiempo volvió a su cabeza.

*Flashback*

Liam me ayuda a subir a su moto y me obliga a cerrar los ojos. Siento el aire fresco en la cara y como mis cabellos oscuros bailan con el viento. Me abrazo fuerte a él, me da miedo perderle.
Frena, parece que hemos llegado. Intento soltarle, pero él me agarra las manos y me hace apretárselas, de nuevo, alrededor de su cintura. Se gira y mientras me susurra: “No me sueltes nunca”.

*Fin del flashback*

Solo que esta vez, sabía que Louis no le soltaría.

sábado, 13 de abril de 2013

Capítulo 5.


El sonido de su móvil la despertó. Un mensaje hizo que sus labios se convirtieran en una sonrisa tonta, pero para su sorpresa no era Louis. No, estaba muy lejos de serlo. Era Liam. El mismo Liam del que no sabe nada desde hace meses. Decidió no abrir el mensaje, al menos por el momento. Seguía sin querer saber nada de él. Lo había olvidado casi por completo. Quería ser feliz con Louis, ¿y de repente aparece? Parecía que tuviera un radar para darse cuenta de cuando estaba bien para volver a aparecer.
Desayunó, recogió su cuarto, pero la lucecita de que en su móvil había una nueva notificación seguía parpadeando. Tendría que abrir el menaje tarde o temprano.

“Hola peque, estoy en Londres unos días y me gustaría verte. Espero que estés bien, un beso. Liam.” 

¡No me llames así, joder! ¿Pero cómo no va a llamarte así si siempre lo ha hecho? Bueno pero ahora ya no. Ahora no tiene el derecho de hacerlo. Él no. ¿Qué espera que esté bien? Pues sí. Lo estaba hasta que has aparecido. ¿Por qué apareces? Joder no quiero. Yo quiero ser feliz con Louis. Quiero intentarlo, pero si lo vuelvo a ver… ¿Y si pasara algo por mi cabeza? Todavía no estoy segura de ser capaz de verlo sin sentir nada.
Beth se comía mucho la cabeza, pero tenía que contestarle. En el fondo quería verle. Ver si había cambiado, ver si estaba más guap¡Beth, no pienses esas cosas!

“Hola Liam, pues cuando te venga bien nos vemos. Un saludo.”

Tal vez le habría parecido demasiado borde, pero le había salido solo. A pesar de todo, le hizo mucho daño y no podía perdonárselo.

“¡Guapa! Pensé que no ibas a contestarme… ¿Qué te parece si nos vemos en nuestro banco en 1 hora? Tengo ganas de darte un abrazo, pequeña.”

¿Qué pretende? ¿Qué todo siga como si nada? ¡Le odio! Og. Beth tranquilízate, tal vez quiere contarte algo importante. O tal vez no y lo único que quiere es marearme, como siempre ha hecho. Contestó con un simple “perfecto”, y se metió en la ducha para relajarse un poco.

Pasó una hora y se dirigía al banco donde habían quedado. En efecto, ahí estaba, como si nada hubiera pasado desde la última vez que estuvieron ahí juntos. El mismo banco en el que conoció a Louis. Estaba empezando a pillarle manía a ese dichoso banco.

- ¿Cómo estás, preciosa? – Liam la abrazó como si fuera a dejarla sin respiración. Beth se apartó bruscamente.
- Estoy bien, gracias. – Dijo seca. - ¿Tú qué tal todo?
- Yo bien… ¿oye te pasa algo?
- ¿Me has hecho venir para decirme algo en concreto o…?
- Quería verte, no sé… Cuando me enteré de que te habías ido de Dublín me dolió tanto… No tenías que haberlo hecho.
- ¿No tenía que haberlo hecho?
- No.
- ¿Me lo estás diciendo en serio? – Beth no podía creer lo que estaba oyendo. – Flipo en serio. ¿Quieres saber por qué lo hice? Lo hice porque fui allí por ti. No estaba realmente convencida, pero pensé que sería bonito estar en una cuidad como Dublín con mi amor. ¿Y total para qué? Para nada, Liam. No pintaba nada en Dublín. Fui contigo, y volví sin ti. Creo que el simple hecho lo explica.
- ¡Fuiste tú la que me dejó! Yo no quería dejarlo…, yo te quería Beth. De hecho te quie…- Beth no le dejó terminar esa frase. No, no podía venir y pretender que todo se arreglara tan fácil.
- ¿Que me querías? Mira, no me hagas hablar de lo que no quiero.
- No te quería, Beth, te quie…
- ¡No… lo digas!
- Pero yo te quier…
- ¡No lo digas! – Dijo Beth gritando.
- ¡Te quiero! – Dijo él en el mismo tono.
- Eso es mentira.
- No lo es…
- ¡Si no lo fuera no te habrías tirado a Danielle!
- Que no pasó nada, es que ya no sé cómo decírtelo. Dormimos en la misma cama pero nada más.
- Pues no es eso lo que comentaban vuestros compañeros.
- Son unos cabrones…
- Mira que ahora ya da igual. Llegan un poco tarde las explicaciones.
- Nunca es tarde mi amor.
- Lo es.
- No lo es, he venido a arreglarlo todo.
- Tengo novio, Liam.
- No es verdad. No puedes haberme olvidado tan pronto. No, no me lo creo.
- ¿Tan pronto? Han pasado 6 meses, Liam. Me hiciste daño y te he olvidado. Quiero volver a ser feliz y sé que con él lo seré.
- ¿Él? ¿Y quién es él?
- Míralo, por ahí viene. – Sí, Beth sabría que tenía que estar Louis presente, sino se derrumbaría. También sabía que la conversación no duraría más de media hora.
- Hola, pequeña. – Dijo Louis saludándola con un leve rápido beso en los labios. – Soy Louis, encantado. – Le tendió la mano a Liam pero este lo ignoró.
- Ah. Yo soy Liam, el ex-novio de Beth.
- Lo sé, me ha  hablado mucho de ti.

viernes, 12 de abril de 2013

Capítulo 4.


Se fue, sin más. Lo tenía tan cerca que podía sentir su aroma, pero se fue. En vez de besarle  Pero, y ¿qué hubiera pasado si se hubieran besado?, ¿qué hubiera pasado si ella, que tan confusa estaba, hubiera calmado las ganas de probar sus labios?, ¿qué hubiera pasado si él la hubiera frenado? Se sentiría avergonzada, pero ¿por qué no le besó? Se supone que ella le gustaba y hubiera podido besarle  estuvo apunto de hacerlo, pero se echó atrás.  Tras pensar y pensar se quedó dormida.

El teléfono la despertó. Era Louis.

- Buenos días, pequeña, ¿te apetece dar una vuelta? Hace una mañana preciosa.
- Me acabas de despertar, yo a ti te mato.
- Va, en una hora paso a buscarte con la moto y nos damos una vuelta.
- ¿Tiene que ser en moto?
- ¿Por qué, te da miedo?
- No, pero…
- No hay peros que valgan. – La interrumpió. – Pasó a buscarte en una hora.
- Pero me recuerda a Liam. – Dijo, pero claro, Louis ya había colgado.

Lo de Louis era extraño, se comportaba como un novio sin ni siquiera serlo, y eso en gran parte le encantaba a Beth, se sentía mimada, protegida.

- Hola guapa.
- ¿Dónde vas a llevarme?
- ¿Por qué nunca me saludas?
- Hola, idiota. ¿Dónde vas a llevarme? – Dijo sonriendo. Él no lo sabía, pero ese ‘idiota’ era especial.
- Anda que ya te vale… Es una sorpresa.
- No me gustan las sorpresas.
- Lo sé.
- ¿Cómo que lo sabes?
- Tienes cara de ser de ese tipo de personas a la que no le gustan las sorpresas, por eso he pensado en darte todas las que pueda. – Dijo con una amplia sonrisa.
- ¿Ves como eres idiota?
- Calla y sube, enana.
- No soy una enana.
- Lo sé. – En ese momento dejó de sonreír. – Eres mi enana.
- Esto… yo… - No sabía qué decir, le había venido por sorpresa.
- Venga monta.

Estaba llorando en silencio. Esto le recordaba tanto a Liam…, pero claro, él no era Liam. Era un chico maravilloso que estaba haciendo todo esto por ella, por conseguir ser algo más que un amigo, por convencerla. Tenía que evitar que se diera cuenta de que estaba llorando. Tal vez los ojos llorosos podrían deberse a la velocidad de la moto. 

- Ya hemos llegado. . Un gran prado verde, no había nada más.
- ¿Ya hemos llegado dónde, si aquí no hay nada…?
- Estamos nosotros, pequeñina. Adoro este sitio, es donde vengo cuando estoy mal, me ayuda a relajarme, a pensar… Y quiero que este sea nuestro sitio especial. – Se sonrojó tras esas últimas palabras.

Quería compartir con ella su sitio especial. Era un encanto.

- Gracias por traerme, es precioso.
- Tú lo eres más. – Beth se sonrojó.
- No lo soy… pero bueno, cambiando de tema, ayer en mi casa… Hubieras podido…
- ¿Besarte?
- Sí… ¿Por qué no lo hiciste?
- ¿Te hubiera gustado que lo hubiera hecho?
- No lo sé…
- Por eso no lo hice… - Beth le miró extrañada. – No quiero besarte si no estoy seguro de que eso es lo que quieres tú también. Porque, y si lo hubiera hecho ¿qué? ¿Qué hubiera pasado después? ¿Solo un beso y ya está? Sería doloroso para mí. No quiero quedarme con la miel en los labios. Además, siento que si te beso una vez ya no podría… - Se interrumpió unos segundos. – No podría parar.

Beth le abrazó, y después volvieron a estar a milímetros, pero está vez Louis se apartó.

- Beth no me hagas esto por favor… No sé cuánto más podré resistirme. – Beth lo besó. - ¿Qué haces?
- Ayer no lo sabía, pero hoy estoy segura. Louis te quiero, y sé que si te pierdo no podría perdonármelo.
- ¿Estás completamente segura? No quiero que tomes decisiones equivocadas. Además no vas a perderme, esperaré lo que haga falta, princesa.
- Primero no soy una princesa y no quiero serlo, así que no me llames así. – Dijo entre risas. – Y segundo, estoy dispuesta a ver que podría pasar entre nosotros. Sé que te quiero, y eso me echa hacia delante. Aparte, ¿has visto todo lo que haces por mí? Eres un verdadero encanto, si te dejara escapar sería una completa imbécil.
- Imbécil es aquel que te hizo sufrir alguna vez… Vales mucho, pequeña.
- Calla tonto.

Un beso lento, y apasionado terminó la conversación.

domingo, 7 de abril de 2013

Capítulo 3.


- Repito, ¿qué estás haciendo aquí? – Louis estaba parado en la puerta con cara de perrito abandonado.
- Quería disculparme por lo del otro día. Me hubiera gustado haberlo hecho antes, pero has estado huyéndome desde entonces.
- ¿Y tú no crees que lo hacía por algo? Sigo sin saber qué haces aquí.
- Te lo he dicho, venía a pedirte perdón. ¿Me dejas pasar?
- No.
- Quiero hablar contigo…
- No.
- Por favor… - ‘¿Este chico no se daría por vencido nunca?’ – No voy a irme hasta que no me dejes pasar…
- Pfff… Pasa anda, pasa.
- Gracias. – Dijo con una amplia sonrisa.
- Bueno y una vez aquí, ¿qué querías?
- Hacer las paces contigo.
- Hechas. Ya te puedes ir.
- ¿Por qué eres así siempre?
- ¿“Así” cómo?
- Borde.
- Quién sabe.

Quería que terminara esa conversación cuanto antes, ¿es que no se daba cuenta? Además Lucía estaba a punto de llegar, ¿qué pasaría si los viera juntos y en su casa? Lucía era muy mal pensada.

- Beth, en serio, quiero que nos llevemos bien, pero no me lo pones nada fácil.
- Mira, la verdad es que no sé porqué soy así contigo, no tengo nada en tu contra… Pero algo me hace portarme así.
- ¿Pero por qué? Algo te haría…
- Me viste llorando por mi ex. – Su cara fue un cuadro, no entendía que tenía eso que ver. – Quiero olvidarme de él, pero cada vez que te veo me acuerdo de que te conocí en un mal lugar. Que no debería haber sido así. Es raro, lo sé, pero sé que eso no es algo bueno para nuestra relación.
- ¿Me estás tomando el pelo? – Hubo un silencio incómodo. – Lo único que intenté era animarte, estabas diciendo que eras una idiota por un gilipollas que te dejó escapar. Definitivamente el idiota es él, yo nunca… - Le cogió la cara para que le mirara a los ojos. – Nunca te dejaría escapar.

Beth sentía que se moría en ese momento, no podía decirle eso con esos ojazos azules mirándole tan fijamente y quedarse tan tranquilo. Una sonrisa tímida se le escapó.

- Eso es lo que quiero. Que sonrías. Tienes una sonrisa preciosa, Beth. – Louis se le acercó, tal vez demasiado, sus labios estaban a pocos centímetros, pero Beth se apartó.
- ¿Qué pretendes con esto?
- Beth yo… Lo siento. – Dijo levantándose del sofá, quería huir de la situación, eso estaba claro. ¿Iba a dejar Beth que se fuera sin más?
- ¡Espera! No te puedes ir así sin decir nada…
- Eh… Me gustas..., me gustas desde el día que te vi tirada en el parque llorando por ese tío. – Louis se alejó un paso, era la primera vez que lo veía de verdad incómodo. - No quiero que pienses que soy muy lanzado, porque realmente no lo soy, pero contigo es diferente, sé que eres especial, y soy capaz de esperar a que sientas algo por mí.
- Espera, espera, espera. Yo… ¿te gusto? – Beth no terminaba de creer todo lo que había escuchado.
- Pues claro, eres preciosa, tienes unos ojazos y tu sonrisa podría enamorar a cualquiera.
- Pues yo no lo creo así…
- Eso es porque eres un poco borde e intimidas, hay que tener valor a conocerte. Y yo soy capaz de muchas cosas.
- Louis, yo… me gustas, pero no creo que pueda… Siento que no estoy preparada todavía.
- Tranquila, pequeñina… Esperaré lo que necesites.

El móvil de Beth vibró de repente, era Lucía y le dijo que no podría pasarse ese día, así que Beth decidió pasar el resto del día en su casa con Louis. Empezar de cero, hacer las paces. La verdad es que cuanto más tiempo pasaba más le gustaba, pero seguía sin estar segura de que fuera a funcionar, quería pensar, quería esperar, quería conocerle y darse cuenta de que valdría la pena. Llegó la hora de la despedida, se abrazaron y se quedaron otra vez a centímetros, bueno a lo mejor esta vez era algo menos que centímetros. Y se fue, así, sin más, podría haberla besado pero se fue.

sábado, 6 de abril de 2013

Capítulo 2.


Un rayo de luz que entro por la ventana, despertándola. Anoche, tras llegar a casa cayó rendida encima de la cama. Fue un día duro.  Pero sobretodo fue un día extraño. ¿Quién era ese tío del parque? ¿Por qué desapareció tan repentinamente? ¿Cómo se llamaría? Definitivamente si lo que quería era captar su atención, lo había conseguido totalmente.
¿Volvería a saber algo más de él? Lo cierto, es que le gustaría conocerlo, y tampoco era tan feo el chico…

- Pero Beth, ¡en qué estás pensando! Te encontró llorando por Liam ¿y te quedaste con sí era guapo o no? No deberías, además lo más seguro es que no vuelvas a verlo.

Pero y qué pasaría si vuelve a encontrárselo, cómo reaccionaría… ¡Basta! Tenía que prepararse si no quería llegar tarde a su primer día en la universidad. Lo cierto, era que la idea de gente nueva, no le entusiasmaba mucho, por mucho que quisiera empezar de nuevo, se había vuelto muy desconfiada, por lo que le costaría hacer amigos. Bueno, le costaría más, porque nunca ha sido algo que se la haya dado muy bien.
Tras un buen desayuno cogió el Jeep y se dirigió a la universidad, que aunque no estaba muy lejos, estaba lo suficiente como para que no llegara a tiempo.

Estaban sus amigos y conocidos de toda la vida, pero claro, la mayoría no habían cogido la misma carrera. Beth iba a empezar la carrera de artes, le apasionaba el dibujo desde muy pequeña. Entró en el aula, un aula no muy grande para ser de universidad. Estaba claro que no era una carrera muy solicitada.

De pronto lo vio entrar, su sonrisa y esos preciosos ojos que podía enamorar a cualquiera y que la estaban mirando fijamente. La reconoció y fue hasta ella.

- Hola guapa.
- No soy guapa. – Algo le hacía desconfiar de él, hasta el punto de por mucho que quisiera conocerle, no poder evitar ser algo distante.
- No digas tonterías. – Dijo sonriendo, tenía una sonrisa tan perfecta… ¡Beth vuelve! - ¿Está libre? – Dijo apuntando al asiento que había a su lado.
- Sí. – Dijo Beth, seca sin mirarle si quiera.
- Mujer, no soy tan feo… puedes mirarme. – Dijo sonriendo, pero a pesar de ello no le miró. 
- No eres feo. – Se arrepintió de esas palabras en el último momento, pero ya estaba dicho.
- ¿Piensas que soy guapo? – En ese instante entró el profesor. Salvada. – Contéstame.
- Eh, vosotros dos un poco de silencio. – Dijo el profesor mientras toda la clase se giraba para mirarlos. ¡Qué vergüenza!
Tras dos horas de presentación, explicación sobre el curso, y una serie de actividades para conocer como iba a ser todo después Beth estaba en la cafetería almorzando. Quería estar sola, bueno realmente no, pero el tío no se acercó, simplemente se dedicó a observarla desde una mesa apartada de los demás. Había una cosa de la que no se había percatado la otra noche en el parque: iba siempre con colores llamativos, le sentaba bien. Le hacía atractivo. Beth, ¿por qué no dejas de pensar en su atractivo? Céntrate en estudiar, y en hacerlo bien, no quieres volver a cagarla. No quieres sufrir más. Se decía a sí misma mientras miraba al plato.
Cuando volvió a mirarle ya no estaba, ¿pero por qué desaparecía siempre?

- ¿Qué tal la comida, pequeña? – Su voz. ¿Cómo habría llegado hasta ahí sin que se diera cuenta?
- No me llames así.
- ¿Por qué estás siempre a la defensiva? – Dijo mientras se sentaba a su lado.
- No estoy a la defensiva. – Él la miró con una mirada realmente irónica.
- Lo que tú digas… ¿Por qué no quieres que te llame pequeña? ¿no te gusta?
- Es demasiado cariñoso por tu parte, prefiero que me llames por mi nombre, gracias.
- No me lo has dicho.
- No te has presentado. Coges confianza demasiado rápido. Como tu bien has dicho ni siquiera sabemos nuestros nombres.
- Me llamo Louis. Encantado. – Dijo tendiéndole la mano, pero Beth la rechazó.
- Yo soy Elisabeth. – Dijo levantándose y cogiendo la bandeja. Quería terminar ahí la conversación, pero el tal Louis no lo permitiría.
- No te vayas, no sé nada de ti.
- Tal vez es porque no quiero que sepas nada de mí.
- ¿Te comportas así con todo el que intenta acercarse a ti?
- No. – Pensó en dejarlo así, pero él le miró como esperando una explicación. – Me comporto así con gente que me observa en un parque, se mete en mi vida y desaparece de repente.
- Creo que te confundes… - No parecía que mintiera, es más tenía cara de no saber de que le estaba hablando. Pero pronto su expresión cambió y comenzó a reír. – Era broma, no desaparecí, simplemente tenía que irme.
- Pues podrías haberte despedido o ni siquiera haber aparecido, te lo hubiera agradecido bastante.
- Lo siento… ¿Contenta?
- Adiós, Louis.

Se alejó, no sabía porqué pero tenía la necesidad de ser borde con él. Un ‘espera’ hizo que se chocara con una chica y le cayera toda su comida encima de la ropa. 

- ¿Ves lo que has conseguido? No vuelvas a acercarte a mí.
Tras esto Beth se fue corriendo al baño, tendría que limpiarse antes de que la comida se secara o no podría sacarla de la ropa fácilmente. - ¿Por qué apareció el otro día? Og, le odio. – Alguien entró en el baño en ese momento. Su amiga Lucia.
- He visto lo que ha pasado en la cafetería, ¿estás bien?
- No, Lucia. No es este el primer día de carrera que esperaba.
- ¿Quién es ese chico?
- Un problema con piernas. No sé porqué le ha dado por meterse en mi vida. El otro día me vio llorando en el parque, y desde entonces…
- Espera… ¿llorando por qué?
- Liam… - No pudo evitar soltar una lágrima.
- Oh, mi niña… Ha pasado mucho tiempo.
- Lo sé, pero me prometió tantas cosas que ahora le estará prometiendo a otra... Bueno, basta, volví para empezar de nuevo, pero me está costando mucho. Todo me recuerda a él, incluso el chico este… Cada vez que lo veo recuerdo que me encontró llorando por Liam, y no puedo evitar odiarlo un poco por eso.
- Pues es bastante mono.
- ¡Eso es lo peor! – Se sonrojó. – Me siento atraída por él, pero intento evitarlo. No quiero que vuelva a pasar. No, no estoy preparada. – Dijo entre lágrimas.
- Eh, no llores. Ahora no estás preparada, pero ya lo estarás. – Alguien entró en el baño.
- ¿Podemos dejar esta conversación para otro momento?  ¿Te parece si quedamos el Sábado? Tienes que contarme muchas cosas.


El fin de semana no tardó mucho en llegar, Beth terminó de instalarse y aprovechó para decorar el apartamento a su gusto, que aunque estaba alquilada el alquilino se lo permitía. A lo que quiso darse cuenta casi era la hora de que Lucía llegara, así que cogió unos pitillos, sus deportivas y una sudadera blanca, ya que empezaba a refrescar.
De pronto sonó el timbre, aun no estaba del todo lista, pero seguro que Lucía esperaría. Pero no era Lucía la que es encontraba al otro lado de la puerta.

- ¿Qué estás haciendo aquí?