domingo, 30 de junio de 2013

Capítulo 6.

*Narra Bea.

Ari se metió en la casa y nos dijo que nos esperáramos fue con las maletas. Se supone que los chicos iban a salir a ayudarnos. Pero no salían y estaba empezando a mosquearme.

- ¿Por qué no salen? - Pregunté. - Voy a buscarles.
- Tía, espera. No seas impaciente.
No le hice caso y me iba acercando a la puerta hasta que salieron cuatro buenorros con Ari en medio.
- Madre mía. - Murmuré. Me fijé en un chico en especial. Era moreno, ojos café y un cuerpazo. Dios. El futuro padre de mis hijos.- Hola, Lou. - Me acerqué a ellos y le di un beso en la mejilla. - ¿Me has preparado unas vacaciones románticas? - Sonreí. - Es mi novio. - Les anuncié al resto.
- No mientas, niña.
- No soy una niña. - Le miré mal.
- Para mí sí. - Sonrió y pasó de largo. - Ven, deja que te ayude.  - Me giré y estaba hablando con Rox. Gruñí. - Hola soy Bea. - Le dije al moreno.
- Zayn.

Se le veía tímido. Pero yo cambiaría eso.

*Narra Alba.

Me presenté a todos los chicos. Eran bastante majos.
Nos ayudaron a meter el equipaje y a cada dos nos asignaron una habitación. Yo dormiría con Bea. MJ con María y Ari con Rox.

Cada chico dormiría en una habitación individual, cosa que veía mal. Pero claro con camas de matrimonio sería incómodo para ellos supongo.
Ari nos había dicho que eran cinco, pero solo habíamos conocido a cuatro. ¿Y el que faltaba?

- ¿Y el baño? - Pregunté. Llevaba casi cuatro horas sin ir y lo necesitaba con urgencia.
- Arriba - dijo Louis -, pero está...- El chico de rizos le dio un codazo. Aun no me había quedado con los nombres.
- Está arriba. - Sonrió.

Qué chico más raro...
Subí los escalones y me encaminé por el pasillo.
A lo que fui a abrir la puerta, esta se abrió y me encontré con un torso húmedo y desnudo.
Me quedé sin habla y no pude evitar darle un buen repaso.
Solo llevaba una toalla.
Elevé la mirada y me encontré con unos increíbles ojos azules.

- L-lo... Lo siento. - Dije como pude. - No sabía que estaba ocupado.
- No te preocupes Alba. - Sonrió. ¿Cómo podía estar él tan tranquilo y yo tan nerviosa?

sábado, 29 de junio de 2013

Capítulo 5

*Narra Liam.

Louis y Harry ya estaban discutiendo en la cocina, para variar.
Niall se había subido a ducharse y Zayn y yo nos quedamos en el sofá viendo la tele.

- ¿Cómo serán? Hace un montón que no veo a Ari, y creo que no he llegado a ver a sus amigas.
- Los únicos que saben cómo son ahora mismo son Louis y Niall.
- ¿Niall?
- Van al mismo instituto.
- Entiendo. - Nos quedamos un rato en silencio. - La última vez que vi a Ari no era gran cosa, pero dicen que ha cambiado.
- Era preciosa de pequeña. - Le dije.
- No te lo niego, pero...
- Pero nada. - Le miré mal. - Y seguro que ahora está más preciosa aun.

En ese momento oímos el ruido de varios motores de coches. Las chicas estaban aquí.
Me levanté para ayudarlas con el equipaje y en ese momento se abrió la puerta y me encontré con unos intensos ojos color miel, una piel suave y una sonrisa perfecta.

- ¿Liam? - Preguntó.
- ¿Ari, eres tú? - Se me lanzó a los brazos. - ¡Pitufina, eres tú! - La abracé.

Había cambiado mucho. Sus dientes torcidos se habían enderezado. Sus ojos brillaban como cada vez que entregaban los regalos el día de su cumpleaños y ya era toda una mujer.

- Liam, te he echado de menos. - Me dio un beso en la mejilla. Me quedé embobado mirándola mientras se acercaba a Zayn. - Hola, Zayn.
- ¿Cómo estás, preciosa? - Espero que eso hubiera sido una pregunta. Me hirvió la sangre ver cómo la miraba. Qué tontería..., era normal que la mirara así. - Has crecido mucho.
- Eso dicen... - Se encogió de hombros.
- ¿Y tus amigas? - Pregunté.
- Fuera. ¿No esperaréis que carguemos solas con las maletas? - Rió. - ¿Y mi hermano?
- En la cocina con Harry. - Dijo Zayn.
- Humm.. - Hizo una mueca. - Ahora vuelvo.

*Narra Ari.

¿No había sido capaz de reconocerme? Eso me había molestado. Se había olvidado de mí.
«Pitufina», recuerdo que me llamaba así porque siempre estaba rodeada de chicos. Siempre estaba entre él y mi hermano. Y me hacían rabiar diciendo que los volvía locos, que una chica en la familia les estropeaba los veranos.
Sobretodo mi hermano. A veces llegaba a pensar que no me quería, pero luego venía Liam y me abrazaba.

Sonreí nostálgica y me metí en la cocina.

- Hola hermanito, ¿me echabas de menos? - Le revolví el pelo ríendo.
- No te creas. - Rió y me dio un beso en la mejilla. - ¿Qué tal el viaje?
- Bien. - Sonreí.
- Mocosa, ¿no vas tú muy ligera de ropa? - Harry se hizo notar.
- Cállate, imbécil. - Me deboró con la mirada y sonrió. - Y deja de mirarme así.
- Me provocas.
- Y tú a mí. - Sonreí. - Náuseas. - Mi hermano rió y Harry me puso mala cara. Qué divertido iba a ser esto. Dudo que en algún momento llegáramos a llevarnos bien. - Ayudad a mis amigas con las maletas.
- ¡Qué mandona es la niña!
- Ya ves, pobre de ti. - Le di un golpecito con el codo. - Tendrás que aguantarme todo el verano.

Capítulo 4

*Narra Ari.

La última semana de clases, Louis y sus amigos ya se fueron para "preparar la casa para nuestra llegada" veremos a ver si no nos encontramos la casa destrozada cuando lleguemos.

Las chicas estaban histéricas. Solo faltaban un día para que nos fueramos a nuestras mejores vacaciones.

- ¡Tías, que mañana nos vamos a la playa!  - Gritó María cuando salimos del insituto.
- Sí... - No es que estuviera muy ilusionada con la idea. Se acerba el día del inicio de la convivencia. Y no se que me daba más miedo. Si ellos o ellas.
- No lo dices muy animada.
- Los chicos ya están allí.
- ¿Son muy mayores? ¿Están buenos? ¿Son majos? ¿Cuántos son?
- MJ, no hagas tanta pregunta - Reí -. Son de entre nuestra edad y la de Louis. Están buenos. Y son idiotas, sino no aguantarían a mi hermano.
- Tu hermano no es idiota. - Dijo Rox.
- Se metía contigo de pequeños. - Le recordé.
- Vale, algo idiota si que es...
- No me has contestado. - Se quejó MJ. - ¿Cuántos son?
- Creo que 5.
- Uh... - Dijo Bea. - Nosotras somos 6. Una se queda sin chico... - ¿Cómo que una se queda sin chico? ¿Pensaban enrollarse una con cada uno? Me entraron escalofríos. - Y será Rox, porque Louis se quedará conmigo.
- Claro que sí Bea. - Pobre Rox, yo si fuera ella le habría pegado hace mucho tiempo.
- A Liam ni acercaros. - Me arrepentí al instante de haber dicho eso, pero me salió solo.
- ¿Va a venir Liam?
- ¿El mismo Liam del que no dejas de hablarnos cuando tu hermano le nombra?
- ¿El mismo Liam del que estás enamorada?
- Sí. Sí. Y no. - Me sonrojé. - No estoy enamorada de él...
- Entonces, ¿por qué no quieres que nos acerquemos a él?
- Porque os conozco. Y porque Liam merece algo mejor con vosotras.
- ¡Eh!

Reí y me metí en casa. Tenía que prepararlo todo. Mañana sería el gran día.

*Narra Louis.

Teníamos que preparar la casa y a los chicos no se les ocurrió otra cosa que salir de fiesta el día anterior a la llegada de las chicas.

La casa estaba hecha un desastre. Nosotros estábamos hechos un desastre.

- No sé quién me manda haceros caso. - Dije llevándome una mano a la cabeza. Me mataba.
- Vamos Louis, lo pasamos bien ayer. - Dijo Harry
- Sí, pero mira a ese. - Señalé a Niall con la cabeza. - Está para el arrastre. Ayer se tiró al sofá en cuanto llegamos y aun no se ha levantado. - Reí.
- ¿Estoy bien?
- Me juego lo que queráis a que aun va borracho. - Dijo Zayn.
- Pues café y a recoger. Las chicas vienen en una hora.- Me quejé. - Y tú, Niall, a la ducha.
- Es verdad... tu hermana y sus amigas van a jodernos el verano. - Se quejó Harry.
- Técnicamente nosotros vamos a joderles el suyo a ellas. - Dijo Liam.
- Harry ten cuidado con mi hermana. - Le advertí.
- ¿Por qué? ¿Porque no podrá resistirse a mis encantos?
- Porque no te aguanta.

Harry me fulminó con la mirada, pero era verdad. Ari tenía una mala imagen de Harry. Aparentemente todos creen que es chulo, prepotente y mujeriego y a mi hermana no le gustaba eso.

Recogimos todo un poco y Harry me ayudó a hacer la comida.

- ¿Por qué me odia tanto la mocosa de tu hermana?
- Supongo que ese será uno de los motivos.
- Tú le llamas enana y te adora.
- Sí, pero yo soy más mayor que ella y tú no.
- Haré méritos. Se enamorará de mí.
- Seguramente. - Reí.- A Ari le gustan los chicos como Liam. Atentos, cariñosos, bueno, y todo lo que es Liam.
- ¿Le gustan Liam?
- Son como hermanos. - Negué con la cabeza. - Pero todos sus novios eran así. Y tú no eres así, Harry.
- ¿Qué insinuas?
- Nada. Que lo intentes con otra.

viernes, 28 de junio de 2013

Capítulo 3

*Narra Louis.

Rox también vendría este verano, claro.
Y encima ya había crecido y había crecido muy bien.

Recuerdo como jugaban ella y Ari en la casa de la playa cuando eran pequeñas y cómo yo iba a tirarle de las coletas.
Creo que aun me odia por eso, no hice más que molestarle desde que era pequeña, pero sobretodo a partir de los trece, cuando yo tenía 17.
Me di cuenta de que ya no era tan cría, porque se desarrolló bastante rápido para su edad.
Me sentía mal conmigo mismo.
Yo era muy mayor para ella y... y lo sigo siendo, pero... Dios, este verano iba a ser una tortura.

*Narra Ari.

Literatura me salvó la vida. Cómo le digo a Alba que Niall... bueno, que va a venir con nosotros este verano. Bueno, y Louis y el resto de sus amigos.
Eso no importaba mucho porque ellas aun no los conocían y yo... bueno de visitas en casa, de comentarios que oía desde mi habitación.
No sé, igual los había juzgado demasiado pronto.

Este era un mes de prepararme mentalmente. De prepararnos físicamente y sobretodo de preparar el equipaje.

Yo no tenía demasiada ropa. Pero tampoco es que fuera a necesitar mucha. Un par de bikinis, bragas,mis camisetas anchas y algún vestido por si algún día nos daba por ir de fiesta.
No pensaba llevar más ropa encima solo porque estuvieran los amigos de mi hermano.

Era verano y era mi casa. Si no les gustaba sabían todos dónde estaba la puerta.

- ¿Qué era eso que nos tenías que contar? - Preguntó Rox.
- Este verano... - Me interrumpí. - No estaremos solas.
- Ay, no. ¿Vienen tus padres? - A María no le gustó esa idea.
- No... Vienen mi hermano y sus amigos.
- ¿Tu hermano va a estar todo el verano echándome crema en la espalda? - Preguntó Bea.
- Lo dudo. - Reí. - Y córtate un poco.
- Lo siento, Rox, es mi novio.
- Él no opina lo mismo. - Le dijo esta.
- Es que él no lo sabe.
- Lo peor es que sí lo sabe. - Rió MJ.

Madre mía, quería ver cómo acaba Louis de Bea.
Digamos que la paciencia no era algo que le sobrara a mi querido hermano.

La comida se basó en bromas, comentarios y alguna voz más alta que otra. Vamos, lo normal.
Estas chicas estaban locas, pero eran mis mejores amigas y no las cambiaría por nada.

De pronto me puse seria. ¿Qué pasa si esto se rompe? ¿Qué pasa si se acaba? Habíamos conectado tan bien que casi me parecía increíble que fueramos a separarnos en tres meses.

Rox se iría a Canadá. MJ a Nueva York a estudiar interpretación. El resto posiblemente se irían a Londres. Y yo... yo en algún momento tendría que salir de aquí si quiero cumplir mi sueño de publicar un libro.

¿Pero qué estoy diciendo? Eso a una chica normal de Doncaster no le pasa.

Me conformaré con escribir para mis amigas. Supongo.

- Ari, ¿estás bien? - Me preguntó Alba. El resto de chicas ya no estaban. ¿Tanto me había distraído para no darme cuenta de que se habían ido?
- Sí... Bueno, estaba pensando.
- ¿En qué?
- Mi futuro, tía. - Suspiré. - El futuro está a la vuelta de la esquina. Y me da miedo. Me aterra.
- No tengas miedo, Ari. - Me sonrió. - Lo conseguirás. Te conocerá todo el mundo. Serás la nueva J.K.Rowling.
- Claro... ¿Y qué pasa si no funciona? ¿Y si no lo consigo? ¿Qué pasa si me veo frustrada frente a la pantalla del ordenador viendo letras  sin sentido en un Word el resto de mi vida?
- Si eso llegara a pasar, que no creo, yo encuaderno tus libros si es necesario. Al menos para que tengas uno tuyo en tus manos.
» Ari, tienes mucho talento. Ni las chicas ni yo vamos a dejar que lo derroches y se vaya por el desagüe. Eres nuestra pequeña gran escritora, ¿recuerdas? Y no somos las únicas que piensan eso. Conseguirás tu sueño, pero espero que no te olvides de las que siempre hemos estado aquí. - La abracé. Alba era increíble.
- Te quiero.
- Y yo a ti, tonta. - Sonó el timbre de nuevo. - Por cierto, tenemos que hablar. ¿De qué te conoce Niall? - Suspiré.
- Alba, prométeme que será una sorpresa para el resto.
- Prometido.
- Es amigo de mi hermano. - Dije dejando caer que era posible que viniera en verano con nosotras.

miércoles, 26 de junio de 2013

Capítulo 2.

*Narra Alba.

Aun me temblaban las piernas después del guiño. Madre mía, cómo estaba el rubio.
Pasar tanto tiempo con estas me sentaba mal, había pensado veinte formas de violarle antes de que se bajase del autobús.

¡Yo antes no era así! Yo soy más de manta, palomitas y peli.

Cuando llegué a la entrada estaban las chicas gritando.

- ¿Qué ha pasado? - Pregunté.
- Louis le ha guiñado un ojo a Rox.- Gritó MJ.
- Pero sigue siendo mío, putas. - Dijo Bea.
- Cállate. - Rox le dio un empujón. Bea no cambiaría nunca.
- ¿Y tú de dónde vienes tan roja y tan nerviosa? - Me preguntó Ari.
- ¿Tú siempre te das cuenta de todo?
- Lo intento. - Se encogió de hombros y sonrió.
- Vengo en bus.
- ¿Y eso? - María intervino en la conversación.
- Mis padres no podían traerme. Pero eso no es todo... He venido hablando con Niall.
- ¿El rubio y macizo irlandés? - Preguntó Bea.
- ¿El nuevo?
- Sí, ese. Y no hace falta que lo gritéis tan alto.
- ¿Os habéis liado?
- MJ, por favor. - Me sonrojé. - No... solo hemos hablado. Y... bueno, él también me ha guiñado un ojo.
- Rox, ¿estás bien? - Se oyó a Ari de repente. La pobre Rox estaba en shock.
- No. Es... Dios, es perfecto.
- Tengo una buena noticia para ti. - Sonrió. - Pero os la daré a la hora de la comida. Ahora entremos o llegaremos tarde.

Todas fueron hacia los pasillo pero yo me quedé mas rezagada con Ari.

- ¿Conoces a Niall?
- ¿Yo, por qué habría de hacerlo?
- Me ha preguntado por ti. - Sus ojos casi salían de su órbitas. - Dime que le conoces. Este chico me gusta mucho, Ari.
- Parece buen chaval. - Se limitó a decir. En ese momento sonó el timbre. Ella se dio la vuelta.
- ¿Ari?
- ¡Luego hablamos! - Gritó y se perdió por el pasillo.

Que raro. ¿Por qué se comportaba así? Suspiré y cogí mi libro de álgebra y fui hacia la clase. El profesor ya estaba en clase. Mierda.

- Señorita Moreno, llega usted tarde.
- Disculpe, profesor. - Cerré la puerta y me fui hacia mi asiento.

¿Moreno? Sí. Mis abuelos paternos son españoles. En realidad todas Las Warriors tenemos raíces hispanas, aunque solo lo hable MJ.
Bueno, todas menos Ari. Los Tomlinson son de Doncaster de siempre. Ari es la especial del grupo en ese sentido.

A lo que quise darme cuenta ya había estado pasando la mitad de la clase y la pizarra estaba llena de fórmulas. No me había enterado de nada.

«Tss», me di la vuelta, era Niall. ¿Desde cuando iba a mi clase de álgebra? Moví la cabeza. Alba, ¿dónde has estado últimamente?
Niall señaló con la cabeza un papel dobla que había en la esquina de mi mesa.

«Primero llegas tarde y ahora no prestas atención a la clase, que malota».

¿Qué significaba eso? Le miré raro y ahogó una carcajada.

- Señorita Moreno, ¿quiere atenderme?
- Estoy atendiendo.
- Claro, ¿por qué no sale aquí y nos lo demuestra resolviendo esta ecuación? - Mierda. No me había enterado de nada y dudo que supiera hacerla.

Me levanté algo torpe y fui hacia la pizarra. Oí como Niall soltaba una risita. Me giré y le fulminé con la mirada.

¿Qué pasaba con él?

martes, 25 de junio de 2013

Capítulo 1.

*Narra Alba.

Ese día mis padres no podían llevarme al instituto, por lo que tendría que coger el autobús. ¡Qué ilusión!
No me gustaba eso. La gente se me quedaría mirando. Los tíos eran unos babosos y no dejarían de mirarme el culo. Y uhg, prefería ir con el grupo.

Me senté sola en uno de los asientos. El autobús iba medio vacío, por lo que no sería necesario que nadie se sentara a mi lado y así poder evitar un momento incómodo. Pero no tendría esa suerte.

A los cinco minutos subió en el autobús el chico nuevo. Era rubio y tenía unos ojos increíblemente azules. Era irlandés y tenía un acento encantador.

Em... bueno, no es que haya estado observándole todo el curso ni nada por el estilo...
Simplemente... ehm... me llamó la atención.

El chico subió y vino hacia mí. Ay, Dios mío. Noté cómo me puse roja.

- ¿Puedo sentarme? - ¿Me estaba hablando a mí?
- ¿Qué?
- Que si puedo... - Apuntó al asiento. - Sentarme.
- Oh - que estúpida me sentía en ese momento -, sí claro. - Se produjo el silencio incómodo que tanto odiaba. - Me llamo Alba. - Dije de repente. Tenía la necesidad de conocerme mejor.
- Yo soy Niall.
- Eres nuevo, ¿no?
- Bueno... nuevo, vine al principio del curso. - Rió. - Soy de Mullingar.
- Irlanda. Es bonito.
- ¿Has estado?
- Bueno, estuve en Dublín el verano pasado... - Supuse que ese sería el fin de la conversación, porque simplemente asintió.
- Eres amiga de Ariadna ¿no? - "Amida de..." Claro, cómo no.
- ¿La conoces?
- Bueno... más o menos. - Sonrió. A lo que quise darme cuenta ya habíamos llegado al instituto. - Bueno, Alba, nos veremos pronto. Estoy seguro. - Me guiñó un ojo y bajó del autobús.

*Narra Ari.

Ya estaba Louis metiéndome prisa. Me ponía muy nerviosa que me llevara al instituto. Además Bea se ponía muy pesada cada vez que se veían y la pobre Rox se ponía colorada y apenas decía nada.

- Vamos, enana, o llegarás tarde a clase.
- No me metas prisa. Nadie te ha pedido que me acompañes.
- ¿Por qué eres tan borde?
- ¿Por qué eres tan idiota? - Gruñí.

Estaba enfadada. Mi madre no se fiaba ni de mí ni de Las Warriors, por eso mandó a mi hermano a que viniera con nosotros este verano. Y claro, no iba a venir el solo entre chicas no. Tenía que venir con los gilipollas de sus amigos.

El único decente era Liam. Siempre se ha portado como un hermano más que mi propio hermano. Y eso que Louis y yo nos llevábamos bastante bien. Teníamos nuestros más y nuestros menos, pero nos llevábamos bien.
Lo bueno de este verano es que volvería a ver a Liam. Hacía un montón que no le veía. Seguro que ha crecido un montón y está muchísimo más guapo. Si es que es posible, claro.

- Vamos, enana, no te enfades. - Me dio un beso en la cabeza y cogió las llaves del coche. - Lo pasaremos bien este verano, ya verás.
- Ya puede decirles a tus amigos que se comporten. - Cerré la puerta. - Sobretodo a Harry. Mis amigas son como sacos de hormonas... y más en verano. - Louis rió.
- A Harry va a gustarle eso.
- No tiene gracia. - Bufé.
- No te enfades. - Me sonrió. - Y no arrugues la frente que te pones muy fea.

El resto del camino lo pasamos prácticamente en silencio. Adoraba a ese idiota, pero sus amigos... Suspiré.
Cuando las chicas nos vieron llegar sonrieron.

- ¡Ay, mi novio! - Gritó Bea mientras todas venían hacia el coche. Louis puso los ojos en blanco.
- Beatriz no seas pesada. - Bufó este.
- Louis, me amas.
- Sí, sí. - Salí del coche riendo. - Adiós chicas. Chao Rox.
- Adiós Lou... - Dijo esta tímida. Louis le guiñó un ojo y arrancó.
- Uhhhh... - Gritamos todas al unísono. Eso era nuevo.

lunes, 24 de junio de 2013

Summer Love.

Prólogo.

Sólo un mes más de instituto. Él último mes. El decisivo. 

Después de este verano mis amigas y yo nos separaremos para siempre.
Cada una haría una carrera diferente en ciudades diferentes. Horario diferente. Gente diferente.
Y aunque intentaríamos que eso no estropeara nuestra amistad no sabíamos qué nos depararía el futuro.

De momento un fin de curso y un verano increíble en mi casa de la playa.

¿Lo malo? Mi hermano y sus amigos también venían. Pero ellas aun no lo sabían.

Me llamo Ari Tomlinson y a mis amigas nos conocen como Las Warriors.
Y no es por hacernos aires, pero todo el mundo nos envidia. Nos adoran. Quieren ser nuestros amigos. Pero el grupo está cerrado, se creó así y así se va a quedar.

Somos tan diferentes y tan iguales al mismo tiempo.
   MJ es la carismática. Tiene un gran carácter y eso muchas veces le hace parecer borde. Pero en el fondo es increíble. Es Colombiana, por lo que habla español a la perfección, pero lleva en Doncaster desde los tres años.

Bea es la que siempre sonríe y la que saca sonrisas. También tiene un gran carácter y una personalidad... peculiar. Adora hablar con todo el mundo y le encanta tontear con mi hermano, pero no se lleva muy bien que digamos.

Ellas son las fuertes.

María tierna, inteligente e independiente. Siempre ha sido la más popular del instituto. Creo el grupo y desde entonces nuestra popularidad ha subido como la espuma.
 Rosa, más conocida como Rox. Todo el mundo la adora. Habla con la gente, es risueña y una gran chica. Y está "secretamente" enamorada de Louis. Creo que el único que no se ha dado cuenta es mi hermano.

Alba es... especial. No le gusta el mogollón, suele esperarse apartada en la puerta hasta que el resto llegamos. Porque le da vergüenza estar sola entre "desconocidos". Risueña y enamoradiza podría ser una buena descripción para ella.


Y por último, estoy yo. Soy Ari. Soy tímida, ingeniosa y bastante borde. No solía hablar con la gente hasta que aparecieron las chicas. Siempre he sido la sombra de mi hermano Louis. El popular y el "chico malo" del instituto que siempre se sale con la suya.

Y este verano tendríamos que aguantarle a él y a sus amigos.

Deseadnos suerte.

_________________________________


Espero que os guste. 

Por cierto, las protagonistas son reales, somos Las Pies de Harry (@LasPiesDeHarry), pero eso no quita que sea ficción.

Las más guapas ellas. 



Epílogo.

*Narra Harry.

Se fue. Se ha ido.
Quizás no se acercó a mí por la fama, pues cuando lo dejamos dejó de cantar. Ni siquiera terminó de grabar el disco.
Porque era mi dinero.
Yo lo pagué. Pero iba a pagar a Ethan aun así. Se lo dije.
Ella tenía talento y volvió a renunciar a eso por mí.
Ella era increíble. Ella era insegura. Ella tenía miedos. Ella... ella...

- Ella está muerta. - Susurré cuando me enteré. - Muerta. - Zayn me puso la mano en el hombro.

Provocó que su coche explotara. Fue un suicidio, joder. Por mi culpa. Ella se consideraba un problema.

- No me lo creo. - Grité. - No puede ser.
- Harry.
- ¿Y su cuerpo? Quiero verlo.
- Harry...
- Quiero verlo.
- Harry... - Dijo Liam. - El coche ha explotado... No... - No había cuerpo.
- ¿Y cómo saben que era ella?
- Su coche. Además ella...
- No está en casa... - Terminó de decir Louis.
- Carol está destrozada. - Dijo Niall. - Le dijo que iba a darse una vuelta.
- ¡No está muerta! - Le di un puñetazo a la mesa. - No puede...
- Harry...
- Dejadme solo, por favor.

¿Por qué, Trouble? ¿Por qué lo has hecho?

«Todo el mundo me odia, Harry. - Podía oirle. - No merecía vivir».

No. Yo no te odio. Yo te quiero.

En ese momento vibró mi móvil. Mensaje. Número desconocido. No quería abrirlo, pero lo hice.

«Soff sigue viva. Búscala».


_________________________________________________________


Hooooola, bbys.

Esto ha llegado a su fin.

Bueno, realmente no ha llegado a su fin, porque como sabía que no me dejaríais terminarla así, prefiero dejarla con final abierto y así saber cómo tengo que continuar cuando sepa qué debo hace con Trouble, jeje.

En serio, muchísimas gracias por leer, por los comentarios, por las recomendaciones y sobretodo por los votos en la encuesta. 

Gracias por el apoyo, y por animarme a seguir luchando por mi sueño.

Sois geniales. 

Siempre vuestra, Ari. xx

PD: A partir de mañana, o incluso puede que esta misma tarde, empezaré a subir otra nove que estoy escribiendo. (Como veis, no paro jaja). Si alguna quiere que le avise, mencionarme en Twitter, pls: @_LatersBaby_


domingo, 23 de junio de 2013

Capítulo Final

*Narra Sophie.

Le comenté a Harry que me había puesto demasiado nerviosa la noche anterior y que Zayn me ayudó y finalmente nos quedamos dormidos en su cuarto. Nada más.

- Ya. ¿Y por qué no acudiste a mí?
- Porque vi a Zayn primero. - Mentí.
- ¿Y esas marcas en tu cuello? - ¿Marcas? Me llevé las manos instintivamente al cuello. - No llevas marcas en el cuello. ¿Te jas tirado a Zayn, verdad?
- No.
- Sofia... - Me miró serio.
- Igual si no hubieras tan pendiente de tu amiguita te habrías dado cuenta de que yo ayer no estaba bien.
- ¿Pendiente de mi amiguita? ¿Qué dices?
- Taylor. - Se me puso un nudo en el estómago. - Me fui llorando del escenario porque mientras que yo cantaba una canción que sabías que iba por ti. Tú estábas mirando a tu ex. - Me di la vuelta. No podía mirarle a la cara.
- ¿Pendiente? La estaba vigilando.
- ¿Por qué?
- Porque querían hacerte una jugarreta en mitad del escenario. Trouble, intentaba protegerte.
- Claro... - Bufé. - Igual si hubieras estado más pendiente de mí....
- No te habrías tirado a Zayn. - Tragué saliva. - ¿Ya no vas a negarlo más?
- Estábamos borrachos.
- Mírame. - Me giró. - ¡Mírame!
- Yo...
- ¿Tú me querías? - ¿Cómo era capaz de preguntarme algo así? - No, no contestes. Me dijiste que no me querías.
- Pero... - Levantó el indice haciéndome callar.
- Y yo no me lo creí. Pero igual era verdad. Igual las chicas tenían razón, solo querías fama. - Se me calló el alma a los pies, pero no podía decir nada. No me salían las palabras. - Igual no deberíamos haber vuelto. - Estaba llorando en silencio. Él parecía tan entero que... Me tragué las lágrimas.
- Pues igual no.

Me sorprendí yo misma al decir eso. No quería hacerlo. Yo sabía lo que significaba. Me miró de arriba abajo y se fue a su habitación.
Yo rompí a llorar y salí de un sitio en el que no iba a volver a entrar.

~~

Cuatro meses más tarde, yo ya retirada de la música. No volví a ver a Harry. De hecho... él va a tener noticias mías recientemente.
- ¿Tú eres Soff? - Me pregunta una chica de repente.
- ¿Quién eres tú?
- Mj llamo MJ, soy una gran fan tuya. - Una fan. Yo no merecía tener fans. - ¿Por qué te retiraste de la música? Eras... como una ídola para mí.
- Me retiré porque... - Lo había conseguido por él - porque eso no era para mí.

De repente explota un coche al final de la calle.

- ¿Ese no es tu coche?
- Shh... - Le miro a los ojos. - Mj, por favor, prométeme que me apoyarás en esto.

La chica asiente y se va.

Yo entro al aeropuerto donde me espera un avión de vuelta a casa.
Desapareceré. Para siempre.
Todo el mundo cree que he muerto. Todo el mundo menos Mj.

Me llamo Sofía Markez y esta es mi historia.

Capítulo 40

*Narra Sophie

Me desperté en una habitación que no era la mía. En una habitación que no era la de Harry. Una habitación a la que no recuerdo cómo llegué.

Me dolía la cabeza a rabiar. No volvía a beber. Me di la vuelta sin abrir y me topé con alguien, que supuse que sería Harry.

Le acaricié el pecho y subí a tientas hasta su pelo.

¿Y sus rizos?

Abrí un ojo y me encontré con un cabello negro y liso y una barba de tres días que le hacía realmente sexy.

- Oh, mierda. - Murmuré. Miré debajo de la sábana. ¡Estábamos desnudos! - Oh, mierda. - Dije esta vez algo más alto. Zayn abrió los ojos.
- ¿S-Soff...? - Me miró con los ojos como platos.
- No, no, no... No puede ser. Esto tiene que tener una explicación.
- Dios. - Se incorporó de golpe.
- Yo ayer necesitaba una apoyo y tú me escuchaste y acabasmos durmiendo aquí. - Intenté convencerme a mí misma.
- No suelo dormir des...
- ¡Ya lo sé! - Le corté. - Pero aquí no ha podido pasar nada. Yo amo a Harry.

*Narra Harry.

Soff se fue después de la gala con Zayn y no durmió en casa.
Carol nos llamó preocupada porque no sabía dónde estaba y yo me estaba poniendo de los nervios porque no hacían más que inventar rumores.

"Soff ha dejado a Harry por Zayn", "Soff está engañando a Harry",
"Soff ya no quiere a Harry".

Soff, Harry y Zayn era TT en Twitter y todo porque un fotógrafo les hizo una foto anoche.

"«Te necesito», eso es lo que le dijo Soff a Zayn Malik tras su actuación de anoche en los Grammy.

¿Se habrá cansado de Harry y ahora quiere a Zayn? ¿O no le valía solo con uno y necesitaba a dos miembros de la banda mientras que las fans mueren de celos porque apenas pueden acercarse a ellos?"

No. Me negaba a pensar que eso pudiera ser verdad. Soff y Zayn solo eran amigos. Tenía que ser así.

Pero Soff no aparecía. Ni siquiera me respondía a las llamadas.

*Narra Sophie.

«12 llamadas perdidas. Harry».

Y encima me estaba buscando. Normal, me fui así sin más. Pero claro cómo esperaban que estuviese después de ver a Harry comiéndose con los ojos a su ex.
Pero tampoco era plan de tirarme a su mejor amigo...

Quería morirme. ¿Ahora cómo le miraba a la cara?

- Buenos días... - Dije avergonzada cuando aparecí por el salón.
- ¿Qué haces aquí? ¿Dónde estabas?
- He... he dormido con Zayn. - Me fulminó con la mirada. Claramente quería una explicación.

Capítulo 39

*Narra Sophie.

Tres meses más tarde estaba terminando de grabar el disco. "Your Little Trouble" consistía en trece canciones que había escrito a lo largo de mi vida, incluyendo la colaboración de Harry en Don't Let Me Go. Canción que este había decidido que incluyera en mi disco.

«La escribí para ti», dijo cuando le pregunté si estaba seguro de eso.

Jamás podía agradecerle a los chicos lo que habían hecho por mí. Gracias a ellos ahora todo el mundo me conocía como Soff. Había llegado a gustarle a la gente. Incluso tenía fans. Nunca llegaría a creérmelo.

Esa noche eran los Grammy. Los chicos estaban nominados a, entre muchos otros, el premio a la mejor boyband del momento. Y aunque a mí me gustaría estar nominada claro, aun era muy pronto y solo me encargaría de acompañarles.

- Hemos conseguido que actues esta noche. - Me dijo Liam.
- ¿Qué? ¿Actuar en los Grammy? ¿Yo?
- Tómatelo como un debut.
- Es demasiado...
- Llenarás estadios. - Dijo Niall.
- Sí, tienes que acostumbrarte. - Me animó Zayn.

Sería demasiado increíble. Todos estaban animándome, diciéndo que estarían abajo apoyándome y viendo como me comía el escenario.

Todos menos Harry. Que estaba algo raro desde que les dijeron a los chicos que estaban nominados.
Pero ¿por qué? ¿Nervios? Solo eran unos premios más.

Cuando llegamos a la alfombra roja lo entendí. Taylor. Ella estaba allí.

A Harry empezaron a sudarle las manos. No dejaba de mirarle. Y mi sonrisa y mi buen humor se desvanecieron. Parecía como si de repente yo no existiera.

Me hice un hueco entre sus brazos pero prácticamente lo ignoro.

- Hazz, estoy nerviosa... - En ese momento estábamos solos. Los chicos se habían adelantado a atender a los medios y Harry seguía mirando en dirección hacia la rubia. Bufé. - Voy al baño. - Dije cuando ya nos sentaron en la mesa.

Entre los nervios de la actuación y la actitud de Harry quería huir. Muy lejos.

Pronto llegó la hora de mi actuación. Cuando subí al escenario todo el mundo tenía los ojos fijos en mí. Por una vez no me sentía "la novia de Harry Styles". Me puse a cantar una canción amor y odio. Una canción que compuse para él a los días de conocerle. Pero cuando fui a guiñarle un ojo él ya no me estaba mirando. Había cambiado su mirada hacia Taylor. Que hablaba animadamente con los de su alrededor mientras reían y se miraban. ¿Se estaban riendo de mí?

Cerré los ojos un instante y seguí cantando. Quería acabar con esa humillación cuanto antes. Quería irme de allí.

Salí prácticamente llorando y corriendo del escenrio y me encerré en uno de los baños para los invitados que iban a actuar esa noche.

- Soff, ¿dónde estás? - Zayn estaba buscándome. No quería salir. Pero lo hice. Salí del baño y fui a buscarle. Me lancé a sus brazos y sollocé.
- Te necesito. - Murmuré.

Flash.

Los paparazzi estaban en todas partes. Siempre tan oportunos.

sábado, 22 de junio de 2013

Capítulo 38

*Narra Sophie.

Reunión familiar. O para que lo entendáis una encerrona que los chicos me prepararon para intentar convencerme de que llamara a ¿Ethan?

- No insitáis.
- Soff, es una oportunidad única.
- ¿Pero y si no sale bien?
- ¿Pero y si sale?
- Trouble, si no arriesgas no ganas.

Suspiré, como siempre consiguieron convencerme. Está bien. Hablaría con Ethan a ver qué podía ofrecerme.

El inicio de un sueño.

A las dos horas apareció en casa de los chicos. Estaba nerviosa. ¿En qué consistiría eso exactamente?

- Lo siento, Sophie. Ya no estamos interesados en ti.
- ¿Qué? - Susurré. - ¿Por qué? - Rebuscó en sus bolsillos hasta dar con su iPhone. Me enseñó miles de tweets. Insultos. Odio. "Ni sus padres le quieren, es patética." "Sophie es pobre, la dejaron en la calle." Me quedé en shock, ¿cómo sabían todo eso?
- Eso... - Me atraganté. Tenía un nudo en el estómago. Quería llorar. - Eso no es del todo cierto.
- ¿Ah, no? Yo creo que sí. - Se levantó del sillón. - Lo siento, Sophie, yo te contrataría encantado, pero mi gente... No tienes dinero. No puedes pagarnos.
- Pero yo sí.- Dijo Harry.
- ¿Hasta que te compres otro juguete sexual? - Preguntó Ethan divertido. - Venga Harry que nos conocemos.
- Eres un...
- Soy realista.
- Os pagaría aunque ella se fuera de mi vida.
- Harry, déjalo. - Me interpuse.
- No necesito la limosna de nadie. Siempre he conseguido lo que quería yo sola. Así que váyase por donde ha venido si no quiere que le denuncie por malos tratos. - Me miró mal.- Nos has insultado a mí y a mi novio en su casa. Largo.

Me sentía mal. Pero no solo por lo que acababa de decirme, si no por los comentarios. "Ni sus padres le quieren". Era verdad. Me habían dejado en la calle como si fuese un perro.
Además del detalle de que el fandom entero de los chicos me odiaba.

Lo único que me quedaba era Harry. Y sabía que no me duraría mucho. Porque quién iba a querer a alguien como yo.

Todo el mundo me odiaba. Y con razón.

*Narra Louis.

Ethan me iba a oír. Le pedí que me hiciera un favor y lo único que consiguió fue hundirnos más a Soff.

- Tú. - Le seguí hasta su coche. - ¿Me explicas lo que ha pasado ahí? Te pedí ayuda.
- Esa chica solo podría traerme problemas, Louis.
- Esa chica tiene más talento que todos vuestros clientes juntos.
- Su imagen está por los suelos. Hasta que eso no cambie yo no puedo hacer nada.
- Mañana vas a hacerle un contrato o sino el que va a cambiar de cara vas a ser tú.
- No me amenaces, Louis. O hundiré tu carrera.
- ¿Tú? - Reí. - Eres un director frustrado de una discográfica que nadie conoce. Deberías darme las gracias por ofrecerte a Sophie para que os relance. - Le di unas palmaditas en el hombro. - No me provoques o te juro que tu discográfica se va a pique.

Capítulo 37

*Narra Sophie.

El escenario. No podía creer la de sensaciones que se despertaban en mí cuando estaba encima de uno. Era un sueño. Algo que amaba. Algo que iba a renunciar por la persona con la que estaba actuando en ese momento.
A veces me arrepentía, pero sabía que no iba a salir bien. Además quién se iba a fijar en mí cuando estaba Harry Styles actuando.

Todos aplaudiendo. Harry y yo mirándonos al terminar la canción. Fue tan increíble.

- Ha sido genial, Trouble. - Me abrazó cuando llegamos detrás del escenario.
- Sí, ha estado bien. - Me limité a decir. No, bien no. Fue genial.
- Señorita - dijo un hombre tras de mí -, ¿puedo hablar con usted? A solas. - Miró a Harry.
- Espere, ¿quién es usted?
- Ethan Truman, director de la discográfica Hard Records. - Me quedé alucinada. Harry me dio un apretón en los hombros, nos dejó solos y me guiñó el ojo desde lejos. - Tienes la voz más increíble que he escuchado nunca. ¿Nunca has pensado en dedicarte a esto? - ¿Nunca? Era un sueño pero... - Conozco esa expresión. No tengas miedo, tienes talento Sophie. Y les encantas. - Dijo mirando detrás del telón. ¿Eso estaba pasando de verdad? - ¿Estás bien? - Estaba en shock.
- Sí...
- Igual he sido un poco directo, pero de verdad. No desperdicies tu talento. - Me dio una tarjeta. - Llámame. Por favor.

*Narra Harry.

Perfecto. Había salido perfecto. Soff disfrutaba como una niña pequeña del escenario y el público con ella.
Incluso me había molestado. Todos los tíos del público se la comían con los ojos. Ella era mía y no la compartía.
Aumque bueno, debía acostumbrarme. Yo recibía atención femenina, ella recibiría atención masculina. Era lo que tocaba.

Poco después entró en el backstage. La pobre estaba en shock, pero bueno era normal.

- Esto es cosa tuya. - Dijo de repente. - Lo has tramado tú, estoy segura.
- ¿El qué?
- El tío este... el de la discográfica....
- Yo no he sido, te lo juro. - Había sido Louis.- ¿Qué te ha dicho?
- Quiere... quiere... - No le salían las palabras, pobre. - Quiere que grabe un disco.

viernes, 21 de junio de 2013

Capítulo 36.

*Narra Harry.

Por mucho que intentara negarlo había renunciado a sus sueños por mí, y era algo que no pensaba pensaba permitir. Y menos aun si en mis manos estaba la posibilidad de que realmente pudiera alcanzarlo.
Ya todo el mundo había visto nuestra versión de Troublemaker, la habían escuchado cantar en directo y a todos les había encantado.
Tenía futuro y un gran talento que no permitiría que tirara a la basura, y menos, por una relación que, toco madera, no sabíamos cuánto iba a durar.

¿Qué pasaba si lo nuestro no terminaba bien? Al menos ella podría ser feliz. Podría dedicarse a lo que realmente le gustaba.

- Tenéis que ayudarme. - Les dije a los chicos. No sabía cómo pero iba a cumplir el sueño de Soff. Tenía que hacerlo.
- Harry, ella te ha dicho que ya no quiere hacerlo. Igual deberíamos respetar eso.
- Es su sueño, Liam. ¿Acaso tú te rendiste cuando te rechazaron en TXF? Yo tampoco voy a rendirme hasta que ella lo cumpla.
- Pero tío...
- Nosotros lo hemos cumplido. ¿Por qué ella no? - Me interrumpí por un instante. - Deberíais haber visto cómo le brillaban los ojos observando las butacas. Sé que se las imaginaba llenas de gente gritando su nombre, cantando sus canciones... Vosotros sabéis tan bien como yo, lo que esa sensación supone. Llenar estadios, tener seguidores, llegar a la gente. Ella quiere disfrutarlo. Merece disfrutarlo. Y lo rechazó por aceptarme a mí en su vida. No lo veo justo, chicos.
- Harry tiene razón. - Intervino Zayn. - Ella nunca me lo ha dicho, pero cada vez que canta se le nota en la mirada que es lo que de verdad le gusta hacer. Cuando Harry la sacó al escenario para pregonar a los cuatro vientos que la amaba ella no se quedó quieta. Se hizo con el escenario en escasos minutos. - Sonrió. - Chicos, con el talento se nace, y yo tampoco voy a dejar que Soff desperdicie el suyo.
- Vale, de acuerdo, ¿y qué hacemos? - Preguntó Niall
- No lo sé...
- Algo se nos ocurrirá. - Dijo Louis con esa mirada que suele poner cuando está tramando algo.

*Narra Sophie.

Esa noche los chicos tenían una gala benéfica cuya recaudación acudiría a una asociación contra la fibrosis quística infantil, lo cual me parecía extraño. O les había salido la gala de repente o Harry se había olvidado de comentármelo antes.

- Tienes que cantar Don't Let Me Go conmigo.
- ¿Qué? - La gala se emitiría por televisión, sería una oportunidad única. Se me puso la piel de gallina solo de imaginarme sobre el escenario, todos atentos a... A Harry. - Olvídalo. - Era egoísta por mi parte. Pero también realista. Todos los ojos estarían puestos en él. Por lo que sería mejor que actuara el solo si querían cantar Don't Let Me Go.
- Por favor... Piensa en los niños. ¿Es que nadie va a pensar en los niños?
- Eso es de The Simpson. - Me reí. - Además es chantaje.
- Lo sé. - Sonrió. - Trouble... - Suspiré frustrada.
- Está bien...
- Te quiero. - Me dio un beso y se fue corriendo a informar a dirección de la nueva actuación.

Capítulo 35.

*Narra Sophie.

Esa noche no necesité estar pendiente del móvil para que me diera las buenas noches. Esa noche estaba conmigo. Abrazándome, en su cama, el mismo sitio en el que tantas noches había dormido.

- Te quiero, Trouble.
- Y yo a ti, Hazz. - Le besé. - Siento ser un trouble de verdad muchas veces.
- Ey, eres mi Trouble, ya lo sabes. - Sonrió. - Y me encanta. - Me abrazó. - Ven, vamos a hacernos una foto Instagram. - Cogió su móvil y me besó para hacer la foto. Era la primera foto así que nos hacíamos, pero me encantaba.

"Esto si son buenas noches".

Al día siguiente él aun dormía cuando desperté. Se le veía tan relajado, tan tranquilo, tan... normal. Nadie diría todo lo que había conseguido en tres años. Estaba orgullosa de él, aunque nunca de lo hubiera dicho. Él había cumplido su sueño... y el mío.

- Buenos días, Trouble. - Dijo sin abrir los ojos.
- ¿Cómo sabes qué...?
- Yo lo sé todo. Puedo sentir tu mirada desde siempre. - Sonrió abriendo un ojo.
- Idiota... - Reí. - Buenos días, Harry. - Me acurruqué contra él y me estrechó contra su pecho.
- ¿Has dormido bien? - Asentí.

Con él a mi lado siempre dormía bien. Entre sus brazos me sentía resguardada, protegida.
Harry para mí era como uno de esos cazasueños de decoración. Cuando pasaba la noche conmigo se iban todas mis pesadillas y temores.
Me volví tan dependiente de él, que apenas había pegado ojo en los dos últimos meses. Siempre acaba soñando con dos ojos verdes que me perseguían y un grupo de chicas que me quemaban viva como su fuese una bruja.
Porque sabía que en el fondo así era como me veían las fans: una bruja que había hechizado a Harry para que estuviera conmigo.

Y en el fondo, había llegado a planteármelo. ¿Sino cómo se explica que Harry se hubiese fijado en mí? Yo, una chica normal que huyó de casa y se puso a llorar en mitad de una gran ciudad donde nadie la conocía.

- Deja de pensar. - Dijo de repente. - No seas tan insegura, Trouble.
- ¿Cómo?
- Se te nota en la cara lo que estás pensando. No me gusta eso. - Me acarició la mejilla. - Cielo, para mí eres perfecta. - Sonreí y escondí la cara en el hueco de su cuello.
- Hoy tengo una sorpresa para ti.

Desayunamos poco después y, tras vendarme los ojos (le había gustado hacer eso), me montó en su coche. Qué miedo me daba eso. ¿Qué estaba tramando ahora? 

Cuando bajamos del coche me llevó andando recto unos quince metros.
Estábamos en un espacio grande pero cerrado, eso lo sabía.

- ¿Dónde estamos?
- Ya puedes quitarte la venda. - Le oí sonreír. Al volver a abrir los ojos vi que estábamos en el estadio donde empezamos a grabar el vídeo de Troublemaker.
- ¿Qué hacemos aquí? - Me giré para mirarle.
- Me mentiste. - Parecía dolido.
- ¿Yo? - ¿Mentirle? ¿En qué?
- Me dijiste que creías que cantabas mal. Y tu sueño es cantar porque sabes que lo haces bien.
- No... - Miré al suelo. Era cierto.
- No me mientas.
- ¿Cómo lo sabes?
- Me he enterado y ya está. ¿Por qué no me dijiste nada?
- Porque es solo una tontería... Algo que nunca voy a alcanzar.
- Yo tengo los medios para que lo hagas, Soff. - Estaba hablando en serio.
- No - negué con la cabeza -, por eso no te dije nada. - Me puse a andar sobre el escenario. Amaba estar ahí encima. Imaginar que todas esas butacas estaban llenas de gente que había venido exclusivamente por mí, pero... Eso no pasaría nunca. - No quiero conseguir nada porque seas quien eres, Harry. Y sé que si en algún momento llegara a conseguirlo sería recordada por estar contigo. No quiero que mi carrera se base en ser la novia de Harry Styles. Es algo que tuve que plantearme aquí mismo mientras tú cantabas TDKAU para aceptar salir contigo. Y elegí bien. - Le miré.
- Renunciaste a tus sueños por mí... - Quitó los ojos de mí. ¿Estaba llorando? Técnicamente era así, pero yo no había pensado en eso como tal. Me acerqué a él, le cogí de la barbilla y le obligué a mirarme a los ojos.
- No, Harry. He renunciado a mis sueños por mí. - Le besé. - Por nosotros.

jueves, 20 de junio de 2013

Capítulo 34.

*Narra Sophie.

Esa mañana me despertó mi querida Dosia a lametones. Qué cariñosa era esa gata para ser una gata. Me la quité de la cara y le acaricié las orejitas.

- Buenos días, Dosia. - Yo también estaba feliz. La espachurré contra mí y suspiré. - Echo de menos a papi. ¿Y tú? - ¿Qué hacia hablando con un gato? La solté y se fue, ya decía yo que los gatos no solían ser tan cariñosos.

Me esperecé en la cama y miré el móvil como cada mañana.

> Buenos días, Trouble.
> Espero que hoy te despiertes con ganas de comerte el mundo.
> Nunca te olvides de sonreír.

Nunca entendería como a pesar de todo este tiempo y de todo lo que había pasado, Harry aun siguiera diciéndome esas cosas. 

Suspiré frustrada. ¿Contestarle o no contestarle? Esa era la cuestión.

Primero iría a desayunar y luego ya me lo pensaría.

Cuando entré la cocina estaba hecha un desastre. Había comida por todos sitios, cacharros sucios y... olía a quemado.

- ¿Niall?
- Buenos días. - Sonrió mientras le quitaba lo quemado a una tostada.
- Creo que se te han quemado las tostadas.
- Qué observadora.
- Ya. - Reí. - ¿Qué haces aquí? - Carol entró en la cocina y le dio un beso.
- Buenos días, mi amor.
- Oh, ya veo. - De repente se e quitó el buen humor. - Yo, me voy a dar una vuelta...

Lo que me faltaba, verlos enamorados. Que yo no tenía nada en contra de ninguno, pero no me hacía ilusión ver amor a mi alrededor cuando yo estaba hecha un asco.
Me metí en el Twitter de Harry. Un poco masoca por mi parte. Había subido fotos a Instagram. ¡Qué raro!
La última era... la vista desde el faro.

"Sintiéndome pequeño ante su inmensidad."

Quería llorar. Al ver la foto aun podía ver el "TE QUIERO, TROUBLE" de aquella noche.
"No dejes de mirar el horizonte." Aun podía oír su voz, como si estuviera ahí.

- Lo estoy. - Me di la vuelta y ahí estaba. Sus ojos seguían apagados, rotos. Pero aun así seguía siendo tan precioso. Me quitó las lágrimas de los ojos y susurró: - Delante de tus ojos también me siento pequeño.
No dije nada. Simplemente me lancé a sus brazos. Lo necesitaba. Le necesitaba a él. Necesitaba su calor. Necesita saber que estaba ahí. Necesitaba sentirle a mi lado como tantas veces lo había necesitado desde que me fui. 

Me dejé llevar y acabé llorando entre sus brazos. Le quería, siempre le había querido y me estaba cansando de ocultarlo. 
A mí sí que me daba igual lo que las fans pensaran de mí. Harry me quería de verdad y si eso les molestaba, mala suerte.

- Te he echado de menos. - Susurró. - Mucho de menos. - Me estrechó contra sus brazos. Levanté la cara y le miré con los ojos llenos de lágrimas.
- Perdóname, por favor. - No podía dejar de llorar. - Perdona por dejarte solo este tiempo. He sido idiota.
- Shh... - Me besó cada una de las lágrimas y después los labios. - Nunca vuelvas tu sonrisa del revés.

Capítulo 33.

*Narra Sophie.

Adoro la lluvia. La última semana llovió todos los días excepto el día en el que volvieron los chicos que hacía un sol radiante. Hasta el tiempo estaba en mi contra.
Y sí, prefería que lloviera porque así no era solo yo la que daba pena, el tiempo me acompañaba.

- Buenos días. - Dijo Carol sonriente.
- ¿Qué tienen de buenos?
- Hace bueno, he dormido bien y estoy feliz. - Se encogió de hombros.
- Tú siempre estás feliz.
- Y tú eres una amargada.
- No, yo soy realista. - Cogí una tostada. - Aun es jueves y como tal, tenemos que ir a trabajar. Así que date prisa. Hoy no voy a esperarte.
- ¿Estás tan borde porque hoy vienen los chicos?
- ¿Qué chicos?
- Los del metro, no te jode. - Bufó. - ¡Nuestros chicos!
- No sé de qué me hablas. - Me bebí de un trago el zumo y dejé el vaso sobre el fregadero. - Te espero fuera, como en dos minutos no estés me voy.

El día se hizo muy largo, pero por suerte solo faltaban veinte minutos para que acabara nuestro turno. En ese momento Niall entró en el restaurante. Los chicos estaban de nuevo en la cuidad.
Recordé lo que dijo antes de irnos. A Niall le gustaba Carol. Sonreí internamente y aparté mi vista de él.

- Hola, Soff, ¿cómo estás?
- Bien ¿y tú?
- Bien. - Sonrió. - Oye...
- Carol está dentro, voy a buscarla.
- Primero quiero hablar contigo.
- No, Niall. Primero habla con Carol y luego... vete a casa.
- Pero Soff, tenemos que hablar contigo. Nos dejaste tirados.
- Niall... No tengo nada de lo que hablar con vosotros, ¿lo entiendes? - Le miré. - Os dejé tirados, ¿no? Deberíais odiarme por ello. Y ahora, si no te importa, voy a llamar a Carol, que es con quien de verdad tienes que hablar.

Me sentía mal hablarle así. Niall es un amor y siempre me ha tratado muy bien. No se merecía eso. Me cambié de ropa y volví a casa. Necesitaba una ducha. Olía a pollo. Era asqueroso.

Estar bajo los chorros del grifo me sentaba tan bien. Cada noche cerraba los ojos y pensaba en las palabras que me dijo Harry en el faro. "Adoro sentirme pequeño frente la inmensidad del mar". Yo, en mi caso, quería ahogarme en tal inmensidad. 

Echaba de menos a Harry. Echaba de menos su sonrisa, sus palabras, sus caricias...
El espejo empañado daba una imagen distorsionada de mí. Pero lo prefería así. No podía ver mi reflejo en el espejo desde hacía mucho. Faltaba una parte de mí,  hasta que eso no se completara, yo parecería un muerto viviente. Tenía ojeras, estaba pálida y se me notaban un montón los pómulos que ya apenas se sonrojaban. Solo Harry podía crear ese efecto en mí.
Me conecté a Twitter y vi una foto de Harry durmiendo. Echaba tanto de menos ver eso cada mañana. La guardé y la volví a subir.

"Echo de menos observarte dormir."

Pronto tenía miles de respuestas diciendo que eso era muy tierno por mi parte. Otras no tan amables. Y pronto llegó Harry que simplemente marcó el tweet como favorito y tuiteó:

"Don't let me go, 'cause I'm tired of sleeping alone."

Todo el mundo entendió eso. Todo el mundo sabía que aquí pasaba algo. Todo el mundo creía que íbamos a volver porque no podíamos estar el uno sin el otro. Todo el mundo menos yo.
Como cada noche antes de dormir esperé que Harry me diera las buenas noches noches por WhatsApp. Nunca le contestaba, pero esa noche iba a ser diferente.

> Buenas noches, Trouble.
> Mi cama es muy grande sin ti.
√√ Buenas noches, Harry. Estoy feliz de que estéis de nuevo en Londres.

"Y ansiosa por verte", pero eso no lo iba a poner. Aunque, por algo se empezaba, ¿no?

miércoles, 19 de junio de 2013

Capítulo 32

(Recomiendo que leáis este capítulo con Don't let me go de fondo)

*Narra Harry

Me sentía tan solo y vacío. No podía creer que de verdad se hubiera ido. Tenía que haber sido una broma, hasta que pasó una semana y Sophie seguía sin volver. «No te quiero, Harry». Sus palabras me perseguían cada noche al acostarme. Solo. Donde alguna vez había estado ella. No me gustaba dormir solo. 

No contestaba a mis mensajes ni a mis llamadas. Tampoco a los mensajes privados de Twitter. Se había olvidado de mí. Muchas noches cuando me sentía mal antes de dormir leía lo que les dijo a las fans antes de marcharse. Alguien lo grabó y se ha ido filtrando por Twitter. Ella me quería, por eso se fue, o al menos eso era lo que quería creer. Que en algún momento sí me quiso. 

Últimamente mis tweets eran deprimentes. Y la verdad era que las respuestas no me animaban mucho. "Ella no te merece" ¿Y tú que sabrás? Ella se ha ido por gente como tú. "Sophie es una perra". 

- Harry no le contestes. - Dijo Zayn detrás de mí. 
- No puedo creer que la insulten así. 
- Soff se ha ido. Tienes que aceptarlo, Harry. - Me puso una mano en el hombro. - Este no es el Harry que nosotros conocemos. 
- Sí que lo soy. - Dije. - Cada noche me tiro a una diferente. ¿No es eso lo que todo el mundo cree que he hecho siempre? Soff me ayudaba a sentar la cabeza. Soff me hacía feliz de verdad. Y ellas me la han quitado. 
- Y te has quedado dos meses llorando, Harry. - Eso era cierto. Llorando y escribiendo una nueva canción. Mi inspiración vino cuando ella se fue, y a veces la inspiración duele. - Acaba de salir don't let me go... 
- Lo sé, lo he leído. - Cerré el ordenador. - Y también sé que la única persona que quiero que la escuche no lo hará. 
- ¿Cómo lo sabes? 
- Y aunque lo lea, ¿qué? - Le miré. - No va a servir para nada. 
- Harry, en una semana volvemos a casa. Tienes que cantársela aunque no la quiera escuchar. No podéis terminar así siendo que ninguno de vosotros queréis hacerlo. 

*Narra Sophie.

"Harry Styles ha sacado una nueva canción" Era la vigésimo quinta vez que leía o escuchaba algo por el estilo. Lo que me extrañó fue que Carol no viniera corriendo a decirme que la escuchara. 

Llevaba casi dos meses viviendo con ella. Lógicamente no iba a quedarme en casa de lo chicos después de todo. Ya podía olvidarme del dinero que me daban por cuidar de Lux. Que, por otro lado, era lo que menos me preocupaba. No podía vivir sin Harry. No podía ver sus fotos por todos lados sin querer morirme. La gente por la calle aun me miraba mal porque seguía siendo "la persona que iba a separar a One Direction".

Al día siguiente Carol me despertó viniendo con el ordenador a mi habitación. 

- Tienes que ver esto. - Encendió la pantalla y le dio al play. Era Harry.
- Esta nueva canción va para una persona muy especial para mí. Una persona que se fue de mi vida por... - Vuestra culpa. - Bueno, se fue de mi vida y punto. Es posible que no vea esto, pero... Te echo de menos, Trouble.

Don't let me, Don't let me, Don't let me go. 
Cause i'm tired of feeling alone. 

Don't let me, Don't let me go. 
Cause i'm tired of feeling alone. 

I promised that one day i'd bring you back a star. 
I caught one and it burned a hole in my hand oh 
Seems like these days I watch you from afar 
Just trying to make you understand, 
I'll keep my eyes wide open yeah

El estribillo y el final pudieron conmigo.  "Sabes que odio dormir solo una vez que ya he dormido contigo", me lo decía cada noche que no podía quedarme con él. A mi cabeza volvió la imagen de Harry corriendo detrás del taxi. Me quité las lágrimas de los ojos y cerré el ordenador.

- ¿Por qué me haces esto Carol?
- Porque él te quiere, y estás haciendo el idiota. ¡Date cuenta, Sophie! - Me gritó. - No puedes dejar escapar a alguien tan increíble como Harry, por cuatro inútiles que tenga como fans. 
- Pero...
- Vosotros sois más fuertes que eso. Y si no vuelves a por él, te arrepentirás. 

Capítulo 31

*Narra Sophie.

Tenía que irme, era lo mejor para todos. No era mi vida lo que estaba en juego, sino si carrera. La carrera de cinco chicos maravillosos que solo estaban cumpliendo su sueño... Hasta que yo llegué.

- Soy el principal problema, y lo sabéis.
- Pero tú eres mi...
- No. - Le interrumpí. - No soy tu Trouble. Lo mejor será que recoja mis cosas y me vaya. - Miré para otro lado. Esto hacía daño. Mucbo daño.
- No vas a irte. - Me cogió del brazo pero me solté.
- Harry, ¡no te quiero! - Mentí. - Solo me acerqué a ti por tu fama, y me ha salido mal. ¿Vale? Ya está, Harry. Se acabó. - No podía mirarle o me pondría a llorar.
- ¡No te creo! - El resto de los chicos nos miraban en silencio.
- Es la verdad.
- Mírame y dime que no me quieres. - Dijo bastante serio. - Hazlo y te dejaré marchar. - Le miré a sus intensos ojos verdes, apagados. Llenos de dolor. Tragué saliva y lo dije:
- No te quiero. - No hizo nada, aunque tampoco sabía qué esperaba que hiciese.
- Recoge tus cosas y vete.

Me di la vuelta y dejé que la lágrima que estaba incordiándome desde hacía un rato saliese.
Claro que le quería. Le quería con toda mi alma, por eso me fui. Él estaría mejor sin mí.

Harry se encargó en comprarme un billete de vuelta a casa. Lo dejó sobre la cama, sin mirarme y se fue. Acaba de estropear lo más bonito que tendría nunca.

- Me lo agradecerás... - Susurré cuando cerré la puerta de la habitación y me encaminé al ascensor.
- Soff. - Era Zayn. - No...
- Me voy Zayn. Es lo mejor.
- ¿Para quién? ¿Para que ellas se salgan con la suya?
- No lo sé...
- Sé que lo que has dicho ahí dentro es mentira. Tú amas a Harry. Y no estabas con él por la fama. Huyes a las cámaras, Soff...
- Tenía que hacerlo. Ahora Harry me odia. Será más fácil para él.
- Harry no te odia. Está dolido porque le has mentido a la cara y el lo sabe.
- Cómo sea. - Avancé hacia el ascensor pero a medio camino me giré.
- Zayn... - Él aun seguía observándome. Rompí a llorar. - Nunca olvides que os quiero, ¿vale? Que os quiero muchísimo. Y que soy imbécil porque me estoy jodiendo la vida yo sola. Que sois lo mejor que me ha pasado. Pero vivís en un mundo en el que no es para mí. - Vino y me abrazó con fuerza.
- Te quiero, pequeña. - Me besó la frente. Cómo echaría de menos esos besos de ánimo que me daba siempre en el momento oportuno.

Cuando bajé del ascensor me acordé de un detalle que había olvidado: las fans. Había cientos de ellas en la puerta. Muchas me insultaron a pesar de que yo estaba llorando.

El taxi estaba esperándome, pero no iba a irme así. Me tragué las lágrimas y hablé.

- Felicidades chicas, lo habéis conseguido. Harry vuelve a ser solo vuestro. Pero, ¿sabéis porqué? Porque sois unas ingenuas y creéis todo lo que os dicen. ¿Queréis saber lo que ayer me dijo Harry de verdad? "ESTA NOCHE no me importan las fans, ESTA NOCHE solo importas tú. Porque esta noche es nuestra. HOY quiero ser un chico normal con una novia normal." Harry también tiene derecho a tener un poco de intimidad, ¿lo sabíais? Pero por mí ya no tenéis que preocuparos. Harry ya no tenéis que compartirlo conmigo, sino con el resto de fans. Venga, odiaros entre vosotras. Ah no, que ya lo hacéis.
» En este tiempo me he enterado de todo lo que ha pasado en eso a lo que vosotras llamáis "familia". Creedme que si tuviera una familia como esa, preferiría ser adoptada. Y ahora insultadme todo lo que queráis, a mí ya me da igual. Por que no es mí, sino a Harry, Zayn, Louis, Niall y Liam a quienes estáis destrozando poco a poco. Y se supone que son vuestros ídolos, ¿no? - Entré en el taxi y cuando este arrancó vi a Harry correr tras él.
- ¡Trouble! - Gritó. Pero se acabó, ya no más problemas.

Capítulo 30

*Narra Sophie

Eso era demasiado bonito, sabía que no iba a durar mucho. No me iba a durar mucho. Nada me duraba lo suficiente, ¿por qué esta vez iba a ser diferente? 

Íbamos caminando por la orilla. Adoraba sentir la arena mojada entre mis dedos y como el agua subía y bajaba hasta mis pies. Para ser de noche el agua no estaba demasiado fría. 

- Vamos a darnos un baño. - Paró en seco. 
- Harry, no tengo bañador... - Sonrió.
- Yo tampoco. - Se quitó la camiseta y la tiró hacia la arena seca. 
- Pero Harry, hay fans y cámaras por todas partes, ya lo sabes. - Dije mirando a todos lados.
- Hoy no me importan las fans, solo importas tú. - Me besó. - Esta noche es nuestra. Por una vez quiero volver a ser un chico normal que está pasando una increíble noche con su novia. No me lo estropees. - Tenía razón, esa noche era nuestra y no nos la podían quitar. Tenía que disfrutar al máximo de algo que no sabía cuánto iba a durar. 

Al día siguiente volvimos a la realidad, una realidad que no nos esperábamos para nada. 

"A Harry Styles no le importan sus fans".

Ese era uno de los muchos titulares del día siguiente. 

"El cantante de la boyband más importante del momento, Harry Styles, le confesó ayer a su novia que no le importaban las fans, que solo le importaba ella. 

¿Será este el final para la banda? ¿Y Sophie? ¿Será la nueva Yoko Ono? 

No lo sabemos, lo que si sabemos es que la noticia no ha gustado mucho en Twitter donde las fans..."

Harry apagó el televisor y se hundió en el sofá. 

- ¡Yo no dije eso! - Les dijo a sus amigos. - Por supuesto que me importan. Por ellas estoy donde estoy. ¡Esto es ridículo!
- Técnicamente dijiste algo parecido... - Murmuré. - Pero no hablábamos de eso..., tenemos derecho a tener una noche para nosotros solos.
- Los de la prensa se pasan. - Dijo Louis. - De repente "Niall insulta a sus fans", ahora "A Harry no le importan sus fans". ¿Qué será lo siguiente? ¿Que yo le haya pegado una paliza a alguien por decir que no le gusta nuestra música? 
- No lo digas muy algo no vaya a ser que te vayan a oír. 
- Esto es culpa mía... - Dije.
- No lo es. - Dijeron todos. 
- Sí lo es. Desde que yo aparecí en vuestras vidas no he dejado de leer que os vais a separar por mi culpa. - Sorbí por la nariz. - Quizás tenga que desaparecer para que vuestra carrera siga adelante...
- No digas eso ni en broma, Trouble. - Gruñó Harry. - No vas a irte. Todo esto es un simple malentendido.

martes, 18 de junio de 2013

Capítulo 29.

*Narra Sophie. 

De pronto empezó a sonar una canción lenta y Harry me invitó a bailar. Nunca me había sentido así. Nunca podía haber pensado que en los brazos de alguien se estaba tan a gusto como en los de Harry.

- Bailo fatal. - Dije rompiendo el silencio, que, por otro lado, no era para nada incómodo.
- A mí me gusta.
- Parezco un pato mareado.
- Sí - rió -, pero a mí me gusta.
- Idiota. - Me atrajo hacia él y me abrazó.
- Me encanta el olor de tu pelo. - No dije nada, simplemente me acurruqué en su pecho y aspiré su cálido aroma. Era todo tan perfecto, que tenía miedo de que al hablar lo estropeara. - Sabes que esto no es todo, ¿verdad?
- ¿No?
- No, falta la parte que a mí más me gusta. Pero para ello tengo que vendarte otra vez.
- Jo...
- Va, hazlo por mí... - Puso ojos de cachorrito. - Solo serán diez minutos, además iremos en coche.

Diez minutos más tarde como me había prometido estábamos saliendo del coche. Podía oír el mar. ¿Dónde estábamos? Harry no me dejó quitarme la venda, y me obligó a andar un par de pasos y a subir unos cuantos escalones. Qué extraño. Sería alrededor de media noche, ¿dónde me estaba llevando? Se puso detrás de mí y susurró:

- Ya puedes quitarte la venda. - Al abrir los ojos no podía creer lo que estaba viendo. - Siempre me ha gustado ver el mar desde lo alto. - Estábamos en un faro. - Esa sensación de sentirte pequeño frente a la inmensidad del mar. Él tan grande y hermoso y yo tan pequeño e indefenso. Cuando tengo que pensar, cuando lo necesito de verdad, miro el mar, y si no puedo me lo imagino. El sonido es relajante y la vista hermosa. Incluso de noche se puede contemplar en todo su esplendor. ¿No es genial?
- Esto es hermoso, Harry...
- El día que te conocí - continuó hablando - supe que a pesar de la imagen que creí tener de ti, me traerías algo bueno. Tus ojos. Tus ojos me tranquilizan. Ese color azul intenso que me hace pensar que cada vez que te miro podré mirar el mar, podré volver a sentirme agradablemente pequeño. Porque tú eres tan inmensa para mí. - Se alejó un poco de mí. - Mira hacia el horizonte. No dejes de hacerlo. - Le oía trastear con algo, pero aun así le hice caso y fijé mi vista en un punto. - ¿Puedes ver más allá?
- No... - Susurré. Le oí sonreír.
- Yo sí, desde que estoy contigo sí. ¿Sabes? Mi sueño siempre ha sido cantar, y seguía siéndolo. Superarme día a día. Por mí, por los chicos, por mis fans. - Se interrumpió. - No quites tu vista de ahí. Mi sueño era eso, hasta ahora... - De pronto la luz del faro se transformó en letras enormes. "TE QUIERO, TROUBLE".
- ¿Cómo has...? - Me giré y le vi sostener una cartulina en la que faltaba la forma de las letras.
- Ahora mi sueño eres tú. 

Capítulo 28

*Narra Sophie.

Habían pasado ya dos meses de gira. Los insultos y amenazas eran constantes en Twitter, pero por lo menos había empezado a llevarme bien con Lux. En el fondo solo tenía miedo de que yo le hiciera daño a Harry, como le hizo Taylor. 

Ellos no terminaron muy bien que digamos, pero yo no sería capaz de hacerle daño jamás. Él lo mejor que me ha pasado, lo que pasa es que no sabía muy bien cómo decírselo.
Ese día hacíamos tres meses y no sabía qué regalarle. ¿Qué le regalas a alguien que tiene todo lo que quiera?

- Felicidades, Trouble. - Me susurró al oído. - ¿Preparada para pasar la mejor noche de tu vida? - Sacó un pañuelo de su bolsillo y me vendó los ojos.
- Ay, no me hagas esto. - Se rió.
- No tienes nada que ver de momento.
-  A ti. - Sonreí. - Con eso me sobra.
- No sonrías que me enamoro. - No me gustan las pasteladas, pero me derretí. Sin el sentido de la vista el del oído se amplificó, y sentir su voz ronca en mi oído era un placer. Andamos como unos veinte minutos.
- ¿Falta mucho?
- No. Espera aquí. - Oí unos ruidos, y sentí cómo se encenció la luz. - Ya puedes quitarte la venda. - Le hice caso. Estábamos en un reservado de uno de los restaurantes más lujosos de la cuidad. - Date la vuelta. - Ahí estaba él, precioso, como siempre. Con un adorable gatito blanco entre sus brazos. - Feliz mesniversario, Trouble. - Me lo tendió.
- ¡Pero que cosa más mona! - Lo acaricié y besé a Harry. - Te quiero, te quiero, te quiero. ¡Me encanta! Gracias.
- Qué efusiva. - Me besó.- Me encanta verte así.
- Eres genial, Harry.
- Lo sé. ¿Cómo la vas a llamar?
- ¿Es hembra? - Pregunté emocionada.
- Mi gatita. - Sonrió lascivo.
- Idiota. - Reí. - Se va a llamar Dosia.
- ¿Dosia?
- Sí, sé que a una amiga le haría ilusión.

Dejó al gato en el suelo jugando con más cosas que había comprado y me guió a una mesa, repleta de comida. 

- ¿Qué es todo esto?
- No sabía que preparar, así que he preparado un poco de todo. - Y cuando dijo un poco de todo no se quedó corto. Había patatas fritas, asadas, ensalada, espaguetis, langosta.
- ¿Eso es pavo?
- Con salsa de pimienta verde. - Sonrió. - A Niall le encanta, me lo ha recomendado él.
- Esto es mucha comida, ¿sabes que hay que cenar poco no?
- Tienes que tener energía para lo que te espera. - Me guiñó un ojo.
- ¡Harry! - Rió.
- Siempre pensando en lo mismo. Yo no he dicho que es lo que te espera.
- No es que tenga mucho hambre. - Dije apurando el primer plato.
- Bueno, pasaremos directos al postre. - Al minuto volvió con dos copas en la mano. - Sorbete de mandarina al vodka.
- ¿Intentas emborracharme? - Sonreí.
- Me gustan las mandarinas. - Se encogió de hombros. - No te lo tomes muy rápido, el vodka te sienta mal.
- Hago locuras.
- Me gusta como suena eso. - Brindó su copa de cava conmigo. - Pero la noche es muy larga.