*Narra Bea.
Ari se metió en la casa y nos dijo que nos esperáramos fue con las maletas. Se supone que los chicos iban a salir a ayudarnos. Pero no salían y estaba empezando a mosquearme.
- ¿Por qué no salen? - Pregunté. - Voy a buscarles.
- Tía, espera. No seas impaciente.
- Tía, espera. No seas impaciente.
No le hice caso y me iba acercando a la puerta hasta que salieron cuatro buenorros con Ari en medio.
- Madre mía. - Murmuré. Me fijé en un chico en especial. Era moreno, ojos café y un cuerpazo. Dios. El futuro padre de mis hijos.- Hola, Lou. - Me acerqué a ellos y le di un beso en la mejilla. - ¿Me has preparado unas vacaciones románticas? - Sonreí. - Es mi novio. - Les anuncié al resto.
- No mientas, niña.
- No soy una niña. - Le miré mal.
- Para mí sí. - Sonrió y pasó de largo. - Ven, deja que te ayude. - Me giré y estaba hablando con Rox. Gruñí. - Hola soy Bea. - Le dije al moreno.
- Zayn.
- No mientas, niña.
- No soy una niña. - Le miré mal.
- Para mí sí. - Sonrió y pasó de largo. - Ven, deja que te ayude. - Me giré y estaba hablando con Rox. Gruñí. - Hola soy Bea. - Le dije al moreno.
- Zayn.
Se le veía tímido. Pero yo cambiaría eso.
*Narra Alba.
Me presenté a todos los chicos. Eran bastante majos.
Nos ayudaron a meter el equipaje y a cada dos nos asignaron una habitación. Yo dormiría con Bea. MJ con María y Ari con Rox.
Nos ayudaron a meter el equipaje y a cada dos nos asignaron una habitación. Yo dormiría con Bea. MJ con María y Ari con Rox.
Cada chico dormiría en una habitación individual, cosa que veía mal. Pero claro con camas de matrimonio sería incómodo para ellos supongo.
Ari nos había dicho que eran cinco, pero solo habíamos conocido a cuatro. ¿Y el que faltaba?
- ¿Y el baño? - Pregunté. Llevaba casi cuatro horas sin ir y lo necesitaba con urgencia.
- Arriba - dijo Louis -, pero está...- El chico de rizos le dio un codazo. Aun no me había quedado con los nombres.
- Está arriba. - Sonrió.
- Arriba - dijo Louis -, pero está...- El chico de rizos le dio un codazo. Aun no me había quedado con los nombres.
- Está arriba. - Sonrió.
Qué chico más raro...
Subí los escalones y me encaminé por el pasillo.
A lo que fui a abrir la puerta, esta se abrió y me encontré con un torso húmedo y desnudo.
A lo que fui a abrir la puerta, esta se abrió y me encontré con un torso húmedo y desnudo.
Me quedé sin habla y no pude evitar darle un buen repaso.
Solo llevaba una toalla.
Elevé la mirada y me encontré con unos increíbles ojos azules.
- L-lo... Lo siento. - Dije como pude. - No sabía que estaba ocupado.
- No te preocupes Alba. - Sonrió. ¿Cómo podía estar él tan tranquilo y yo tan nerviosa?
- No te preocupes Alba. - Sonrió. ¿Cómo podía estar él tan tranquilo y yo tan nerviosa?
No hay comentarios:
Publicar un comentario