jueves, 13 de junio de 2013

Capítulo 16 (Maratón 2/6)

La buena noticia era que Zayn y yo lo habíamos hablado y arreglado todo y me había perdonado aunque fuera imbécil por dejar de hablarle solo porque Harry me lo dijo, pero bueno, al menos seguía siendo mi amigo. La mala, o quizás no tan mala, noticia es que tendré que aguantar a Harry a diario. Y encima tenía que dormir en su habitación, porque Louis se había ofrecido a dormir con Harry. Mal royito.
Pero estaba feliz. Por lo menos contaba con un grupo de chicos que me ayudaba, incluso me habían prometido que iban a hablar bien de mí a su estilista para que pudiera cuidar a su niña. Estos chicos eran geniales.
Después de cenar estuvimos los seis en el salón hablando de lo más normal y acabaron cantando.

- Oye, yo quiero oírte cantar, Sophie.
- ¿A quién?, ¿a mí? - Reí. - Ni de broma.
- Vamos. - Dijeron todos a la vez. Me mordí el labio.
- Que no...
- Va, canta Troublemaker conmigo. - Dijo Harry.
- Eso, eso. - Dijo Louis. - Cantar vuestra canción. - Le miré mal, no tenia gracia.
- You're a troublemaker. You're a troublemaker. You aint nothing but a troublemaker girl.
» You had me hooked again from the minute you sat down. The way you bite your lip,
-Harry miró mis labios y yo me sonrojé-  got my head spinnin' around. After a drink or two I was putty in your hands I don't know if I have the strength to stand. - Al final  me animé.

Cuando finalmente terminamos de cantar todos nos miraron sorprendidos. Yo sabía que cantar no era mi punto fuerte, pero tampoco era tan terrible.

- Dejad de mirarme así... - Dije.
- No... - dijo Zayn -, no querías cantar porque no querías arruinarnos la carrera, ¿no?
- Dios, esa voz... - Empezó a decir Liam.
- Los dos cantando juntos sois... Increíbles. - Nos halagó Niall.
- Em... chicos... no hace falta que me mintáis.
- No es mentira, Trouble. Cantas genial.
- Tenéis que grabar juntos.
- ¿Qué? - Dijimos ambos a la vez.
- Sí, estaría bien. Podemos pedirle a Olly si os permite grabar una cover de su canción.
- Pero...
- Estaría bien. - Aceptó Harry.
- ¿Co-co-conocéis a Olly Murs?
- Sí lo conocemos gallinita. - Se burló Niall. - ¿Te gustaría conocerle?
- ¿Gustarme? ¡Es mi ídolo!

Al día siguiente Olly vendría a comer, ¿no era genial? Oh Dios mío, otro tío más en casa. Empezaba a sentirme incómoda entre tanta hormona masculina. Pero debía aceptar que se me alegraría la vista.
Estaba terminando de ponerme el pijama cuando Harry entró.

- Eh, se llama a la puerta. - Bufé. - Cinco minutos antes y me pillas desnuda.
- Si lo sé entro antes. Llevó diez minutos llamando a la puerta y no me hacías caso.
- Perdona, no lo he oído. - Entró y cerró la puerta. ¿Desde cuándo tenía pestillo?
- ¿Qué estarías haciendo? - Sonrió lascivo.
- ¿Qué haces tú y por qué cierras? - Me alejé.
- Vamos a hablar. - Avanzó.
- No empieces, Harry. - Choqué contra la pared. ¿Por qué siempre tenía que estar ahí la pared?
- Te deseo, Trouble.
- Vas borracho. - Se me aceleró el pulso y me mordí el labio.
- No hagas eso.
- ¿El qué?
- Tu labio. - Lo miró deseoso. - Quiero morderlo. - Me faltó el aire por un momento.
- Harry...
- Trouble. - Sonrió y me besó al fin. Madre mía. - Dilo... por favor.
- Te deseo, Harry.

No hay comentarios:

Publicar un comentario