jueves, 13 de junio de 2013

Capítulo 15 (Maratón 1/6)

*Narra Sophie.

Al final conseguí que no me despidieran, pero lo de ir a su casa era demasiado.
- ¿Por qué no? - Preguntó Louis. - Nos caes muy bien a todos, no creo que a los chicos les importe que estés en casa unos días.
- No son unos día Louis... - Suspiré.- No tengo dinero.
- El tiempo que sea necesario. Además tienes trabajo...
- ¿Cuánto te crees que me pagan? No puedo ahorrar para pagar un techo. Es deprimente.
- He dicho que te quedas en nuestra casa.
- Y si quieres, - habló Harry -, aun puedes cuidar de Lux, te pagaremos bien.
- Me he portado muy mal con vosotros y me dais techo y trabajo, ¿es una broma?
- Ayudamos a los más desfavorecidos.
- Idiota. - Gruñí. Louis rió.
- Y yo que pensaba que os ibais a llevar bien.
- Ni en sueños, Tommo.
- Olvídame Harry.
- Voy a tener que verte las veinticuatro horas del día. ¡Qué tortura!
- ¿Eres bipolar o simplemente gilipollas?
- Me adoras, Trouble.
- Ya te gustaría. - Parecíamos críos, todo el día discutiendo, pero prácticamente no podíamos estar el uno sin el otro. Louis nos miraba divertido.
- «Los que se pelean se desean». - Canturreó.
- Infantil. - Murmuré.
- Me vas conociendo, cielo. - Me guiñó un ojo. - Vamos a por tus cosas, anda.
Una hora más tarde estábamos cruzando la puerta de la casa de los chicos ya con mis maletas.
- Ya hemos vuelto. - Gritó Louis.
- ¿Soff...? - Zayn se sorprendió al verme allí.
- Es nuestra nueva inquilina. - Anunció Lou.
- Es... una larga historia.
- Han abandonado a esta gatita y la hemos adoptado. - Se burló Harry.
- Púdrete, idiota.
- Oh, no...- Se quejó Niall. - Veinticuatro horas del día aguantando las peleas de estos dos...
- Si os molesta mi presencia me voy. - Dormiría debajo de un puente antes de sentir que sobraba ahí.
- Por supuesto que no. - Habló Liam. - No les hagas ni caso.
- Además nos vendrá bien un toque femenino a la casa. - Miré a mi alrededor. Estaba todo echo un asco y se notaba la testosterona en el ambiente. Madre mía, ¿dónde me había metido?
- No pienso ser vuestra chacha, eh.
- Te pagaríamos bien, - Harry sonrió lascivo - en carnes.
- Ew... No, gracias. - Todos rieron.
- ¿Necesitas el dinero o no?
- Sí pero...
- Encontraremos otra cosa. - Dijo Zayn. Sonreí al saber que mi amigo había vuelto. Le abracé y me acogió en sus brazos.
- Perdóname - murmuré -, he sido imbécil.
- Sí - susurró -, pero yo te adoro, Soff. - Me apretó más entre sus fuertes y musculosos brazos.
- Te he echado de menos. - Nos miramos a los ojos y sonrió antes de darme un beso en la frente.


No hay comentarios:

Publicar un comentario