*Narra Harry.
Después de eso no podia decirme que no le gustaba. Aunque solo fuera un poco. No podía negar que pasaba algo entre nosotros, por pequeño que fuera.
- ¿De verdad no te gusto nada? - Pregunté aun en su cama, desnudo y con ella entre mis brazos.
- No. - Dijo seria.
- No te creo. - La apreté contra mí y le besé la cabeza. Suspiró. - Acabamos de acostarnos, Trouble.
- Lo sé. Y no lo estropees.
- Pero... - Me interrumpió.
- Pero nada. - Se levantó. - Deja de mirarme así. - Se puso mi camiseta.
- Eh, te queda bien. - Se miró de arriba abajo.
- Es lo primero que he cogido.
- Quédatela. - Le ofrecí.
- No la quiero.
- ¿Qué mosca te ha picado? - Me levanté de su cama.
- ¡Vístete! - Apartó la vista. Iba en calzoncillos, tampoco era tan terrible.
- Hace un rato no decías lo mismo.
- Lo que ha pasado aquí ha sido un error.
- ¿Por qué? A mí me ha gustado. - Sonreí.- Sonreí. - Y a ti también, no puedes negarlo.
- No voy a negarlo, pero eso no quiere decir que...
- Te gusto. - La corté.
- No.
- Sí. Lo has gritado en mitad del orgasmo.
- ¡Olvida eso!
- No podré olvidarlo ni aunque quiera. - Reí.- Aun me escuece la espalda por los arañazos.
- Yo... - Dijo. - No me gustas. No puedes gustarme.
- Pero, ¿qué tendría de malo?
- Eres famoso. - Aceptó al fin.
- ¿Y qué?
- No pienso salir con una estrella del pop.
- ¿Qué tiene de malo ser una estrella del pop? ¿No quieres salir conmigo porque soy famoso? ¡Es ridículo!
- Será ridículo, pero no puedo salir contigo. Y ahora vete.
- Pero te gusto. Admítelo.
- No.
- Admítelo y me iré.
- Vete Harry.
*Narra Sophie.
¿Iba a salir con él? No. ¿Era ridículo? Puede. ¿Me gustaba? No... Me encantaba. Dios, ¿por qué me pasaba esto? Yo... no podía salir con Harry. No podía saber que tiene miles, no, millones de chicas detrás de él. Y no son celos, es solo que... son celos. Pero eso no debe saberlo.
Harry no me gusta y punto. Era mejor así.
- ¡Te has tirado a Harry! - Gritó Caroline. Medio restaurante nos miró.
- Cállate. - Le di un codazo. - Fue un error. No tenía que haber pasado.
- ¿Un error? - Estaba emocionada. - ¿Estás loca? ¡Es genial!
- ¡No!
- Sophie, tenemos que hablar. - Al otro lado del mostrador estaban Zayn y el chico rubio.
- Déjame adivinar - susurró mi amiga lo suficientemente alto para que solo le oyera yo. - Niall también se va a enamorar de ti. Eres como un imán para One Direction.
- No le veo la gracia. - Le miré mal y me acerqué a los chicos. - Hola Zayn, hola... ¿Niall?
- Hola, Soff.
- ¿De qué queréis hablar?
- De Harry.
- Para qué pregunto.
- En nuestra casa. ¿Tienes un hueco ahora?
- Claro, - dijo Calor- yo te sustituyo.
- Gracias por tu ayuda. - Ironicé.
Salimos del restaurante y nos dirigimos a su casa. Guau, no había visto algo así en mi vida. Era impresionante.
- Pasa. - Dijo Niall.
- Gracias. - Sonreí. En ese momento entramos en un salón bastante grande. Allí estaban el resto de los chicos. Cuando Harry levantó la vista y me vio su humor cambió notablemente.
- ¿Qué hace ella aquí?
- La he invitado yo. - Dijo Zayn.
- No la quiero aquí.
- Es mi amiga.
- O se va ella o me voy yo. - ¿Podía ser más infantil?
- Soff se queda.
- Pues adiós. - Se dirigió a la puerta y se fue. Todos los chicos se miraron entre ellos.
- ¿Se puede saber que ha sidoc eso? - Pregunté. ¿Ahora iba a huirme? Y qué es eso de "ella o yo", soy yo la que no debería estar en esa casa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario