*Narra Harry.
Zayn llegó dos horas después con una sonrisa enorme en los labios.
- ¡Qué feliz vienes Zayn! - Comentó Niall.
- Acaba de venir de estar con Sophie.
- ¿Qué Sophie? ¿Tu Sophie? - Asentí.
- No es lo que pensáis. - No, claro que no.
- ¿Os habéis ido a su casa?
- No. - Gruñó. - Más que nada porque está en una pensión.
- Ah, y te ha llevado y os habéis liado allí.
- No. Harry, no es lo que piensas. Solo hemos hablado.
- Ya...
- Es maja. Creo que vamos a ser buenos amigos.
- Claro, solo amigos, ¿no?
- Es la primera vez que veo a Harry celoso. - Dijo el rubio.
- No estoy celoso. - Mentira.
- No debería. - Zayn sonrió. - Creo que le gustas.
- Ah, ¿y eso por qué?
- Porque no ha dejado de decir que eres idiota.- Niall rió a carcajadas.
- ¿Y desde cuando eso es bueno?
- Tú confía en mí. - Me guiñó un ojo y se fue a su habitación.
Si de verdad le gustaba, lo disimulaba muy bien. Fuera como fuese iba a descubrirlo de una maldita vez. Necesitaba saber si ella me gustaba tanto como todos creían y si yo le gustaba a ella. Fui en busca de Zayn.
- ¿Sabes dónde está esa pensión?
*Narra Sophie
Lo último que le dije a Zayn era verdad. Él y yo éramos demasiado iguales para poder llegar a tener una relación. Terminaríamos echándonos los trastos a la cabeza, y eso no es lo que queria. Tenía la sensación de que íbamos a ser grandes amigos.
Cuando llegué a la pensión me acordé de la canción que escuché en el bar y decidí buscarla. Era de Taylor Swift. La busqué en el navegador y no podía creérlo. ¡Taylor era la ex de Harry! Y el muy gilipollas me llamaba de la misma forma que ella en sua canciones.
Por lo que leí no terminaron muy bien que digamos. ¡Que se joda, por idiota!
«Polos opuestos se atraen, ¿no? ¿Sabes que Harry es tu opuesto?»
No. No. No. Me negaba. Nunca me enrollaría con un tío como él. Nunca.
Era idiota. Muy idiota. Pero no sería la primera vez que fantaseaba con sus labios. Dios, eran tan finos y besables. ¡Qué desperdicio de boca! Cada vez que hablaba lo estropeaba.
Quería dejar de pensar en él, pero todo lo que hacía me recordaba a él.
En mi aleatorio seguía Troublemaker en repetición. " I see your silhouette every time I close my eyes", a mí me pasaba algo parecido. No podía quitarme de la cabeza el intenso verde de sus ojos. Su sonrisa típica y sus oyelos. ¡Qué perfección de hombre!
Negaré haber dicho eso.
De pronto la puerta de mi habitación sonó. Que raro...
- Hola Trouble. - Dijo Harry. ¿Quién sino?
- ¿Qué haces aquí?
- Quiero hablar contigo, en son de paz. - Sacó el labio inferior y puso ojos de cachorrito. - ¿No me vas a dejar pasar?
- Pasa anda pasa. - Sonrió y entró. - Por cierto,- cerré la puerta.- no vuelvas a llamarme así. Y menos si lo canta tu ex.
- ¿Qué?
- I knew you were trouble - Taylor Swift. El estribillo.
- ¿Te crees que me acordaba de ella?
- No lo sé, dímelo tú.
- En quien menos pienso cuando estoy contigo es en ella.
- ¿Y por qué habría de creerte?
- Porque cuando estoy contigo solo soy capaz de pensar en ti. En tus ojos, en tu sonrisa, en esos perfectos labios que tienes. El resto del mundo se detiene.
- ¡Qué mal mientes!
- No miento.
- Nos odiamos. - Dije. Tenía que ser así.
- Nos odiamos pero me gustas.
- Pues tú me repeles. - Mentí.
- No te creo. - Avanzó un paso y yo retrocedí.
- Nunca estaría contigo.
- Mientes. - Otro paso.
- Eres horrible.
- Mientes. - Otro paso.
- No eres horrible. - Admití. - Pero no te aguanto.
- Mientes. - Mierda. La pared estaba detrás de mí. - ¿Por qué mientes tanto?
- No me gustas. - Se acercó a mí. Sentía su aliento en los labios.
- ¿Nada? - Se acercó un poco más y mi vista se dirigió a sus labios. Tragué saliva. ¡Esos labios!
- Nada. - Me besó. Dios mío.
- ¿Nada? - Se separó un poco.
- Nada de nada. - Pasé los brazos por su cuello y volví a besarle.
Fue retrocediendo hasta que caimos en la cama. Vale, puede que algo me gustara. Incluso puede que mucho. Pero nos odiábamos.
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