La noche del 31 de Octubre los chicos decidieron organizar una fiesta de disfraces con la intención de celebrar la noche de los muertos vivientes. Personalmente a mí no me apetecía demasiado celebrar nada. Empezaba la cuenta atrás, me encontraba realmente mal y no tenía la cabeza para fiestas, pero Harry terminó convenciéndome.
—Tienes que animarte un poco, Trouble, verás como te lo pasas bien, dijo cuando le insinué que podía ir él y pasárselo bien por mí. Según mis cuentas no pasaría de esa semana, de hecho no debería haberlo hecho. Suspiré.
—Está bien—rodé los ojos—, iré a la dichosa fiesta—Harry sonrió y me besó.
—¡Te quiero tanto!
—Más te vale, Styles.
Cogió el móvil, y marcó un número. Supongo que estaría llamando a Zayn para decirle que sí que iríamos, ya que la fiesta era en su casa. Cientos de desconocidos disfrazados no era algo que me entusiasmara en ese momento. Esa era otra, la fiesta era de disfraces, ¿qué se supone que iba a ponerme? Miré en el armario frustrada intentando encontrar algo que pudiera servirme par dar miedo, o al menos intentarlo, pero fue inútil. Lo único que encontré fue un vestido negro corto con el que, según Harry, estaba de miedo, pero no creo que fuera en ese sentido... Aunque bueno, menos da una piedra, ¿no?
Decidí que podía romper unas medias y ponerme unos tacones, pero me faltaba algo. Así simplemente podía parecer que había tenido un mal día. Cogí las llaves dispuesta a salir para comprar algún tipo de complemento, pero Harry me paró.
—¿Dónde crees que vas, pequeña?—Puso los brazos en jarra, divertido.
—Tendré que disfrazarme de algo o qué...
—Te acompaño—. Cogió la chaqueta y se la puso.
—No hace falta.
—No vas a ir sola, Trouble—Me advirtió.
—¿Por qué no?
—Porque no estás bien, ¿y si te pasa algo? No pienso arriesgarme.
—¿No puedo ir sola a comprar pero sí a una fiesta?
—Exactamente. No voy a dejarte sola. En la fiesta si te encuentras mal nos vamos y ya está, ¿pero si te pasa sola y te desmallas o algo? Ni hablar, te acompaño.—Rodé los ojos. Maltido y sobreprotector Harry Styles. Además yo no quería que supiera de qué iba a disfrazarme. Nuevamente, me había chafado el plan.
Cogió las llaves del coche y me dio la mano. Harry a veces era tan absurdo y otras tan responsable que me ponía algo nerviosa, pero en cierto modo tenía razón. Si me pasara algo estando sola... No quería ni pensarlo.
[…]
Después de comer en el centro comercial volvimos a casa a descansar algo antes de la gran fiesta de Halloween. Estaba seguro de que Trouble estaría preciosa con su disfraz, bueno, ella estaba preciosa se pusiera lo que se pusiera, a pesar de estar más pálida y tener más ojeras que de normal. «Al menos ahorrará en maquillaje», intenté quitarle hierro al asunto.
Nada más llegar Trouble se tumbó en el sofá y se quedó dormida. Adoraba verla dormir, de hecho no hice otra cosa en toda la tarde. Me senté a su lado y comencé a acariciarle el pelo. Sé que le encantaba que le hiciera eso, le relajaba. Intenté dejarle dormir lo máximo que pude, pero ya iba siendo hora de que se despertara.
—Trouble, despierta... —Susurré zarandeándola débilmente.
—¡Hmmm...!—Se frotó los ojos y me miró. Sonreí.
—Buenos días por la tarde.
—¿Qué hora es? Preguntó adormilada.
—Las ocho, tenemos que arreglarnos—Gimió y se tapó la cabeza con la manta—. Vamos, no seas mala...
—No soy mala—se sentó y apoyó la cabeza en mi hombro—, pero podemos quedarnos en casa...
—Se lo prometimos a Zayn—Me besó el cuello.
—Lo sé...—Siguió besándome—, pero también podríamos...—Se puso a horcajadas sobre mí. Qué peligro tenía recién despierta...
—Nena, no me tientes—Me puse de pie con ella aun sobre mí y la dejé en el suelo—A vestir—Le di un cachete en el culo y gruñó entredientes. Mi pequeña, como la quería...
Una hora y media después estábamos aparcando el coche en casa de Zayn, yo con mi disfraz de vampiro y Trouble con su disfraz de bruja sexy...
—No termina de convencerme tu disfraz, eh. —Me quejé cuando salimos del coche—Ese vestido es muy corto y esta bruja es mía.—Sonrió cuando la abracé por la cintura.
—¿Y usted Señor Drácula? No sé a quién pretendes hincarle del diente esta noche, querido.—Sonreí.
—Yo sí lo sé.—Intenté besarle pero se apartó.
—Antes de besarme tendrás que quitarte eso que llevas en la boca.
—Vamos, no seas rancia. Mis colmillos son guays. Lou me ha enseñado a ponérmelos. —Rodó los ojos y me besó.—Te quiero, pequeña.
—Yo a ti no, pero me sacas de fiesta.
Rió y se dirigió hacia la puerta.
—¡Te dejas algo, brujita!—Grité cogiendo su sombrero del asiento del copiloto. Cuando vino a por él, lo sostuve en el aire lo suficientemente alto para que no lograra alcanzarlo.
—¡Dámelo! —Gritó mientras saltaba.
—No es culpa mía que seas tan bajita—Le reté.—Págame.
—Te echaré un conjuro—Me miró con los ojos entrecerrados.
—Hace tiempo que me hechizaste—Se le ablandó la mirada y me besó desesperada—. Vamos anda—Le puse el sombrero en la cabeza y le cogí de la mano.
—¡Wow! La pareja del año acaba de llegar a la fiesta—Gritó alguien. Los chicos se acercaron a saludarnos.
—¿De que vas, Soff?—Preguntó Louis.
—Voy de bruja—Dijo como si fuera evidente, que por otro lado, sí lo era.
—Ya decía yo que me parecía que no ibas disfrazada. —Sonrió malicioso.
—¡Idiota!—Louis se acercó a darle un beso en la mejilla pero ella dio un paso atrás— ¡No te me acerques, zombie!— Así es, Louis y Niall eran un par de zombies, Zayn una momia y Liam iba de Batman, ¿nadie le había dicho que era Halloween y no una simple fiesta de disfraces?
—Te quiero comer el cerebro.—Bromeó Louis.
—Estoy segura de que es el único cerebro que encuentras por aquí—Nos señaló.
—Qué sobrada vienes hoy, ¿no?—Dijo Niall.
—Está claro que se ha disfrazado de Bruja Mala. —Bromeó Zayn.
—¿No se supone que no iba disfrazada?—Dijo ella alzando una ceja.
—Touche. —Murmuró Liam.
—Mira que sois idiotas—Rió—. Voy a saludar gente.
Y se perdió entre una masa de gente. Los chicos a su vez volvieron a lo que estaban antes de que llegáramos, así que fui a servirme algo para beber, sin alcohol, ya que tenía que conducir de vuelta.
—Está preciosa— Murmuró Zayn a mi lado.
—Mucho—Miré hacia donde estaba hablando y sonriente con un par de chicas que conoció no hace mucho en un bar, eran viejas amigas nuestras—. No puedo creer que vaya a perderla...
—No lo pienses, tío.
—Tanto ella como yo tenemos la sensación de que va a irse antes de que podamos darnos cuenta—Le di un trago al ponche—. No estoy preparado para eso.
—Ni yo. Es demasiado increíble para que nos la quiten.
—Cuando estoy con ella siento que el mundo se me escapa entre las manos, Zayn. Desearía detenerlo, más de lo que puedes imaginar, porque sé que está contra nosotros. Ha empezado la cuenta atrás y el cronómetro va demasiado deprisa para mi gusto—Me puso una mano en el hombro para animarme.
—Pero ella está bien, mírala. Si no lo estuviera no habría venido—Negué con la cabeza.
—Ella ha venido porque yo se lo he pedido, es demasiado buena.
—Ve con ella. Te necesita.
Así lo hice. Esa noche teníamos que aprovecharla y disfrutar, pensar no me serviría de nada. Trouble estaba conmigo entonces y eso era lo único que importaba.
Dos horas después Trouble me pidió que volviéramos a casa ya que estaba cansada. Cuando llegó comenzó a besarme bruscamente. Estaba desatada.
—Harry, hazme tuya.
—Trouble, estás cansada, tienes que descansar...
—Por favor—Rogó. En sus ojos pude ver cómo estaba completamente segura de que era la última vez que podíamos hacer algo así y aunque no quería pensar en ello, no desperdiciaría la oportunidad de sentirla una vez más.