miércoles, 31 de julio de 2013

Capítulo 36


*Narra María.

Después de que Zayn y Bea subieran al dormitorio, Harry me cogió de la mano y me dijo que le apetecía dar un paseo. Dijo que de noche sería más íntimo y relajante.

Caminamos sin rumbo fijo practicamente 20 minutos. No sé qué pretendía con ello.

Hablamos de todo y de nada al mismo tiempo. La sensación de comodidad con Harry era cada vez mayor a pesar de que seguía estando algo raro y distante.

Llegamos a un claro entre los árboles donde había un bungaló de madera.

Miré extrañada a Harry. ¿Qué se supone que estaba pasando? Este solo sonrió y abrió la puerta.

El interior estaba decorado como cualquier casa de campo/montaña a pesar de estar a unos 30 km de la playa.

- Pasa. - Murmuró con voz ronca.

Yo simplemente obedecí.
No sabía mi que hacer, ni que decir.

La entrada principal daba directamente a un salon con un enorme sofá en medio.

- Ven, siéntate. - Me cogió de la mano y nos sentó en el gran sofá de piel negro.
- Harry, ¿qué...?
- Shh... - Me interrumpió. - Voy a contarte una historia. - Simplemente asentí. - Te preguntarás qué estamos haciendo aquí. Bien. - Dijo sin más. - Hace tres años que Louis y yo venimos de vacaciones aquí. Y cierto día (no recuerdo el día exacto) encontramos este lugar un tanto abandonado, a pesar de que está en muy buen estado. Creemos que estaba para los excursionistas, pero nadie suele venir por aquí. - ¿Qué coño me estaba contando? - El caso es que nos vino de maravilla. La casa de Louis es muy grande, pero a las tías no les gusta compartirla con otra pareja. Así que yo las traería aquí y Louis a su casa.
- ¿¡Me has traído a un picadero!? - Grité.
- Déjame acabar. - Me miró serio. - Louis no lo sabe. No quería que lo supiera, pero nadie más ha pisado este bungaló. No quería traer a veinte tías diferentes, a un sitio al que me vengo cuando necesito estar solo.
- No entiendo nada... - Admití. - Harry, estás muy raro desde esta mañana y...
- Me he dado cuenta de algo. - Me interrumpió y me miró a los ojos. - María, estoy enamorado de ti.

No dije nada, simplemente me dediqué a observar las facciones perfectas de su cara, y sus mejillas ligeramente sonrojadas. A pesar de todo sabía que le había costado mucho decirlo.

- Yo...
- Espera. - Me interrumpió. - No sé qué imagen tienes de mí exactamente, porque cuando me conociste yo iba detrás de Ari hasta conseguir lo que quería, pero contigo no será así.
- Lo sé.
- Y respecto a lo que has dicho antes, sé que he estado algo raro, pero es porque me he dado cuenta de que te necesito. De que nadie más me hace sentir como tú, de que tus besos son únicos...
- ¿Cómo te has dado cuenta?
- Eso no importa ahora... - Se levantó del sofá y me tendió la mano. - Ven, quiero estrenar la cama contigo.- Dijo con cierta picardía.

Le seguí hasta la habitación animada. Aunque no era la primera vez que nos acostábamos estaba especialmente nerviosa por lo que acababa de decir.

No había nada mejor que sentir a Harry dentro de mí. El momento en el que nos volvíamos uno y el resto del mundo dejaba de existir.
- Prométeme que será nuestro pequeño secreto. - Susurró contra mi cuello mientras me abrazaba por la espalda.
- ¿El qué?
- Nuestro bungaló. Nuestro verano. Nuestro, cada verano.
- Te lo prometo.

martes, 30 de julio de 2013

Capítulo 35.

*Narra Bea.

Después de el momento sentimental estuvimos hablando un poco de todo. Las tonterías de siempre fluían con normalidad y era agradable sentir que volvíamos a ser las de siempre. Las que cuentan con el resto para todo.

«- ¿Juntas? - Para siempre», ese era nuestro lema. Y había que cumplirlo.

- Por cierto - Dijo María de repente -, no os vais a librar de contárnoslo todo. - Dijo mirando a Rox y a Alba. 

Pronto todas entendimos a qué se refería y estas se sonrojaron.
- ¿Qué? - Dijo Alba.
- ¿Cómo "qué"? - Esta vez fue MJ quien habló. - Primero nos echan de casa para que una se quede sola con su novio y por la mañana la otra desaparece de repente.
- Niall es perfecto. - Alba se sonrojó aun más. - En serio, fue increíble.
- ¿Y cómo fue? - Pregunté.
- Fue muy tierno, según él tenía que ser todo perfecto.
- Qué adorable, Alba.
- ¿Verdad? - Sonrió. Se la veía enamorado. Y de verdad me alegraba. Se merecía lo mejor, Alba era demasiado buena para que le hagan daño y estaba segura de que con Niall estaba en buenas manos.
- ¿Y tú qué Rosita? - María intento imitar la voz de Louis pero no le salió, lo que nos hizo estallar en carcajadas.
- Louis es increíble, en serio. - Suspiró emocionada. - Es... Dios... increíble.
- ¿Podemos hablar de algo que no me obligue a querer cambiar de familia después de veinte sesiones de terapia? - Se quejó Ari. - Gracias. - Todas reímos.
- Lo siento, Ari.- Dijo Rox avergonzada.
- No te preocupes.
- Eres un poco exagerada. - Dijo MJ. Tenía que estar de acuerdo con eso.
- ¿Por qué no nos vamos ya? - Dijo Alba. - Me da miedo dejarlos solo tanto tiempo.

Todas asentimos con la cabeza y nos dirigimos al coche.

Cuando llegamos a casa nos encontramos algo que no esperaba ver nunca.

Zayn estaba vesito de mujer.

En cuanto los chicos nos vieron observar a... eso de forma extraña se empezaron a reír.

- ¿Qué cojones...? - Murmuró Ari.
- Hola chicas. - Dijo sonriente y con voz aguda. Técnicamente hablando.
- Os presentamos a Veronica. - Dijo Niall entre risas.
- Esa camiseta es mía. - Dije. Era la que solia usar las noches que me quedaba a dormir con él.
- Y los pantones son míos. - Dijo Ari.
- Se los he prestado yo - dijo Louis-,  espero que no te importe. - Ari arrugó la nariz pero no dijo nada.
- Espero que no te hayas puesto mis bragas. - Dijo MJ. Qué bruta era a veces. Todos rieron aun más. - Por cierto, hola Brad.
- Hola, pequeña. - Se dieron un tierno beso en los labios. Entonces Zayn se acercó un poco más a mí.
- ¿Qué crees que estás haciendo? - Ladeó la cabeza. - No pensarás besarme así vestido, ¿verdad?
- ¿No me vas a dar ni un besito? - Puso cara de cachorrito.
- No hasta que te quites eso.
- Eso tiene fácil solución. - Sonrió lascivo,  cogió la mano y subimos a su habitación.

No sin antes oír como Harry le decía a María que le acompañara dónde quiera que fuesen.

lunes, 29 de julio de 2013

Capítulo 34.

*Narra Ari.

Seguimos charlando hasta que pasada una media hora o así, Rox y mi hermano se dignaron a bajar de su arrebato de pasión mañareno... (Me dan arcadas solo de pensarlo, ew)

- ¿Se ha muerto alguien? - Dijo Louis sonriente al ver que todos aun seguíamos todos ahí y nos quedamos en silencio al ver cómo bajaron.
- Qué contento bajas, tío. - Comentó Zayn. 
- Descargado. - Murmuró Niall. Todos rieron. Vale, ahora si que iban a darme arcadas.
- ¡Chicos! - Gritamos todas a la vez. Rox parecía un tomate. Normal, yo en su lugar les hubiera pegado. Ella solo se intentó esconder detrás de Louis.
- Lo siento. - Fueron diciendo cada uno de ellos. 
 - Os mataré... - Dijo Louis cogiendo a Rox de la mano. - Dejadnos un hueco. - Casi tiró a Zayn del sofá para que ellos pudieran sentarse. Ahogué una risita.
- Por cierto - Dijo Liam -, anoche antes de irnos y de que Niall y Alba se quedaran…
- Basta de ese tipo de comentarios por favor. - Interrumpió Alba. 
- No iba a hacer ningún comentario. - Dijo y miró a Rox como disculpándose. Esta solo asintió. - Como iba diciendo, ayer los chicos y yo decidimos que hace tiempo que no tenéis una tarde para vosotras. Hoy es el día. - Me guiñó el ojo. 

«Gracias Liam». 

- Brad y yo íbamos a ir al cine hoy... - Todas la miramos. «Por favor, MJ».
- Podemos ir mañana, cielo. - Le sonrió. «Gracias», me pareció leer en sus labios cuando le miró. Por fin volveríamos a estar juntas. 
- Venga, no perdáis el tiempo. - Dijo Liam. - Nosotros vamos a jugar a la play, ¿no chicos? 
- ¡Claro! - Dijeron todos. 
- Brad, ¿te quieres quedar? - Le preguntó Harry. Todos nos quedamos algo extrañados. Hasta hacía un instante hubiera jurado que no le entusiasmaba su presencia en esa casa. Pero de repente cambió de actitud.

Cuando estuvimos todas preparadas nos despedimos de los chicos y yo abracé a Liam como si fuera la última vez que fuera a verle. 

- No sé cómo darte las gracias. 
- Yo sí - Sonrió. - Reconcíliate con tus amigas. - Me besó y salí hacia el coche, donde estaban todas esperándome. 

Me senté en el asiento y empecé el camino hacia la ciudad. Rox se encargó de poner la música durante el camino. La primera canción en sonar fue, como menos podía esperar, Warrior de Demi. Miré a Rox y esta me sonrió.

Estaba claro que sería un buen día. 

Todas empezaron a cantar la canción. Nuestra canción. Era como volver un par de meses atrás. Como la última vez que fuimos al centro comercial de Doncaster. Juntas, como siempre. 

Cuando terminamos de comernos las hamburguesas del burguer estallamos en carcajadas cuando Bea se puso bizca mientras sostenía una patata con los labios.
 
- Eres idiota. - Rió MJ.
- Pero me quieres. 
- No sabes cuánto. 
- ¿Y de verdad hemos estado apunto de perder esto? - Era momento de ponerse seria.
- Lo sé, y lo siento. - Dijo MJ. - Me porté como una imbécil con Bea. - Miró hacia sus patatas. - Y de verdad que me arrepiento. 
- Chicas, os he echado muchísimo de menos. - Dijo Alba. 
- Yo también. - Dijo María. 
- No sé qué sería de mí sin Las Warriors. - Dijo Rox.
- Sois muy importantes para mí. - Esta vez fue Bea la que habló. 
- Somos como hermanas, joder. - Dijo MJ. - Sabéis que nuestro vínculo es irrompible. 
- Ha estado apunto de romperse... - Era triste, pero era real. 
- Pero no lo ha hecho. - Me miró MJ. - Ari, no podíamos permitir eso. 
- Tarde o temprano tendríamos que reconciliarnos. - Dijo Bea.
- No volveremos a pelear así. - Dije. - ¿Queda claro? - Todas sonreímos y pusimos las manos en el centro de la mesa. 
- Promesa de Warriors. 

domingo, 28 de julio de 2013

Capítulo 33

*Narra Rox.

No quería esperar más. La noche anterior hubiera sido si no fuera porque bebí más de la cuenta y sabía que no se aprovecharía de mí porque estaba bebida.
Pero entonces no. Era consciente de todo. Consciente de lo que había hecho por mí, de lo que no había hecho por mí, de lo que quería hacer, pero no había vuelto a insinuar por mí. Y era hora de compensárselo.

- ¿Rox... qué haces? - Preguntó Louis mientras se acercaba lentamente observándome.
- ¿Qué haces tú, Louis? - Sonreí. - Ven ya. - Le agarré de la camiseta.
- Estoy intentando controlarme para no meter la pata otra vez y no me lo estás poniendo nada fácil.
- No quiero que te controles... Quiero que perdamos el control.
- Rox... - Susurró.
- Louis... - Dije con el mismo tono. Sonrió y se quitó la ropa antes de meterse en la cama a mi lado.
- Dios Rox, no vuelvas a hacerme esto. - Murmuró contra mi cuello.
- ¿Por qué?
- Porque me vuelves loco.

Reí y me besó. Entonces me olvidé de todo lo demás. Solo estábamos él y yo.
Y solo podía tenerme él. Mi amor. Mi Louis.

Besos. Caricias. Susurros. Muestra de un amor quizás mayor por mi parte, pero me daba igual. Yo tenía amor por y para los dos.
Yo conseguiría que eso funcionara.

Cuando entró dentro de mí. Hasta lo más profundo de mi alma. Cuando lo dijo. No estaba obligado a ello pero lo hizo.

- Te quiero, Rosita.

*Narra María.

Me desperté confundida. ¿Por qué había dormido tanto? Maldito alcohol. Me daba demasiado sueño.

Salí a trompicones de la habitación hasta el baño, no sin antes oír algun quejido desde la habitación de Louis.
Bueno, quien dice quejido dice gemido... pero me habéis entendido.

Bajé al salón y me encontré una estampa un tanto curiosa.

MJ estaba sentada en el regazo del último tío con el que se lió la noche anterior (creo). Harry al lado, de un notable mal humor y el resto hablaban tranquilamente con MJ y su... amigo.

- Buenos días.
- Buenos días Bella Durmiente. - Dijo Ari sonriente. - ¿Se te han pegado las sábanas?
- Estaba esperando el beso que me despertara. - Miré a Harry. - Pero el príncipe no ha venido. - Todos rieron entre dientes y Harry se disculpó con la mirada mientras me sentaba a su lado.
- Buenos días cielo. - Me dio un beso.
- Por cierto - Dijo Zayn -, ¿dónde están Rox y Louis?
- Arriba, entretenidos... - Hice una mueca -, y no creo que queráis oír lo que he oído yo.
- ¡Puaj! - Ari simuló una arcada.
- No seas infantil. - Dijo Bea. Todos reímos.
- No es tu hermano el que se está tirando a una de tus mejores amigas. - Todos reímos más fuerte. - No es gracioso.
- No te enfades, amor. - Liam le dio un pequeño beso en los labios.
- Piensa que él está en la misma situación contigo y con Liam - Dijo MJ.
- No es lo mismo...
- ¿Por qué no?
- Porque... porque... ¡porque yo soy la pequeña! - Dijo de repente. - Soy inocente e impresionable.
- Sí, sobretodo eso. - Murmuró Alba.

Ari era de todo menos inocente.

Seguimos hablando animadamente, pero Harry estaba como ausente.

- ¿Estás bien? - Me miró y sonrió.
- He dormido poco, es solo eso. - Me rodeó con el brazo y me dio un beso en la sien.
Pero no, no era solo eso

Capítulo 32

*Narra MJ.

Cuando desperté el sol estaba en punto más alto, sin embargo María aun seguía durmiendo. Así que me cambié de ropa en silencio y salí cerrando la puerta con cuidado.

Entré en el baño y me lavé la cara y los dientes.
Normalmente lo hago después de desayunar, como todo el mundo normal, pero ese día no tenía nada de hambre.

Tenía un gran nudo en el estómago. Ya casi era la hora.

Cinco minutos después el timbre sonó, lo que me hizo sonreír como hacía muchísimo que no sonreía.

Ya estaba aquí.

Bajé las escaleras corriendo y en la puerta estaba Harry mirándole sin entender nada.

- ¡Brad! - Grité antes de lanzarme a sus brazos.

Cuando dejé de abrazarle me di cuenta de que estaba mirando detrás de mí, donde estaban todos los demás, menos María, asomados por la puerta del salón. 
Solté una carcajada.

- Joder, qué poco disimulados sois. - Cogí a Brad de la mano y sonreí. - Ven que os presento. - Pero antes de que pudiéramos entrar en el salón Harry me cogió suavemente del brazo.
- MJ, ¿podemos hablar?
- Claro. - Sonreír.- Brad, preséntate tú, ahora vuelvo.
Y antes de dirigirme a la cocina donde me esperaba Harry coN cara de perros le di un ligero beso en los labios.
- ¿Quién es ese tío? - Preguntó algo molesto.
- Mi novio.
- ¿¡N-no-novio!?
- Bueno, todavía no - Me encogí de hombros -, pero pinta bien.
- No puede ser...
- Fuiste tú el que me dijo que pronto encontraría a alguien. Brad es ese alguien, ¿qué tiene de malo?
- El beso.
- ¿Qué beso?
- Ayer... Me... Me besaste.
- No recuerdo eso. - Mentí. - Ayer había bebido. Sería un beso sin importancia.

No lo era. A mí Harry si me gustaba, pero estaba con María. Y anoche conocer a Brad cambió todos mis planes.

Me di la vuelta y me dirigí al salón donde estaban todos interrogando al pobre Brad.

- Oye, ¿alguien ha visto a Rox? - Preguntó Louis de repente.

Todos dijeron que no, y este se perdió escaleras arriba.

*Narra Louis.

No había querido decirle nada a los chicos.
No había querido decirles que moría de ganas por hacer el amor con ella, pero que no quería volver a meter la pata. Prefería esperar lo que hiciera falta hasta para no volver a estropearlo todo.

Poco después de que el tal Brad entrara en el salón, Rox se fue de repente y empecé a preocuparme cuando a los veinte minutos aun no había vuelto.
Así que decidí ir en su busca.

En su habitación no estaba, en el baño tampoco... ¿Dónde se había metido?
No recuerdo qué fue lo que me hizo entrar en mi habitación.

- Pensaba que no vendrías nunca. - Murmuró.
- ¿Estás...? - Tragué saliva. Estaba tapada por la sábana completamente, pero algo me hacía intuir que no llevaba nada más.
- Esperándote. - Sonrió y me lanzó el sujetador.
- ¿Rox...?
- Te deseo. - Me llamó con el dedo. - Te deseaba mucho ayer, pero había bebido más de lo que quería.
No dije nada, simplemente me acerqué a ella lentamente. Estaba flipando.
- Louis, hazme tuya. 

jueves, 25 de julio de 2013

Capítulo 31.

*Narra Harry.

Niall nos pidió que dejáramos la casa sola para él y para Alba. Todos sabíamos lo que iba a pasar ahí y supusimos que no había pasado antes, así que no pusimos ninguna pega.

Fuimos a uno de los garitos más visitados de la ciudad. Me sentía algo mal por MJ, tendría que aguantar toda la noche entre parejas.

Pero para sorpresa de todos no puso ninguna pega. Más bien al contrario, estaba emocionada. Demasiado emocionada.

- ¿No está muy desatada esta noche? - Todos estábamos en grupo en una zona en la que se pudiera hablar bien, excepto MJ que se estaba dando el lote con...
- Es el tercero. - Dijo Ari.
- Es el tercero que se parece a Harry - Dijo Louis. Todos nos quedamos mirándoles. Tenía el pelo rizado (aunque mis rizos son mejores), y como tenían los ojos cerrados no podíamos comprobar el color, pero Lou tenía razón, se daban un ligero aire a mí.
- Harry es mas guapo. - Sentenció María.
- Por supuesto. - Terminé de decir yo. Pero eso no quitaba que aquel tío se pareciera a mí.

María me cogió de la mano, me llevó con ella hacia la pista y nos pusimos a bailar.
Lo cierto es que me olvidé de todo lo demás. Estar con María me hacía sentir vivo, me hacía sentir como hacía tiempo que no me sentía.

Su sonrisa, esa forma que tenía de observar cada uno de sus movimientos y los susurros que hacían que me dieran escalofríos. Nunca me había producido una mujer ese tipo de sensanciones. Y eso que había experimentado muchas sensaciones con mujeres.

- Te quiero. - Susurré antes de besarle.

De vuelta a casa María se quedó dormida en el coche, y por no despertarla me encargué de cogerla en brazos y llevarle a su habitación.
Como me parecía mal quitarle la ropa, sin ella consciente, para ponerle el pijama, simplemente la dejé sobre la cama y me fui.

Cuando salí de la habitación me encontré con una MJ feliz y danzante por el pasillo.

- ¿MJ, estás bien?
- Perfectamente.
- Estás borrach... - Me interrumpió poniendo su dedo índice sobre mis labios.
- Shhh... - Lo retiró y me besó. Yo abrí los ojos como platos. Eso no podía estar pasando. - Buenas noches, Harry. - Sonrió y cerró la puerta detrás de ella.

*Narra Zayn.

Por la mañana los chicos estábamos solos en la cocina. Hacía mucho tiempo que no estábamos los chicos solos y Niall nos tenía que decir que había ido todo como esperábamos. 

- Es increíble tíos... - Dijo Niall. - Creo que me gusta demasiado. Y eso es malo...
- ¿Por qué? - Preguntó Harry.
- Porque cada uno hará su vida en Septiembre... - Se puso a tontear con el tazón del desayuno. - Y va a ser doloroso. Tengo que hacer algo para que no se olvide de mí. 
- A mí me pasa igual con Rox. - Dijo Louis. - No sé qué va a ser de nosotros...
- ¿Vosotros ya...? - Pregunté. 
- No pienso hablar con vosotros de eso. 
- Tíos - dijo Harry de repente -, tengo que contaros una movida. 
- ¿Qué ha pasado?
- Anoche MJ me besó. Y no puedo quitármelo de la cabeza... 
- ¿Pero tú no estabas con María? 
- Sí, si María me encanta... Pero MJ tiene su punto. 
- Como se entere mi hermana te mata. 
- Lo sé... lo sé. - Bufó. - Tenéis que ayudarme. 
- ¿A qué? - Preguntó Bea de repente.
- A nada... - Dijimos todos a la vez.
- Uy... secretismos aquí no, eh. - Sonrió. Cogió su tazón y se sentó a mi lado. - Buenos días. - Dijo después de darme un beso. 
- Buenos días. 

Por un momento me quedé en mi mundo, pensando en que pronto se acabaría el verano. En que deberíamos irnos. En lo de Harry y MJ. En lo mucho que habíamos conectado con las chicas. ¿Por qué tenía que ser todo tan complicado? 

- Zayn... - Bea me llamó y se puso bizca, lo que hizo que saliera de mi trance y sonriera como solo ella conseguía. 
- ¿Cómo lo consigues?
- ¿El qué?
- Enamorarme cada vez más. 

Me acerqué a ella y le besé. 

Niall tenía razón, esto empezaba a ser malo. Pronto iba a acabarse. Y nadie quería eso. Espero.

miércoles, 24 de julio de 2013

Capítulo 30

*Narra MJ.

~ Flashback

Estaba destrozada, me sentía sola, era la única que no tenía nada parecido a un novio y mientras las demás hacían planes con ellos yo me quedaba sola, de mal humor, en una esquina con el ordenador.

"¿Por qué no nos vamos esta tarde al cine todas juntas? Tarde de chicas", recuerdo que dije. "No puedo, ya he quedado con este en hacer esto otro", dijeron ellas. ¿Hasta tal punto habíamos llegado? ¿Hasta el punto de no hacer nada juntas? 

Me acerqué a la playa y me senté en la arena. De pronto sentí a alguien detrás de mí. 

Era Harry. 

- ¿Puedo? - Asentí sin más. - ¿Estás bien? Te he visto desde la ventana. ¿Por qué estás siempre sola? - Como si no lo supiera..
- Porque esto no es lo que queríamos. - No quería decir nada más. - ¿Y María?
- En la ducha... - Se produjo un silencio incómodo. - En serio, MJ puedes contarme qué es lo que te pasa.
- Estoy sola, Harry. - Le miré. - Ese es el problema. - Volví a mirar al frente. - Todos vosotros estáis en pareja...
- Supongo que no será agradable... - Murmuró. - Pero encontrarás pronto a alguien, te lo prometo. - Entonces le miré y me sonrió. - No estés mal, pequeña. - Me dio un beso en la frente, se levantó y me ayudó a mí. 

~ Fin Flashback

- ¿Desde cuándo? - Preguntó Bea desconcertada.
- Una semana o así... - Bufé. - Pero él está con María, y ella le necesita. 

*Narra Alba. 

Los chicos se fueron cerca de las diez de la noche y mientras tanto Niall no me dejaba ni entrar en el salón ni en la cocina, me daba miedo lo que pudiera estar preparando. Tampoco quería que fuera nada del otro mundo. Quiero decir, lo que pudiera llegar a pasar esa noche era de lo más normal. No iba a ser todo perfecto, la primera vez nunca era perfecta y yo lo sabía. Tampoco quería tener las expectativas muy altas. Pero que se preocupara tanto... Me volvía loca. 

No me había dado cuenta de que me había quedado dormida hasta que sentí como Niall me daba besitos en el cuello. No hay nada que me encante mas que ver esos perfectos ojos azules nada más despertar. 

- Buenos días por la noche, pequeña.
- Hola... - Murmuré.
- Habíamos quedado, ¿te acuerdas? - Sonrió.
- Sí, pero como no me dejabas hacer nada me he quedado dormida. - Me froté los ojos. - ¿Qué hora es?
- Las once menos cuarto. ¿Tienes hambre?
- Te has pasado dos horas en la cocina, si ahora te digo que no, me matas.
- Un poco. - Rió. Se levantó de la cama y me cedió la mano. - ¿Vamos?
- Ves yendo tú, me lavo la cara y bajo. - Dije después de levantarme de la cama.
- ¿Sabes que estás preciosa nada más despertarte? - Dijo dirigiéndose a la puerta.
- No digas tonterías... 

Entré al baño sonriendo, sabiendo que aunque yo no me viera perfecta para él sí lo era, y no podía pedir nada más.

Cuando entré al salón, me encontré un Niall con apariencia de niño bueno, la mesa preparada y repleta de comida. ¡Incluso había puesto velas!

Parte de la cena transcurrió en silencio, no sabía qué hacer ni qué decir, todo era demasiado bonito para ser real. 

- Alba - me llamó -, ¿quieres saber lo que pensé la primera vez que te vi? - Asentí con algo de miedo. - Me di cuenta que había encontrado una parte de mí y saber que íbamos a pasar el verano juntos me hizo saber que habías llegado hasta mí sin ni siquiera pedirlo. Como un regalo del destino. Y entonces me di cuenta que solo conseguía ser completamente feliz cuando estaba a tu lado. - Esto no me ayudaba a encontrar las palabras que ya no me salían. - Eres tan perfecta que a veces creo que esto no es de verdad... Y esta mañana cuando me has pedido... Bueno, ya sabes... Quería que todo estuviese a la altura. A tu altura.
- Niall... - Murmuré. - Igual soy yo la que no está a la altura... - Me sonrojé. - Voy a regalarte algo muy importante para mí y sabes lo que eso significa.
- No tengas miedo, pequeña. - Me acarició la mejilla. - No tenemos porqué hacer nada si no quieres.
- Quiero hacerlo. - Niall sonrió.
- Ven conmigo. - Me tendió la mano y subimos a su habitación.

Y aunque estaba segura no podía evitar estar nerviosa. Íbamos a dar un paso muy importante. Un paso que tarde o temprano debía dar. ¿Qué mejor que con Niall? 

- Tranquila... - Susurró. - Confía en mí. 

Lo haría siempre. Sabía que con Niall estaría segura. No necesitaba nada más que el calor de sus abrazos. El contacto de nuestros cuerpos. No existía nada mejor que eso, estaba segura. 

Jadeos silenciosos, suspiros y algún que otro te quiero. Pronto perdí la noción del tiempo. Pero qué más daba. Niall había formado parte de mí. Por fin me sentía completa. 

- ¿Estás bien? - Susurró contra mi cabeza.
- De maravilla. - Le miré.
- ¿Te he hecho daño?
- Un poco...
- No quería...
- Lo sé, y has sido cuidadoso, pero es normal. - Me besó la nariz.
- ¿Has... llegado?
- La primera vez no se acostumbra... - Me encogí de hombros. - ¿Y tú?
- No he podido evitarlo... - Admitió sonrojado.
- ¿Por qué deberías?
- Porque sabía que tú no ibas a hacerlo.
- No seas tonto. - Reí y le abracé todo lo fuerte que pude. - Te quiero, Niall. 

martes, 23 de julio de 2013

Capítulo 29.

*Narra Liam.

En el fondo Ari tenía razón. Habíamos sido los culpables de que sus amigas estuvieran algo extrañas entre ellas, pero tampoco era necesario ser tan cruel.

Ari vino detrás de mí y me paró en mitad del pasillo.

- Liam, espera, por favor. - Me cogió del brazo. - Lo siento, de veras. No tenía que haber dicho eso porque no es verdad. - Se le humedecieron los ojos. - Soy estúpida.
- Ey, no... - La abracé. - Sí es verdad, Ari. Este era vuestro verano, estas eran tus amigas. Y nosotros nos hemos metido en medio. Pero entiéndeme, bajo y te encuentro hablando cariñosamente con un tío que no sé quién es...
- Es solo un amigo. - Me interrumpió.
- ... y luego me dices que la culpa de que estés así es mía y... - Suspiré. - Yo nunca querría hacerte daño, Pitufa.
- Tú nunca me has hecho daño en serio. - Me abrazó fuerte. Cómo adoraba a esta mujer, porque ya era una mujer.

De prontó apareció Louis con Rox y me dio una palmadita en la espalda.

- Tío, esta noche salimos. Pero Niall y Alba se quedan.
- Ya empezamos... - Se quejó Ari.
- Tía, déjales que se queden tranquilos. - Le guiñó un ojo y rió.
- Oh... ya entiendo. - Ari también rió.

*Narra Bea.

Zayn era tan amor conmigo que a veces me sentía mal. Me sentía demasiado poco para alguien como él. Él necesitaba a alguien mejor aunque dijera que no y yo empezaba a tener miedo. Si se cansaba de mí y me dejaba no sabía como iba a reaccionar.
No le quería perder. Él era demasiado importante para mí. Él era la persona que me veía perfecta hiciera lo que hiciera aunque no lo fuera. Pero ¿cuánto duraría eso? 

Estaba taciturna en la cocina, para estar un rato sola cuando de repente entró MJ.

- ¿Y a ti qué te pasa? - Me preguntó.
- ¿De verdad te importa o me lo preguntas solo por quedar bien?
- Bea, soy tu amiga... Al menos hace no mucho lo era... Por supuesto que me importa.
- Soy poca cosa para Zayn y tengo miedo de que se canse de mí. - Admití.
- ¿Cómo que poca cosa?
- Ya lo sabes MJ, tú mejor que nadie conoces mis complejos...
- Eres tonta. - Dijo. - Zayn te gusta, ¿eh? - Me dirigió una sonrisa después de casi tres semanas.
- Creo que estoy enamorada de él.
- No me gusta que pienses esas cosas de ti misma, ya lo sabes. - Me miró. - Bea, eres preciosa. Y estoy segura que nadie podría encontrar a nadie mejor que tú. - Se interrumpió. - Siento como me he portado contigo, yo creía que Zayn para ti era igual de capricho que para mí. Porque para mí no era más que eso aunque no lo supiera ver.
- Yo le quería y le quiero... - Suspiré. - ¿Y a ti qué te pasa, MJ?
- Creo que me gusta Harry. 

domingo, 21 de julio de 2013

Capítulo 28

*Narra Alba.

Desde que Niall le había dicho a los chicos que estábamos juntos estaba muchísimo más cariñoso, más romántico incluso.
Y lo había decidido: Iba a entregarle mi virginidad. Quería ser suya por completo. Sabía que lo que había entre nosotros era amor, y aunque no había intentado nunca llegar demasiado lejos, sabía que tarde o temprano necesitaría hacerlo, y que no estaría esperándome toda la vida.

Por primera vez en mi vida estaba segura de algo. Quería perderla con él. Esa noche. Pero me daba vergüenza decírselo y no sabía muy bien cómo hacerlo.

- ¿ Alba, estás bien? Estás rara...
- Niall yo... - Me sonrojé seguro. - Quiero... Bueno, ya sabes.
- ¿Quieres comer? ¿Tienes hambre?
- No... Bueno sí pero de... ¡da igual! - Esto era más díficil de lo que creía. Me acerqué a su oído y susurré: - Quiero que hagamos el amor.
- ¿Qué? ¿Ah-ah-ahora? - Me reí. No había dicho nada tan malo, ¿no?
- Niall, te quiero. No tenemos porque esperar a nada. - Murmuré. - ¿No quieres...? - Me decepcioné un poco.
- ¿Qué..? - Preguntó desconcertado. - Oh Dios, sí. Claro que sí. Pero no así, sin más... - Me cogió la mano y se la acercó a los labios. - Será especial. 

Y después me mostró su perfecta sonrisa. Sería especial de cualquier formar, sería con él y eso era lo único que me importaba. 

- Niall, no quiero esperar más. - Le miré. - ¿No crees que ya llevamos mucho esperando? Sé que te quiero y que estoy lista para esto. 
- Princesa, no tienes que esperar mucho más, pero déjame hacerlo bien. - Me besó. - Tiene que ser perfecto. 

*Narra Ari. 

Han pasado casi tres semanas desde que Liam me pidió que no me fuera. Y aunque luche todos los días por no hacerlo, hay veces que aun sigo teniendo ganas de coger la puerta e irme. 

Liam me había animado todo este tiempo, había estado conmigo. Era mejor de lo que jamás habría imaginado, pero aun así me faltaba algo. Mis amigas. 
Las Warriors seguíamos sin ser Las Warriors de siempre. Seguía habiendo piques entre nosotras y ya no estábamos tan juntas como antes de empezar el verano. Por lo menos, aunque MJ y Bea no volvían a hablar como antes, volvían, por lo menos, a decirse lo mínimo. 

Incluso ya hasta le pasaba los cereales. 

Ese día yo no estaba demasiado de humor, y para no pagarlo con nadie me senté en el sofá y encendí mi ordenador. Quería estar sola un rato, y era lo mejor que podría hacer. Podría haberme puesto a escribir, pero ese día estaba enfadada con el mundo, y estaba demostrado que cuando estoy enfadada no puedo sacar nada bueno de mí, ni siquiera por escrito. Así que decidí echarle un vistazo a Twittter. 

De pronto se conectó Chema a Skype. 

Chema es un viejo amigo de las Warriors. El típico que siempre tiene algo bueno que decir para subirte el ánimo. 

Acepté la llamada y nos pusimos a hablar tranquilamente. 

- Ari, ¿estás bien? Te noto rara... - ¿Lo llevaba escrito en la frente? Todo el mundo lo notaba. - ¿Te han hecho algo los amigos idiotas de tu hermano? - Reí ante la forma de la que se refirió a ellos.
- Me han quitado a mis amigas...
- No entiendo...
- Las Warriors ya no somos Las Warriors. - Murmuré. - MJ y Bea apenas se hablan... y el resto... Cada una pasa el día con su novio. -Suspiré. - Quiero recuperar a mis amigas. 
- Espera, espera, espera, ¿¡novios!? - Me hizo reír su reacción. - ¿Os dejo solas un mes y ya os olvidáis de mí?
- Nosotras te queremos mucho. - Se indignó de broma. 
- Bueno, y dime... ¿Quién ha sido el afortunado? 
- Liam... - Me sonrojé. 
- ¿El mismo Liam del que siempre hablabas? - Asentí. - Oh, muchísimas felicidades, pequeña. Espero que duréis mucho y todas esas cosas que se suelen decir.
- Que emoción le pones... - Me burlé y él rió. 
- Como para no... Ya no me quieres. 
- Que sí te quiero, jo... ¡Además te necesito! Ayúdame a recuperar a mis amigas... 
- Tienes que hablar con ellas, no sé qué habrá pasado, aunque algo me imagino... Sois seis y ellos son cinco, ¿no? - Asentí. - No podéis dejar que un chico rompa vuestra relación. Siempre habéis sido un grupo muy unido. 
- Lo sé, ¿y qué hago? 
- Hazles notar que las necesitas. Todo lo que me has dicho a mí díselo a ellas. Necesitas a tus amigas. 
- Gracias, Chema. Eres un amor. - Liam tosió desde la puerta. Ups. - Tengo que dejarte, ya hablaremos. Un besito. 
- Un besito, pequeña. - Dijo antes de que cerrara la pantalla del ordenador. 

Liam se acercó a mí y se sentó en el sofá a mí lado mientras yo dejaba el ordenador sobre la mesa. 

- Hola amor. - Dije sonriente antes de darle un beso. 
- ¿Con quién hablabas? 
- Con un amigo. 
- Con un amigo que es un amor, ¿no?
- ¿Liam estás celoso? En serio, es solo un amigo. - Bufé. - Necesitaba hablar con él de las chicas.
- Puedes hablar conmigo, ya lo sabes. 
- ¡No cuando el problema sois tú y tus amigos! - Me miró sorprendido y me arrepentí al instante. - Lo siento, no quería decir eso.
- Pues ya lo has dicho. - Se levantó del sofá y se fue. 

Estaba claro, ya era gilipollas oficialmente. 

viernes, 19 de julio de 2013

Capítulo 27 (Maratón 3/3)

*Narra Ari.

Estaba sentada en el enorme columpio que instalaron en el porche cuando era pequeña.
Uno de esos con cojines, como en las películas.

Empecé a balancearme con suavidad mientras observaba la intensidad de las estrellas. Allí arriba. Infinitas sobre el firmamento.
Ahí desde donde, supuestamente, te observaban tus seres queridos cuando ya no estaban contigo. Reí amargamente. ¿De verdad estás observándote todo el día? Eso era una tontería.

Se van. Para siempre. Y te dejan sola. Tan sola como me sentía yo en ese instante.

Se oía cómo hablaban desde dentro, y aunque no les entendía estaba segura de que nadie me echaba de 
menos en ese instante. Me había costado asumirlo, pero ya estaba decidido.

Suspiré.

Será lo mejor. Dejaré de ser un incordio. Dejaré de amargarles y de amargarme.

En ese momento alguien salió de la casa. No quería mirar quién era, no quería saberlo.

- ¿Qué haces aquí? - Me preguntó Liam mientras se sentaba en el columpio a mi lado.
- Quería tomar el aire. - Me limité a decir.
- ¿Qué te pasa, Pitufina?
- Nada...- Mentí.

Me conocía bien. Sabía que no tenía la necesidad de mentirle, pero aun así lo hice.
De pronto algo se iluminó, un fogonazo. Una luz naranja que brilla, se desvanece y vuelve a brillar. Se encendió un cigarrillo.

- ¿Desde cuándo fumas? - Pregunté.
- ¿Y tú? - Señaló con la cabeza hacia mi mano.

Ni siquiera me había dado cuenta de que me lo ofreció. Me encogí de hombros y me lo llevé a los labios. 
Sorprendentemente no tosí al hacerlo.

No me gustaba el aroma,  ni el sabor. Pero era relajante ver cómo se iba consumiendo y como el humo se mezclaba con el aire hasta prácticamente desaparecer. Porque yo me sentía igual. Me estaba consumiendo, pero nadie se daba cuenta.

- Voy a volverme a Doncaster. - Dije sin más.
- ¿Qué?
- He salido de la casa hace dos horas y nadie le ha dado importancia.- Le miré. - Además están todos en plan parejitas, yo sobro.
- No sobras.
- Claro que sí, Liam. Sin mí sois cinco y cinco, está claro que sobro. - Me levanté del columpió y bajé los escalones del porche.
- Ari, no sobras. - Me cogió de la muñeca y me giró. - Para mí sobrarían todos menos tú.
- Pero... - Me besó. Así de repente.
- No te vuelvas a casa - me miró a los ojos -, no me dejes solo.

Capítulo 26 (Maratón 2/3)

*Narra MJ. 

Me quería morir. Verles besándose había sido muy doloroso, pero en cierto modo fue culpa mía. Tenía que haber llamado antes de entrar, pero yo no pensé que...

Bajé las escaleras corriendo. Iba a salir al salón pero estaban Rox y Louis y no estaba de ánimo para aguantar como se besaban.
Fui a abrir la puerta principal y me encontré con María y Harry. ¡Venga hombre!

Di un portazo y suspiré frustrada. Me di media vuelta y me di cuenta, por primera vez, de que detrás de las escaleras había una puerta de cristal que daba al jardín.

No sabía que tuviéramos jardín.

Crucé la puerta y ¿a que no adivináis? Ahí estaban Niall y Alba.

Bufé.

- Jodeeeer... - Estaba empezando a cabrearme. ¿En esta casa eran todo parejitas o qué? Y lo más importante, ¿dónde está Ari cuando se la necesita? Así no me sentiría yo tan sola. - Lo siento chicos... - Me disculpé.
- No te preocupes, nosotros ya nos vamos. - Dijo Niall.
- Eh, ¿estás bien? - Me preguntó Alba. Sí, solo quería estar sola y llorar.
- No te preocupes. - Fingí una sonrisa. Alba me dio un beso en la mejilla y salieron.

Me senté en un rincón, me abracé las piernas y escondí la cabeza en el hueco que había entre ellas.
Quería llorar, pero no quería que nadie me viera. Ni mis... amigas.

Pero no tendría porqué preocuparme. Ellas no iban a venir. Estaban demasiado ocupadas con "su chico".
Ese era el problema. Habíamos dejado de ser uno para ser 11. Y los números impares no dan buena suerte.

«We was unbreakeable
We was like a role model
We was happy together
But now... we don't feel right
Since they appear in our lifes we don't feel right...»

Siempre me ponía a cantar con los ojos cerrados cuando necesitaba serenarme. De pronto algo se movió delante de mí por lo que abrí los ojos.

- L-lo siento... - Dijo Niall. - No quería interrumpirte. Estaba buscando mi móvil, no sé dónde lo he dejado.
- No te preocupes...
- MJ, esa canción... - me miró -, ¿la has escrito tú?
- Sí... es mala, lo sé pero...
- No, no. Está muy bien de veras. - Se sentó a mi lado. - Cantas bien. Tiene que oírte el resto. ¡Será genial!
- No, Dios qué vergüenza.
- ¿Por qué no? - Me miró. - Esta noche voy a prepararle una sorpresa a Alba, por favor, canta conmigo.

Finalmente accedí. Iba a cantar con él después de la cena.

Niall ya los había reunido a todos, y él había bajado su guitarra y comenzó a cantarle Boyfriend de Justin a Alba que lo miraba emocionada.

- Chicos - dijo cuando terminó -, yo ya soy su novio. - Se dieron un casto beso en los labios. - Ahora MJ va a cantar conmigo.

Dijo antes de empezar a tocar los primeros acordes de Warrior.

« This is a story that I've never told
 I gotta get this off my chest to let it go 
I need to take back the light inside you stole 
You're a criminal and you steal like you're a pro

All the pain and the truth I wear like a battle wound 
So ashamed so confused, I was broken and bruised
Now I'm a warrior 
Now I've got thicker skin 
I'm a warrior 
I'm stronger than ive ever been 
And my armor, is made of steel, you cant get in 
I'm a warrior 
And you can never hurt…»

- Basta. - Murmuró Ari. - ¡Basta! - Gritó y la música cedió. - No quiero volver a oir esa canción. No hasta que os deis cuenta de cómo están las cosas. ¿Qué es eso de cantar Warrior, sabiendo que es nuestra canción, cuando estás enfadada con una de nosotras? Cuando el grupo se está separando. ¿Soy yo la única que se da cuenta o qué? ¿Soy yo la única que está harta de esta situación? Era nuestro verano, joder. Y esto ya no tiene sentido.   

Se levantó del sofá y se oyó de fondo cómo cerraba la puerta de la calle.

Lo peor de todo es que tenía razón. Esto ya empezaba a no tener ningún sentido.

Capítulo 25. (Maratón 1/3)

*Narra MJ.

Bajé la pantalla del ordenador algo violentamente. ¿Ya está? ¿No iba a luchar por Zayn, sino que encima iba a conseguir que me odiara por ignorarle de esa manera? No, no iba a permitirlo. 

Zayn y yo habíamos tenido algo corto, pero intenso. Algo que merecía la pena y si de verdad le importaba algo, tenía que ser él quién me dejara claro que ya no quería nada conmigo.

Salí de la habitación y me puse rumbo a la suya. Teníamos que hablar.

Entré sin llamar, es una de mis muchas manías. Una manía que debía cambiar.

Bea y Zayn dejaron de besarse bruscamente y me fulminaron con la mirada. Sobretodo Bea.

- Se llama antes de entrar. - Dijo molesto. - ¿Qué pasa?
- Quiero hablar contigo. - Miré a Bea. - A solas.
- Ella ahora está conmigo - la abrazó por la cintura y la atrajo hacia él. Gruñí internamente -, lo que quieras decirme puedes hacerlo con ella delante.
- Em... - Me aclaré la garganta -, Zayn, venía a pedirte perdón poco cómo te he tratado últimamente, por lo del otro día de en la heladería, por darte tanto mal. - Suspiré. - Y, bueno, quería saber una cosa, pero ya no es necesario. Lo mejor será que me vaya. - Me di la vuelta y abrí la puerta.
- MJ - Me llamó -, ¿y Bea?
- A ella no puedo perdonarle. - No les miré - Lo siento, pero me ha fallado.

*Narra Harry.

No sé porqué me fui, quizás no tenía que haberme ido. Pero me sentó mal que me preguntara solo porque estuviera hablando con Ari. ¡Si ni siquiera me llevaba bien con ella! Aunque tampoco sabía porqué, pero esa era otra historia.

- ¡Harry, espera! - María vi corriendo detrás de mí. - Perdóname, por favor. Yo solo... - La besé. Porque sí, porque me apetecía. Porque antes para evitarlo le hice una ahogadilla, pero en ese momento no pude y la besé.
- Shhh... María, no me gustan los celos, pero sí que te moleste, porque eso significa que yo te gusto. - Volví a besarle. - Y tú a mí me encantas.

jueves, 18 de julio de 2013

Capítulo 24.


*Narra María. 

Cuando llegamos a la playa, Harry tiró su camiseta a la arena y fue corriendo hacia el agua hasta que se tiró como si fuera un crío. Yo le observé en silencio, sonriendo. Viendo como se le marcaban los músculos de la espalda cada vez que daba un par de brazadas. 

No era posible que alguien como Harry fuera real. Demasiada perfección en una sola persona. De pronto Harry me vio observarle y sonrió. 

- ¿Vienes o no? - Gritó. - No me hagas ir a buscarte. 
- ¡No eres capaz! - Le reté. 
- ¿Qué no? - Salió corriendo y me cogió en brazos. Estaba mojado y muy frío, pero en ese momento me daba igual, estaba en sus brazos. 
- No, Harry, bájame. - Aunque no quería que lo hiciera. Me pasaría la vida así. 
- Sus deseos son órdenes, princesa. - Dijo cuando llegamos a la orilla, y me soltó haciendo que me golpeara el trasero con la arena y me mojara entera. Se fue riendo y corriendo hacia una zona algo más profunda. Me levanté y fui tras él.
- ¡Me las pagarás, Styles! - Salte sobre su espalda y me cogió a corderetas. Aprovechó eso a su favor y nos hundió en la agua. - Te odio. - Grité cuando salí de está. 
- No mientas, - Me sujetó por las muñecas. - Me adoras. - Cada vez estábamos más juntos. Notaba su aliento sobre mis labios y a mí me costaba respirar. Y cuando creía que iba a besarme...

Me hizo una última ahogadilla que me hizo tragar agua y toser como nunca había tosido. 

Harry se empezó a reír.

-  No tiene gracia.
- Lo siento. - Dijo aun entre risas. - ¿Estás bien?
- En serio, Harry, no es gracioso. - Le miré mal y me salí del agua. 

Creía que iba a besarme, me sentía estúpida. Quería huir de ahí. 

No quería, pero Harry vino detrás de mí.

- Vamos, María no te enfades. - Me cogió del brazo y me giró para que le mirara. - Era solo una broma...
- No me enfado es que... - Creí que ibas a besarme y me quedé esperando como una idiota.
- ¿Qué...?
- Nada, olvídalo.

Suspiré y me tumbé en la toalla. Harry se sentó en la suya a mi lado. Lo observé un rato, era el momento perfecto para preguntarle lo que llevaba un rato rondándome la cabeza.

- ¿Tienes algo con Ari? - Me miró sorprendido. Quizá había sido muy directa.
- ¿Por qué? - No me contestó. Me incorporé y me senté a su altura.
- Por lo de antes. Hablabais muy animados y como os... Bueno, eso.
- Nos acostamos. - Dijo mirándome a los ojos.- ¿Te molesta?
- ¿Debería?
- Tú sabrás. - Miró hacia otro lado. - Eso es cosa nuestra, pero ella es tu amiga, ¿te ha dicho que estámos saliendo o algo?
- No.
- María, no me gustan los celos. - Se levantó, recogió la toalla y se fue.

miércoles, 17 de julio de 2013

Capítulo 23.

*Narra Alba.

Después de desayunar me salí jardín. Creo que era el único rincón de la casa que nadie había pisado todavía y a mí me encantaba. Era una de las pocas formas que tenía para sentirme en contacto con la naturaleza. Cuando necesitaba pensar, o simplemente estar sola siempre iba al jardín.

Estaba algo mal, no me gustaba que Las Warriors estuvieran así. Estábamos empezando a separarnos.
Era triste, pero era cierto, y lo peor de todo es que era por los chicos. 
Nunca discutíamos por un chico, cada una tiene gustos diferente, pero aparecieron ellos y nuestras vidas cambiaron por completo. Puede sonar exagerado, pero era verdad. Cambiaron no sé si para bien o para mal. Porque, qué era mejor, "encontrar el amor" o perder a una de tus mejores amigas. Una de las pocas personas con las que podías contar siempre. 

No sabía qué era realmente lo que les había pasado a MJ y a Bea, pero estaba segura que algo tenía que ver con Zayn. Pero, ¿qué era eso de ignorarles? 

Suspiré, me senté en plan indio y me puse a romper las hojas secas que había por el suelo. 

¿Cómo habíamos llegado a esto? 

Se suponía que este era nuestro verano. Se suponía que nadie iba a quitarnos el poco tiempo que quedaba. ¿Y qué habíamos conseguido? Separarnos. Rox estaba con Louis, Harry y Maria se traían algo entre manos últimamente, se les veía muy juntos; MJ, Bea y Zayn estaban raros entre ellos. Yo se suponía que estaba con Niall. Se suponía, porque aun no le habíamos puesto nombre a nuestra relación.

Y por otro lado, Ari, que está loca por Liam pero no hace nada por acercarse a él. Cosa que no entiendo, porque ella siempre suele lanzarles indirectas a los tíos que le gustan. 

¿Qué estaba pasando? 

- Sabía que estarías aquí. - Susurró Niall detrás de mí.- ¿Qué te pasa, amor? 
- Echo de menos a mis amigas. - Me miró extrañado. - Las que tú conoces no son mis amigas. Ellas no eran así. 
- No te entiendo... - Yo tampoco lo hacía. 
- No importa. - Fingí una sonrisa. - ¿Querías algo? 
- Quería estar contigo. ¿No puedo? - Fingió ponerse triste. 
- Por supuesto. - Sonrió. Le besé, era tan tierno. 
- Quiero hacer oficial lo nuestro. - Dijo y volvió a besarme. - Esta noche. 

lunes, 15 de julio de 2013

Capítulo 22.

*Narra María.

Harry estaba raro, algo... inquieto, por así decirlo. No sabía porqué pero cada vez me gustaba más estar con él.

Él era el chico perfecto para mí, y me daba miedo emocionarme antes de tiempo. Pero qué querían que hiciera si cada vez que me hablaba me perdía en sus ojos. Si cada vez que sonreía el resto del mundo perdía sentido.
- María - dijo Harry bajando por las escaleras con toalla y bañador -, ¿vienes a nadar conmigo? Tengo calor y no me apetece ir solo. - Sonrió.
- Por supuesto, pero tengo que cambiarme.
- Bueno corre, te espero. - Subí corriendo las escaleras. - ¡Pero no tardes o me iré solo!

Entre apresurada en la habitación donde MJ me observó extrañada, pero es que estaba muy nerviosa. ¡Íbamos a estar solos!

- ¿Y a ti qué te pasa? - Me preguntó mi amiga.
- Voy a ir a la playa con Harry. - Sonreí.
- ¿Te gusta?
- Me encanta.
- Pues no te ilusiones demasiado - dijo seria -, te recuerdo que hace no mucho se tiró a Ari. Es decir, ella le gusta.
- Ari me dijo que Harry ya no está interesado ella.
- No te fíes, María.
- ¿Por estás tan negativa?
- Porque ya no se puede confiar en nadie.

Se puso los auriculares y cogió su ordenador portátil para revisar Twitter, supongo. Yo desde que habíamos llegado apenas lo había utilizado y era raro en mí, pero quería desconectar un poco de todo lo rutinario, y mi cuenta entraba dentro de eso.

Cuando me puse el bikini y me dispuse a bajar las escaleras vi a Ari y a Harry hablando animadamente.

"No te fíes, María".

Pero seguro que no tenía nada de lo que preocuparme. Ellos eran amig.... No, no lo eran. Pero Ari sí era mi amiga, y sabía que Harry gustaba.

Cuando llegué hasta donde ellos estaban dejaron de hablar de hablar repentinamente y me miraron. No me gustó eso. ¿Por qué dejaron de hablar? "María, te estás emparanoiando" me decía a mí misma, pero lo que me había dicho MJ no ayudaba demasiado.

- ¿Vamos? - Preguntó sonriente. Asentí.
- Pasadlo bien, chicos. - Dijo Ari. - Yo tengo que intentar arreglar algo.

domingo, 14 de julio de 2013

Capítulo 21

*Narra Rox

¿Su novia? ¿Ahora que le había dicho todo lo que sentía? ¿Ahora que sabía porque no quería acostarme con él? Sí, claro.

- No. - Dije sin más. - Y ahora vete. Y no te olvides de cerrar la puerta después de salir. - Me senté en la cama.
- ¿Pero por qué no? ¿No es eso lo que me acabas de decir? ¿No era eso lo que querías?
- Precisamente por eso. - Le miré. - Lo quería yo, no tú. Solo lo has dicho para ver si caía en tu cama. 
- ¡Estás obsesionada con la puta cama! - Gritó. - No todo en la vida es sexo, lo has dicho tú misma. - Apretó los puños y suspiró. - Me equivoqué, lo sé. No debí hablarte así y lo siento, pero por favor déjame demostrarte que no soy como crees. - Se puso de cuclillas, a mi altura y me cogió las manos. - Rox, me gustas y quiero pasar contigo el verano. Quiero poder besarte y abrazarte cuando me apetezca, quiero hacerte sonreír. - Le miré, no sabía que decir. - Prometo no volver a intentar nada. 
- Louis yo... - Me besó. 
- ¿Sí? - Puso cara de cachorrito.
- Te odio. - Le di un cojinazo y me tiré a sus brazos. 

¿Cómo podía enfadarme con él? Era adorable, era un amor. Y gustaba, me gustaba mucho. Demasiado. Y eso empezaba a preocuparme.

*Narra Bea.

MJ no podía ser más infantil. ¿Se había negado a pasarme los cereales? Era la mayor tontería que podía haber visto. 

No fui yo la que enfadó a Zayn, no fui yo la que lo dejé con él. Además MJ no era de relaciones serias, y menos en verano. Y yo no había hecho nada malo, Zayn estaba soltero y realmente no habíamos hecho nada por lo que MJ pudiera estar enfadada.

- ¿Puedo hablar contigo? - Preguntó Zayn cuando nos quedamos solos en la cocina.
- Claro. 
- Pero aquí no. Ven. - Me cogió de la mano y me llevó a su dormitorio. - No quiero que puedan interrumpirnos. 
- ¿Que... pasa? - Me había dado algo de miedo eso.
- He estado pensando... 
- ¿En...? - Me besó. Me quedé tan impactada que no supe seguirle el beso. Me miró apenado. 
- ¿Llego tarde? - Preguntó dando un paso atrás. 
- Por supuesto que no. - Le pasé los brazos por los hombros y le besé como hacía tiempo quería hacerlo. 

sábado, 13 de julio de 2013

Capítulo 20

*Narra Rox.

Seguía llorando. Había sido una estúpida. Había creído que Louis me queria. Y lo hacía, me quería. En su cama. Me había hecho ilusiones. En algún momento había llegado a pensar que lo nuestro era real.

De pronto sentí unos golpes en la puerta.

- Seas quien seas déjame en paz. - Grité. - No quiero hablar con nadie. - La puerta se abrió y Louis entro. - ¿No me has oído? - Me quité las lágrimas de las mejillas. - He dicho que no quiero hablar con nadie y menos contigo.
- Rox, no me montes ningún numerito. - Dijo frío. - ¿Ya le has ido con el cuento a mi hermana?
- ¿Cuento? - No podía creer lo que acababa de oir. - ¿Sabes lo que pasa? Que dormimos juntas. Si ayer no hubiera entrado llorando no se habría enterado de nada, pero alguien me hizo llorar.
- ¿Sabes lo que pasa? Que a mí alguien me dejó con las ganas. - ¿Cómo podía ser tan...? Gilipollas. Sí, esa era la palabra.
- No entiendes nada. - Me di la vuelta. - Vete.
- No sin antes hablar.
- Ya está todo dicho, Louis. - No podía mirarle. Me negaba a llorar más. - Ayer te calente y me fui sin más, porque a mí no me afecta nada. ¿Es eso lo que quieres pensar? Pues adelante.
- ¿Me dejas hablar? - Me callé. - ¿Por qué te fuiste? Me dijiste que eras virgen, te lo compense, intenté ir despacio...
- No todo en la vida es sexo, Louis.
- Pero al principio querías, te gustó lo que te hacía. ¿Por qué me paraste?
- Lo dijiste tú, estoy esperando al chico correcto. - Una lágrima bajó por mi mejilla. - Y ayer me demostraste que no eres tú.
- Ayer me enfadé, Rox. Pero yo...
- Tú solo me quieres en tu cama. - Le miré. - ¿Cómo vas a ser el chico correcto si ni siquiera sé qué sientes por mí? Si ni siquiera sé qué coño somos.
- ¿Crees que no te quiero? ¿Crees que estaría aquí si no te quisiera, si no me importaras?
- No lo sé, ¿qué se supone que estás haciendo aquí?
- Rox... - Se sonrojó. - ¿Quieres ser mi novia?

*Narra Harry.

María estaba muy pero que muy bien. Además era dulce, amable y muy agradable. No era como las tías con las que solía salir y eso la hacía especial.

Quizás había llegado el momento de... enamorarse.

¿Qué dices Harry? Tú no te enamoras.

Pero con María quería hacer las cosas bien. Despacio.

Ari me cogió del brazo y nos metió en mi habitación. La cogí por la cintura y la acerqué a mí.

- ¿Estás juguetona, mocosa? - Me dio un empujón alejándome de ella.
- ¿Qué haces? Quita.
- Has venido tú. - Me excusé.
- Sí, pero he venido a hablar.
- ¿Hablar?
- Sí, hablar. ¿Qué pasa, nunca has hecho eso con una chica?
- No en mi habitación. - Rodó los ojos. Reí. - Era broma. Pero llevas desde la fiesta ignorándome, por eso me extrañaba.
- Eso no es del todo cierto.
- Ay no. - Dramaticé. - No me digas que te has enamorado de mí. - Sonreí.
- Más quisieras, Styles. - Me encantaba hacerle rabiar. - No vengo a hablar de mí, vengo a hablar de María. ¿Te gusta?
- Y a ti qué más te da, eso es cosa mía.
- Contéstame. - Gruñó.
- No tengo porqué hacerlo. - Me crucé de brazos.
- Escúchame, Harold - me apuntó con el dedo -, María es muy sensible, y se enamora con facilidad. Como le hagas daño intencionadamente o no te juro que te mato. - Tragué saliva, he de decir que a veces me daba miedo.
- No te preocupes, Ari. - Dije. - Ella sí me gusta.

viernes, 12 de julio de 2013

Capítulo 19

*Narra Ari

De pronto Rox apareció llorando. Me sobresalté con el portazo.

- Lo siento - sollozó -, no quería asustarte.
- Eh, ¿por qué lloras? - Me levanté y la abracé. - ¿Qué ha pasado?
- Nada. - Se quitó las lágrimas de los ojos. - Ese es el problema. - Se metió en la cama.
- Pero...
- Vamos a dormir. - Fingió una sonrisa. - Mañana será otro día.

¿Pero cómo iba olvidar que una de mis mejores amigas había entrado llorando, y más siendo consciente que había sido por el idiota de mi hermano.

Me costó conciliar el sueño. Pero Rox tenía razón.

- Sí, mañana será otro día.

Al día siguiente cuando desperté Rox aun seguía en la cama. Llevaba un rato despierta, y supuse que no tenía intención de salir de la cama. Así que le di un beso, me dedicó una sonrisa y bajé a la cocina.

Allí estaban todos, solo faltábamos nosotras.

- ¿Dónde está, Rox?
- No quería desayunar, no se encontraba bien. - No le dieron mayor importancia y siguieron con sus conversaciones. Me senté junto a mi hermano.
- ¿Qué le has hecho? - Susurré.
- Nada. - Murmuró algo frío. - No me dejó. - Se llevó el tazón a los labios y se terminó el desayuno. Dejó las cosas en el fregadero y salió de la cocina.
- ¿Y a este qué mosca le ha picado? - Preguntó Liam.
- No lo sé. - Bufé.
- MJ, ¿me pasas los cereales? - Preguntó Bea. Pero esta la ignoró. - ¿MJ? - Nos detuvimos a observarlas. MJ jugaba con su desayuno fingiendo no haber oído nada.
- MJ, ¿puedes pasarle los cereales a Bea? - Esta vez fue Zayn, pero también le ignoró.
- MJ. - La llamó Alba. Ahora si reaccionó. - ¿No has escuchado?
- ¿Me habías llamado? - Preguntó indiferente.
- Yo no, ellos sí.
- ¿Ellos?
- Bea y Zayn.
- Ah, ellos. - Puso mala cara. Se bebió el zumo de un trago y también se fue.
- ¿Y a ella qué le pasa? - Preguntó María.

Nadie contestó. Solo tres personas lo sabían y solo ellos podían arreglarlo.

Me dediqué a observar la mesa. Por un lado Alba y Niall que se veían muy agusto el uno con el otro. Me pregunto si estaban saliendo o algo por el estilo...
Por otro lado Bea y Zayn estaban incómodos. Por otro María y Harry hablaban tranquilamente. Estaba feliz por ella. Sabía que le gustaba, pero me daba miedo que Harry le hiciera daño. Hablaría con él.

Y por último, Liam. Mi Liam.
Me veía incapaz de acercarme a él, y ni siquiera sabía porqué. Yo siempre había sido como una hermana pequeña para él y sabía que eso no iba a cambiar.

jueves, 11 de julio de 2013

Capítulo 18.

*Narra Rox

Era increíble cómo conseguía hacerme perder la noción del tiempo. Cómo conseguía sacarme sonrisas con cada palabra que decía. ¿Me estaba enamorando? Yo sabía que Louis me gustaba, pero ¿tanto? Quizás estaba yendo todo demasiado deprisa. Quizás me estaba ilusionando demasiado. 
Me senté en uno de los troncos que colocamos la noche de la fiesta en la playa y pronto noté como alguien cubría mis ojos con sus manos. 

- Hola. - Murmuré.
- ¿Qué haces tan solita?
- Nada - me quité sus manos de mis ojos y me giré para mirarle -, solo pensaba.
- ¿En qué?
- En ti - acepté -, en mí. En esto... - suspiré -, es increíble.
- ¿El picnic que he preparado para nosotros? Lo sé. - Sonrió y sacó un montón de comida de una bolsa.
- ¿Y esto? - Reí.
- Quería estar a solas contigo. - Se sonrojó. - Además, prometí compensarte. - Se sentó sobre la arena.

Era tarde, el sol ya casi se estaba escondiendo por el oeste. Me levanté, y me lancé sobre él haciendo que ambos acabáramos tumbados sobre la arena. 

- Gracias, gracias, gracias. - Repetí una y otra vez. - Eres genial.
- Por ti lo que sea - Sonrió -. Te quiero, Rosita. - Fruncí el ceño y rió.
- Y yo a ti, Tommo.

Empezamos a comer y de pronto, de la nada, apareció MJ. Todo era muy perfecto. 

- Hola chicos. - Bufó y se sentó en el tronco donde yo estaba al principio.
- Hola, MJ. - Sonreí. - ¿Qué haces aquí? - ¿Y por qué eres tan oportuna?
- Bea está intentando ligar con Zayn. - Dijo. - Iba a volver con él, a pedirle perdón, y se ha metido en medio. ¿Os lo podéis creer?
- No sé a quién me recuerda... - Dijo Louis entre dientes. Le di con el codo.
- Es muy puta.
- MJ, es nuestra amiga.
- Mía ya no. - Dijo. Se levantó, se sacudió la arena y se fue. 

Louis y yo nos miramos extrañados, ¿qué había sido eso? Me encogí de hombros y seguimos con nuestra maravillosa velada. 

*Narra Louis.

Todo estaba saliendo perfecto. Acabamos en mi habitación. La temperatura aumentó.
Le quité la camiseta y empecé a besarle el cuello, las clavículas, el escote.
Me deshice de sus pantalones y...

- Para... - Susurró. - Por favor. - Sollozó.
- ¿Rox? - La miré. - Ey, no llores. ¿Te he echo daño? - Negó con la cabeza. - Entonces relájate. - Volví a besarle bajando por su ombligo.
- Louis para, no quiero.
- ¿Cómo que no?
- No tengo ganas. - Se levantó.
- No puedes dejarme así.
- No puedo hacerlo, ¿no lo entiendes?
- No, no lo entiendo. - Grité. - ¿A qué esperas? Tienes 19 años Rox, por el amor de Dios. ¿Y aun sigues esperando al "chico correcto"? - Hice las comillas con los dedos. Se sobresaltó y me miró dolida.
- Sí - cogió su ropa y se puso la camiseta -, y está claro que ese no eres tú. - Y se fue dando un portazo y dejándome con ganas de más.

miércoles, 10 de julio de 2013

Capítulo 17.

*Narra MJ.

Lo había oído todo desde el pasillo. Él no era capaz de confiar en mí porque creía que me iba a aprovechar. Y todo simplemente porque había hablado con otro tío. Era un poco paranoico.

Cuando Zayn salió del salón hice todo lo posible para que no me viera y entré a hablar con Bea.

- Te dije que no te acercaras a mi hombre. - Grité. - Creí que eras mi amiga. - La cogí de los pelos. No sé cómo, ni porqué. Pero algo me llevó a hacerlo.

Pronto entró alguien a separarnos. Ni siquiera me fijé en quién era. Pero me dio igual. Yo no quería perder a Zayn y menos así.

- Zayn me gusta de verdad, joder. - Gritó cuando Louis y Harry nos separaron. En ese momento entró Zayn y vio la escena.
- ¿Qué ha pasado? - Preguntó confuso.
- Todo esto es culpa tuya. - Le miré y me fui de la casa. Hacia la playa. Supuse que ese sería un buen lugar donde estar sola. Pero me equivoqué.  Alguien más estaba ahí.

*Narra Zayn.

¿Había oído bien? ¿Había dicho que yo le gustaba...? ¿De verdad? ¿Y era culpa mía? ¿Y yo qué había hecho? 
Me acerqué lentamente a Bea, estaba roja. Temblaba. Lloraba. La abracé. 

- Shhh... Tranquila. - Susurré. - ¿Lo que has dicho... era.. era... - me miró -, era verdad? - Asintió. Le quité las lágrimas y le di un beso en la mejilla. - No llores, ¿vale?
- Zayn yo... - Apartó la mirada. - Soy una idiota. No sé porqué te he besado antes... - Los chicos captaron mi indirecta y se fueron. Nos quedamos solos. - Es que yo pensé que... - Suspiró. - Olvídalo.
- No, dime.
- Habías confiado en mí..., pensaba que significaba algo, pero lo he mal interpretado todo.
- Shh... - Le cogí la cara por la barbilla y le besé. - No eres idiota, ¿vale? El idiota soy yo. - ¿Qué estaba haciendo? - Pero no quiero darte ilusiones..., de momento. Lo que ha pasado con MJ ha ido todo muy deprisa. - 

Miró al suelo. Volví a levantarle la cara. - Pero el verano es muy largo. Dame tiempo. - Volví a besarle. 
Quién sabe, quizás sí era Bea la persona que estaba esperando. La persona que no me haría daño. No perdía nada por intentarlo, ¿no?

Capítulo 16

*Narra Bea.

Oí algún que otro grito y vi como cada uno iba por un camino diferente. Zayn directo al salón y MJ a su habitación.

- ¿Qué ha pasado? - Dije entrando en esta.
- ¿Tú te crees que el gilipollas me ha llamado calientapollas? - Dijo resentida. - Es un... es un... ¡Arg! Le odio.
- ¿Entonces? ¿Zayn está libre? - Seguro que se me iluminaron los ojos.
- Ni se te ocurra. - Me amenazó.
- Él te odia, y tú le odias, no es culpa mía.
- Pero es mi nov... - Se arrepintió. - ¡Estaba conmigo!
- Estaba. - Repetí. - A mí me gusta desde el principio - admití - y tú te metiste en medio. ¿Crees que no voy a aprovecharlo ahora? Lo siento MJ, pero me fijé en él primero.
- Eso no lo sabes.
- Ya te lo has tirado, ¿qué más te da? Tú no eres de relaciones.
- Como intentes algo con mi hombre, dejaré de hablarte para siempre.

La ignoré, sabía que no sería para tanto. Nunca le había gustado tanto un tío para que dejara de hablarme, pero antes de nada me aseguraría de que su situación no podía arreglarse.

- Zayn, ¿estás bien? - Le pregunté al verle en el salón mirando fijamente el televisor apagado.
- ¿No te ha ido tu amiga con el cuento? - Me miró mal.
- MJ y yo no estamos pasando por nuestro mejor momento...
- Estaba tonteando con todos y yo no estoy para tonterías, eso es todo.
- Zayn..., algo más ha tenido que pasar.
- Bea yo... No he tenido un gran pasado. - Zayn era de esas personas a las que había que sacarle las palabras con alicates, eso estaba claro.
- Puedes contar conmigo... - Dije con la esperanza de que me dijera algo más.
- Me hicieron daño. Me traicionaron. Me engañaron. Me abrí demasiado y se aprovecharon de mí, desde entonces no he vuelto a hacerlo.
- Te has creado un caparazón... - Dije por él.
- Y no quiero que nadie lo traspase. - Me miró. - Y cuando conocí a MJ, pensé que podía dejar que ella lo hiciera..., que podía intentarlo. Pero me equivoqué, como siempre. No se puede confiar en nadie. Solo se acercan a mí para aparentar y estoy harto. - Suspiró. - Quiero alguien que me quiera por mí, y no por ser una cara bonita. - No se que me llevó a hacerlo pero le besé. Como siempre había deseado hacer.

Cuando me aparté me miró confuso.

- ¿Qué coño haces?
- Lo siento... yo... - Miré al suelo.
- No deberías haberlo hecho. ¿Tú también quieres aprovecharte de mí? - Me miró mal y se fue.

La había cagado. Otra vez.