*Narra Bea.
Oí algún que otro grito y vi como cada uno iba por un camino diferente. Zayn directo al salón y MJ a su habitación.
- ¿Qué ha pasado? - Dije entrando en esta.
- ¿Tú te crees que el gilipollas me ha llamado calientapollas? - Dijo resentida. - Es un... es un... ¡Arg! Le odio.
- ¿Entonces? ¿Zayn está libre? - Seguro que se me iluminaron los ojos.
- Ni se te ocurra. - Me amenazó.
- Él te odia, y tú le odias, no es culpa mía.
- Pero es mi nov... - Se arrepintió. - ¡Estaba conmigo!
- Estaba. - Repetí. - A mí me gusta desde el principio - admití - y tú te metiste en medio. ¿Crees que no voy a aprovecharlo ahora? Lo siento MJ, pero me fijé en él primero.
- Eso no lo sabes.
- Ya te lo has tirado, ¿qué más te da? Tú no eres de relaciones.
- Como intentes algo con mi hombre, dejaré de hablarte para siempre.
La ignoré, sabía que no sería para tanto. Nunca le había gustado tanto un tío para que dejara de hablarme, pero antes de nada me aseguraría de que su situación no podía arreglarse.
- Zayn, ¿estás bien? - Le pregunté al verle en el salón mirando fijamente el televisor apagado.
- ¿No te ha ido tu amiga con el cuento? - Me miró mal.
- MJ y yo no estamos pasando por nuestro mejor momento...
- Estaba tonteando con todos y yo no estoy para tonterías, eso es todo.
- Zayn..., algo más ha tenido que pasar.
- Bea yo... No he tenido un gran pasado. - Zayn era de esas personas a las que había que sacarle las palabras con alicates, eso estaba claro.
- Puedes contar conmigo... - Dije con la esperanza de que me dijera algo más.
- Me hicieron daño. Me traicionaron. Me engañaron. Me abrí demasiado y se aprovecharon de mí, desde entonces no he vuelto a hacerlo.
- Te has creado un caparazón... - Dije por él.
- Y no quiero que nadie lo traspase. - Me miró. - Y cuando conocí a MJ, pensé que podía dejar que ella lo hiciera..., que podía intentarlo. Pero me equivoqué, como siempre. No se puede confiar en nadie. Solo se acercan a mí para aparentar y estoy harto. - Suspiró. - Quiero alguien que me quiera por mí, y no por ser una cara bonita. - No se que me llevó a hacerlo pero le besé. Como siempre había deseado hacer.
Cuando me aparté me miró confuso.
- ¿Qué coño haces?
- Lo siento... yo... - Miré al suelo.
- No deberías haberlo hecho. ¿Tú también quieres aprovecharte de mí? - Me miró mal y se fue.
La había cagado. Otra vez.
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