*Narra Ari.
Y ahí nos teníais. Todas asomadas a la ventana viendo como Rox y Louis se daban el lote. Momento incómodo por mi parte, porque Lou seguía siendo mi hermano, pero muy bonito al fin y al cabo.
Podía imaginarme a Rox cantando internamente.
- Qué bonito. - Dijo María entrando en la cocina.
- Buenos días, María. - Dije sonriente. Ella pasó de largo y saludó al resto.
- Hola chicas.
- Em... vale... - Me encogí de hombros y me fui de la cocina. ¿Qué mosca le había picado?
Entré en el salón y me senté en el sofá.
Me estaba quedando dormida cuando sentí cómo me masajeaban el cuello.
- Que tensa estás, pitufa. - Dijo Liam sonriendo. - ¿Estás bien?
- Estoy... - Admití.
- ¿Y eso?
- Mi amiga, María está rara conmigo... y no sé qué le pasa.
- ¿Por qué crees eso?
- Porque ha pasado de mí esta mañana...
- Igual se ha desperdado con el pie izquierdo...- Me pellizcó la rodilla. - ¿Y Harry?
- ¿Y Harry qué?
- Que qué pasa con Harry... - Me dio un codazo. - ¿Te gusta?
- No.
- Ayer no nos pareció eso...
- Harry no es mi tipo. - "¡Me gustas tú, Liam!" Grité internamente. - Además nos odiamos.
- No creo... Harry les gusta a todas.
- A mí me gusta otro. - Tú. - Pero es complicado...
- ¿Por qué?
- Porque él no me ve como soy...
- ¿Qué quieres decir? - Me estaba metiendo en un jardín.
- Olvídalo. - Sonreí.
Pronto bajaron el resto de los chicos bastante contentos.
- Esta noche fiesta.
*Narra Harry.
Fiesta en la playa. ¿Por qué no? Podríamos hacer unas hogueras y preparar allí la cena. Música y alcohol. ¿Qué más se podía pedir?
A todos les pareció bien la idea de hacerla en la playa, además así no nos arriesgábamos a romper nada. Louis y Niall fueron a comprar las bebidas, Liam, Zayn y yo la comida. Y las chicas se quedaron en casa pensando qué iban a ponerse.
Rodé los ojos.
- Es solo una fiesta en la playa. Conque llevéis un bikini, un pantalón corto y una camiseta encima, sobra.
- Tú calla, que no entiendes. - Dijo Ari.
Mujeres.
Cuando llegamos de prepararlo todo las chicas aun no habían terminado de decidirse. Incluso se oyeron algún que otro grito.
- Es que no sé qué coño te he hecho, María.
- Nada, Ari. Tú nunca haces nada.
- ¿Pero qué coño...?
- Olvídalo. - María salió de la habitación y se cruzó conmigo por el pasillo. Me dio un empujón y pasó de largo. Uh.
- ¿Estáis listas, chicas?- Me daba miedo hacer una pregunta. Todas llevaban pantalones cortos vaqueros y una camiseta de tirantes. ¿Y para eso tanto lío?
- Vamos. - Dijo Ari de mal humor y el resto la siguió. ¿Qué había pasado? Me encogí y las seguí hasta abajo de las escaleras.
Dos horas más tarde ya habíamos terminado de cenar. Ya estaban todas las chicas bailando y bastante perjudicadas. Yo reí al ver la imagen de MJ besando desesperadamente a Zayn y apunto de arrancarle la camisa roja de cuadros que este llevaba. Madre mía.
En otra parte Niall y Alba charlaban tranquilamente. Louis y Rox estaban... raros. Porque nadie sabía si eran novios o no.
Las chicas bailaban animadamente cerca de las bebidas. Yo me acerqué a por un cubata y Ari me abrazó por la espalda y empezó a darme besos en el cuello.
- ¿Qué haces?
- Besarte. - Noté como sonrió. - Desearte.
- Vas borracha. - Me solté.
- Un poquito. - Rió. - Pero da igual. - Me terminé el cubata y me senté en uno de los troncos que habíamos puesto alrededor de la hoguera. Ari se sentó encima mío. Tras la camiseta blanca se traspasaba el bikini negro que llevaba puesto. Me relamí.
- No da igual.
- ¿No me deseas? - Preguntó pasándome los brazos por los hombros. Sonrió y se mordió el labio. Uf.
- Sí, Ari, pero no borracha.
- No estoy tan borracha. - Dijo seria. - Sé lo que hago. Sé lo que quiero. Y te quiero a ti. - Se pegó más a mí.
- Ari... - Se levantó y me miró seria. - Te dije que vendrías rogándome... pero así no, joder.
- Harry. En 5 minutos en tu cama. Si no vienes olvídate de mí para siempre. - Se dio media vuelta y pude comprobar que esos pantalones eran demasiado cortos. Tragué saliva.
- Tío, va borracha. - Dijo Liam detrás de mí, quien al parecer lo vio todo.
- No va tan borracha... - Repetí lo que me dijo.
Liam me echó una de sus miradas de "tú sabrás lo que haces". Si iba me arrepentiría, pero si no iba también. Suspiré.
- ¡Joder!
No hay comentarios:
Publicar un comentario