*Narra Ari.
Seguimos charlando hasta que pasada una media hora o así, Rox y mi hermano se dignaron a bajar de su arrebato de pasión mañareno... (Me dan arcadas solo de pensarlo, ew)
- ¿Se ha muerto alguien? - Dijo Louis sonriente al ver que todos aun seguíamos todos ahí y nos quedamos en silencio al ver cómo bajaron.
- Qué contento bajas, tío. - Comentó Zayn.
- Descargado. - Murmuró Niall. Todos rieron. Vale, ahora si que iban a darme arcadas.
- ¡Chicos! - Gritamos todas a la vez. Rox parecía un tomate. Normal, yo en su lugar les hubiera pegado. Ella solo se intentó esconder detrás de Louis.
- Lo siento. - Fueron diciendo cada uno de ellos.
- Os mataré... - Dijo Louis cogiendo a Rox de la mano. - Dejadnos un hueco. - Casi tiró a Zayn del sofá para que ellos pudieran sentarse. Ahogué una risita.
- Por cierto - Dijo Liam -, anoche antes de irnos y de que Niall y Alba se quedaran…
- Basta de ese tipo de comentarios por favor. - Interrumpió Alba.
- No iba a hacer ningún comentario. - Dijo y miró a Rox como disculpándose. Esta solo asintió. - Como iba diciendo, ayer los chicos y yo decidimos que hace tiempo que no tenéis una tarde para vosotras. Hoy es el día. - Me guiñó el ojo.
«Gracias Liam».
- Brad y yo íbamos a ir al cine hoy... - Todas la miramos. «Por favor, MJ».
- Podemos ir mañana, cielo. - Le sonrió. «Gracias», me pareció leer en sus labios cuando le miró. Por fin volveríamos a estar juntas.
- Venga, no perdáis el tiempo. - Dijo Liam. - Nosotros vamos a jugar a la play, ¿no chicos?
- ¡Claro! - Dijeron todos.
- Brad, ¿te quieres quedar? - Le preguntó Harry. Todos nos quedamos algo extrañados. Hasta hacía un instante hubiera jurado que no le entusiasmaba su presencia en esa casa. Pero de repente cambió de actitud.
Cuando estuvimos todas preparadas nos despedimos de los chicos y yo abracé a Liam como si fuera la última vez que fuera a verle.
- No sé cómo darte las gracias.
- Yo sí - Sonrió. - Reconcíliate con tus amigas. - Me besó y salí hacia el coche, donde estaban todas esperándome.
Me senté en el asiento y empecé el camino hacia la ciudad. Rox se encargó de poner la música durante el camino. La primera canción en sonar fue, como menos podía esperar, Warrior de Demi. Miré a Rox y esta me sonrió.
Estaba claro que sería un buen día.
Todas empezaron a cantar la canción. Nuestra canción. Era como volver un par de meses atrás. Como la última vez que fuimos al centro comercial de Doncaster. Juntas, como siempre.
Cuando terminamos de comernos las hamburguesas del burguer estallamos en carcajadas cuando Bea se puso bizca mientras sostenía una patata con los labios.
- Eres idiota. - Rió MJ.
- Pero me quieres.
- No sabes cuánto.
- ¿Y de verdad hemos estado apunto de perder esto? - Era momento de ponerse seria.
- Lo sé, y lo siento. - Dijo MJ. - Me porté como una imbécil con Bea. - Miró hacia sus patatas. - Y de verdad que me arrepiento.
- Chicas, os he echado muchísimo de menos. - Dijo Alba.
- Yo también. - Dijo María.
- No sé qué sería de mí sin Las Warriors. - Dijo Rox.
- Sois muy importantes para mí. - Esta vez fue Bea la que habló.
- Somos como hermanas, joder. - Dijo MJ. - Sabéis que nuestro vínculo es irrompible.
- Ha estado apunto de romperse... - Era triste, pero era real.
- Pero no lo ha hecho. - Me miró MJ. - Ari, no podíamos permitir eso.
- Tarde o temprano tendríamos que reconciliarnos. - Dijo Bea.
- No volveremos a pelear así. - Dije. - ¿Queda claro? - Todas sonreímos y pusimos las manos en el centro de la mesa.
- Promesa de Warriors.
No hay comentarios:
Publicar un comentario