miércoles, 3 de julio de 2013

Capítulo 9.

*Narra Ari.

Me estaba besando. ¡Otra vez! Y yo le estaba besando a él... Y arg, no podía negar que besara bien. Es más, besaba muy bien, pero no. Yo no le aguanto. Él no me aguanta. Es un idiota. Y yo no iba a ser una de sus...

¿Por qué no estábamos moviendo? 

Habíamos acabado en su habitación. ¿Ari, qué haces? Para. 

- No. - Le aparté de mí. - ¿Qué coño haces Harry? 
- Besarte. - Se acercó a mí. - Desearte. 
- Te odio.
- Y yo a ti. - Sonrió. - Pero me pones. 
- Pues tu a mí no. 
- Ya claro. - Me acorraló contra la pared y puso un brazo a cada lado de mi cabeza. 
- Te lo aseguro. - Dije y pasé por debajo de uno de estos para llegar a la puerta. 
- Mocosa. - Me cogió del brazo. - Acabarás en mi cama. Y vendrás tú a pedirlo. - Me soltó. 
- Claro que sí Harry, claro que sí.

Me ponía. Mucho. Pero mi odio hacia él era mil veces mayor. Además había oído muchas cosas y no tenía muy buena fama con las mujeres que digamos.

Y a mí en ese momento solo me importaba que mis amigas se arreglasen para pasar el verano que habíamos soñado. Aunque también hay que admitir que lo que hizo Bea no se hace... Las amigas son mucho más importantes que un simple tío. Por muy hermano mío que fuera. 

*Narra Bea.

Apenas había dormido la noche anterior.

No había pensado que llegara a molestarle tanto a Rox. Me sentía una mala amiga. Pero joder, era un juego y yo... Tenía que haber pensado las consecuencias.

Bajé a la cocina y me senté en la mesa yo sola con mi zumo de naranja.

Pronto MJ también bajó a desayunar.

- Tienes mala cara. - Dijo al entrar a la cocina.
- Ya ves, no he dormido nada.
- ¿Qué te pasa? - La miré.
- Me siento la peor amiga del mundo...
- Rox también exageró... - Era cierto, pero aun así... - Era solo un juego.
- Lo sé..., pero Louis le gusta desde siempre y yo siempre estoy tonteando con él.
- Buenos días. - Dijo Ari, que bajó junto a Rox.
- Hola. - Dijo sin mirarme.
- Rox..., perdona... - Seguía sin mirarme. - Lo siento de verdad... No pensé que llegaría a molestarte tanto. Solo era un juego.
- Lo sé, Bea.- Me miró y sonrió débilmente. - No te preocupes. Pero entiende que me molestara. Por un momento llegué a pensar que Louis y yo... Pero soy invisible para él. - Miró al suelo.
- Mi hermano es idiota, te lo dije ayer.
- No. La idiota soy yo. - Se tomó el café de un trago y salió de la casa ella sola.
- Joder. - Bufó Ari.
- Lo arreglaré. Se lo debo. - Tenía que hablar con Louis.

No hay comentarios:

Publicar un comentario