miércoles, 31 de julio de 2013

Capítulo 36


*Narra María.

Después de que Zayn y Bea subieran al dormitorio, Harry me cogió de la mano y me dijo que le apetecía dar un paseo. Dijo que de noche sería más íntimo y relajante.

Caminamos sin rumbo fijo practicamente 20 minutos. No sé qué pretendía con ello.

Hablamos de todo y de nada al mismo tiempo. La sensación de comodidad con Harry era cada vez mayor a pesar de que seguía estando algo raro y distante.

Llegamos a un claro entre los árboles donde había un bungaló de madera.

Miré extrañada a Harry. ¿Qué se supone que estaba pasando? Este solo sonrió y abrió la puerta.

El interior estaba decorado como cualquier casa de campo/montaña a pesar de estar a unos 30 km de la playa.

- Pasa. - Murmuró con voz ronca.

Yo simplemente obedecí.
No sabía mi que hacer, ni que decir.

La entrada principal daba directamente a un salon con un enorme sofá en medio.

- Ven, siéntate. - Me cogió de la mano y nos sentó en el gran sofá de piel negro.
- Harry, ¿qué...?
- Shh... - Me interrumpió. - Voy a contarte una historia. - Simplemente asentí. - Te preguntarás qué estamos haciendo aquí. Bien. - Dijo sin más. - Hace tres años que Louis y yo venimos de vacaciones aquí. Y cierto día (no recuerdo el día exacto) encontramos este lugar un tanto abandonado, a pesar de que está en muy buen estado. Creemos que estaba para los excursionistas, pero nadie suele venir por aquí. - ¿Qué coño me estaba contando? - El caso es que nos vino de maravilla. La casa de Louis es muy grande, pero a las tías no les gusta compartirla con otra pareja. Así que yo las traería aquí y Louis a su casa.
- ¿¡Me has traído a un picadero!? - Grité.
- Déjame acabar. - Me miró serio. - Louis no lo sabe. No quería que lo supiera, pero nadie más ha pisado este bungaló. No quería traer a veinte tías diferentes, a un sitio al que me vengo cuando necesito estar solo.
- No entiendo nada... - Admití. - Harry, estás muy raro desde esta mañana y...
- Me he dado cuenta de algo. - Me interrumpió y me miró a los ojos. - María, estoy enamorado de ti.

No dije nada, simplemente me dediqué a observar las facciones perfectas de su cara, y sus mejillas ligeramente sonrojadas. A pesar de todo sabía que le había costado mucho decirlo.

- Yo...
- Espera. - Me interrumpió. - No sé qué imagen tienes de mí exactamente, porque cuando me conociste yo iba detrás de Ari hasta conseguir lo que quería, pero contigo no será así.
- Lo sé.
- Y respecto a lo que has dicho antes, sé que he estado algo raro, pero es porque me he dado cuenta de que te necesito. De que nadie más me hace sentir como tú, de que tus besos son únicos...
- ¿Cómo te has dado cuenta?
- Eso no importa ahora... - Se levantó del sofá y me tendió la mano. - Ven, quiero estrenar la cama contigo.- Dijo con cierta picardía.

Le seguí hasta la habitación animada. Aunque no era la primera vez que nos acostábamos estaba especialmente nerviosa por lo que acababa de decir.

No había nada mejor que sentir a Harry dentro de mí. El momento en el que nos volvíamos uno y el resto del mundo dejaba de existir.
- Prométeme que será nuestro pequeño secreto. - Susurró contra mi cuello mientras me abrazaba por la espalda.
- ¿El qué?
- Nuestro bungaló. Nuestro verano. Nuestro, cada verano.
- Te lo prometo.

1 comentario: