*Narra Sophie.
Esa noche no necesité estar pendiente del móvil para que me diera las buenas noches. Esa noche estaba conmigo. Abrazándome, en su cama, el mismo sitio en el que tantas noches había dormido.
- Te quiero, Trouble.
- Y yo a ti, Hazz. - Le besé. - Siento ser un trouble de verdad muchas veces.
- Ey, eres mi Trouble, ya lo sabes. - Sonrió. - Y me encanta. - Me abrazó. - Ven, vamos a hacernos una foto Instagram. - Cogió su móvil y me besó para hacer la foto. Era la primera foto así que nos hacíamos, pero me encantaba.
- Y yo a ti, Hazz. - Le besé. - Siento ser un trouble de verdad muchas veces.
- Ey, eres mi Trouble, ya lo sabes. - Sonrió. - Y me encanta. - Me abrazó. - Ven, vamos a hacernos una foto Instagram. - Cogió su móvil y me besó para hacer la foto. Era la primera foto así que nos hacíamos, pero me encantaba.
"Esto si son buenas noches".
Al día siguiente él aun dormía cuando desperté. Se le veía tan relajado, tan tranquilo, tan... normal. Nadie diría todo lo que había conseguido en tres años. Estaba orgullosa de él, aunque nunca de lo hubiera dicho. Él había cumplido su sueño... y el mío.
- Buenos días, Trouble. - Dijo sin abrir los ojos.
- ¿Cómo sabes qué...?
- Yo lo sé todo. Puedo sentir tu mirada desde siempre. - Sonrió abriendo un ojo.
- Idiota... - Reí. - Buenos días, Harry. - Me acurruqué contra él y me estrechó contra su pecho.
- ¿Has dormido bien? - Asentí.
- ¿Cómo sabes qué...?
- Yo lo sé todo. Puedo sentir tu mirada desde siempre. - Sonrió abriendo un ojo.
- Idiota... - Reí. - Buenos días, Harry. - Me acurruqué contra él y me estrechó contra su pecho.
- ¿Has dormido bien? - Asentí.
Con él a mi lado siempre dormía bien. Entre sus brazos me sentía resguardada, protegida.
Harry para mí era como uno de esos cazasueños de decoración. Cuando pasaba la noche conmigo se iban todas mis pesadillas y temores.
Me volví tan dependiente de él, que apenas había pegado ojo en los dos últimos meses. Siempre acaba soñando con dos ojos verdes que me perseguían y un grupo de chicas que me quemaban viva como su fuese una bruja.
Harry para mí era como uno de esos cazasueños de decoración. Cuando pasaba la noche conmigo se iban todas mis pesadillas y temores.
Me volví tan dependiente de él, que apenas había pegado ojo en los dos últimos meses. Siempre acaba soñando con dos ojos verdes que me perseguían y un grupo de chicas que me quemaban viva como su fuese una bruja.
Porque sabía que en el fondo así era como me veían las fans: una bruja que había hechizado a Harry para que estuviera conmigo.
Y en el fondo, había llegado a planteármelo. ¿Sino cómo se explica que Harry se hubiese fijado en mí? Yo, una chica normal que huyó de casa y se puso a llorar en mitad de una gran ciudad donde nadie la conocía.
- Deja de pensar. - Dijo de repente. - No seas tan insegura, Trouble.
- ¿Cómo?
- Se te nota en la cara lo que estás pensando. No me gusta eso. - Me acarició la mejilla. - Cielo, para mí eres perfecta. - Sonreí y escondí la cara en el hueco de su cuello.
- Hoy tengo una sorpresa para ti.
- ¿Cómo?
- Se te nota en la cara lo que estás pensando. No me gusta eso. - Me acarició la mejilla. - Cielo, para mí eres perfecta. - Sonreí y escondí la cara en el hueco de su cuello.
- Hoy tengo una sorpresa para ti.
Desayunamos poco después y, tras vendarme los ojos (le había gustado hacer eso), me montó en su coche. Qué miedo me daba eso. ¿Qué estaba tramando ahora?
Cuando bajamos del coche me llevó andando recto unos quince metros.
Estábamos en un espacio grande pero cerrado, eso lo sabía.
- ¿Dónde estamos?
- Ya puedes quitarte la venda. - Le oí sonreír. Al volver a abrir los ojos vi que estábamos en el estadio donde empezamos a grabar el vídeo de Troublemaker.
- ¿Qué hacemos aquí? - Me giré para mirarle.
- Me mentiste. - Parecía dolido.
- ¿Yo? - ¿Mentirle? ¿En qué?
- Me dijiste que creías que cantabas mal. Y tu sueño es cantar porque sabes que lo haces bien.
- No... - Miré al suelo. Era cierto.
- No me mientas.
- ¿Cómo lo sabes?
- Me he enterado y ya está. ¿Por qué no me dijiste nada?
- Porque es solo una tontería... Algo que nunca voy a alcanzar.
- Yo tengo los medios para que lo hagas, Soff. - Estaba hablando en serio.
- No - negué con la cabeza -, por eso no te dije nada. - Me puse a andar sobre el escenario. Amaba estar ahí encima. Imaginar que todas esas butacas estaban llenas de gente que había venido exclusivamente por mí, pero... Eso no pasaría nunca. - No quiero conseguir nada porque seas quien eres, Harry. Y sé que si en algún momento llegara a conseguirlo sería recordada por estar contigo. No quiero que mi carrera se base en ser la novia de Harry Styles. Es algo que tuve que plantearme aquí mismo mientras tú cantabas TDKAU para aceptar salir contigo. Y elegí bien. - Le miré.
- Renunciaste a tus sueños por mí... - Quitó los ojos de mí. ¿Estaba llorando? Técnicamente era así, pero yo no había pensado en eso como tal. Me acerqué a él, le cogí de la barbilla y le obligué a mirarme a los ojos.
- No, Harry. He renunciado a mis sueños por mí. - Le besé. - Por nosotros.
- Ya puedes quitarte la venda. - Le oí sonreír. Al volver a abrir los ojos vi que estábamos en el estadio donde empezamos a grabar el vídeo de Troublemaker.
- ¿Qué hacemos aquí? - Me giré para mirarle.
- Me mentiste. - Parecía dolido.
- ¿Yo? - ¿Mentirle? ¿En qué?
- Me dijiste que creías que cantabas mal. Y tu sueño es cantar porque sabes que lo haces bien.
- No... - Miré al suelo. Era cierto.
- No me mientas.
- ¿Cómo lo sabes?
- Me he enterado y ya está. ¿Por qué no me dijiste nada?
- Porque es solo una tontería... Algo que nunca voy a alcanzar.
- Yo tengo los medios para que lo hagas, Soff. - Estaba hablando en serio.
- No - negué con la cabeza -, por eso no te dije nada. - Me puse a andar sobre el escenario. Amaba estar ahí encima. Imaginar que todas esas butacas estaban llenas de gente que había venido exclusivamente por mí, pero... Eso no pasaría nunca. - No quiero conseguir nada porque seas quien eres, Harry. Y sé que si en algún momento llegara a conseguirlo sería recordada por estar contigo. No quiero que mi carrera se base en ser la novia de Harry Styles. Es algo que tuve que plantearme aquí mismo mientras tú cantabas TDKAU para aceptar salir contigo. Y elegí bien. - Le miré.
- Renunciaste a tus sueños por mí... - Quitó los ojos de mí. ¿Estaba llorando? Técnicamente era así, pero yo no había pensado en eso como tal. Me acerqué a él, le cogí de la barbilla y le obligué a mirarme a los ojos.
- No, Harry. He renunciado a mis sueños por mí. - Le besé. - Por nosotros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario