viernes, 21 de junio de 2013

Capítulo 36.

*Narra Harry.

Por mucho que intentara negarlo había renunciado a sus sueños por mí, y era algo que no pensaba pensaba permitir. Y menos aun si en mis manos estaba la posibilidad de que realmente pudiera alcanzarlo.
Ya todo el mundo había visto nuestra versión de Troublemaker, la habían escuchado cantar en directo y a todos les había encantado.
Tenía futuro y un gran talento que no permitiría que tirara a la basura, y menos, por una relación que, toco madera, no sabíamos cuánto iba a durar.

¿Qué pasaba si lo nuestro no terminaba bien? Al menos ella podría ser feliz. Podría dedicarse a lo que realmente le gustaba.

- Tenéis que ayudarme. - Les dije a los chicos. No sabía cómo pero iba a cumplir el sueño de Soff. Tenía que hacerlo.
- Harry, ella te ha dicho que ya no quiere hacerlo. Igual deberíamos respetar eso.
- Es su sueño, Liam. ¿Acaso tú te rendiste cuando te rechazaron en TXF? Yo tampoco voy a rendirme hasta que ella lo cumpla.
- Pero tío...
- Nosotros lo hemos cumplido. ¿Por qué ella no? - Me interrumpí por un instante. - Deberíais haber visto cómo le brillaban los ojos observando las butacas. Sé que se las imaginaba llenas de gente gritando su nombre, cantando sus canciones... Vosotros sabéis tan bien como yo, lo que esa sensación supone. Llenar estadios, tener seguidores, llegar a la gente. Ella quiere disfrutarlo. Merece disfrutarlo. Y lo rechazó por aceptarme a mí en su vida. No lo veo justo, chicos.
- Harry tiene razón. - Intervino Zayn. - Ella nunca me lo ha dicho, pero cada vez que canta se le nota en la mirada que es lo que de verdad le gusta hacer. Cuando Harry la sacó al escenario para pregonar a los cuatro vientos que la amaba ella no se quedó quieta. Se hizo con el escenario en escasos minutos. - Sonrió. - Chicos, con el talento se nace, y yo tampoco voy a dejar que Soff desperdicie el suyo.
- Vale, de acuerdo, ¿y qué hacemos? - Preguntó Niall
- No lo sé...
- Algo se nos ocurrirá. - Dijo Louis con esa mirada que suele poner cuando está tramando algo.

*Narra Sophie.

Esa noche los chicos tenían una gala benéfica cuya recaudación acudiría a una asociación contra la fibrosis quística infantil, lo cual me parecía extraño. O les había salido la gala de repente o Harry se había olvidado de comentármelo antes.

- Tienes que cantar Don't Let Me Go conmigo.
- ¿Qué? - La gala se emitiría por televisión, sería una oportunidad única. Se me puso la piel de gallina solo de imaginarme sobre el escenario, todos atentos a... A Harry. - Olvídalo. - Era egoísta por mi parte. Pero también realista. Todos los ojos estarían puestos en él. Por lo que sería mejor que actuara el solo si querían cantar Don't Let Me Go.
- Por favor... Piensa en los niños. ¿Es que nadie va a pensar en los niños?
- Eso es de The Simpson. - Me reí. - Además es chantaje.
- Lo sé. - Sonrió. - Trouble... - Suspiré frustrada.
- Está bien...
- Te quiero. - Me dio un beso y se fue corriendo a informar a dirección de la nueva actuación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario