Capítulo 10.
- ¿Y tú alguna vez te hiciste llamar mi amigo? - Exclamó Louis. - ¿Qué coño pretendes con esto? ¿Qué te he hecho para que quieras destrozarme así?
- Tú nada. La culpable de todo esto es ella. Ella y su maldita perfección. Ella y sus preciosos ojos verdes. Los mismos por los que soy completamente ignorado. - Murmuró. - Yo puedo hacerle feliz, pero ella no lo ve. Ella no quiere dejarme intentarlo. Y si yo no puedo hacerle feliz, no será feliz.
- Estás como una puta cabra. - Gritó Liam. - Ella no tiene la culpa de no haberse fijado en ti y nosotros menos.
- Vosotros me importáis poco. Ella será mía. Ella será feliz, ¿no es eso lo que debería importaros?
- Ella nunca estará contigo. - Dijo Louis. - Yo pienso contarle lo que te propones. Todo lo que le has hecho. Va a acabar odiándote que es lo único que te mereces,hijo de puta.
- ¿Y te va a creer? Te recuerdo que piensa que ambos le habéis engañado. No intentéis jugar conmigo. Saldréis perdiendo. - Dijo y se largó dejando a Louis con unas ganas tremendas de partirle la cara. Pero tenía razón: Beth no le creería.
~~
Al día siguiente se despertó sin ganas de ir a la universidad. Todo el mundo sabría lo que había pasado la noche anterior y a Beth no le hacía mucha ilusión que todo el mundo hablara de ella. Ya bastante mal lo pasó en Dublín. Pero tenía que ir y demostrarle a Louis, a Eleanor y al resto de la gente que no era tan débil como simpre la veían.
Cogió el Jeep y llegó lo más apurada posible para evitar que la observaran por los pasillos y alguien le preguntara.
Las dos primeras horas pasaron bastante rápido para ser matemáticas y economía. Llegó el almuerzo. Todas las miradas puestas en ella, en sus ojos hinchados por las lágrimas y en sus ojeras de no haber dormido a penas 2 horas entre lloros. Suspiró y se adentró en el infierno. O para que lo entendáis: la cafetería.
- ¿Cómo estás hoy? - Dijo Naiara cuando se sentó entre ella y Mel.
- Cómo creéis... - Suspiró.
- No has dormido, ¿no? - Preguntó su otra amiga.
- Apenas...
- Oh no... - Louis estaba detrás de ella.
- ¿Qué?
- Beth... - Pronunció su nombre en un susurro. - ¿Podemos hablar?
- No.
- Por favor... - A Beth no le entraría nada en el estómago. Se levantó y se dispuso a irse.
- He dicho que no. - Empezó a andar pero Louis le siguió. - Tienes que aprender el significado de la palabra "no".
- Posiblemente. - La encaró contra él y la besó violentamente. Sus labios. Sus dulces y suaves labios.
- Suéltame. - Le abofeteó. Louis se llevó la mano a la mejilla.
- No. Perdóndame por favor. Yo te amo, Beth. Tú eres mi vida. Eleanor me besó, eso fue lo que viste. Ella me besó, pero yo no quería. - Beth se alejó poco a poco de él. - Beth...
- No te creo... No puedo creerte... Dejadme ser feliz, por favor... Merezco ser feliz.
- El que está detrás de todo esto no quiere que lo seas Beth, por eso está haciendo esto.
- ¿Qué dices?
- Niall.
- Ni si quiera conozco a ningún Niall. - "Ese es el problema", pensó. - Mira Louis, habías quedado muy bien pidiendo perdón, pero no hace falta que te inventes una película... Si quieres hacerme creer que ella te besó y tú no querías vale, pero yo tampoco quiero volver a besarte. - Mintió. - Adiós Louis.
"Yo tampoco quiero volver a besarte" . ¿A quién pretendía engañar? Que la hubiera besado casi a la fuerza era lo mejor que le podía haber pasado. Y 'casi' porque intentó resistirse, no podía volver a caer. Le había engañado, esa era la verdad.
- Louis y yo estuvimos juntos toda la tarde. Es una máquina en la cama. - Dijo Eleanor a sus amigas. - Íbamos a estar toda la noche, pero apareció idiota de su novia...
- Mira hija de puta. Yo te juró que te mató. - Arremató contra ella a base de golpes.
- Beth. Beth. - Intentó controlarle Louis. - Beth, basta.
- Tú déjame. - Ya está, acabó llorando. Era lo que todo el mundo esperaba. Que llorara. - ¿Sólo un beso? Entonces, ¿me explicas por qué no me cogiste el teléfono? Yo te lo digo: porque estabas con esta guarra. - Se limpió la nariz con la manga como siempre hacía cuando lloraba. - Para mí estás muerto.
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