Liam no había vuelto a dar señales de vida desde que decidieron quedar en el parque de siempre. En el banco de siempre. El banco que ahora le pertecía a Louis y ella.
Beth no se fiaba de nada, estaba segura que si Liam había vuelto era por algo y si él algo no hacía, era rendirse a la primera de cambio.
Por otro lado, Beth quería ser feliz con Louis. Él era el hombre que siempre había estado buscando. Atento, cariñoso y solo suyo.
Esa mañana llegaron juntos a la universidad, como cada día, y allí estaba Eleanor, la chica que siempre le hacía la vida imposible, echándole una devoradora mirada a su hombre. ¿¡Pero quién se había creído
que era!? Beth la miró mal y apretó la mano de Louis.
- Cariño, ¿qué te pasa?
- Odio que se te coman con la mirada tan descaradamente.- Bufó sin quitarle los ojos de encima a Eleanor. Louis rió a carcajada limpia. - No le veo la gracia.
- ¿Estás celosa, amor? - Preguntó divertido.
- Sí. ¡No! - Sí, sí lo estaba. La relación con Liam le había vuelto demasiado desconfiada. Louis puso cara de enternecido.
- Beth, cariño... Que miren todo lo que quieran, ellas no pueden tocar.- Dijo cogiendo sus manos. - Tú sí. Tú eres la dueña de esto. - Puso las manos de Beth a la altura de su corazón.
- Pero... - Murmuró ella.
- Shhh... - Le dio un pequeño beso en los labios. - Yo soy tuyo entero, pequeña. - Sonrió. - Y tú eres mía, no lo olvides.
- Nadie podrá cambiar eso. - Confirmó Beth.
- Corre, que llegamos tarde.
La mañana transcurrió lenta. Eleanor no se cortaba nada y a Beth estaba empezando a sacarla de sus casillas. En el almuerzo la guarra de ella y de sus amigas seguían sin quitarle los ojos de encima a su Louis.
- ¿Estás bien? Vas a cinco suspiros por minuto.
- Tengo miedo Louis...
- ¿Miedo? ¿De qué?
- De que te canses de mí... De que me dejes por otra... De que dejes de quererme demasiado deprisa. - Soltó casi sin respirar.
- ¿Por qué eres tan insegura?
- Él lo hizo. - Comenzó a sollozar.
- ¿Él?
- Liam.
- Yo no soy como él. - Comentó algo molesto. - Él es un idiota, él dejó escapar a la chica más especial que yo me he cruzado en mi camino. Beth, yo te amo. Moriría sin ti. No tienes nada que temer.
- Me amas hoy, pero qué pasa si mañana se te lanzara Eleanor, por ejemplo. Qué pasa si dejas de sentir cosas por mí.
- Dudo que dejara de amarte de la noche a la mañana, y aunque eso fuera posible, tienes que confiar en mí. Yo confié en ti cuando quedaste con Liam. Podrías haber decidido volver con él a seguir conmigo. Pero sabía que no lo harías. Yo tampoco lo haría, y menos si eso implica ponerte los cuernos. Va contra mis principios. - Suspiró. - Prometo que si dejara de quererte, serías la primera en saberlo. Pero no tengas miedo porque eso no va a pasar.
Beth le besó con pasión, con ansias. Necesitaba sentir que todo lo que Louis le había dicho era verdad, y lo era. Louis la amaba. Puede que Liam le hubiera hecho más insegura de lo que algún día fue, pero Louis le amaba y se agarraría a ello todo el tiempo que pudiera.
- Amor. - Dijo Louis entre besos. - Estamos en la universidad.
- Me da igual. - Beth no iba a soltarlo. Louis rió.
- ¿Estás marcando territorio?
- Eres mío. - Metió la cabeza en el hueco de su cuello y aspiro su aroma. - Louis... - Susurró mientras él la tenía abrazada. - No me sueltes nunca.
Y allí estaba, el momento en el que empezó todo. Un recuerdo agridulce que le atormentó durante mucho tiempo volvió a su cabeza.
*Flashback*
Liam me ayuda a subir a su moto y me obliga a cerrar los ojos. Siento el aire fresco en la cara y como mis cabellos oscuros bailan con el viento. Me abrazo fuerte a él, me da miedo perderle.
Frena, parece que hemos llegado. Intento soltarle, pero él me agarra las manos y me hace apretárselas, de nuevo, alrededor de su cintura. Se gira y mientras me susurra: “No me sueltes nunca”.
*Fin del flashback*
Solo que esta vez, sabía que Louis no le soltaría.
No hay comentarios:
Publicar un comentario