- ¡No! - Gritó. - No le hagas daño a Louis.
- Eso depende de ti.
- Haré lo que me pidas, pero por favor, no le hagas nada a Louis. Esto es entre tú y yo. - Niall sonrió.
- ¿Por qué le proteges tanto? El ha sido un cabrón contigo.
- Tú le dijiste a Eleanor que le besaras, ¿verdad? - No dijo nada. - ¡Dímelo!
- Sí y a Danielle también.
- ¡Eres un hijo de puta!
- Puede.
- ¿Por qué has hecho todo eso?
- Por ti. Para que yo pueda hacerte feliz.
- Pues empezamos mal.
- Mantén a Louis alejado o lo haré yo y no creo que te guste eso. - Le acercó a ella y le dio un beso. - Adiós, mi amor. - Le guiñó un ojo. - Y no hagas tonterías.
Niall se fue y dejó a Beth ahí, llorando, asustada. ¿Qué estaba a punto de hacer? ¿Iba a entregarse a Niall para salvarle el culo a Louis? Pero era tan importante para ella que sería capaz de hacer cualquier cosa para que no sufriera ningún daño. Al menos físico.
Al día siguiente Beth se presentó sin ganas a la universidad. Tenía que decirle a Louis que se alejara de ella de manera que Niall entendiera que ella no quería nada con él. Pero esto no iba a quedar así. Beth tenía que explicarle a Louis que sabía todo, que de verdad le amaba, pero que tenían que estar separados por el bien de ambos.
- Louis, ¿podemos hablar?
- Claro. - Beth suspiró. "Vamos Beth, tú puedes hacerlo. Es por su bien."
- No quiero que vuelvas a acercarte a mí. Nunca más. Yo estoy con Niall. Y quiero ser feliz con él. - Estaba mintiendo. Louis la conocía demasiado.
- ¿Ya no me quieres? - Negó con la cabeza. - ¿Ah, no? Entonces no te importará que haga esto, ¿verdad? - Cogió a Eleanor y la besó. A Beth se le destrozó el corazón, pero tenía que ser fuerte. Tenía que fingir que no le importaba.
- No. No me importa. - Dijo orgullosa. - ¿Por qué iba de hacerlo? Yo estoy con Niall.
- Sí, ya lo has dicho. - Sonrió. Beth no sabía mentir.
- Pues eso. Deja de molestarnos.
Dio media vuelta y se alejó de allí tragándose el nudo de la garganta y evitando llorar. Niall lo había visto todo. Sonrió y se acercó a ella. Le dio un pequeño beso en los labios.
- Lo has hecho muy bien, pequeña. Espero que te haga caso y nos deje en paz.
- ¿Contento? - Se soltó de su agarre y fue corriendo hacia su clase.
No hay comentarios:
Publicar un comentario