~ Narra Alexia
Ese día llegué una hora antes del trabajo. Sí, aunque no lo parecía yo tenía un trabajo que no me gustaba apenas, pero bueno, tenía que ganarme la vida.
Entré en casa en silencio, quería darle una sorpresa a Harry, pero la sorpresa me la llevé yo. Zayn estaba ahí y parecía algo herido.
Decidí esconderme y escuchar la conversación.
- Me desafió. - Zayn puso una mueca de dolor. Tenía la ceja abriera y Harry se la estaba limpiando con lo que parecía un algodón con alcohol. ¿Ahora eran amigos? - No puedo creerme que sigas pensando en casarte con tu hermana. - ¿Hermana? ¿¡Qué!?
- Cállate, eso no es asunto tuyo.
- ¿Que no es asunto mío? - Preguntó Zayn incrédulo. - Yo la amo.
- ¡Yo también! - Gritó Harry.
- Es tu hermana.
- Sí, ¿¡y qué!? Yo la amo. La amé antes de saber que lo era. - Me llevé las manos a la boca. Y me fui corriendo de allí, lejos.
No sé cuánto rato me pegué corriendo. El tiempo necesario para intentar dejar de pensar. No podía asimilar todo lo que había escuchado. Era su hermana. Y Zayn lo sabía y no me había dicho nada. Y encima se había peleado con mi padre y había salido vencedor. Nada de eso tenía sentido. Y lo peor era que había cambiado por completo mis planes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario