Empecé a llorar desconsolada. Me dolía muchísimo haberme dado cuenta de eso. Harry era el hombre perfecto para mí. ¿Por qué no podía verlo así? Esos acontecimientos me hicieron darme cuenta de que nunca lo había hecho. No podía, algo me lo impedía. ¿Pero qué?
- Eh, cielo, deja de llorar. - Intentó animarme Tamara. - Mira tengo una idea: Está noche nos vamos de fiesta. ¡Noche de chicas!
- ¿Puedo invitar a Niall? - Dijo Ilham emocionada como una quinceañera.
- Noche de chicas, Ilham. - Repitió Ana. Todas reímos.
- Oh.
- Mañana vemos a Niall, tranquila. - Reí. - ¿Qué pasa, te gusta?
- ¿Qué? ¿Niall? ¿A mí? - Rió nerviosa y a su vez se puso colorada. - No...
- ¡Claro que le gusta, ¿no lo ves?! - Señaló Tamara.
- Si ha dicho que no le gusta es porque no le gusta... - Dijo Ana intentando ayudar un poco a la pobre Ilham. Aunque estaba claro que esta mentía.
- Vale sí, me gusta. ¿Qué pasa? Seguro que sigue siendo ese rubio adorable.
- ¿Puedo invitar a Niall? - Dijo Ilham emocionada como una quinceañera.
- Noche de chicas, Ilham. - Repitió Ana. Todas reímos.
- Oh.
- Mañana vemos a Niall, tranquila. - Reí. - ¿Qué pasa, te gusta?
- ¿Qué? ¿Niall? ¿A mí? - Rió nerviosa y a su vez se puso colorada. - No...
- ¡Claro que le gusta, ¿no lo ves?! - Señaló Tamara.
- Si ha dicho que no le gusta es porque no le gusta... - Dijo Ana intentando ayudar un poco a la pobre Ilham. Aunque estaba claro que esta mentía.
- Vale sí, me gusta. ¿Qué pasa? Seguro que sigue siendo ese rubio adorable.
Esa noche íbamos a ir a una de las discotecas más populares de la ciudad. A Harry no le importaba, él también iba a salir con Niall, Liam y sus amigos.
- Alexia, estás preciosa. - Llevaba un vestido ajustado negro, sin tirantes. Unas sandalias de tacón negras. Y mi melena suelta caía por la espalda desnuda.
- Vosotras también estáis preciosas. - Tamara llevaba un precioso vestido azul celeste de tirantes que ceñía perfectamente a sus curvas. Ilham una falda negra de tubo y una camisa ligeramente escotada blanca y Ana pitillos, y una camisa verde esmeralda. - Perfectas. ¡Vamos a quemar la ciudad!
- Esta noche solo existimos nosotras. - Dijo Tamara mientras nos repartía una copa de champán a cada una. - Ni Zayn, ni Harry, ni la boda. Solo nosotras.
- ¡Por nosotras! - Dijo Ilham alzando una copa al aire.
- ¡Por nosotras!
- Vosotras también estáis preciosas. - Tamara llevaba un precioso vestido azul celeste de tirantes que ceñía perfectamente a sus curvas. Ilham una falda negra de tubo y una camisa ligeramente escotada blanca y Ana pitillos, y una camisa verde esmeralda. - Perfectas. ¡Vamos a quemar la ciudad!
- Esta noche solo existimos nosotras. - Dijo Tamara mientras nos repartía una copa de champán a cada una. - Ni Zayn, ni Harry, ni la boda. Solo nosotras.
- ¡Por nosotras! - Dijo Ilham alzando una copa al aire.
- ¡Por nosotras!
La noche avanzaba y se iba animando. Quería olvidarme de todo. Quería divertirme con las chicas. Quería que esa noche fuera memorable. Quería besar a Zayn.
- ¿Zayn? - ¿Estaba realmente allí?
- ¿No se suponía que no conocías a ningún Zayn? - Sonrió divertido.
- ¿Qué haces aquí?
- Vengo a por ti. - Dijo acercándome a él bruscamente y besándome. Oh, sus labios. Como los había echado de menos. 'Te amo, Malik, te amo', gritaba una parte de mí.
- ¿¡Qué significa esto!?
- ¿No se suponía que no conocías a ningún Zayn? - Sonrió divertido.
- ¿Qué haces aquí?
- Vengo a por ti. - Dijo acercándome a él bruscamente y besándome. Oh, sus labios. Como los había echado de menos. 'Te amo, Malik, te amo', gritaba una parte de mí.
- ¿¡Qué significa esto!?
No hay comentarios:
Publicar un comentario