viernes, 1 de marzo de 2013

Capítulo 17.


Zayn tosía para expulsar el agua de sus pulmones. ¡Había reaccionado! De pronto mi cuerpo se relajó notablemente.

- Alexia... - Su voz era débil y apenas abrió los ojos.
- Shhhh... Estoy aquí, mi amor. - Dije y cogí su mano. Estaba helado. - Espera, iré a por una toalla.
- ¡No! - Abrió los ojos y las pupilas se le dilataron del miedo. - No me dejes. - Perdió sus dedos entre mi pelo y me acercó a sus labios. Dios, necesitaba tanto eso. Me abandoné a él, a sus labios, a sus caricias, a su todo... - Me has salvado la vida.
- Oh Zayn... tenía tanto miedo... - Volví a llorar. Él retiró cuidadosamente las lágrimas de mis mejillas.
- Sh... Perdóname, sirena. Perdóname por todo, por favor. - Volvió a besarme. - Te amo tanto...
- Yo también te amo. ¡No vuelvas a darme estos sustos en tu vida!
- Oh, Alexia, no vuelvas a dejarme. Ya sé lo que se siente y no quiero volver a estar sin ti... por favor.
- Júrame que me amas, júrame que lo hiciste desde el principio. - Necesitaba oírlo, aunque fuera mentira. Necesitaba creérmelo.
- Desde aquella noche en la playa, cuando me dijiste que querías. Soy y seré tuyo desde entonces. - Sus palabras se convirtieron en un escalofrío que recorrió mi espina dorsal. - ¿Tienes frío?
- Solo hazme tuya y haz que olvide todo lo que ha pasado los últimos días. Ámame, Malik.


~~

Despertar entre sus brazos es algo maravilloso. Verlo tan relajado y poder abrazarlo a la vez es lo que más adoro en estos momentos. ¿Cómo era capaz de amarle tanto? Me había hechizado completamente. Poco a poco abrió sus ojos y me miró con una enorme sonrisa.

- Hola. - Murmuré sonrojada.
- Buenos días mi amor. - Me abrazó. - Oh Dios, cómo adoro tenerte entre mis brazos. Te amo tanto, pequeña...
- No seas tan empalagoso Zayn. - Reí y el hizo un mohín. - Había olvidado lo exquisito que es el sonido de tu risa.
- Te quiero, bad boi. Pero como vuelvas a hacerme algo así, acabaré contigo.
- Lo tendré en cuenta, sirena. - Dijo divertido. - Ahora levántate, que tienes unas clases que dar. - Me dio un breve cachete en el trasero y yo refunfuñé y me levanté dispuesta a aprender, feliz de nuevo y con mi novio de la mano.
- ¿¡Podéis explicarme esto!? - Oh mierda, me parece que a Louis no le gustaba la idea.

No hay comentarios:

Publicar un comentario