viernes, 1 de marzo de 2013

Capítulo 16.


Lo hice. Le besé. Sí, le besé uno de sus adorables hoyuelos. Y tras besarle la mejilla le abracé aun más fuerte. "¡Gracias, gracias, gracias!", y salí corriendo de allí. Necesitaba pensar en lo que estuve a punto de hacer. ¿Qué habría pasado si hubiera besado a Harry? Yo no estoy enamorada de él. ¿Habría sido un beso y ya está? No, yo no soy así, además eso no me habría hecho olvidar a Zayn.

- Alexia, ¿qué te pasa?
- Nada...
- Alexía, eres mi hermana, te conozco.
- Ni yo me conozco Niall... Mírame, he estado a punto de besar a Harry por darle celos a Zayn. Yo no soy así y lo sabes. ¿Qué me está pasando?
- Estás enamorada y te dolió lo que hizo, pero has sabido verlo a tiempo y no le has besado.
- ¿Pero y si quería hacerlo?
- Cariño, si hubieras querido hacerlo, lo habrías hecho, porque ya nada te une a Zayn. - Suspiré. No sabía que decir, él tenía razón, ¿pero por qué sentía que debería haberle besado? - Anda vamos dentro.
- ¿Dónde estabas? - Dijo Harry cuando me vio aparecer en el salón de nuevo.
- Necesitaba tomar un poco de aire.
- Toma bébete esto. - Me ofreció una copa: vodka-limón.
- ¿Estás intentando emborracharme? - Bromeé.
- Puede... - Sonrió. - Vamos, baila conmigo.
- Te estoy vigilando Styles.
- ¿No te fías de mí?
- ¿Debería?
- No voy a hacer nada que no quieras.


La noche transcurrió entre copa y copa. Todos estábamos un poco perjudicados y yo me sentía más valiente de lo normal.

- ¡Malik! - Grité entre la música y lo saqué a la piscina. - Eres un completo idiota.
- Alexia, ¿estás borracha?
- S... ¡Eso a ti no te importa! Y si lo estuviera es culpa tuya. ¡Te odio! - Rompí a llorar y empecé a golpearle el pecho inútilmente. Desde fuera esa debería ser una imagen bastante patética. - Te odio, te odio, te odio. - En una de esas Zayn tropezó y cayó a la piscina. No salía del agua. Seguro que intentaba gastarme una broma. - ¡Malik, no hagas el idiota! ¡Malik! - De pronto los efectos del alcohol se me esfumaron y pude pensar con claridad. ¡Zayn no sabía nadar! - ¡Oh, Dios mío, Zayn! - Me quité la ropa rápidamente y me zambullí en el agua en ropa interior. Tenía que sacarle aunque fuera lo último que hiciera.


Su cuerpo mojado pesaba más, pero costosamente conseguí sacarlo y tumbarlo sobre el césped. Y aunque mis conocimientos de primeros auxilios fueran los mínimos necesitaba reanimarlo como fuese.

- Zayn, despierta. Zayn, por favor. - Las lágrimas corrían por mis mejillas mientras seguía, sin éxito intentando reanimarle. - No puedes dejarme. Por favor, mi amor, reacciona. ¡Socorro! ¡Ayuda! - No podía perderle, ahora lo sabía. Sabía que le necesitaba conmigo. No podía irse ahora que me había dado cuenta. - Te amo, perdóname, no me dejes... - No tenía voz. ¿Qué sería de mí sin Zayn
?

No hay comentarios:

Publicar un comentario