lunes, 25 de marzo de 2013

Capítulo 27. (Maratón 3/5)


~ Narra Ana.

Liam me impidió entrar en su casa. Me vendó los ojos y me cogió en brazos. Amaba estar entre sus brazos, dejaría que me llevara al fin del mundo entre ellos.
Sentía su aroma, dulce, varonil. Olía a Liam. Me encantaba su olor.
Creo que estaba demasiado enamorada de él y dejaría que hiciera conmigo todo lo que quisiera. Confiaba en él como no había confiado en nadie antes.

- Mmm... Huele bien.
- Son rosas. - Susurró. - Pero tu hueles mejor. - Aspiró mi cuello. Se me puso la piel de gallina. - Ven. - Me tendió en la cama con cuidado. - Voy a quitarte esto. - Pronto me acostumbré a la débil luz de las velas. - Hola. - Murmuró.
- Hola. - Sonreí. - Me encantas tanto... - Susurré.
- Te quiero, princesa. - Me besó.

Se quitó el jersey dejando así su pecho al descubierto. Me ayudó a mí quitarme la camiseta y me acarició la cintura. Sentí cómo su mano subía y bajaba por mi espalda. Como sus dedos se enredaban en mi pelo. Le desabroché lentamente los pantalones, y él me los quitó a mí muy cuidadosamente, parecía que tuviera miedo de romperme. 
Sentí como nuestros cuerpos desnudos se chocaron. Su piel era suave, dulce, cálida. Todas nuestras partes del cuerpo se rozaban. Fue despacio, me cuidó, me protegió, sabía que no dejaría que nada malo pasara y me encantaba.


~ Narra Alexia.

Tamara quedó con Sam, Niall se fue con Ilham y apuesto que Ana y Liam por fin habrán pasado la noche juntos.
Por otro lado Zayn se quedó conmigo. Le amaba. Le amaba desde siempre. Nunca le he olvidado y me había dado cuenta a tiempo, o a menos eso quería pensar.
Zayn me abrazó por la espalda mientras preparaba el fuego de la chimenea.

- Me encanta este momento, pequeña. - Susurró en mi oído.
- ¿Te imaginas una vida así?
- Tú y yo, haciendo el amor delante de un fuego como este. Sin tener que escondernos de nada ni de nadie.
- Sería un sueño.
- Tú eres mi sueño. Y los sueños se cumplen. - Me giró para tenerme de frente y así poder perderme en sus brillantes ojos café en los que se reflejaban las llamas tintineantes de la chimenea.
- Te amo, Zayn. Te amo con toda mi alma.
- Eres mía, sirena. No lo olvides.
- Tuya. - Le besé. - Eternamente tuya.

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