sábado, 23 de marzo de 2013

Capítulo 23. (Segunda Temporada)


~ Narra Alexia.

Harry desapareció al día siguiente. Ni siquiera me dijo dónde se iba. Solo sabía que quería aclararme de una vez por todas.

- Cariño, hoy vienen las chicas a comer, ¿no? - Preguntó Niall.
- Sí.
- Bueno pues os dejaré solas. Además seguro que tenéis algo que contaros. - Sonrió como siempre que ocultaba algo.
- James, ¿qué tienes que contarme?
- ¿Yo? Nada. - Se fue riendo a su habitación.
Pronto llegaron las chicas, bastante emocionadas todas la verdad, Niall tenía razón, seguro que tenían cosas que contarme.
- Buenas tardes, señoritas. - Se despidió Niall. - Luego te llamo amor. - Dio un largo beso a Ilham y se fue.
- ¿Amor? - Preguntamos todas a la vez. Ilham se sonrojó.
- ¡Soy su princesa!
- Ha vuelto a tener quince años... - Dijo Tamara.
- Eh... - Se quejó Ilham. - Jo, es que es tan mono y em... bueno... Alexia tápate los oídos.
- No soy tan inocente, cariño.
- No lo niego, pero como siempre te quejas de que es tu hermano... - Rió.
- La hace gozar como a una perra.
- ¡Tamara!
- Era broma...
- No se equivoca. - Susurró Ilham.
- ¿Qué has dicho? - Rió Ana.
- Nada... Bueno, ¿comemos? - Cambió Ilham de tema.

Durante la comida salieron toda clase de temas de conversación. Amaba pasar momentos así con las chicas. A veces las echaba de menos.

- Chicas, tengo que contaros algo. - Anunció Ana. - Liam y yo... Somos pareja. - Soltó tímida. 
- Bien, por fin. - Dije yo. - Me alegro un montón, chispitas.
- Adoro que me llaméis chispitas. -Rió. - Pero lo mejor no es solo eso... Sino que no quería hacerlo ayer porque quería que nuestra primera vez juntos "fuera especial". Jo, es tan amor. 
- Oh, pero qué mono... 
- Sí... 
- ¿Qué te pasa tía? - Pregunté a Tamara. 
- Nada... - Silencio. - Yo también he conocido a un chico.
- ¿Ah sí? - Ilham curiosa como siempre. - ¿Y cómo es?
- Es moreno de ojos azules. Está muy bueno y además... Dios...


~ Narra Tamara.

Sam empezó a comerme la boca desesperadamente, Dios, los besos de ese hombre eran increíbles. Pero en mi mente estaba Harry, Harry y más Harry. (Cosa que obvié comentar a las chicas).

- Tamara, me pones mucho. - Susurró entre besos. Definitivamente necesitaba esto.
- Llévame a tu casa, por favor. - Llegamos a su casa después de unos 15 minutos. 
- Me apetece un poco de whisky, ¿quieres beber algo?
- No gracias..., ¿el baño? 
- Al fondo, a la izquierda.

Entre al baño, me lavé la cara y me refresqué un poco el cuello. ¿Estaba segura de que quería hacer esto? Yo nunca hacía cosas así. Estaba a punto de acostarme con un desconocido. Suspiré. No sé, solo estaba segura de que estar eternamente enamorada de una persona que me ignoraba de esa manera no sería sano. Sí, quería 
hacer esto. Salí del baño y en el salón estaba él, sin camiseta y con sus vaso de whisky en la mano. Vaya, no pedía el tiempo. 

- Has tardado mucho, princesa. ¿No estás segura? 
- Sh...- Me sentí a horcajadas sobre él y le besé el cuello. - No pienses, solo siente. - Acabamos yaciendo sobre ese sofá rojo unas tres veces a lo largo de la noche. El sexo con ese hombre era tan fantástico que me había vuelto prácticamente insaciable. Definitivamente esto tenía que repetirse. 

~~~

- Ohh, nuestra Tamara está enamorada. - Sí, de Harry.
- Que va... Fue solo sexo. Bueno es... Hemos decidido seguir viéndonos, pero sin sentimientos de por medio.
- Tía, ¿estás segura?
- Sí, estoy segura. - Estaba segura de que no podría olvidarme de Harry tan fácil, y menos por tener sexo con Sam.

No hay comentarios:

Publicar un comentario