martes, 5 de marzo de 2013

Capítulo 3. (Segunda Temporada)


- ¡Oh, Dios mío Harry! - Las lágrimas caían por mis mejillas. Era lo más bonito que habían hecho por mí nunca. 
- Eh, pequeña no llores. - Se puso de pie rápidamente y me abrazó.
- Sí - Susurré casi sin voz. - Si quiero casarme contigo. 
- Oh, Alexia. - Me cogió la cara con las dos manos y me besó con pasión. -Te amo tanto... - Dijo en un jadeo.
- Y yo a ti. 
- Eres. Mía. - Dijo entre besos. 
- Sí tuya. 
- Vamos a casa antes de que te haga mía aquí y nos denuncien por exhibicionismo. - Bajamos de la cabina y se acercó a mi oído. - Además no sabes las ganas que tengo de atarte a la cabecera. - Dijo clavando su erección en mi muslo. Oh, Dios mío. Estaba excitada, mojada y ansiosa por sentirle dentro de mí para qué mentir.


Llegamos a casa y me hizo rodearle con las piernas sobre las caderas. Me besaba ansioso, hambriento. Hambriento de mí. Adoraba la fogosidad de Harry en este aspecto. Era excepcional en la cama y era mío. Me tumbó sobre la cama y empezó a desnudarme con suavidad. Sacó el pañuelo del bolsillo y me ató las manos con rapidez. 

- Estás tan apetecible ahora mismo... - Me miraba ansioso. - Ahora vuelvo.
- ¿Dónde vas? - Estaba en bragas, atada a la cama y de lo más excitada. Más le valía no dejarme ahí mucho tiempo. A los diez minutos volvió con un bote de sirope de chocolate.
- Me ha sabido a poco el postre.
- Por favor Harry, hazme tuya ya. - Me sonrió malicioso.
- Tan impaciente como siempre. - Vertió poco a poco el chocolate sobre mis pechos. - No. Primero quiero saborearte. - Se lanzó a chupar mis pechos y mis pezones se endurecían bajo su lengua. Poco a poco bajó su mano sobre mi piel hasta llegar al punto clave. Ah. - Oh, Alexia, estás  tan húmeda...
- Te deseo. - Clavó sus ojos verdes en mí, mientras seguía torturándome los pezones con sus lengua y con sus dedos... - Oh, Dios, ¡Harry! - Harry sacó sus dedos de mí y yo fruncí el ceño. 
- No quiero que te corras aun. Voy a soltarte. - Me besó. Sabía a chocolate. - Quiero que me hagas el amor. - Me colocó encima de él, a horcajadas. Me penetró suavemente y me dejé llevar por un mar de sensaciones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario