viernes, 1 de marzo de 2013

Capítulo 15.


- ¿¡Qué haces aquí!? - Grité emocionada.
- Si quieres me voy. - Bromeó.
- No, por favor. ¡Dios, estás aquí! - Le abracé lo más fuerte que pude.
- Sí, hermanita estoy aquí.
- Pero ¿cómo? ¿Cuándo has llegado? - No podía estarme callada. - Oh, Dios, Niall te he echado tanto de menos. - No quería soltarle nunca.
- Yo a ti también. - Sonrió. - Agradéceselo a él. - Niall se dio la vuelta y tras él estaba Zayn, con una sonrisa tímida y con sus hermosos ojos abiertos de par en par.
- Sorpresa... - Dijo con un hilo de voz.
- ¿Lo has llamado tú? - Él asintió y yo no sabía como sentirme. ¿Era capaz de llamar a mi hermano para que pudiera pasar mi cumpleaños con él? - Gracias. - Fui corriendo a abrazarle y cuando estuve entre sus brazos y sentí su olor me di cuenta de que a pesar de todo le amaba como nunca. Y amaba estar en sus brazos.
- De nada, Sirena. - Dijo mientras hundía su nariz entre mi pelo. - Oh, Alexia... - Me abrazó más fuerte. Pero yo me solté poco a poco de su agarre.
- Malik, yo... No... - No sabía que decir. Yo lo amaba pero no era capaz de confiar en él de nuevo.
- ¿Vamos a Nando's? Invito yo. - ¿Niall invitando a comida? Eso era digno de ver. Estaba claro que intentaba quitarle hierro al asunto.
- Id vosotros, yo tengo que volver a casa y así podéis estar solos un rato y hablar entre hermanos. - Y Zayn se fue sin decir nada más.


Comimos tranquilamente en Nando's. Estaba tan feliz de estar con mi hermano. Lo adoraba tanto. Pero odiaba el momento de sus interrogatorios.

- ¿Qué pasa con Zayn?
- ¿Qué quieres que pase...? - Dije de mala gana.
- Me ha dicho que querías hablar con él... y de repente no tenías palabras.
- No puedo Niall...
- ¿Por qué? - Me cogió la mano y empezó a acariciarme los nudillos. - Yo creo que él te quiere.
- No... - Fue como si sus palabras me dolieran. - No, no, no, ¡no! No lo hace. ¡Me vendió, Niall! Jugó conmigo. No puede quererme. - Esa era la única verdad. Todo había sido mentira y yo me había visto forzada a abrir los ojos a la realidad. Ahora nada podría volver a cegarme.
- Pero está arrepentido... No podía evitar el final...
- ¡Basta, Niall! Por favor... - Se me estaba quebrando la voz. No quería llorar y menos en un sitio público. - Esa es la única verdad. Y esto es doloroso para mí. Yo le amo, ¿vale? Lo amo más de lo que he amado a nadie, pero él a mí no, y aunque lo haga... yo... yo... - Finalmente rompí en llanto. - Yo no me veo capaz de confiar de nuevo en él. - Limpié las lágrimas de mis mejillas y suspiré profundamente. - Vamos a casa.


Cuando llegamos a casa Harry estaba rodeado de gente. ¿Qué era todo esto?

- Alexia, te presento a mis amigos. Chicos, ella es la cumpleañera: Alexia.
- Es todavía más guapa de lo que habías dicho. - Me sonrojé. - Encantado preciosa, yo me llamo Edward, pero puedes llamarme Ed. - Un adorable pelirrojo se llevó mi mano dulcemente a los labios.
- Alexia. - Me limité a decir.
- Yo soy Liam Payne. Feliz cumpleaños.
- Muchas gracias, Liam. - Liam tenía unos ojos color café preciosos pero nada comparables con los de Zayn. ¡Joder! ¿Por qué no podía quitármelo de la cabeza?
- ¡Ha llegado tu hermano! No sabes lo que me ha costado localizarlo... - ¿Lo ha localizado él? Pero, ¿y Zayn? - Bueno... lo que nos ha costado. Zayn me ha ayudado.
- Gracias por traerlo. - Me lancé a abrazarlo.
- De nada, pequeña. Era tu sorpresa. - Me miró con esos preciosos ojos verdes y repentinamente tenía unas ganas terribles de besarle. ¿Cómo no me había dado cuenta antes de esos apetecibles labios rosados? Poco a poco se fue acercando a mí y mis ganas de besarlo aumentaban pero, ¿y si lo besaba qué?

No hay comentarios:

Publicar un comentario