No se acordaba de nada... Ni siquiera de que su madre había muerto. ¿Pero cómo podía ser? Había borrado los últimos ocho años de su memoria. Barajamos la posibilidad de que no se acordara de todo, ¿pero tanto?
Me dolía muchísimo que me mirara como si fuera un desconocido. Me dolía pensar que se había olvidado de mí, que se había olvidado de todo lo que me amaba.
A Christall le chocó demasiado pensar que su mejor amiga no la conocía. Tanto que salió corriendo y con Harry detrás. Era muy fuerte lo que estaba pasando.
—¿Por qué se han ido así? ¿Quiénes son, papá?
—Ella es Christall, tu mejor amiga... y él Harry, su novio.
—¿Y ellos?
—Yo soy tu....
—Amigo—Me interrumpió Tod—, sois amigos.
—Sí... Eso, tu amigo Louis.
—Louis...—Susurró.
—¿No te acuerdas de mí?
—Yo... Lo siento, no sé quiénes sois—Los chicos asintieron con la cabeza apenados. No tenía que disculparse por nada, no era su culpa—. ¿Dónde está mamá?
—Tu madre está...
—Hope, ¿cómo estás?—Dijo el doctor interrumpiendo en mi habitación.
—Supongo que usted es mi doctor... Estoy un poco atontada y no recuerdo nada. Ni siquiera recuerdo que pasó para que esté aquí.
—Es normal que estés algo confusa. Será mejor que descanses. Dejadle sola.
—No por favor, no me dejéis sola.
—Cariño—le cogí la mano—, estaremos fuera, ¿sí? Solo tienes que gritar si nos necesitas.—Me hizo soltarle la mano y miró a su padre.
—No me dejes sola, papá—Este sonrió. Se estaba divirtiendo a mi costa.
—Cielo, tienes que descansar—Le dio un beso en la frente y salimos.
Chris estaba sentada en la sala de espera llorando a moco tendido. Me sentía impotente por tantas razones... Tenía que hacer algo, decirle a Chris que todo estaría bien, decirle a Hope que yo le amaba y ella me amaba. Borrar este estúpido capítulo de nuestra vida que solo nos ha traído disgustos. Pero no podía. No podía hacer nada.
—Ella ha perdido parte de su memoria.
—¿No me diga?—Dijimos Chris y yo al unísono.
—Chicos...—Dijo Harry.
—A lo que iba... Por lo que he podido escuchar ella aun cree que su madre está viva. Tenéis que hacerle creer que es así, al menos de momento.
—¿Por qué?—Me quejé—¿No sería mejor decirle cómo son las cosas? Su madre murió, yo soy su novio y...
—Y tú tienes la culpa de que no se acuerde—Gruñó Tod.
—Nadie tiene la culpa de eso—Me defendió el doctor—El cerebro es un órgano muy caprichoso y el de Hope ha bloqueado su gran trauma. Según su historial fue al psicólogo a partir de la muerte de su madre.
—Lo aceptó mal...
—En el colegio se metían con ella a partir de ese momento. Hope esta rota desde entonces.
—¿Y tú qué sabrás?
—Créame, lo sé.
—Tiene razón Tod, Louis es lo mejor que le ha pasado a Hope desde que su madre faltó.
—Quizás si fuera tan bueno no le habría olvidado.
—Está disfrutando con esto, ¿cierto? Usted nunca me ha aceptado y le viene muy bien que no me recuerde.
—Así es. Tú solo le has hecho infeliz.
—¡Eso no es cierto!—Gritaron todos—Tod, Hope necesita a Louis para ser feliz.
—¡Ya basta!—Gritó el doctor— A Hope no le vienen nada bien este tipo de hostilidades. Tenéis que tratarle con tacto. Si es así, podrá recuperar su memoria por completo.
[…]
Cuando salieron de la habitación me puse a pensar motivos por los cuales podría haber acabado aquí, pero no lo recuerdo. La gente había cambiado mucho. Papá estaba mucho más mayor y yo me sentía más madura. ¿Cuánto tiempo había dormido? Cogí el móvil que había en la mesita y lo utilicé como espejo. Esa no era yo. La mirada me había cambiado, mi rostro infantil se había estilizado. ¿2013? No podía ser. Lo último que recuerdo era la tarde de un 14 de enero del 2005, yo acababa de cumplir los 10 años, sin embargo ahora debía tener 18. ¿Qué me pasó? Dudo que hubiera estado dormida durante ocho años. ¿Por qué no lograba acordarme de nada? ¿Quiénes eran esos chicos? ¿Por qué me sentía tan mal por no acordarme de ella? ¿Y por qué sentía tantas ganas de que el chico castaño me abrazara pero a la vez me daba tanto miedo? ¿Quién era? Me di cuenta de que hizo una mueca al decir que era mi amigo. ¿Acaso no lo era?
No hay comentarios:
Publicar un comentario