viernes, 22 de febrero de 2013

Capítulo 4


Me dirigí a mi taquilla y de pronto se cayó un papel.

"Caerás rendida a mis pies, sirena. 
Zayn. :) x"

- A las ocho paso a buscarte. - Susurró en mi oído.
- ¿Por qué haces esto? - Dije dándome la vuelta para quedarme de cara a él. - Tienes a todo el instituto detrás. ¿Por qué yo?
- Me gustan los retos.
- No sabes lo que estás haciendo.
- ¿Qué estoy haciendo?
- Perdiendo el tiempo principalmente. - Dije bastante seria, en ese momento él empezó a acercarse hacia a mí. Me eché hacia atrás hasta que me topé con las taquillas. Nuestros labios estaban a centímetros. Yo cerré los ojos y entre abrí los labios. Deseaba que me besara. Lo deseaba con todas mis fuerzas. Entonces escuché la risa de Zayn y abrí los ojos. Él se había separado de mí y me había dejado con cara de gilipollas esperando que me besara.
- Ais, sirena... ¿Todavía crees que estoy perdiendo el tiempo? Tenías que haber visto tu cara. Tus labios gritaban "bésame, bésame, Malik..."- Dijo intentando imitar mi voz.
- Vete a la mierda. - Dije intentando irme, me sentía ridícula. Habría dejado que me besara. ¿Qué me estaba pasando?
- Espera... - Me cogió del brazo y me acercó pegando mi espalda contra él.- Acepta que me deseas. - Susurró contra mi cuello. Se me puso la piel de gallina. - Vamos sirena, solo acéptalo.- Dijo subiendo sus manos por mis brazos y susurrando al otro lado de mi cuello. En ese momento a gran parte de mí le hubiera gustado estamparlo contra las taquillas y demostrarle que sí le deseaba, sabía que eso era lo que él quería. Pero por otro lado quería irme lejos de allí, no podía caer en la tentación. Aunque él fuera la tentación personificada.
- No tengo nada que aceptar. - Dije soltándome de sus brazos y yéndome prácticamente corriendo a casa.

~~~

- Te amo, sirena. - Dijo Zayn mientras me llenaba de besos.
- Yo también, amor. - Se nos veía felices, pero de pronto mi visión se nubló y escuché la voz de una mujer. "Aléjate de él". De pronto sentí una gran presión en el pecho. Zayn había desaparecido por completo.
- Ale, Ale... - Dijo Niall zarandeándome. - Despierta, han venido a buscarte... ¿¡Estás bien!?
- Eh... Solo era una pesadilla. ¿Han venido a buscarme? ¿Qué hora es?
- Las ocho. - Claro Zayn había venido ha buscarme.
- ¡Hostia, Malik! - Fui corriendo al baño, me lavé la cara para intentar relajarme y bajé. Lo que acababa de soñar no tenía sentido. ¿Nos habíamos dicho 'te amo'? No, definitivamente no tenía sentido.
- Hola, Bella Durmiente. ¿Teníamos una cita, te acuerdas?
- Yo no he aceptado en ningún momento.
- Vamos, no empieces a la defensiva.- Sonrió. - Te invito a cenar. ¿Crees que podríamos llevarnos bien por una noche?
- Dudo que algún día tú y yo podamos llevarnos bien. - Dije entre risas y cerrando la puerta de mi casa. - Sigo sin saber porqué haces esto.
- Me da curiosidad.
- ¿El qué? ¿Que no pierda el culo por ti?
- No, lo mucho que te escondes y la falsa coraza que te creas.
- ¿Por qué crees que es una coraza?
- Porque sé que dentro de ti hay algo que merece la pena descubrir. Solo hay que saber como traspasar la coraza.
- ¿Por qué al principio sabías "tantas" cosas de mí y ahora te doy curiosidad? ¿Hay algo que no sepas?
- ¿Qué piensas tú?
- Que vas de farol.
- Pequeña, sé más de ti de lo que crees.
- ¿Ah sí? Pues cuéntame. - Dije dispuesta a saber lo que creía conocer de mí, aunque en el fondo me daba algo de miedo.
- Todavía es muy pronto para contarte cosas, sirena. Todo a su tiempo. - Se creó un silencio incómodo. - ¿Has traído la libreta? Aprovecha, te dejaré saber cosas de mí para él trabajo.- Asentí y saqué la libreta. Él la cogió y en el momento en el que empezó a leer en voz alta me arrepentí. - "Egocéntrico", "misterioso", "inoportunamente oportuno". - Sonrió al leer el último adjetivo de la lista.- "Atractivo". ¿Me ves atractivo?
- Nunca lo he negado. - Admití.
- Entonces me deseas.
- Que te encuentre atractivo no implica que te desee.
- Eres testaruda.
- Terca como una mula. - Corroboré.
- ¿Sabes? Me encantas. Hacía mucho que estaba buscando a alguien como tú. Eres diferente y no te importa lo que la gente piense de ti.
- Malik, me halaga que pienses eso de mí, pero podrías estar pasándotelo mejor con cualquier chica del instituto y sabes a lo que me refiero. No sé qué haces perdiendo tu tiempo conmigo.
- Sirena, hay algo que me incita a hacer esto, y no tardarás mucho en saberlo. Dame el tiempo necesario para enamorarte y podré contártelo todo.
- Ahórratelo. Si esa es la condición prefiero no saberlo. Simplemente deja de hacerlo. - Saqué un boli del estuche y le quité la libreta. - Ahora si no te importa, ¿por qué no me lo pones fácil y terminamos con esto cuanto antes?

No hay comentarios:

Publicar un comentario