~ Narra Niall.
En cuanto mi hermana salió por la puerta tuve que llamar a mi padre. Tenía que contarle todo lo que había descubierto y todo de lo que me había dado cuenta.
- Él ha estado siempre. - Dije nervioso. - Lleva mucho tiempo siguiendo nuestros pasos.
- ¿De qué hablas Niall?
- Sus pesadillas.
- Niall ella no...
- Las tiene desde los dos años. Empezó a tenerlas cuando murió mamá, y tú sabes muy bien porqué es eso.
- Niall, Alexia no es como tu madre.
- ¡Sí lo es! - Grité. - Ale tiene poderes, es como ella. Y tenemos que decírselo antes de que sea demasiado tarde.
- Si a los 13 años no es sometida a un ritual de iniciación una maga pierde sus poderes. Y tu hermana no fue sometida.
- Lo sé, pero creíamos que no había vuelto a tener pesadillas.
- Y no las ha vuelto a tener.
- Sí las ha tenido... Lleva una semana con pesadillas. Y no sé qué puede significar eso. - Estaba realmente asustado, no quería perder a mi hermana. - Me ha jurado que eran como las de antes.
- ¿Quién era el protagonista?
- No lo sé. Pero espero que no sea... - En ese instante llamaron al timbre. Mi padre abrió y de pronto su rostro cambió por completo.
- Tomlinson.
- Horan.
- ¿Qué haces aquí?
- Vengo a por lo que me prometiste hace 16 años.
~ Narra Alexia.
No dejaba de tener pesadillas con Zayn quien no dejaba de pedirme perdón por algo que entendía, pero en las últimas sí podía verlo. A él y a otro hombre. Un hombre castaño de ojos azules y complexión fuerte. Algo en él me daba miedo, sus ojos mostraban a un ser impuro. Un ser capaz de hacer daño.
A su vez, en casa, cada vez pasaban cosas más extrañas. Daba la casualidad de que siempre que me enfadaba, de la estantería del salón, se caía un libro morado del que no me había percatado nunca, pero que tanto Niall como mi padre me impedían acceder a él. ¿Qué significaba todo eso?
Por otro lado Zayn se acercaba cada vez más peligrosamente hacia mí, y lo peor era que yo no se lo impedía. Me estaba enamorando de ese idiota y eso no era buena señal.
En ese momento vibró el bolsillo izquierdo de mi pantalón. Era él.
“Hola sirena, ¿sabes que estás preciosa cuando estudias? Me apetece verte, porqué no te asomas a la ventana. Aha :) x”
Me asomé y allí estaba él. Sobre una moto negra que lo hacía, si cabe, más atractivo.
- ¿Qué haces aquí?
- He venido a buscarte para dar una vuelta. Baja. – Dijo derritiéndome con una de sus sonrisas.
- Es tarde. – Excusas, excusas y más excusas, “¡Alexia, algún día tendrás que enfrentarlo!” me gritaba a mí misma una y otra vez.
- Oh, vamos… Apuesto a que nunca has hecho nada malo.
- ¿Me estás retando? – Alcé una ceja intentando parecer sería, pero él se rió.
- No, sirena. Sé que no lo harás. Ha sido mala idea venir, mejor me voy. – Estaba intentando picarme y lo había conseguido. Bajé por la ventana,apenas era un primer piso y no era la primera vez que lo hacía.
- ¿Decías? – Dije una vez que me había subido detrás de él.
- Uhhh, veo que ya lo habías hecho. ¿Eres una chica mala?
- Anda, arranca y vámonos. – Me abracé a él y dejé que se me llevara Dios sabe dónde.
No hay comentarios:
Publicar un comentario