miércoles, 13 de marzo de 2013

Capítulo 13. (Segunda Temporada)

AVISO: El siguiente texto contiene lenguaje adulto. Puede herir la sensibilidad del lector. No me responsabilizo de que decidas continuar leyendo. Gracias.


~ Narra Ilham.

Cogimos un taxi. No podía creer que estuviera a punto de llevar a mi casa a Niall. Deseaba tanto a ese dios griego que estaba  sentado a mi lado. Niall me miró, sonrió y empezó a acariciar mi muslo desnudo.

- Te deseo. - Susurró en mi oído. Acarició la parte interior de mi muslo y metió la mano por debajo de mi falda. Jadeé. - Shh... Tranquila o nos va a oír. - Sonrió malicioso refiriéndose al taxista.

¿Pero cómo quería que estuviera tranquila con su mano sobre mi ropa interior? Necesitaba llegar a casa. Me sorprendía cómo Niall podía estar tan tranquilo y yo derritiéndome en el taxi. ¡Dios, que vergüenza!
Llegamos a mi casa 10 minutos después. Niall sonreía divertido, disfrutaba verme jadeante y con ganas de más. Miré hacia sus pantalones. Vale, igual no estaba tan tranquilo como pensaba.

- Ven aquí, pequeña. - Me cogió en brazos. - ¿Dónde está el dormitorio?
- Al final del pasillo. - Dije con un hilo de voz. Aun me sorprendía tener voz. Me llevó hasta el dormitorio, me dejó suavemente sobre el suelo, se quitó la camiseta y se sentó en la cama. Dios Niall...
- Desnúdate para mí. - Sonrió pícaro. ¿Desnudarme para él? Tragué saliva nerviosa y empecé a desnudarme. 

Bajé la cremallera de la falda y dejé que cayera al suelo. Salí de esta y empecé a desabrochar despacio los botones de mi camisa. Niall lamió su labio inferior. Dios, ese labio. Dejé caer por mis hombros la camisa dejando que se uniera a la falda, quedándome así en sujetador y bragas. - Para. - Le brillaban los ojos. Estaba excitado. Estábamos excitados. Me atrajo hacia él y me sentó a horcajadas. Él aun seguía vestido de cintura para abajo, pero sentir su torso desnudo tan cerca de mí me quemaba. Necesitaba esto. Le necesitaba a él. Empezó a lamerme el cuello. - Pequeña, me vuelves loco. - Susurró aun sobre este.

- Niall, hazme tuya. Por favor. - Jadeé. Niall me mordió y me tumbó sobre la cama.
- Mía, ¿eh?
- Sí, tuya. - Sacó un preservativo de su bolsillo y se quitó los pantalones y los calzoncillos. ¿Dios, eso iba a entrar dentro de mí? ¡Sí, por favor!
- Toma. - Me dio el preservativo. - Aun llevas mucha ropa encima. - Bajó los tirantes de mi sujetador, me levantó la espalda de la cama y me lo desabrochó. Besó mis pechos.
- Dios, Niall... - Gemí.
- Shhh... Pónmelo. - Le puse con cuidado el preservativo y él me bajó las bragas. Se tumbó a mi lado. - Siéntate encima de mí, quiero disfrutar de las vistas. - Me senté sobre él a horcajadas y me penetró suavemente. Gimió. Dios, me estaba muriendo. - ¿Te duele?
- No. - Arqueó la espalda y me penetró más fuerte. - Ah. - Aceleramos el ritmo y pronto empecé a sentir que me perdía en un torbellino. - Oh díos mío. - Le arañé el pecho.
- Ah... - Gimió. - Grita mi nombre, Ilham. Grítalo.
- ¡Niall! - Y me desplomé sobre él.

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