Yo entre sus brazos, sobre su pecho, Harry acariciando mi piel. ¿Hay algo mejor que eso? No lo creo.
¿Algo peor? Desde luego. El puto despertador.
Desperté sobresaltada. ¿Qué? ¿Lo había soñado? No. No podía ser verdad.
Me quedé dormida intentado que me contestara mis llamadas. Y para colmo no es que no lo hiciera, sino que yo había soñado cosas que deseaba volver a hacer con él.
Mi móvil vibró. Era Harry.
"Ayer cuando llegaste al hotel te desmayaste y tuve que llevarte a casa. ¿Estás bien? Tenemos que hablar. Harry. x"
¿Me desmayé? Bueno, por lo menos hasta el hotel había llegado. Pero el resto...
Mis mejillas ardían al recordar lo que había soñado. Pero molaba más mi versión de los hechos que un puto desmayo.
Últimamente me pasaba a menudo. Recuerdo que la última vez que me pasó fue cuando me enteré de que Harry estaba en España.
A penas habían pasado cuatro días y era todo tan... raro.
Al menos creo que hemos dicho todo lo que sentíamos el uno por el otro. Me dio un escalofrío. Quizás no todo. Quizás cuando le dije que no quería volver a Londres con él, no era yo, sino la razón, la que estaba hablando. Pero ¿se supone que estaba todo como siempre? Lo dudaba mucho. Y más después de la noche anterior.
Le mandé un mensaje a Harry pidiendo que por favor pasara a buscarme en una hora, que era cierto que teníamos que hablar.
Me levanté de la cama, me recogí el pelo como pude y me metí en la ducha. Era lo mejor que podía hacer para despejarme.
Empecé a recordar poco a poco lo que había pasado la noche anterior.
Llegué al hotel, Harry me preguntó qué hacía allí y yo me bloqueé. Me hizo pasar y de camino al sofá me desmayé, por suerte él estaba detrás para ayudarme y no dejar que me cayera al suelo.
Supongo que el simple hecho de estar entre sus brazos cuando desmayé hizo que mi mente imaginara el resto.
- ¿Qué quieres para desayunar?
- Preguntó mi madre cuando me vio bajar por las escaleras.
- No voy a desayunar, he quedado.
- ¿Con quién?
- Con un amigo, mamá. No le conoces. - Sonreí interiormente. Hacía mucho que no decía eso. En ese momento sonó el timbre. - Tiene que ser él. - Le di un beso a mi madre y salí por la puerta.
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