*Narra María.
Me desperté entre pesadillas. Había llegado a enamorarme de Harry demasiado como para permitirme perderlo.
Fui descalza hasta su dormitorio y entre sin hacer ruido y me metí en su cama.
- ¿Hmmm? - Se quejó.
- Shhh, solo abrázame.
- ¿María?
- He tenido un mal sueño. Por favor, abrázame.
- Cuéntamelo. - No iba a decirle que no quería dejarlo porque era obvio que lo haríamos.
- Era una tontería...
- María. - Me advirtió.
- Te quiero. - Dije antes de abrazarle más fuerte.
- Yo también te quiero pero...
- Pero vas a dejarme. - Le miré.
- ¿Qué?
- Septiembre llega y eso me convierte en un amor de verano. - No quería mirarle. Sabía que lloraría.
- María... - Suspiró. - Alquilan un apartamento al lado del mío. Ven conmigo a Londres.
- ¿Qué?
- Démosle una oportunidad a lo nuestro... - Le miré. - Solo si tú quieres.
- ¡Claro que quiero!
- Shhh, solo abrázame.
- ¿María?
- He tenido un mal sueño. Por favor, abrázame.
- Cuéntamelo. - No iba a decirle que no quería dejarlo porque era obvio que lo haríamos.
- Era una tontería...
- María. - Me advirtió.
- Te quiero. - Dije antes de abrazarle más fuerte.
- Yo también te quiero pero...
- Pero vas a dejarme. - Le miré.
- ¿Qué?
- Septiembre llega y eso me convierte en un amor de verano. - No quería mirarle. Sabía que lloraría.
- María... - Suspiró. - Alquilan un apartamento al lado del mío. Ven conmigo a Londres.
- ¿Qué?
- Démosle una oportunidad a lo nuestro... - Le miré. - Solo si tú quieres.
- ¡Claro que quiero!
*Narra Rox.
Cuando desperté seguían todos durmiendo, menos Louis al cual me encontré fumando en el porche mirando hacia la playa.
- Sabes que no me gusta que fumes. - Le abracé por la espalda. Él se giró y me estrechó entre sus brazos.
- Buenos días. - Sonrió. - ¿Qué haces despierta tan temprano?
- No podía dormir.
- Yo tampoco. - Susurró contra mi pelo. - No me puedo creer que se haya terminado el verano. Ojalá pudiéramos retroceder a nuestra primera noche juntos.
- Ojalá... - Le miré aunque no deshice el abrazo. - Vente conmigo a Canadá. - Murmuré con miedo.
- ¿Canadá?
- Voy a ir a estudiar allí... Ven conmigo.
- Rox yo...
- Louis, te necesito. - Murmuré. Él solo me besó. - Contéstame.
- ¿Y de qué viviríamos Rox? No puedo irme allí como si nada.
- Si puedes. - Suspiré. - Empecemos de nuevo. Juntos. Yo sé que lo nuestro es de verdad.
- Buenos días. - Sonrió. - ¿Qué haces despierta tan temprano?
- No podía dormir.
- Yo tampoco. - Susurró contra mi pelo. - No me puedo creer que se haya terminado el verano. Ojalá pudiéramos retroceder a nuestra primera noche juntos.
- Ojalá... - Le miré aunque no deshice el abrazo. - Vente conmigo a Canadá. - Murmuré con miedo.
- ¿Canadá?
- Voy a ir a estudiar allí... Ven conmigo.
- Rox yo...
- Louis, te necesito. - Murmuré. Él solo me besó. - Contéstame.
- ¿Y de qué viviríamos Rox? No puedo irme allí como si nada.
- Si puedes. - Suspiré. - Empecemos de nuevo. Juntos. Yo sé que lo nuestro es de verdad.
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