Todo lo que me dijo me hacía daño.
Tenía razón, puede que ahora viéndolo desde fuera no tuviera sentido, pero cuando lo hice, fue porque sentía que tenía que hacerlo.
Fue porque era la única opción.
Finalmente acabé llorando. No tenía fuerzas para enfrentarme a eso sola, apesar de que tenía que hacerlo.
- Ya he pedido perdón. - Susurré.
- ¡Pero no es suficiente, joder! - Se levantó bruscamente del sofá. - ¿Crees que pidiendo perdón se arregla? Pues no.
- ¿Y qué quieres que haga? - Grité. - No puedo volver a nacer. ¿Quieres que muera de verdad?¿Quieres verme muerta? ¿Eh? Dilo.
- No...
- Has dicho me querías muerta.
- No. - Tragó saliba. - No. - Sentí como si intentara convencerse a sí mismo. - He dicho que te prefería muerta.
- Es lo mismo.
- No, no lo es. - Se me puso enfrente y me levantó. - No es lo mismo creerte muerta y de repente saber que no lo estás a verlo. Eso si que no podría soportarlo.
» No eres consciente de lo que he vivido. Un año. Un puto año con la culpa y el remordimiento. Un año sintiendo que mis manos estaban manchadas de sangre. Un año en el que todos los días tenía que fingir que estaba bien.
Alguien me mandó un sms, ¿lo sabías? Me dijeron que estabas viva. Que te buscara. Pero yo no le hice caso, ¿para qué? Nadie me creía. Trouble estaba muerta y Harry no quería creerlo. Eso es lo que todos pensaban. ¿Y ahora qué? ¿Por qué lo hiciste? ¡Respóndeme!
- ¡No lo sé! - Sollocé y negué con la cabeza. - Te juro que no lo sé. Quería irme y que no me buscaras. Quería irme y no arrepentirme, y aun así lo hice. Me arrepentí cada día de estropear lo más bonito que he tenido y tendré nunca. Me arrepentí de haberme ido de tu lado. E incluso he llegado a arrepentirme de amarte tanto como te amo.
- ¿Qué... has... dicho? - Tartamudeó.
- Que te amo, Harry. Que no he podido sacarte de mi cabeza ni un puto segundo. Que muchas veces soñaba con volver y decirte que no había muerto y siempre acaba muriendo. Que muero lentamente cada segundo que estoy alejada de ti. Que a pesar de todo eres lo único real que he tenido. Aunque no me creas.
- ¿Y cómo sé que eso es verdad? - Me senté y me quité las lágrimas de los ojos.
- No puedo demostrártelo...
- Si puedes. - Volvió a levantarme, me cogió de la nuca y me besó. Un beso bruto, medio forzado, pero un beso que ansiaba desde hacía tiempo. Un beso que me hacía sentir infinita. Un beso que me devolvió las ganas de vivir. - ¿Me quieres?
- Con cada parte de mi ser. - Volvió a besarme. Como había extrañado el calor de sus labios. Su sabor, aunque ahora fuera algo metálico ya que debido a su brusquedad , había vuelto a abrir su herida. - Tu labio...
- Mi labio da igual ahora mismo. - Y siguió besándome. Niall tosió. Apuesto que nos habíamos olvidado ambos de su presencia.
- Niall... - Fui hasta él y le abracé. - Te he echado de menos.
- Y yo a ti, pequeña.
- Trouble. - Me llamó Harry con una media sonrisa.
- Imbécil. - Sonreí, pero pronto mi sonrisa se desvaneció. - Esto no cambia nada...
- No, no cambia nada. - Me tendió la mano, la acepté y me acercó a él. - Voy a matar al tipo ese por ponerte una mano encima. - Reí.
- No, o acabarás tú peor.
- Zayn te echa de menos. - Dijo. - Estoy deseando ver su cara cuando vuelvas con nosotros.
- ¿Qué?
- Claro, cuando vuelvas con...
- No... yo... No puedo volver.
No hay comentarios:
Publicar un comentario