sábado, 3 de agosto de 2013

Capítulo 41 (Maratón 3/4)

*Narra Harry.

Cuando Ari volvió a besar a Liam y a decirle que se iban me di cuenta de que no quería separarme de María, de que haría todo lo posible por estar con ella cuando el verano terminara.

No por llegar Septiembre tenía que terminarse.

Louis habló sacándome de mis pensamientos:

- Se me ha ocurrido algo. - Dijo para que todos le miráramos. - ¿Por qué no jugamos a la botella de nuevo? Empezamos así el verano, podemos terminarlo igual.
- Pero Louis... - Dijo Liam.
- Sé que todo ha cambiado mucho desde entonces. Que ahora hay relaciones, pero es solo un juego. Nos lo pasamos bien, ¿no?
- Estoy de acuerdo. - Dije. - Además creo que cierta persona ya no me odia. - Miré a Ari.
- Sí, pero menos. - Sonrió.
- Mocosa. - Solté con media sonrisa en la boca.
- Imbécil.

Niall se terminó la cerveza de un trago y la puso en medio.

- ¿Y Brad? - Preguntó Bea.
- Ha tenido que irse. Le echaré de menos. - Se encogió de hombros.
- ¿Las mismas reglas? - Preguntó Zayn.
- Las mismas reglas.

El primero en girar la botellas fue Liam, con tanta suerte que terminó apuntando hacia Ari.

- Eso no vale, es tu novia. - Me quejé yo.
- Mía. - Me miró mal. Yo solo levanté las manos haciéndome el inocente. - El universo lo quiere así. - Se acercó a ella y la besó.
- Conmigo fue más soso la otra vez, eh. - Murmuró María.

El siguiente en tirar fui yo, ya que estaba a su derecha.
Giré la botella hasta que paró apuntando a...

Louis.

- Yo paso. - Dijo negando con la cabeza.
- ¿Por qué nunca quieren besarme?
- Son los Tomlinson, Harry. - Se burló Zayn.
- Hermanito, te ha tocado. - Ari le palmeó la espalda entre risas.

Se acercó un poco a mí y dijo:

- Antes que nada quiero aclarar que me gustan las mujeres. - Y entonces me besó como si estuviera besando una pared de ladrillo durante los 30 segundos obligados.
- Qué soso, mi amor. - Bromeé.

La siguiente en tirar fue María, que estaba a mi lado. La botella giró hasta apuntar hacia Bea.

- Eso ya me gusta más. - Dijo Louis. Rox le dio un codazo. - Auch.
- No seáis tan dramáticos. - Dijo Bea. - Se acercó a ella y le dio un piquito. - Es solo un beso.
- Creo que esto se está desmadrando. - Dijo Alba. - ¿Por qué no nos vamos a dormir? Con la tontería son las cuatro de la mañana.
- No. - Gruñó MJ. - Ahora me toca a mí.

Giró la botella hasta que frenó en mi dirección. Se produjo un silencio incómodo. Se acercó hacia mí, acarició los rizos de mi nuca y me besó de forma ansiosa, como si quisiera entrar dentro de mí.

Cuando nos separamos María estaba con los ojos fruncidos y los brazos cruzados.

- Lo siento María, solo es un juego. - María le fulminó con la mirada y se puso de pie.
- Alba tiene razón. Es tarde, vamos a dormir.

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