Poco a poco los chicos fueron soltándome mientras Harry me abrazaba y los miraba mal.
- Es mía, fue mía y seguirá siendo mía. - Todos reímos. - No Malik, no te rías. - Yo me puse roja y le di un codazo.
- Idiota. - Murmuré. Y además rencoroso.
- Es posible. - Me apretó contra él. - Pero eres mía, entérate, Trouble.
- Tuya.
Sonreí. Había extrañado tanto esos suspiros y esa forma de llamarme que todo junto era demasiado. Quise evitar ser un problema, es cierto, pero siempre sería su Trouble. Me quisiera o no en su vida. Él tenía mi corazón durante todo lo que me quedaba de vida.
Estuvimos charlando con los chicos. No cambiarían nunca. Louis con sus tonterías y Niall riendo le las gracias. Era una estampa de lo más adorables.
- No cambiáis eh.
- Estos somos nosotros, nena. - Dijo Louis. - Éramos así hace un año y lo seremos dentro de un año.
- Ojalá pueda comprobarlo con vosotros. - Murmuré.
- Lo harás. - Dijo Harry dándome un beso en la mejilla.
- Sois taaaaan empalagosos. - Dijo Niall.
- Y os lo dice alguien que se pasa la tarde comiendo dulces. - Bromeó Zayn.
- Es normal que lo sea, la echaba de menos...
- Tienes razón. - Dijo Liam levantándose del sofá. - Así que creo que es hora de que nos vayamos chicos. Así están solos. - Me guiñó un ojo y me sonrojé.
- Veo que alguien ha captado la indirecta.
- Harry, no seas grosero. - Le fulmine con la mirada.
- Lo sieeeento... - Se disculpó. - Volved cuando queráis querido amigos míos, pero no queráis hasta mañana o pasado porque Trouble y yo vamos a...
- ¡Harry! - Le interrumpí y los demás rieron. - No cambiarás...
- Jamás. - Me besó.
Cuando se fueron los chicos me puse a recoger el resto de la cena. Harry me abrazó por la espalda y se puso a darme besitos en el cuello.
- ¿Qué haces? - Susurró con su voz ronca.
- Recoger... - Murmuré mientras seguía besándome y poniendo las manos en mi vientre.
- Pues recógete conmigo. - Mordió mi oreja.
- ¿Hmmm? - Me estremecí.
- Vamos a la cama. - Tiró de mi mano guiándome escaleras arriba, hasta su habitación.
- Pero Harry, la cocina... - Me besó interrumpiendo lo que estaba diciendo.
- Eso puede esperar hasta mañana... Yo no. - Dijo jadeante mientras se quitaba la camiseta. - Quiero que vuelvas a dejarme marcas en la espalda. - Reí y me sonrojé.
- Eso depende de ti...
- ¿Ah sí? - Asentí dando un paso atrás para acercarme a la campo. - Shhh, ¿dónde vas? - Tiró de mi mano y me pegó contra él. - Tú aquí. Pegada a mí. Y cuanta menos ropa lleves, mejor. - Susurró.
Volví a sentir el calor del cuerpo de Harry contra el mío. Sus manos, sus caricias, sus besos. Todo eso era aún más extraordinario de lo que recordaba.
Finalmente consiguió que le marcara la espalda, sabía exactamente qué hacer para provocarme.
- Te quiero. - Jadeó mientras aun intentábamos controlar nuestra respiración.
- Y yo a ti, con todo lo que queda de mi ser.
En besó suavemente y me abrazó contra él. Coloqué mi cabeza sobre su pecho. No cambiaría ese momento por nada.
En ese instante mi móvil comenzó a sonar y Harry me lo alcanzó.
- ¿Sexto mes? - Preguntó. - ¿De qué? - Trague saliva. Lo había olvidado por completo.
- Emm... Hoy hace seis meses que empecé con el teatro. - Me miró raro. - Fue importante para mi que lo puse en el móvil...
- ¿Seguro?
- Es solo eso, de verdad. - Le besé y dejé el móvil en la mesilla. - No te preocupes.
- Está bien... - Murmuró, pero claramente no me había creído.
No no secretos no Jaajaj me encanta !!
ResponderEliminar