¿Mi hija se iba a ir de casa? ¿Lo estaban diciendo en serio? Ella era mi pequeña, no podía irse aun, era muy pronto. Aun recuerdo como si fuera ayer la última vez que le cambié los pañales. Era tan preciosa. Unos preciosos ojos verdes entre una pequeña mata de pelo rojo, y ahora, era la viva imagen de su madre. Y se iba de mi lado.
Lo pasé fatal cuando su madre murió, pero me sirvió de consuelo saber que siempre, siempre tendría a Hope. Al parecer no siempre. Se había encargado aquel idiota de quitarle de mi camino. Y ahora estaba solo.
Bueno, quizá no estaba tan solo, tenía a Anne. Ella era una mujer increíble, pero no se comparaba para nada con la madre de Hope. Ella fue mi primer amor, y eso nunca se olvida, y menos un amor como el nuestro. Quizá había llegado el momento de que Hope empezara a vivir su historia tal y como yo lo hice con su madre, pero ¿por qué con Louis? No tenía que ser así...
—¿Pero qué tienes en contra del chico?—Me preguntó Anne cuando le serví una taza de té.
—No lo entenderías...
—No eres un adolescente paras andarte con ese tipo de excusas.
—No son excusas—Me serví yo—Anne, es... es complicado.
—Pues no lo entiendo, Louis es un gran chaval.
—Seguro...—Soplé la taza—No es eso lo que dicen de él.
—¿Lo que dicen de él?
—Que solo quiere dinero, pero que no le gusta ser famoso. Que no se preocupa por nadie más.
—Él no es así, le conozco desde hace varios años y sé que no ha cambiado.
—Yo también, y por su bien, espero que sí lo haya hecho.
[...]
Anne intentó obligarme a que le explicara lo que quería decir con aquello último, pero muy a mi pesar no era un tema del que debiera hablar con ella. Era un tema que solo nos afectaba a tres mi personas y que solo dos sabíamos seguro.
Aproximadamente a mitad de tarde después de que Anne se fuera a trabajar sonó el timbre. Cuando abrí estaba quien menos me esperaba.
—Vengo a por las cosas de Hope—Dijo Louis esperando a que le dejara pasar.
—Si tiene que venir alguien a por sus cosas es ella.
—Ella no va a venir, Tod. No después de cómo la has tratado esta mañana.
—Te ha faltado tiempo para ponerle en mi contra.
—Te has bastado tú solo para eso—Me miró directo a los ojos—. De hecho yo jamás haría algo así.
—No eres tan bueno como te pintas, Tomlinson. Estoy seguro que ella no sabe quién eres realmente.
—Ella sabe bien quién soy.
—¿Seguro?—Le dejé pasar y cerré la puerta—A veces el gracioso de la clase no es tan gracioso, y menos cuando se dedica a meterse con las pequeñas—Se giró bruscamente y me miró sorprendido—. Estoy seguro de que no sabe quién eres realmente porque dudo que se hubiera enamorado de uno de los idiotas que le hicieron la vida imposible cuando era pequeña.
—¿Cómo...?
—¿Cómo lo sé? No podría olvidar nunca la cara de esa panda de mocosos que destrozó a mi hija. Cuando apareciste por aquí la primera vez, me resultaste familiar y cuando supe quién eras fue cuando intenté que mi hija se alejara de ti—Le obligué a sentarse en el sofá y me sentée junto a él—. Cuando tuvo el accidente, intenté por todos los medios que no se juntara contigo, ella actualmente no recodaba las caras de sus agresores, solo lo que le decían. Como bien has podido comprobar su cerebro bloquea aquello que le hace daño. Y cuando olvidó todo, incluso la muerte de su madre, me dio miedo que se acordara de tu nombre, de ti. No quería que le hiciera daño.
—Yo...
—No he terminado—Gruñí— Me prometí a mí mismo que no volvería a sufrir por aquello.
—La reconocí—Dijo de repente—. Desde el primer momento en que la vi supe que era aquella niña indefensa a la que vi llorar más de una vez. Aquellos actos me atormentaban desde hace años, y encontrarla fue como una salvación. Podría remendar mi error—Su voz era monótona—. Mi intención no fue enamorarme de ella, simplemente compensar de alguna manera lo que le hice sufrir—Me miró—. Pero me enamoré—Me sorprendió su confesión—. Fue solo cuestión de días, ella me necesitaba, ella necesitaba mi protección, necesitaba mi amor, ese que todos le decían que no merecía. No recuerdo qué clase de barbaridades fui capaz de decirle, pero estoy seguro de que jamás le dije algo como aquello. Solo alguna risa, alguna broma, algún comentario que yo consideraba inocente pero destrozaron a una pobre chica que no lo merecía. Me desprecio por aquello, Tod, pero le juro que he cambiado. Le juro que aquel no fue más que un niñato. Era impresionable y me dejé llevar, pero me cambiaron de colegio y supe quién era realmente. La persona que soy hoy. Jamás he vuelto a burlarme de nadie. Jamás—Miró al suelo— Sé que Hope no se acuerda de mí de aquella forma y no tengo intención alguna en que lo haga. La amo, haré lo que esté en mi mano por hacerle feliz, e incluso daría mi vida por protegerla si fuera necesario.
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¡Hola, hola!
(Hace mucho que no comentaba capítulo, xd).
Bueno, lo que venía a deciros es... vuelven los capítulos diarios. Sé que os hace ilusión.
El caso es que acabo de terminarla y aun quedan 14 capítulos (¡QUE ETERNA SE ME HA HECHO!) y necesito subirlo para quitármela de encima, mismamente.
Ah, y otra cosa. He empezado una novela nueva. Sí, una novela normal, sin Louis, ni Harry, ni el resto... Una novela con personajes inventados.
Bieeeeeen, ya era hora Ari.
No iba a vivir siempre de fanfics, ¿o qué? Ha llegado el momento de maduraPFFFFFJAJAJAJAJAnah, mentira, volveré con los fanfics algún día. Pero ahora he empezado esta y me gusta bastante (porque lo importante es que me guste a mi y tal xd) y aquí está el enlace → http://www.wattpad.com/story/10188719?utm_source=android&utm_medium=link&utm_content=share_reading en el que podéis entrar y leer y esas cosas que hace la gente fab.
PD: No es una sugerencia. Leed y votar. Cada voto es un gatito menos sacrificado (PENSAD EN LOS POBRES GATOS), y no me vale eso de "no puedo votar porque no tengo cuenta" porque se puede entrar desde tw. ASÍ QUE NO TENÉIS EXCUSA, HIJOS DE LA GRAN FRUTA.
Con love, Ari.
PD2: Si queréis que os avise cada vez que suba de Lies, decírmelo por twitter.
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