martes, 31 de diciembre de 2013

Capítulo final.

Mi padre nos miró e intentó aguantar una sonrisa. Nos dejó solos. Podría haberme avisado, aunque si lo hubiera hecho no habría bajado. Así que entendí porque lo hizo.
Louis no dijo nada. Se acercó a mi y puso una mano en mi vientre. Le miré en silencio. ¿Qué se supone que tenía que hacer? ¿Apartarme? ¿Decirle que era suyo? Opté por no hacer nada.
—Así que es verdad... —Murmuró— Estás embarazada. ¿Por qué no me lo dijiste?
—Yo...
—Es mi hijo.
—¿Cómo estás tan seguro?
—Lo sé—Dijo simplemente— Chris me lo dijo.
—¿Desde cuándo hay que hacerle caso a Chris?
—Desde que es tu mejor amiga y sabe más de ti que tú misma.
—Touche.
—¿Por qué lo hiciste, Hope?
—Por protegerte...
—¿Protegerme de qué?
—Tú mismo dijiste que sería un estorbo.
—La entrevista... Pero eso no significa que si se diera el caso no quisiera a mi hijo. De hecho desde que me enteré que iba a ser padre, no he dejado de soñar con tenerle entre mis brazos —Incó la rodilla en el suelo — Cásate conmigo, pero esta vez de verdad.

[…]

Y ahí estaba yo. Vestida de blanco, con un embarazo de casi 6 meses y siendo observada por mas de 300 invitados.
Mi padre me llevó del brazo hasta el altar, donde me dejó al lado de Louis. Me dio la mano y puso la otra sobre mi vientre por un momento. Familia.
Me limpió la dichosa lágrima que escapó por mi mejilla.
—Estás preciosa—Susurró antes de que el cura empezara a hablar.
Comenzó a decir cosas sobre el amor y lo maravilloso que era formar una familia. Sinceramente no presté mucha atención. Me dediqué a observar a Louis. Intentaba estar serio, a pesar de lo mucho que le costaba de normal, pero podía apreciar una pequeña sonrisa. Los ojos le brillaban. Me miró de reojo y sonrió. Presta atención, Hope.
—Hope, ¿aceptas a Louis en la salud y en la enfermedad la riqueza y en la pobreza, hasta que la muerte os separe?—Miré a Louis a los ojos.
—Sí, acepto.
—¿Y tú Louis? ¿Aceptas a Hope en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, hasta que la muerte os separe?
—Por supuesto que acepto.
—Pues por el poder que me ha sido otorgado, yo os declaro marido y mujer. Louis, puedes besar a la novia.
Me besó con todas sus ganas, feliz. Por fin estábamos casados.
—No puedo creer que estemos casados...
—¿De verdad? Prometí darte mi último primer beso.

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