No podía ser... Observé en mi reflejo la mano que descansaba sobre mi vientre. Embarazada. ¿Cómo podía haber pasado? Éramos demasiado críos para algo como esto... Bufé. ¿Y ahora yo qué hacía? Tendría que decírselo a Louis, pero ¿cómo?
"A ti te gustaban los niños, ¿no? Pues felicidades, vas a ser papá", dije en voz baja sonriéndole al espejo.
No, no... Eso era horrible.
—Hope, ¿estás bien?— Louis golpeó la puerta con energía—. Necesito entrar..., voy a llegar tarde a la entrevista—Mierda, la entrevista. Me lavé los dientes y salí sonriente—¿Estás bien?
—Sí, tranquilo... Solo me habrá sentado mal la comida...
—Me sabe mal dejarte así, pero tengo que irme...
—No te preocupes, amor. Cumple con tus obligaciones, yo me quedaré en el sofá—Le di un beso en la mejilla y le dejé entrar al baño.
Me sentía incómoda ocultándole las cosas, pero debía estudiar muy bien cómo podrían ser sus reacciones al enterarse antes de comprobarlo.
Me debí quedar dormida antes de que se marchara porque cuando desperté había pasado una hora. Encendí el televisor y la entrevista ya había empezado. Soy un desastre.
—Louis, así que te unes a Zayn ¿no? Felicidades por tu compromiso.
—Muchísimas gracias—sonrió—, la verdad es que lo estamos llevando con calma, no vamos a casarnos en seguida, pero estoy bastante ilusionado.
—Ya imaginamos... —Dijo el entrevistador. —Supongo que no estaréis pensando en tener hijos—¿Por qué tenían que preguntarle eso justo en ese momento? Esperé atenta la respuesta.
—Oh, no, no. Es muy pronto para eso. Quizá en un futuro, ya sabes, pero ahora mismo un hijo solo sería una complicación más—Apagué el televisor. No esperaba algo como eso. A pesar de que tuviera razón me dolió, quizá demasiado.
Rompí a llorar. Tenía un problema y se estaba haciendo más grande por momentos.
Cogí las llaves y me planté en casa de Chris. Necesitaba a mi amiga.
—¿Qué pasa Hope?
—Necesito hablar contigo, es importante.
—Ya me imagino... Hace siglos que no te pasabas por aquí. Desde que estás con Louis te has olvidado de...
—Chris, por favor, no estoy para reproches...—Le interrumpí—Tengo un problema grave...
—¿¡Que estás qué!?—Gritó cuando terminé de contárselo.
—No grites...—Le tapé la boca—De dos meses... las fechas cuadran—Me llevé las manos a la cabeza y cerré los ojos—¿Y ahora qué hago?
—Tienes que decírselo, es su padre.
—¿No has visto la entrevista? ¡Me mata! —Negué con la cabeza—. No puedo decírselo. Le estropearía la vida..., y no podría perdonarme algo como eso.
—¿Entonces qué piensas hacer? ¿Abortar?
—Jamás haría algo como eso... —Dije sería, y no lo iba a hacer. Había tomado una decisión.
[…]
Cuando terminó la entrevista los chicos salimos a tomar algo. Necesitaba pasar un rato con mis amigos.
—Creo que la estoy agobiando o... no sé, pero Hope está muy rara.
—¿Cómo de rara?
—No sé, está distante, se pasa el día durmiendo o en el baño y yo me estoy rayando... Igual he ido muy rápido pidiéndole matrimonio. Quizá se ha visto forzada a responder y sólo ha dicho que sí para contentarme a mí.
—¿Por qué lo crees?
—Porque siento que me oculta cosas... Además está como desganada y no sé...
—¿Y si hablas con ella?
—Igual son solo imaginaciones mías...
—Louis, en serio, lo mejor será que hables con ella.
Los chicos tenían razón. ¿Pero sería capaz de ser capaz de escuchar que realmente no quería casarse conmigo, que se había visto atada demasiado pronto? Suspiré y salí del bar.
Fui andando hasta casa. Necesitaba despejarme. Pensar. Saber cómo empezaría a hablar de esto sin ser demasiado directo. Estaba muy sensible; no sabía porqué pero lo notaba y no quería hacer nada que pudiera afectarla.
Cuando entré a casa estaba en el sofá, vestida, con abrazándose las piernas y mordiéndose las uñas. Estaba nerviosa.
Me acerqué a ella y le di un beso en el cuello. Se giró de golpe.
—¡Joder, qué susto me has dado!
—Lo siento, amor...
—Lo siento yo... — Cerró los ojos y suspiró — Siéntate, Louis, tenemos que hablar.
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