- Dame las llaves de tu coche. - Dijo de repente.
- ¿Qué?
- Quiero salir de aquí y sacarte conmigo. - Me tendió la mano para que le diera las llaves.
- Pero, ¿y la fiesta...?
- No nos van a echar de menos Hope... y lo sabes. ¿Confías en mí?
- ¿Qué?
- ¿Confías en mí?
Con esos ojos observándome y una sonrisa como la usa haría cualquiera cosa que me pidiera. Vale, quizás no cualquier cosa. Pero su quería que me fuera con él, lo haría.
Le di las llaves del coche y abrió la puerta para que subiera. Ante todo era caballeroso.
Cuando llevábamos ya un rato en marcha, se me ocurrió la genial idea de preguntar a dónde íbamos, y no obtuve nada más que una sonrisa maliciosa por su parte.
De repente el coche paró. Louis se bajó y abrió mi puerta.
- Ven. - Estábamos en... ¿Su casa?
- Louis yo...
- Shhh..., no tengas miedo. No voy a comerte. - Pero en su mirada podría leer un "A no ser que quieras que lo haga". Trague saliva y acepté su mano, cuando ya había abierto la puerta.
Era una casa grande, de dos plantas. Bastante espaciosa para una sola persona. A decir verdad todas las casas de aquí son iguales. Pequeño jardín en la entrada... Quien dice jardín, dice césped y el tipo de árbol que tenga el resto del barrio. Cada barrio tiene un árbol distinto. Supongo que así es más fácil orientarse. O quizás solo sea manías del ayuntamiento, quién sabe.
Dos plantas con unas dos o tres habitaciones, y el jardín trasero.
- Es bonita... - Murmuré.
- Es como la tuya, Hope. - Rió.
- Puede... pero es bonita. No esta tan hecha un desastre como creía que estaría.
- Eso me ha dolido. - Se llevó la mano al pecho e hizo pucheros.
- No te enfades. - Me acerqué a él y le di un beso en la mejilla. Cosa que aprovechó para cogerme por la cintura y abrazarme a él. - Pensaba que serías un desastre. - El rió antes de darme un beso en la nariz.
- Tengo asistenta. Viene por las mañanas y lo deja todo listo. Y sí, lo soy.
Eso explicaba muchas cosas. El porqué tanto orden, ni siquiera yo que estaba obligada a ello, tenia el cuarto tan recogido como Louis. Espera... ¿Qué hacíamos en su cuarto?
- Espera aquí. - Me dejó sola antes de que pudiera oírle trastear ya abajo en la cocina. O a mí me costaba mucho reaccionar, o Louis era demasiado veloz a veces. En cualquiera de los casos yo no tendría que estar allí.
En menos de dos minutos volvió con dos botellines de cerveza. Hummm por fin podría tomarme una cerveza.
- Te la debía por la noche de la mojitada.
- Gracias. - Me sonrojé. Aquella noche di mi primer beso, rompí mis mejores tacones y encima no pude tomarme una cerveza en condiciones. Aunque realmente no fue tan malo..., volvería a revivirla sin pensarlo. Louis se sentó en la cama. Era una cama de matrimonio para él solo. En comparación la mía era enana.
- Ven. - Palmeó la cama para que me sentara a su lado.
- Emm... estoy bien así. - Estaba quedando como una cobarde. Louis rió suavemente. Se estaba riendo de mí. Se levantó de la cama y tiró de mí hacía él. - ¿Por qué no vamos al salón y emm...? - Volvió a reír.
- En el sofá puedo hacerte lo mismo que aquí... - Cierto. - Relájate, Hope. - Cogió mi botellín de cerveza y lo dejó en la mesilla.
Comenzó a besarme despacio como pidiendo mi aprobación, a lo cual yo accedí por completo. No podría negarme nunca a sus besos, pero... Nos tumbamos sobre la cama. Él sobre mí, mientras seguía besándome. ¿Hope, qué estás haciendo? Para.
- No. - Gemí apartando la cara.
- ¿Qué pasa?
- Te-tengo que irme... - Tartamudeé. - Mi padre... - Pero él siguió besándome él cuello.
- Me he encargado de eso.
- Louis...
- Shhh... No vamos a hacer nada que no quieras. - Me miró a los ojos. Los suyos brillaban de una forma que no había visto antes. Se habían oscurecido, pero seguían siendo de un azul realmente bonito. - Solo quédate.
Jo que bonito tia *-*
ResponderEliminarsiguela :)