domingo, 15 de septiembre de 2013

Capítulo 2.

Noventa minutos más tarde el árbitro pitó el final del partido. Por fin. Se había hecho insufrible estar aguantando los quejidos de Harry cada vez que fallaban un tiro algo parecido. Pero he de reconocer que era mejor que ver como nuestros padres se daban arrumacos.

- Mamá - Dijo Harry -, voy a hablar con Louis.

- Vale cariño. - Yo solo rodé los ojos.

- Brujita - Susurró en mi oído antes de alejarse y sonreír. - ¿Vienes conmigo o te quedas con ellos? - Los señaló con la cabeza y me giré justo en el momento en el que se estaban dando un beso. ¡Qué asco!

- Voy contigo. - Dije segura.

Cuando llegamos a los vestuarios Harry me hizo quedarme fuera.
Obviamente no iba a entrar.

- Y esta es la hija del novio de mamá. - Dijo Harry cuando salieron. - Hope, este es Louis. Louis, ella es Hope.

- Encantada. - Murmuré.

- Un placer, preciosa. - Él sonrió.

Durante el partido Louis miraba hacia donde estábamos nosotros y sonreía. Yo le correspondía con una sonrisa tímida y algo incómoda.
Su sonrisa de lejos era preciosa, pero de cerca era increíble.

- ¿Vamos a tomar algo? - Preguntó Harry. - No creo que a tu padre le importe que pases un rato con nosotros.

- ¿Y tener que aguantarte? - Bromeé.

- Oye, pues no vengas. - Bufó.

- ¿Vosotros no os lleváis muy bien no? - Rió Louis.

- Ella me odia y no se porqué.

- Él me llama bruja.

- Porque eres pelirroja. - Rió - Pero me odiabas ya antes.

- No te odio, me divierte molestarte. - Confesé.

- Al principio me odiabas. Admítelo.

- Lo admito.

- ¿Ves?

- ¿Por qué? - Preguntó Louis.

- Porque yo no quería una nueva familia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario