Adoraba los fuegos artificiales. Me hacían sentir extensa, y diminuta al mismo tiempo. Podía sentir como pequeñas explosiones dentro de mí de las que salía todo lo malo. Era increíble ver tantos colores juntos, tantos sonidos. Y lo mejor era que estábamos solo Harry y yo. Esto era nuestro. Apoyé la cabeza en su hombro y me abrazó contra él. Podría pedir que el mundo se parara en ese instante para poder revivirlo una otra vez. Eternamente. Estaba con Harry, no necesitaba nada más. En ese momento pasó algo que no esperaba para nada. Uno de los fuegos escribió "TROUBLE" al explotar, y se terminaron con un "I ♥ U". Me giré bruscamente y le comí a besos.
- Te amo, te amo, te amo. - Grité mientras él reía.
- Yo también te amo.
- ¿Cuánto te ha costado todo esto? Es... Dios Harry... Es demasiado.
- No, Trouble, para ti nada es demasiado. - Me besó y le abracé. No quería soltarle nunca. - Siéntete afortunada, de pequeño me daban miedo los fuegos artificiales.
- A mí me encantan. - Sonreí mientras seguía mirando el humo que un podía apreciarse de aquellas explosiones.
[...]
Al día siguiente comimos todos juntos después de los ensayos. Les contamos todo lo que Harry había preparado y ellos se empezaron a reír de él.
- Seguro que te dijo que de pequeño le daban miedo. - Dijo Liam. Asentí.
- Pero lo que no sabes que que no era tan pequeño la última vez que se asustó viéndolos.- Rió Louis.
- En X Factor gritaba como una niñita. - Todos rieron más y yo reí al ver como Harry se iba poniendo rojo.
- Oye, ya vale...- Dijo algo molesto. - Además era broma.
- Sí, claro, broma. - Dijo Niall, quien no podía parar de reír.
- Bueno, pues esta tarde os quedáis sin Trouble porque me la quedo para mí solo. - Dijo cruzándose de brazos como un niño pequeño.
- Eso no es justo. - Respondió Zayn. - Anoche ya la tuviste para ti solo.
- La tengo todas las noches para mí solo. - Dijo pícaro. Le pegué un golpe en el brazo. - Lo siento...
- No os peléis, mañana pasamos todo el día juntos. - Dije evitando reírme. A veces se comportaban como críos.
- Pero hoy tenemos la tarde libre. - Dijo Louis, haciendo un puchero.
- Por eso mismo. - Dijo Harry.- Sabéis porqué os lo digo.
- ¿Harry estás seguro? - Le preguntó Niall en un susurro.
- ¿Seguro de qué? - Pregunté.
- De nada. - Dijeron los cinco a unísono.
[...]
Llegamos a casa y Harry se puso a elegir una película mientras yo hacía las palomitas. Pensaba que quería salir, pero al parecer hoy le apetecía hacer nada, y prefería que nos quedáramos en el sofá poniéndonos gordos de comida poco saludable, y obviamente yo acepté.
Para mi sorpresa Harry eligió una comedia romántica, espero que no fuera una de estas de llorar. Bastante triste era mi vida como para ver tragedias apropósito.
La peli era muy bonita, la típica historia de una película románica. Se conocen, se enamoran, se dejan, no pueden vivir el uno ni el otro y al final se casan. Todo feliz y maravilloso, vamos, lo que viene siendo una película.
Pero mi vida no lo era, nadie había escrito mi destino. Nadie más que yo misma. Y mi final se iba acercando poco a poco. Me estaba apagando.
- Trouble...- Dijo Harry para romper el silencio.
- ¿Sí?
- ¿Harías algo por mí?
- Cualquier cosa.
- ¿Cualquier cosa? - Preguntó Harry sonriente.
- Sí Harry, cualquier cosa.
- Cásate conmigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario