sábado, 28 de septiembre de 2013

Capítulo 15.

Si me lo pide mirándome a los ojos, ¿yo qué voy a hacer? Pues quedarme.

Y para mi sorpresa no siguió con los besos. Bueno alguno esporádico hubo, pero simplemente nos dedicamos a hablar. De todo. De nada. De su pasado. De mi futuro. De su futuro. De su gira que empezaba la semana siguiente...

Y eso me hizo darme cuenta de que eran famosos. Todo el mundo los conocía, tenían fans, pasaban tiempo lejos de casa y yo... Yo no estaba preparada para una relación así.

- ¿Puedo hacerte una pregunta?

- Eso ya es una pregunta.

- Bueno... pues, ¿puedo hacerte otra pregunta?

- Ahí va. - Hizo una mueca y reí. - Es broma, idiota. Dime.

- ¿Es cierto que te di tu primer beso? - Ahí venía el tema de nuevo. Qué vergüenza, era ridículo que diera mi primer beso a los 19 años... Asentí.

- Soy penosa...

- Eh, no digas eso. - Me abrazó. - Me pareció muy tierno.

- ¿En serio? - Pregunté. - Cualquiera se burlaría de mí...

- A mí me encantó, aunque cuando me lo dijo Harry no me lo creí... Quiero decir, eres preciosa, seguro que tienes una fila interminable de chicos deseándote.

- Lo dudo...

- Bueno, sea como sea, ellos se lo han perdido. Ahora eres mía. - Me besó y reí. - ¿Sabes? Para ser novata no lo haces tan mal.

- ¿Cómo?

- Que me encantan tus besos.

Me sonrojé. No sé cómo pero siempre conseguía que me sintiera cómoda. Era increíble, Porque eso no solía pasar.

- He de suponer que eres virgen y por eso me tenías tanto miedo hace un rato.

- ¡Louis!

- ¿Qué? Tampoco es nada malo... 

- Sí, sí lo es... Soy tan ridícula... - Me sonrojé. Él podía tener a cualquier chica que quisiera, ¿qué hacía yo ahí? 

- No vuelvas a decir, ni a pensar eso. 

- Pero es la verdad, Louis... - Le miré, y me encontré con sus increíbles ojos azules, una mirada cómplice que por alguna extraña razón me hizo sentir mejor, pero aun así sabía que esto no iba a llegar demasiado lejos, ¿para qué hacerme ilusiones? - Yo nunca he sido demasiado femenina. Vivir solo con mi padre no me ha ayudado a desarrollarme como cualquier chica normal. Ni siquiera me siento cómoda con excesivo maquillaje, falda y tacones. Cuando conocí a Chris, empecé a ¿afeminarme? Cambié de estilo.., pero en el fondo sigo siendo igual que siempre. No sé cómo comportarme con los chicos, y hacer que no me tengan miedo. En el colegio les pegaba... - Admití. - No quería que me vieran débil. 

- No eres débil. - Susurró. Estaba claro que a penas me conocía, pero no dije nada. - Yo fui un poco putero cuando era más pequeño. - Alcé una ceja. Pues muy bien... ¿y qué me quería decir con eso? - Sabré cuidarte. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario