miércoles, 18 de septiembre de 2013

Capítulo 6.

Finalmente Chris lo consiguió y una semana más tarde estaba preparándome para una cena a 4. Dios mío, no podía salir nada bueno de eso.

Chris llegó cuando yo estaba terminado de prepararme. Yo llevaba una falda negra de tuvo y una blusa blanca de media manga, mientras que ella llevaba un precioso vestido negro que le llegaba a la altura de las rodillas.

- ¿No te parece que me he pasado un poco? No quiero que Harry piense que estoy demasiado ilusionada por quedar con él.

- Lo estás.

- Y tú por quedar con Louis.

- EH, no me ataques a mí. Eres tú la que has pedido esto.

- Estoy nerviosa,  ¿vale?

- No lo jures... - Reí mientras terminaba de retocarme el maquillaje. - Perfecta. - Le susurré al espejo. - Chris, cielo, creo que para eso que llevas hace falta carné. - Llevaba como 15 centímetros de tacón.

- Son de mi madre, yo no tengo.

- Lo sé - busqué en mi armario unos que a mí se me habían quedado pequeños de unos 7 centímetros. - Toma, estos te irán perfectos.

De pronto soné el timbre y pude oír como mi padre iba a abrir.

- ¡Chicas, ya están aquí! - Gritó mi padre desde abajo.

- ¡Ay Dios, ay Dios, ay Dios!

- Tranquila, es solo una cena.

- ¿No estás nada nerviosa?

- ¿Yo? ¿Nerviosa? ¿Por qué? ¿Porque lleve una semana pensando en volver a ver a Louis y su sonrisa en persona? ¿Por volver a oír su risa en persona? No.

- ¿Hope? - Rió.

- Puede que un poco.

- Chicas. - Mi padre llamó a la puerta. - ¿Salís ya o no?

- ¡Tengo hambre! - Gritó Harry desde abajo.

Abrimos la puerta y bajamos al salón donde estaba los chicos esperando. Ambos se giraron y nos miraron sorprendidos.

- Harry, cierra la boca. - Reí.

- Es que estáis... - Miré a Chris y estaba demasiado sonrojada. - Dios... Estáis muy bue... - Louis le dio un codazo.

- Estáis muy guapas. - Dijo sonriente.

- Vosotros también estáis muy bien. - Sonreí. - ¿Vamos?

- ¿Dónde queréis que os llevemos? - Preguntó Harry cuando salimos.

- Al italiano de la plaza. - Dijo Chris. - Amo ese restaurante, aunque lo malo es que los platos son para compartir.

- ¡Yo quiero pizza! - Dijimos Louis y yo a la vez. Me miró y reímos.

- Genial. - Susurró en mi oído. - ¿Vamos? - Me tendió la mano.

- Vamos.

Cuando llegamos al restaurante, Chris se sentó a mi lado, frente a Harry y yo frente a Louis.

Nosotros pedimos una pizza de jamón y queso. En este restaurante siempre se derretía tanto el queso que se formaban hilillos cada vez que mordías. Adoraba eso, aunque me hacía parecer idiota, pero por lo menos a Louis le hacia gracia.

- ¿Quieres dejar de hacer el tonto? - Dijo Chris.

- ¿Por qué? - Preguntó Louis. - Es divertido.

- Já.

- Infantil.

Ellos pidieron un plato de espagueti para compartir. De repente Louis me dio una patada por debajo de la mesa y me hizo señas para que los mirara. Habían cogido el extremo de un mismo espagueti, como en la película de la Dama y el Vagabundo. Louis y yo nos sonreímos el uno al otro y cogimos a la vez nuestro cuchillo para partir el espagueti por la mitad y estallar en carcajadas.

- ¡Aguafiestas! - Se quejó Harry, y Chris me dio un pisotón.

1 comentario: